La noche se vio pronto invadidas por suspiros, agitados y rogantes suspiros, en aquella femenina y bonita habitación, donde las telas finas e hilos coloridos eran presentes en tal espectáculo.
La responsable de dicho acto, se encontraba en su cama, entre las esponjosas mantas que cubrían su lecho, respirando erráticamente, sus ojos azul zafiro cerrándose por acto reflejo y con un brillo precioso en ellos, buscando con sus manos agiles sus puntos más sensibles, sintiéndose entre el ardiente infierno y el glorioso cielo.
Desde que empezó con esa extraña danza consigo misma, las ropas y prendas que la cubrían se fueron desprendiendo de su esbelto cuerpo de niña, dejando ver su piel blanca y virgen a la luz de la inmensa y majestuosa luna que con sus finos rayos se colaba por la ventana.
Su boca se sentía reseca pero a la vez tan mojada que no podía tragar tanta saliva, estaba temblando, a poca distancia de su destino deseado, tan solo….un poco más…
Pero de pronto…un aturdidor sonido "biiiibiiiibiiiiibiii"
Corto su éxtasis, arrastrándola a la cruel realidad, haciéndola incorporarse de golpe, aturdida, sudada y desnuda.
"Biiiibiiiibiiiiibiii" se volvió a oír, era su celular, que sonaba sin descanso desde el escritorio
Ella se le quedo viendo por un largo rato, sin entender que pasaba, como cuando recién te despiertas de un largo sueño y no sabes ni cómo mover tu cuerpo.
"Biiiibiiiibiiiiibiii" fue la tercer tanda de sonido el que la hiso reaccionar, dando un brinco de pronto y precipitándose hacia abajo antes de que la llamada se diera como perdida.
En cuanto se puso de pie se quejó, sus piernas temblaron sin razón, haciendo difícil su tarea de caminar.
Y con la mayor dificultad del mundo, y quejándose y maldiciendo asta al papa, llego al escritorio, para tomar con algo de enojo su móvil, si llamaban a esa hora de seguro debía ser algo importante, si era por alguna estupidez ya verían ellos.
Suspiro al ver que era Alya quien llamaba, cerró los ojos y contesto.
-hola Alya que pasa-lo dijo todo intentando no dejar oír su disgusto, por la interrupción.
Estuvo tan cerca.
-¡oye amiga no me vas a creer!- la voz emocionada de la morena solo le confirmo que eso duraría para rato, mientras su mejor amiga le contaba las maravillas que tenía que contarle, ella se relajó y fue a sentarse en su cama escuchando atentamente, su cuerpo desnudo se sentía cómodo, las cosas que Alya le contaba le quitaron lo amargada, comenzando a reír en momentos, se sentó dando la espalda a la ventana que se inclinaba sobre su cuarto.
Distraída
***En otro lugar***
Chat noir se había desviado de su destino por un rato, ya que en su camino hacia la casa de la joven azabache se encontró con una señora a la cual su auto se le desinflo un neumático, y la señora mayor estaba teniendo muchos problemas con el inflador de emergencia que tenía, era muy pesado para ella.
Así que como buen héroe y persona el bajo de los tejados para inflar la rueda, y aunque no le fue fácil lo logro, quedando totalmente orgulloso.
-muchas gracias, eres un buen chico, y también te agradezco por salvar parís, tú y tu novia hacen un buen trabajo con esos aterradores monstruos-agradeció al mujer pellizcándole un cachete al gato, cosa por la cual él se quejó y se rio, ¿Por qué todas las abuelas les pellizcaban los cachetes a los niños? Se preguntaba, aunque el ya de niño no tenía casi nada.
-es un placer ayudar-respondió - pero….ella no es…mi novia-se entristeció de pronto, corrigiendo las palabras de la señora que solo le sonreía.
-o rayos, yo pensaba que sí, es que se ven muy lindos juntos- le dijo dándole una palmadita en el hombro para luego ir hacia su auto, e irse despidiéndose con las manos desde la ventanilla.
Chat noir vio como la anciana señora se perdía por las calles en su automóvil.
El gato suspiro, para luego mirar hacia arriba, después hacia abajo, y por ultimo hacia los techos altos, sonrió con tristeza pensando en sus propias palabras.
-Pues no es mi novia-dijo finalmente aceptando su realidad, para con su bastón impulsarse nuevamente hacia su destino original.
Por qué pensándolo bien, no estaba del todo mal espiar mujeres, porque Ladybug no era su novia, nadie lo era, era libre.
Con ese caótico pensamiento fue hacia la casa de su compañera, llegando hacia ese lugar, teniendo la esperanza de que tal vez ella estaba "mimándose" nuevamente.
Sigiloso como el gato que era se coló en el balcón, procurando no ser detectado ni visto, agudizando la vista hacia la ventana, se puso rojo y un tanto feliz al ver que su compañera estaba sentada al borde de la cama pero totalmente desnuda.
Su cuerpo hermoso se veía deliciosos en esas condiciones, noto que ella hablaba por teléfono, distraída y alegre.
Mostrando en plenitud su belleza joven y su piel blanca, sin percatarse de que un gato curioso y pervertido la espiaba desde la ventana.
*preciosa* pensó y suspiro al ver que ella no hacía nada más que hablar por teléfono.
¿Quién habla por teléfono desnuda? Se preguntaba el sin saber la razón de su desnudes, eso lo estaba aburriendo. Tal vez se preparaba para tomar un baño y la llamaron de improvisto.
Suspiro de nuevo, sin poder evitarlo se puso a pensar en su lady de nuevo.
La adoraba, le encantaba, la deseaba y la amaba, daría lo que fuera por tenerla para él solo, pero por más que lo quisiera, nada pasaba, ella claramente lo evadía, lo ignoraba y hasta parecería que ni captaba su coqueteo, cosa que él creía no eran posible, pues era bastante claros con sus demostraciones, ¿o no?, que las flores, los besos en las manos, los piropos, o los intentos de beso en la boca no eran indicadores de su amor.
Se recostó contra la pared cerca de la ventana, viendo hacia el cielo, perdido en sus pensamientos, olvidándose por un momento que había una apetecible jovencita desnuda a su alcance, se quedó así un rato, oyendo como Marinette seguía cuchicheando cosas que no llegaba a distinguir del todo, cierto tiempo después, ella dejo de hablar.
Sonrió con las mejillas rojas, tal vez ella ahora aria lo de la noche anterior, sonrió de oreja a oreja, tal vez él podría unírsele esta vez, se atrevió a imaginarse a si mismo con ella.
Sudados, agitados, sin ropa, enredados al igual que las sabanas, tocarla, que ella lo toque…
Su "orgullo" masculino no tardo en despertar por esas cosas locas que se movían en su mente.
Pero se desilusiono un poquito al ver que ella ya tenía ropa, frunció los labios, Él sabía que eso estaba mal, espiar desnuda y haciendo cosas a su compañera y amiga, estaba mal, más aun si el quería a otra, suspiro por lo último.
Finalmente sonrió resignado, dispuesto a largarse, pero su torpeza lo hizo empujar la ventana causando un estrepitoso sonido.
***minutos antes***
Marinette se sentó a escucha lo que Alya le decía otra vez del celular.
La morena le avía contado todo pero todo lo nuevo del ladyblog, desde lo más básico hasta unas locas ideas y teorías sobre los poderes que tenían Ladybug y chat noir, alguien avía dicho que tal vez chat noir fue mordido por un gato radiactivo.
Esas cosas la hicieron reír bastante, a medida que pasaba el tiempo, el frio le empezó a molestar, por lo que, mientras hablaba, se vistió, poniéndose su piyama, dispuesta a irse a dormir al terminar la charla.
Una vez que la morena se despidió con un buenas noches, se dispuso a acomodarse para dormir, todo estaba perfecto para eso, el poco frio que había era perfecto, y el sueño comenzó a invadirla, se acomodó en su cómoda y mullida cama, se cubrió con las mantas, y cuando estuvo a punto de apagar las luces y acabar con aquel día, un…BANG….seguido de un…BUNG…
La hicieron dan un brinco asustado en la cama, su temor le decía que llame a sus papas, pero su coraje le decía que seguramente era un gato callejero que intentaba entrar.
Tanto valiente como asustada se asomó por la ventana, y se encontró con un gato, como ella pensó.
Pero no era un gato común y corriente, era uno alto, con el cuerpo negro pero la cabeza rubia, era una cara muy familiar a decir verdad.
¿Reviews? :V
Si quieren continuación quiero muchos reviews, y por favor dejen escrito que desean que pase después. :3
XD…
Estoy escribiendo de a pedazos, así que por favor perdonen alguna discordancia entre las escenas o tiempos, también me disculpo por los errores ortográficos.
Chao…chao mis pequeños akumas
