HOLIS DE NUEVO! :D
Antes de que empiecen con el mame de que me tarde en subir la segunda parte, quiero que regresen al primer capitulo y vean que yo escribí que me iba a tardar en escribir el siguiente capitulo, que es este. Pero yo se que a ustedes no se les puede decir una excusa porque alguien se tarda, yo les traigo 2 EXCUSAS para defenderme. Ahí ustedes decidan cual les gusta mas:
A) Me tomo 15 dias el recuperarme de los trinches, las antorchas, los bazucasos, los hachazos, las puñaladas que me mandaron en sus comentarios :'(, y otros 21 días el wardear mi casa con pinkwards para encontrar a Sammy (Sam-Spirit) [Quien estuvo estudiando con Wukong] y correrla a escobazos para que no me suplantara y me cambiara mi historia.
B) Recuerdan que dije que queria subir un MissFortunexJinx antes de continuar esta? Pues me gaste toda mi "hierba verde mágica del escritor" tratando de escribirla, pero lo único que se me ocurría era como seguir esta historia. Y cuando finalmente me decidí a continuar esta, a la semi- masa encefalica que tengo por cerebro no se le ocurria nada, y cuando si, no tenia nada donde plasmarla.
Pues ya esta, cual excusa ganara? solo ustedes pueden decidirlo. Y Pues ya sin mas preámbulo, la continuación de esta cosa que me hizo obligarme a mi mismo que no dormiria si no la completaba D: No lo olviden, dejen review o Shaco y Lucian se les aparecerán en sus sueños :D
***Advertencia: Jinx y Caitlyn pueden tener un poco (o un chingo) de OoC... depende de como lo vean***
- Muy bien señorita, dado que es su primer embarazo y tiene una edad relativamente temprana tendrá que tomar precauciones, además de los cuidados normales de una embarazada.
- Entiendo doctor. – Respondió la muchacha.
- Al mes, a los 3, a los 6 y cuando esté a punto de dar a luz tendrá que venir para hacerle un chequeo para ver el desarrollo del producto.
- Ok. – La chica anotaba las recomendaciones en una libreta.
- Los mareos y nauseas duraran solamente el primer trimestre, en caso de que persistan favor de acudir aquí para hacer una revisión.
- Entendido.
- Aunque sé que tiene cierta afición a estos, absolutamente nada de alcohol, nada de tabaco, nada de alimentos grasosos ni de dudosa procedencia. – El tono del pequeño yordle medico tenía un tono severo. – Obviamente, tampoco nada de estupefacientes.
La chica soltó una pequeña risita nerviosa mientras se rascaba la mejilla derecha y una pequeña gota de sudor caía de su sien. – Creo que esos primeros si serán un verdadero problema.
- Bueno, tendrá que entender que es para beneficio de ambos. – Dijo Kennen tratando de hacer entender. – A veces sucede que si enferma la madre enferma el producto y viceversa.
- Si, supongo que tiene razón. – La muchacha largo un suspiro.
- La alimentación sería una dieta balanceada, ya sabes frutas, verduras, proteínas, carbohidratos y grasas en cantidades adecuadas, y abundante agua.
- Muy bien.
- Y lo último seria pues mantener una condición física saludable, pero ya que de quien hablamos es de "La Vigilante de Piltover"… - El doctor hizo un tono burlón. La chica soltó una pequeña risita. – Mientras avanza el embarazo tendrá que ir reduciendo de poco a poco el esfuerzo físico realizado, pero sin llegar a estar todo el día en el sofá.
- Ok, está bien. – La chica anoto la última indicación del doctor.
- De acuerdo señorita. – Dijo el yordle levantándose de su asiento. – Eso es todo por el momento. Cualquier cosa no dude en acudir aquí. – Le tendió su peluda pata/mano.
- Si, gracias. Y no se preocupe, que yo me encargare de que se cumplan sus indicaciones.
Después de despedirse se dirigió hacia la puerta del consultorio y agarro su sombrero de copa alta; pero cuando se disponía a salir, el doctor la llamo.
- Oiga Sheriff, ¿Cree que podría…
El doctor Kennen no pudo terminar su petición porque fue interrumpido. El grito de terror de un hombre y el grito furioso de una mujer podían oírse desde afuera del consultorio.
- ¡SANTA MADRE DE ATOCHA ALGUIEN POR FAVOR AYÚDEME! ¡SOY DEMASIADO JOVEN, GUAPO Y SEXY COMO PARA MORIR! – Parecía a punto de llorar.
- ¡HIJO DE PUTA! ¡EN DONDE TE AGARRE TE ARRANCO LA PUTA CABEZA Y LA USO PARA APLASTARTE LA OTRA CABEZA! – La voz de la chica era sobrenaturalmente aterradora.
- ¡AAAHHH!
El sonido de algo rompiéndose hizo gruñir al médico yordle. - … calmar a sus compañeros.
La peliazul dio un largo y sonoro suspiro. "Ahora no solo tengo que pagar por lo que rompa uno, sino dos idiotas… Que para mí desdichada suerte, son mis mejores amigos. Y ahora resulta que Vi está esperando un hijo de Jayce. Cuando regresemos a Piltover tendremos una buena charla". Dejando de lado sus cavilaciones para después, se giró hacia el pequeño doctor.
- ¿No tendrás tranquilizante para elefante que pueda usar? – Pregunto la sheriff con una sonrisa ladina.
- Lo siento Cait, pero hay 2 problemas con el tranquilizante para elefantes. – Respondió Kennen, disculpándose. – Sé que ese tipo de tranquilizante es lo único que podría calmar a Vi, pero es tan fuerte que podría matar al feto.
- ¡Diablos! – Resoplo. - ¿Y cuál sería el otro problema? – Cuestiono.
- Lo último que quedaba lo usaron en Garen hace 3 días, cuando descubrió que su hermana y Ezreal habían venido creyendo que la joven Crownguard estaba encinta. – Kennen se reía, como recordando el momento.
Por 3 vez ese día, a la sheriff se le desencajo la mandíbula, aunque no tan pronunciada como las veces pasadas. La sheriff conocía a la masa de músculos con esteroides de Garen y su terrible temperamento respecto a su hermana, y Ezreal era un buen amigo de los héroes de Piltover. Caitlyn de verdad se preocupó por la el bienestar físico de su amigo.
- ¿Cómo esta Ezreal? – Pregunto afligida la peliazul.
- Tranquila, después de que le inyectamos el tranquilizante y que Lux llegara corriendo, gritando y llorando con los resultados negativos el ambiente se relajó. – Dijo el médico tratando de calmar a la sheriff. – Ahorita está en recuperación con una pierna volteada, dos costillas rotas y la cara golpeada, pero le fue bien.
Caitlyn palideció al instante. – ¿¡Eso es haberle ido bien!? – Grito al borde de la histeria.
- Oye, tranquila vieja. – Respondió el yordle. Saco una de sus hojas de recetas y comenzó a escribir. – Te daré unos relajantes porque capaz te pones igual o peor que la parejita de padres primerizos que esta allá fuera. – Otro par de gritos se oyeron desde afuera. Caitlyn se puso un poco roja. – Y en cuanto a lo de Ez, le fue bien porque, a por lo que gritaba Garen, además de todo lo que le hizo, él tenía planeado arrancarle a "Ezrealcito" y hacer que se lo comiera lentamente.
- Oh… Bueno… je, je, entonces creo que si le fue bien. – Caitlyn se sentía mal por haberle gritado a Kennen, mas estando el en su servicio de doctor. "Dios, soy la idiota más grande del universo".
- Ya, no pasa nada. Y ten. – Le paso la receta que había escrito. – De verdad, compralas, las vas a necesitar, ENSERIO. – Hizo un espacial énfasis en la palabra "enserio".
El ruido de más gritos y más cosas rompiéndose vuelve a retornar a en el pasillo. La sheriff dio un largo suspiro y puso su mano en su cara.
- Sera mejor que salga a detener a esos locos antes de que tenga que obligarlos a trabajar junto conmigo en el burdel de Ahri para que me ayuden a pagar sus idioteces.
- Suerte con eso Cait. – Se despidió.
Salió del consultorio rezando que no toda la sala de espera estuviera destruida. Al salir se dio cuenta de que ese día Dios no la quería. En el suelo había papeles, pedazos de paredes y del techo, botellas rotas y líquidos esparcidos en el suelo, de los que creyó que eran medicinas, incluso había asientos incrustados en las paredes y en el techo.
"Esto me va a costar las nalgas" Pensaba Caitlyn. "Creo que pasar tanto tiempo con Vi hace que empiece a hablar y pensar como ella"
Un gran estruendo la hizo girarse para ver qué era lo que estaba sucediendo. Un sudado, asustado y lloroso Jayce se acercaba corriendo en su dirección. No muy lejos detrás de él, Vi le pisaba los talones tratando de asestarle un golpe a Jayce usando el martillo combinado con sus guanteletes a los lados, eso sumado que Vi activo la "Hipercarga" del martillo.
"Si eso llega a golpear a Jayce, van tener que despegarlo con espátula del suelo" Pensaba Caitlyn viéndolo huir de Vi.
- ¡CAIT! ¡Por tu mamacita santa ayúdame por favor! – Imploraba el inventor, corriendo para salvar su trasero.
- ¡Tratare! ¡Pero no te prometo nada!
- ¡AAAHHH!
Armándose de valor, corrió hacia su compañera encolerizada y se puso enfrente de ella. - ¡VI! ¡ALTO! ¡NO VES QUE ESTAS DESTRUYENDO PROPIE…!
- ¡MUEVETE CUPCAKE! – Fue lo único que grito la pelirrosa antes de embestir a la Sheriff.
La masa corporal de Vi más la velocidad a la que iba, en combinación con el campo eléctrico del martillo, hizo que Caitlyn saliera disparada volando unos cuantos metros y cayera al piso con la cara en el suelo y el trasero al aire.
- Ok *sacudida* lo admito. – Dijo mientras aún mantenía su cara en el piso. – Eso fue una muy *sacudida* estúpida idea *sacudida* de mi parte.
- ¡A LA MIERDA! – Era la voz de Jinx que provenía de atrás de la sheriff. - Wouh, wouh, wouh, lo siento Sombreritos a mí me van los tíos y estamos en lugar público, por lo que declino ante tu oferta. – Era imaginación de la sheriff o escuchaba vergüenza en la voz de la terrorista. – Aunque admito que tienes buen gusto para la ropa interior.
- ¿De qué *sacudida* diablos estas *sacudida* hablando? – Pregunto Caitlyn.
Antes de que la terrorista pudiera decir algo, Caitlyn sintió un viento polaco en su retaguardia. Llevo sus manos hacia atrás y se llevó una sorpresa que primero la dejo blanca y después la puso colorada. Debido al vuelo, al aterrizaje y a la posición en la que quedo, su vestido se había subido haciendo que se vieran sus bragas. Ella rápido se levantó y se acomodó su vestido purpura. Dio una mirada rápida a su alrededor rezando de que nadie más hubiera visto esa escenita, afortunadamente no había personas cerca durante ese momento. Soltó un largo suspiro de alivio mientras se sostenía el pecho. Después se volteo lentamente hacia la terrorista temiendo lo peor, pero su cara en lugar de tener una mueca de que se estuviera aguantando la risa, Jinx estaba mirando hacia otro lado, frunciendo los labios y con un leve rubor en sus mejillas.
- Por favor, no se lo digas a nadie. – Dijo en voz baja Caitlyn con la mirada agachada, ya sin los sacudones de la electricidad.
- ¿El qué? ¿El hecho de que usas tanga de hilo dental con encaje negro o el de que prácticamente, tu, la "cheriff" de "Aburridover", me haya dado las nalgas en un lugar público y a plena luz del día? – Jinx trataba de sonar sarcástica, pero aún se notaba el nerviosismo en su voz.
- Ambos.
- Oh, por supuesto que no diremos nada señorita Caitlyn, ¿Verdad Jinxie? – Esa era Jinx hablando por su lanzacohetes.
- Habla por ti Carapesbobo. – La terrorista le dio un golpe a su arma. – Si quieres hacerla de bueno, pues ni pedo, ¡Pero yo soy la mala! Y TU dueña.
- Jinx… - Caitlyn hizo un puchero y le dio una mirada de cachorrito lastimado a la peliazul celeste. – Por favor.
Esa mirada, junto con ese rostro y ese tono de voz hicieron que a Jinx se le colorara no solo la cara, si no, de todo el cuerpo. La terrorista empezó a sudar frio y a ponerse nerviosa. Agarro su lanzacohetes y lo uso para golpearse repetidamente la cabeza.
- ¡Hey! ¡Acabo de salir de "cirugía"! – Se "quejo" Carapescado.
- Dios, Dios, Dios… - Decía Jinx mientras se golpeaba la cabeza. – Sal de mi cabeza, sal de mi cabeza, ¡SAL… DE… MI… CABEZA!
La sheriff se le había quedado viendo a la lunática sin entender su comportamiento. – ¿Y a ti que te sucede?
- Nada que te importe sombreruda. – Le respondió Jinx con molestia.
La peliazul celeste volvió a poner su lanzacohetes en su hombro para que "hablara". - ¡Oh! Quizás se puso así porque recordó lo que sucedió cuando fuimos a Jonia con So…
El arma no pudo terminar su oración porque su dueña había cerrado sus mandíbulas para que no pudiera decir nada más. Acerco su rostro a los ojos pintados de su tibu-arma y hablo en voz baja, pero Caitlyn pudo oírla.
- Escúchame bien Carapendejo. – Se le escuchaba realmente molesta. – Si vuelves a tratar de hablar de eso, yo personalmente te echare a una ¡TRITURADORA!
Jinx se le había quedado mirando feo a su arma como amenaza. Pasaron varios segundos asi hasta que Jayce y Vi volvieron a pasar cerca de ahí entre gritos, suplicas y martillazos. Caitlyn tuvo que lanzarse al suelo para esquivarlos mientras Jinx solo dio unos pasos hacia atrás.
- Pero que le ocurre a la Man… ¡SANTA MADRE DEL GUACAMOLE HERMOSO! – Jinx miraba a su alrededor con júbilo y fingió que se secaba una lagrima que se le hubiera salido. – Tanta destrucción, tanto caos, ¡ES HERMOSO! Es como ir a ver el ballet… ¡PERO CON DESTRUCCION!
Caitlyn se levantó lentamente del suelo y comenzó a sacudirse el polvo de su vestido, que, afortunadamente según ella, ahora no se le levanto. Se le quedo viendo con cara de molestia hacia la terrorista.
- Estas… loca.
- Si, si, si, si, no eres la única que me lo recuerda. – Ni siquiera la volteo a ver. - ¿Quién fue el que hizo esto? Díganme para que le dé un pinche beso y para obligarlo a que me diga, aunque sea a punta de pistola, como hizo esta obra de arte. – La terrorista daba vueltas en su sitio admirando la destrucción.
- Fueron Jayce y Vi sonsa. Los viste hace unos momentos. – Caitlyn estaba molesta por la actitud de Jinx.
- Espera, ¿¡Que!? – Regreso su vista hacia la sheriff. - ¿Y porque Manototas y Cabeza de Martillo están destruyendo cosas?
- Resulta que Vi está embarazada de Jayce. Y pues parece que no le gustó la idea.
A la terrorista casi se le desencaja la mandíbula de la impresión. - ¿¡EX – FUCKIN – CUSE ME!?
- ¿Sabes inglés?
- Eso significa que… - No le prestó atención a la peliazul marino. – Significa que ¡VOY A SER TIA!
Jinx grito de alegría mientras daba saltitos y aplaudía. Después se le lanzo a Caitlyn y la abrazó, y debido a su tamaño pequeño, la cabeza de la terrorista quedo sobre los pechos de la alguacil. Cuando la sheriff estaba a punto de protestar por la actitud de la terrorista, un grito llamo la atención de ambas.
- ¡TU NO PINCHES ERES MI PINCHE HERMANA!
Tanto Caitlyn como Jinx (esta, aun abrazando a la otra) comenzaron a girar buscando a la pelirrosa, pero por los gritos terror y suplica de Jayce, llegaron a la conclusión de que no estaban cerca de ahí.
- Wow, pinches oídos de marrana que tiene la "Manazas". – Dijo Jinx utilizando un acento distinto en la última palabra.
- Jinx… SUEL – TA – ME. – La peliazul marino estaba usando un tono autoritario.
La terrorista miro hacia arriba, a los ojos de Caitlyn. - ¿Sabes? Desde aquí no eres TAN fea. – Acto seguido comenzó a frotar su cara en el pecho de la sheriff mientras soltaba pequeñas risitas.
Cuando Caitlyn estaba a punto de soltarle un puñetazo seguido de una patada, escucho a Jinx hablar en voz grave y baja: - Joooooniaaa.
La terrorista se despegó rápidamente de la sheriff completamente roja. Agarro su lanzacohetes que tenía colgado en la espalda y lo lanzo de una patada lo más lejos que su cuerpo le permitió.
- ¡NO ME ARRepientooooo…! – Obviamente esa era la voz de la peliazul celeste, pero interpretando a su arma que se alejaba volando.
- ¡LE DIJE QUE HARIA ALGO ASI! ¿¡SI O NO LE DIJE QUE HARIA ALGO COMO ESO!? – Jinx estaba completamente molesta y agitada. - ¡NADA MAS PORQUE NO HAY UNA PUTA TRITURADORA CERCA!
Pasaron varios minutos mientras a Jinx se le pasaba el enojo. Mientras tanto, Caitlyn se había ido a una pared a golpearse repetidamente la cabeza la pared mientras le preguntaba a Dios que porque siempre le tocaba conocer gente así y porque le sucedían ese tipo de cosas a ella. Así estuvieron un buen rato cuando Vi y Jayce volvieron a pasar cerca de ahí llevando más caos y destrucción a su paso.
"¡Me lleva la que me trajo! Me había olvidado completamente de ellos" Pensaba Caitlyn. – Mierda. Tengo que hallar una forma de detenerlos.
- ¿Por qué?
- ¿Por qué? Porque si no los detengo van a destruir todo el hospital y me lo van a cobrar a mí. Y me van a costar, o los ojos y un riñón, o las pompis. – A Caitlyn se le "murió una parte de su alma" con la sola idea de tener que venderse.
- Pues… Yo conozco a 10 personas que pagarían muy bien por esas nalguitas que te traes. – La terrorista tenía una enorme sonrisa en su rostro. – Si quieres yo puedo ser tú "papi". – Jinx no pudo contenerse y estallo en risas.
Caitlyn se palmeo el rostro. – Mira, si no vas a hacer nada productivo, ¡SACATE A VOLAR PENDEJA! – Le enseñaba la salida mientras se mordía la lengua por haber gritado una mala palabra.
- Chst, ni siquiera aguantas un chistorin pinche amargada. – Bufaba molesta la terrorista mientras hurgaba en uno de sus bolsillos. – Ten… aguafiestas.
La chica de las coletas le dio a la sheriff una aguja hipodérmica con un líquido amarillo dorado en su interior.
- ¿Y que se supone que es esto?
- Tranquilizante para elefantes
- No podemos usar tranquilizantes porque podría dañar a su bebe.
- ¡Ahg! Está bien. – Empezó a buscar en su otro bolsillo. – Ten. – Le dio otra aguja pero con un líquido transparente.
- Y esto es…
- Tranquilizante para "elefantas embarazadas". – Hizo comillas con sus dedos en la última parte.
- ¿Por qué tienes estas cosas en tu bolsillos? – Le pregunto la sheriff entrecerrando los ojos.
- ¿Y tú no tienes otro sombrero más ridículo? – La contraataco la terrorista. – Ahora cállate y duérmela. ¿O qué? ¿Prefieres vender tu cuerpecito?
- Pero no tengo con que inyectárselo. Confiscaron mi rifle y…
- ¡AAAHHH! ¡Todo pinches quieres! – Jinx estaba comenzando a molestarse otra vez.
La terrorista estaba buscando cualquier cosa que pudieran usar para lanzar el dardo. Casi como caído del cielo, Jinx vio al pequeño Teemo, "el Explorador Veloz", acercarse caminando por el pasillo. Ella fue corriendo rápido hacia una capilla que estaba cerca de ahí, agarro una cruz y se puso enfrente del pequeño yordle.
- ¡FUERA DE AQUÍ HIJO DE SATANAS! ¡LARGO! ¡QUE DIOS BLAH, BLAH, BLAH Y TODO LO QUE SE DIGA EN UN EXORCISMO! – "Rezaba" la terrorista poniendo la cruz entre Teemo y ella.
Al yordle se le habían puesto los ojos rojos, comenzó a sacar espuma por la boca y a retorcerse en el piso. Para evitar seguir sufriendo, Teemo salió corriendo hacia una ventana y lanzándose por esta, dejando caer su cerbatana. Cuando hubo terminado, Jinx soltó la cruz y fue por el arma del yordle.
"Siempre supe que esa chingadera era del Diablo" Pensaba la sheriff por lo que acababa de presenciar.
- Ten. – La terrorista le tendió la cerbatana. – Ahora, ¿necesita algo más, princesa? ¿Un té, pastelitos, un negro de dos metros?
Caitlyn le arrebato el instrumento mientras le daba una risa sarcástica. Metió el dardo dentro y espero a que "la nueva pareja" pasara por ahí. No tuvo que esperar demasiado cuando los dos volvieron a pasar por ahí. La sheriff tomo una gran bocanada de aire y disparo. Vi, estando lo más cerca posible de Jayce, decidió soltar la combinación del martillo con los guantes y lanzarse ella misma para atrapar al inventor, pero en pleno vuelo, el dardo se inyecto en su glúteo derecho, a lo cual, Caitlyn sonrio con suficiencia.
- ¿Yo? ¿Fallar? Ni por e…
- Si, si, si, ahórrate el discursito ¿quieres? – La callo Jinx.
La sheriff bufo con molestia por la interrupción, para después empezar a caminar hacia sus amigos. Vi había logrado atrapar a Jayce, pero el tranquilizante había hecho efecto bastante rápido por lo que ahora estaba noqueada encima del joven inventor. Cuando Jinx y Cait se acercaron, vieron que Jayce estaba bastante agitado, sudado y rojo por la carrera para salvar su trasero. Cuando el inventor vio a la sheriff solo pudo murmurar un "gracias" antes de caer también desmayado. Caitlyn dio un largo suspiro de alivio. Acto seguido comenzó a jalarlos de los pies.
- Muy bien… es hora… de que vayamos al comedor… y tengamos una buena charla entre los tres… - Caitlyn estaba haciendo un esfuerzo monumental al tratar de arrastrarlos.
- Uuuhhh… Yo voy. – Grito Jinx
Antes de que Cait pudiera protestar, la terrorista había colocado a Vi sobre su hombro y a Jayce debajo de su otro brazo, y comenzado a caminar lo más rápido que podía hacia el comedor del hospital. A la sheriff le molestaba que Jinx se tomara esto tan a la ligera, pero agradecía bastante la ayuda con el traslado de los inconscientes y comenzó a caminar detrás de ella.
***En otra parte del hospital, en ese mismo momento***
Una pareja de jóvenes rubios se encontraban en la habitación 321 del tercer piso del hospital. El chico se encontraba sentado en la cama con varios rasguños en su cara y moretones en el cuerpo. El trataba de consolar a su pequeña novia, que se encontraba sollozando a su lado.
- Lo siento mucho Ez, lo siento tanto. – la chica tenía los ojos y la punta de la nariz roja.
- Ya, tranquila Luxie, no pasa nada. Sabes que no me gusta verte llorar. – Trataba de animarla. – Además, si sigues así se te van a escurrir los moquitos.
El chico le había dado una sonrisa sincera a su novia. Lux, al ver la sonrisa de Ezreal se tranquilizó… por segundo y medio.
- ¡PERO ES MI CULPA! – La chica lloraba a todo pulmón. – ¡Si el tonto de mi hermano no se estuviera metiendo a cada rato en mi vida esto no hubiera pasado!
- Bueno, bueno, ya, tranquila. – Ezreal estaba haciendo su mayor esfuerzo por tranquilizar a la demaciana. – Si, tu hermano se puso peor que cuando admiti que salía contigo, pero no importa. Supongo que eso hacen los hermanos mayores, cuidar a sus hermanitos, más si es una bella dama como lo eres tú. – El rubio le acaricio su mejilla con el dorso de su mano.
- Pero…
Antes de pudiera rechistar, una enfermera había entrado diciéndoles que la hora de visita había terminado y que Lux tenía que retirarse. Después de darse una despedida que a la enfermera le pareció eterna y un casto beso en los labios, Lux salió del cuarto para dejar a Ezreal descansar. Después de la visita de su novia, al "Explorador Prodigo" le pareció que lo mejor era dormir un poco, para recobrar fuerzas. No supo cuánto tiempo alcanzo a estar dormido cuando un grito lo despertó y lo dejo helado.
- ¡OSHE RUBIOOOO!
- Hay no, por favor no.
Taric, el "Caballero Gema" había entrado azotando la puerta, y la había cerrado de igual manera.
- Adivina quien acaba de llegar mi rubio shiquito. – Taric caminaba lentamente hacia la cama de Ezreal.
- ¡ENFERMERA! ¡AUXILIO ENFERMERA! ¡AYUDEME POR FAVOR! – Suplicaba a gritos.
- Tontito… Sho, soy tu enfermera.
- ¿¡QUEEEE!? No… no… ¡NOOOOOOO! – Ezreal comenzó a gritar hacia el cielo.
- ¡SIIIIIIII! – Grito también Taric descubriéndose el pecho.
Alguien mas huele salseo entre nuestra flaquita y la sheriff? Pues yo si, y huele a rikura zukulemtha :v
Hasta el proximo mes :D
¿Proximo? D:
Si, proximo ¬_¬
