Love Live no me pertenece, es de su respectivo creador.
-Esto no es posible... -ahogue mi llanto con mi mano derecha -No es posible que se fuera...No...-en mi mano izquierda se encontraba la nota que dejo Umi-chan- ¿Porque se fue así...?...Esto...no es posible...
Escuche como la puerta de mi habitación era abierta-Hija, ya está el almuerzo porque no...-no escuche lo demás, solo sentí un fuerte abrazo de mi madre.- ¿Hija, que paso?
-¡Se fue, mamá! ¡Se fue! -llore crudamente en su pecho, ella solo me abrazo mas fuerte -¡¿porque se fue así?! ¡¿Porque!?
-Mi niña... -acaricio suavemente mi espalda.
Yo solo seguí llorando de manera frenética. Abrace a mi madre para buscar consuelo al constante dolor que aquejaba mi corazón…
¿Por qué se fue de esa manera? No lo entiendo…Yo...yo ¡No puedo vivir si ella no está a mi lado!
¿Acaso no se dio cuenta del amor que le tengo? Mi corazón solo late por ella y nada más para ella. Honoka es como mi hermana, no podría sentir algo más por ella que eso… ¡¿Por qué pensó eso?! ¿Qué motivos le di?
Umi-chan… mujer egoísta, sola pensaste en tu dolor, ¿¡Porque no pensaste en el mío!?
Ese mismo día, pero en la noche
-No ha querido hablar del tema aun…-la voz afligida de mi madre sonaba detrás de la puerta.
Hace horas que leí esa carta, pero mi estado no se lo llevaban los malditos minutos… le pedí a mi madre que me dejara sola y que no me molestara. Como ella dijo, no quiero hablar del tema… mientras menos lo hable es menor la probabilidad de volver a llorar desenfrenadamente.
-Veré que puedo hacer…-una persona muy conocida por mi entro a la habitación cautelosamente -¿Kotori-chan?
Escuche sus pasos acercándose a la cama donde aun estaba acostada. Le estaba dando completamente la espalda a aquella persona.
-¿Cómo estás? –su voz se escuchaba preocupada, pero aun así no respondí.
¿Cómo quieren que este? Tengo el corazón hecho polvo…
-Respóndeme, Kotori-chan…-sentí el peso extra por el otro lado de mi cama –tienes que desahogarte, quedarte con el dolor adentro solo te pondrá peor…
-No puedo estar peor…-dije desganada aun sin verla a la cara
Mi mundo fue destruido por esa fatídica carta…
-Claro que lo puedes estar –coloco su mano en mi hombro –me preocupas Kotori-chan, ¿quieres salir a alguna parte? Te hará bien desahogarte y salir un poco…
-No quiero salir…-abrace con fuerza mi almohada favorita.
-Por favor Kotori-chan, tienes que dejarlo salir…-siguió insistiendo.
-Ya te dije que no…
-Pero…
-¡Ya te dije que no! –Me incorpore y la mire furiosa -¡No quiero salir, entiéndelo! –sentencie y ella bajo la mirada. –Honoka-chan no era mi intención…-musite apenada por gritarle.
Todavía que ella me intenta ayudar yo le grito como si la culpa fuera de ella ¿Y así no quiero quedarme sola?
-Yo no quería…-intente decir pero un cálido abrazo evito que terminara -¿Honoka-chan?
-No hables…-se aferro a mi cintura –solo déjalo salir… -hablo de manera serena, tan calmada como pocas veces la había podido escuchar.
No pude contener más mi frustración, solté todo lo que sentía en ese preciso momento.
Grite y llore desesperadamente. Me aferre con ira al cuello de mi mejor amiga. No logre escuchar algun quejido de su parte al ser atacada por mi frustración, se mantuvo callada mientras yo maldecía a diestra y siniestra. La culpa era de cualquier persona menos de la mía. Culpe al cielo, al mar, a mi madre, la culpe a ella por abandonarme tan descaradamente, a Honoka por razones incomprensibles, a lo primero que vieran mis vidriosos ojos.
La pelinaranja que soportaba esa faceta mía no mencionaba ninguna palabra, se mantenía al margen de mi tedioso estado.
Cuando por fin logre parar de llorar mire a mi confidente y me dio una gran sonrisa de apoyo- ¿Mejor? –me pregunto lentamente.
-Un poco…-sonreí débilmente y afloje el agarre de mis brazos contra su cuello -¿te lastime? –la mire preocupada pues soltó un gemido suave cuando la solté.
-No es nada –dijo simplemente –es normal que te tanto aferraras a mi hermoso cuello –bromeo.
-Eres una payasa, Honoka-chan - reí ligeramente y con cuidado acaricie su enrojecido cuello- enserio, lo lamento –una mueca de disgusto se marco en mi cara.
-Ya te dije que no es nada…-balbuceo ligeramente y me sonrió –fue un placer ser tu muñeco de desahogo.
-Eso no fue gracioso…-un leve bostezo salió de mis labios –medio algo de sueño…-musite y con mi mano izquierda frote mis ojos.
-Es lo bueno que te desahogaras, ahora puedes dormir con un poco mas de tranquilidad –amplio su sonrisa y me acostó con ella aun abrazándome –duerme todo lo que quieras, yo estaré vigilándote
-Pero….-beso afectivamente mi frente y me acomodo entre sus brazos- ¿No vas a dormir algo incomoda? –la mire con algo de duda, después de todo no se puede dormir fácilmente con falda.
-Tu tranquila y yo nerviosa, ahora duerme que yo estaré bien –guiño el ojo en mi dirección de manera un tanto traviesa.
Solté una leve carcajada y me acurre en ella –entonces buenas noches…-poco a poco mis ojos se fueron cerrando para entregarse al reino de Morfeo.
-Duerme bien, Kotori-chan –fue lo último que escuche de su voz por ese día.
Meses después.
Desde hace un mes que no he recibido ninguna información de Umi-chan… nadie sabe nada de ella, su madre se ha negado a darnos alguna información sobre ella, simplemente dice "Así es la voluntad de mi hija, yo debo respetarla" la maldita espera de noticias me está volviendo loca, donde sea que fijo la mirada la veo a ella. Una vez casi me detienen por "acosar" a una señora… ¡Es que se parecía mucho, no es culpa mía!
-Ya…no puedo…-vi a Honoka-chan afligida. El brillo de mis ojos se había ido desde hace algunos días.
-No pierdas el ánimo Kotori-chan, tendremos razón de ella –me regalo una gran sonrisa y me abrazo tiernamente- te lo prometo por todo lo sagrado que tengo –aseguro risueñamente.
Cada día se volvió un martirio. No había sido capaz de dormir o comer de manera normal… la compañía y apoyo de Honoka-chan me ha sido de mucha ayuda. Literalmente me ha metido la comida a la boca y se ha quedado junto a mí hasta que el sueño me venciera…
Flashback
-¡Kotori-chan! ¡Tienes que comer algo! Te puedes descompensar y desmayarte cuando menos te des cuenta –me regaño mi casi hermana con una mirada molesta. Deposito un plato con unos guisos en la mesa donde estaba sentada.
-Pero no tengo hambre…-mire sin ánimo el plato enfrente de mí.
-Me alegra no haberte preguntado eso –tomo una cuchara con algo de ese guiso y lo puso enfrente de mi boca –ahora abre la boca –ordeno.
Negué con la cabeza, evite hablar por si acaso metía esa cuchara en mi boca al momento de decir algo.
-Tu lo pediste…-pellizco mi costado izquierdo provocando un quejido de mi parte –ya esta –sonrió satisfecha al ver la cuchara entre mis labios.
-Ño ñonia jambre –apenas si pude hablar con la cuchara en mi boca.
-Mejor deja de quejarte y termina de comer –sonrió de una manera un tanto maternal y se encamino hasta la cocina –iré por mi plato –la perdí de vista.
Suspire levemente y proseguí a comer de manera tranquila en lo que ella volvía a la mesa.
Hubo otra ocasión en la que no se fue hasta que me quede dormida.
-Es hora de dormir, pequeña traviesa –sonrió mi acompañante mientras me abraza por detrás.
-Ya te dije que no tengo sueño…-musite con un tono neutral.
-Pues yo si tengo sueño, así que a dormir~ -camino conmigo en sus brazos hasta la cama y ahí tiro de mi para que ambas estuviéramos en la cama.
Gracias a la gravedad y a la forma en la que caímos en la cama, la joven de cabello naranja castaño se encontraba arriba de mí con una sonrisa tierna.
-Si quieres dormir, puedes ir a tu casa…-dije algo molesto o más bien fastidiado.
-Entonces dormiré–estaba a punto de agregar algo pero me interrumpió –pero solo lo hare hasta que tu estés dormida –sonrió ampliamente.
-Honoka-chan…eres muy extraña…
-Pero así me quieres –beso mi mejilla –me quieres tanto como yo te quiero a ti.
Reí por debajo y abrace su cuello con mis brazos -¿te han dicho que puedes ser algo vanidosa? ¿No te han dicho que Narciso cayó a la fuente por eso?
-He escuchado de el –acompaño mi risa –pero creo que soy un grado menor que él –cambio de posición y ahora quedo acostada al lado mío. Ni ella soltó mi cintura ni yo su cuello. –es hora de dormir. –volvió a besar mi mejilla.
-Ya te dije que no…-bótese involuntariamente y así me gane una sonrisa burlona de mi acompañante.
-Te lo dije –rio por debajo –anda, duerme y yo te cuido.
-¿No te irás? –le dije como una pequeña niña con miedo a perder su juguete.
-Te lo prometo –aseguro con gran confianza. –No te dejare sola, te lo prometo –me sonrió tiernamente y beso mi mejilla.
-Está bien… -deje de abrazar su cuello para acomodarme mejor con ella – buenas noches….-fui cerrando los ojos lentamente.
-Descansa…-como las veces anteriores, esa fue la última cosa que escuche antes de dormir profundamente.
Fin del Flashback.
Había días como hoy que me deprimía al punto de no querer saber de nadie, otros días trataba de la peor manera a Honoka-chan, pero ella parecía entender mi sentir y se mantenía a mi lado aunque yo la intentara correr de la peor manera posible. Hubo una vez en la que le lance un sarten que tenia a la mano, la pobre tuvo que ir al hospital por la contusión.
Hoy se cumplió seis meses desde que Umi-chan se fue sin decir nada…Honoka-chan y yo habíamos entrado a la misma universidad aunque en diferentes facultades. Cosa que fue una batalla verbal con la ojiazul pues quería estar conmigo en la misma facultad, lo bueno es que la pude convencer de no hacerlo y ella entro a la facultad de gastronomía y yo a la de diseño en modas.
Honoka-chan se había quedado conmigo. Hasta que me sintia mejor, ella podía partir a sus clases. Hoy no era la excepción a esa "regla"
Una débil risa salió de mis labios- pero solo tienes un peluche enorme de pan como "algo valioso"
-No te rías~ -un leve puchero se formo en sus labios- ese peluche lo hiciste tu, por eso es valioso par a mi –me estrecho contra ella y volvió a sonreír –debes sonreír Kotori-chan, a Umi-chan no le va a gustar que cuando vuelva tu estés así de triste
-A ella no le importo dejarme de esa manera…-baje la mirada y suspire pesadamente. –solo se fue sin importarle mis sentimientos
-No digas eso, Kotori –la mire algo confundida. No suele decirme sin el "chan" ni menos con esa voz tan seria- sus razones fueron erróneas, pero nuestro deber es hacerle ver su error cuando ella regrese –afirmo de la misma forma que hablo.
La mire estupefacta por sus palabas –No esperaba eso de ti…Puedes ser muy sabia cuando te lo propones.
-Eso fue grosero~ -su semblante carismático volvió –puedo decir cosas de manera seria y convincentes –un puchero apareció en sus labios.
-Claro que puedes serlo –reí ligeramente y le sonreí de lado- gracias por tu apoyo Honoka-chan, no sé que haría sin ti.
-Te apuesto terminarías en la perdición total –fruncí el ceño y ella rio levente- es broma Kotori-chan, no te enojes~ -beso mi mejilla afectivamente.
-Ahora tu eres la grosera –me gire para no verla pero ella me abrazo por detrás.
-Te ves muy bonita cuando te enojas Kotori-chan –recargo su cabeza en mi hombro –pero me gusta más cuando estas sonriendo –volvió a besar mi mejilla y un leve sonrojo apareció en mis mejillas.
-Tú no pierdes oportunidad, ¿verdad? –una leve risa salió de mis labios y acaricie suavemente esos brazos que me daban confort.
-Bueno, no todos los días se tiene a una linda princesa en brazos –escuche su leve risa y me gire para verla –ahora debes sonreír mucho, cuando Umi-chan vuelva va a querer ver esa hermosa sonrisa de princesa que tienes –me sonrió.
-Está bien, está bien –correspondí su sonrisa –prometo no estar más tiempo triste, intentare ser muy feliz para cuando ella vuelva me vea de la mejor manera –dije segura.
-Esa es la Kotori-chan que tanto quiero y adoro con todo mi corazoncito –reí ante su comentario y ella me acompaño.
-Debes quererme mucho, porque tu corazón es muy grande, Honoka-chan –bese su mejilla afectivamente.
-Kotori-chan está en una gran parte de mi corazón –un leve sonrojo se instalo en sus mejillas.
Se escucho un carraspeo al lado de nosotras- Y después se quejan de que porque la gente piensa lo que piensa –gire para ver de dónde provenía la voz.
-Hola, Nico-chan –saludo Honoka sin soltarme.
-Si soy yo, la gran y hermosa Yazawa Nico-chan –dijo orgullosa- ahora dejen de comer pan enfrente de los pobres –enfatizo con su mirada.
-Solo estas celosa porque tú no tienes a una princesa en tus brazos –apretó su agarre contra mis cintura.
-¡Ja! Yo no estoy celosa –se cruzo de brazos- te recuerdo que vamos a llegar tarde si sigues con tu "princesa".
-A mi no me importa, por ella llegaría tarde hasta la boda de mi hermana –hizo un puchero y le saco la lengua a la pelinegra, cosa que no le gusto mucho.
-Honoka-chan…-decidí interrumpir antes que se pusieran a pelear –será mejor que vayas a tu clase, no quiero que llegues tarde por mi culpa –intente soltarme de sus brazos pero ella no me soltaba.
-Pero no quiero dejarte sola…-y ahora está en su faceta infantil- ¿puedo acompañarte a tu clase?
Negué suavemente con la cabeza –tengo hora libre, así que la respuesta es no
-Entonces te acompañare hasta que entres –me sonrió y yo volví a negar.
-Ve a tu clase, yo estaré bien –le sonreí de la mejor manera que pude.
-¿Estas segura? –me miro preocupada.
-Si, lo estoy –por fin salí de su abrazo- te lo prometo
-Está bien… -sonaba decepcionada por mi decisión- vendré por ti cuando salga de clases, ¿está bien?
-Por mi esta perfecto –bese su mejilla y le di un suave abrazo –te mando un mensaje cuando termine mi clase.
-Está bien –sonrió y miro a Nico-chan -¿nos vamos?
-Eso debería preguntar yo –hizo una mueca algo graciosa- ustedes tardan mucho en despedirse, hasta parecen una pareja de recién casados.
-"¿Pareja de recién casados? Nico-chan tiene mucha imaginación, Honoka-chan solo es mi mejor amiga casi hermana" –pensé y reí levemente ante su comentario –eso fue gracioso, ¿verdad, Honoka-chan? –la mire y ella tenía un sonrojo marcado en sus mejillas.
-S-si claro –rio de manera nerviosa y miro a la pelinegra- vámonos Nico-chan, no queremos que el profesor se enoje de nuevo –tomo su brazo y tiro de él para llevársela.
-¡H-hey! ¡No me jales pedazo de idiota!
Esas dos no cambian, desde se conocieron siempre tienen algún problema pero se nota que se quieren mucho.
Conocimos a Nico-chan unas semanas después de entrar a la universidad. Aunque ella sea un año mayor que nosotras esta en el mismo semestre que Honoka-chan. Según entendí tuvo que retrasar sus estudios un año porque sus hermanos requerían su atencion.
Con la llegada de Nico-chan, los días en la universidad fueron más placenteros. Cuando salgo con ellas dos olvido por completo mi tristeza, pero cuando no están…vuelvo a la maldita realidad de que el amor de mi vida me abandono por sus falsas especulaciones…
Confió ciegamente que la volveré a ver, pero ese día lo veo muy lejos de mi alcance con el paso de las horas….
Desde que nos conocimos empecé a sentir algo más que un cariño por ella. Primero pensé que era algo fraternal como lo que siento por Honoka-chan. Pero a cada día ella se volvía una verdadera belleza a mis ojos.
El día que bailamos juntas en mi cumpleaños cuando tenía catorce años fue el mejor día de toda mi vida. Ella se veía espectacular con ese traje de príncipe, tan galante y tan… apetecible… tuve que usar toda mi fuerza de voluntad para no aventarme sobre ella y comerla a besos.
Aunque si le hubiera confesado mis sentimientos antes no estaría con esta tristeza en mi corazón…
-Disculpa –una suave voz me saco de mi ensoñación -¿podrías ayudarnos? –pidió de manera amable.
-Claro que si –me gire para ver a la dueña de esa suave voz -¿en que puedo ayudarte? –le dije con una sonrisa.
-Pues veras, aquí mi amiga –aquella joven señalo a su acompañante de menor estatura- pertenece a la facultad de literatura pero no sabemos como llegar, ¿podrías decirnos donde queda?
-Con gusto –mire a la bajita que solo se sonrojo levemente – es algo tímida, ¿verdad? –le dije a la alta.
-Solo un poco –una leve risa salió de sus labios- es así desde niña según me había contado ¿verdad linda? –le hablo galantemente.
-Solo…un poco…-contesto con voz queda.
-Bueno, bueno, al menos ya dijo algo –reí suavemente –la facultad que buscan esta atrás de la de artes –me miraron confundidas- bien este… se van todo derecho y en donde hay un gran cartel que diga "Facultad de Artes" giran a la izquierda hasta llegar al puente, giran a la derecha y se van recto hasta llegar a la facultad de literatura.
-Anotado –la joven alta afirmo con una gran sonrisa –gracias por la ayuda…-hizo una pausa.
-Minami, Minami Kotori –dije amablemente -¿Cuáles son sus nombres?
-Ah pues nuestros nombres son…
¿Pensaron que no lo iba a continuar? Pues más vale tarde que nunca n_nU, en realidad ya lo tenía hecho solo que no tenía el tiempo de subirlo jeje.
Pero bien, intentare hacer las actualizaciones más fluidas.
¿Quién piensan que son esas personas que hablaron con Kotori?
Honoka…. ¿sentirá algo por ella?
Espero no tardar en actualizar xD, nos vemos en la próxima actualización~
