Hola de nuevo, aquí os traigo el capítulo 2¿Por qué poner 2 seguidos?, pues porque me he ido de viaje y no me gusta hacer esperar. Digamos que me registré el domingo y cómo no puedo poner cosas hasta 3 días después de registrarme...pongo 2 seguidos, dejémoslo ahí.

CAPÍTULO 2: YA FALTA MENOS

El sol empezaba a entrar por la ventana de Roxas y este se puso la mano sobre sus entreabiertos ojos azules:

-Nnnn...¿Ya es de día?...vaya, me dejé las cortinas abiertas y la luz me ha despertado...En fin, desayuno y me voy al lugar de siempre...

Roxas se puso los pantalones y una camiseta blanca con un dibujo de un diablo:

-Vaya...-pensó-. Toda mi ropa que mola está en la lavadora...le diré a mi madre que no me compre más camisetas de estas...

El rubio bajó a desayunar:

-Mamá¿Has visto mi camiseta negra?

-Está en la lavadora, cariño.

-Vale- Roxas abrió la nevera y sacó leche. Se dirigió a su sitio y su madre le sirvió tostadas-.

-¿Con mermelada o mantequilla?

-Mermelada, gracias.

Su padre, que estaba leyendo el periódico como de costumbre, se estaba zampando una rosquilla mientras decía:

-Rofaz..-tragó-. Roxas, en el periódico dicen que el encapuchado ha sido visto más veces, sobretodo por esta zona¿quieres echarle un vistazo al periódico?

A Roxas se le salían los ojos de órbita y le quitó el periódico a su padre de las manos. Su padre se quedo con una cara ideal para hacerle una foto y Roxas exclamó:

-Vaya...no se le ve la cara...

Todos le miraron algo confundidos.

Un rato después Roxas cogió un poco de dinero y se levanto:

-Roxas, ten cuidado, no olvides que si pasa algo llames a mamá¡y te quiero ver aquí antes de las nueve¿me oyes?

-Sí mamá-dijo con voz de estar harto de oír siempre lo mismo.

Roxas salió de la cocina y se escuchó el sonido de la puerta principal:

-Cada vez los adolescentes respetan menos a los mayores-dijo su padre, cogiendo una nueva rosquilla y recogiendo el periódico.

Roxas entró al lugar de siempre:

-Hombre, hola bello durmiente- le dijo Hayner desde el lugar donde solía sentarse- ¿descansaste bien?

-Ah...sí-Roxas no pudo evitar pensar en Axel, necesitaba verle. Se sentó al lado de Olette y se dispuso a preguntarle algo-. ¿Dónde habéis metido a Pence?

-Está comprando polos para todos, llevábamos cerca de media hora esperándote¿Por qué te has retrasado tanto?

-Eso, tío...últimamente estás muy raro...como en otro sitio...

Roxas entonces no los estaba escuchando, había vuelto a las nubes, pensando en él y Axel...Cuando quiso darse cuenta estaba Pence delante suya haciéndole burlas.

-¡AHHHHH!-chilló el rubio-, me has asustado, y mucho.

-Es que hemos probado de todo y seguías envuelto en tu mundo. Toma tu helado.

-Aw...Gra...Gracias...-Roxas cogió el helado y se levantó. Se dirigía hacia la puerta cuando de repente sintió que todo se volvió extraño. Miró a sus amigos, inmóviles. Roxas se asustó bastante y apareció alguien a través de un portal. El rubio se hizo sus ilusiones, pero desgraciadamente para él no era Axel. Era una chica rubita, no muy alta y que llevaba un vestido blanco. Tenía unos ojos grandes azules y estaba sonriendo:

-Hola, Roxas-dijo mirándole con una carita muy dulce.

-¿Y tú quien eres?

-Ohh-La chica se sonrojó y miró hacia el suelo. Luego levantó la vista hacia los ojos del chico-. Me llamo Naminé.

-Ah..Hola, Naminé-el chico miro hacia un lado y re rascó la cabeza. Entonces miro a la chica y le dijo algo inconscientemente- ¿conoces a Axel?- Roxas se tapó la boca. No sabía por qué había dicho eso, pero se sorprendió de la respuesta de la chica:

-Claro que conozco a Axel- Naminé parecía algo confundida- ¿Es que...te acuerdas de él?

-¿Eh?-Roxas se quedó mirándola un segundo y se le acercó mucho-¿Qué sabes de mí y Axel?¡Cuéntamelo todo, por favor!

Naminé dudó un segundo. Parecía algo tristona:

-Tú...¿aún le quieres, verdad? Aunque lo hayas olvidado todo era tan fuerte lo que sentíais que...-la chica comenzó a desvanecerse.

-Eh...¡ESPERA¿QUÉ QUIERES DECIR CON QUE AÚN LE QUIERO¡POR FAVOR, NO TE VAYAS¡NAMINÉ!-Roxas miró a sus amigos que le miraban con caras extrañas. ¿Cuánto llevarían escuchando?

-Roxas¿con quien hablabas?-le pregunto extrañado el otro rubio.

Roxas seguía confundido y no contestó, simplemente se fue a su sitio. Roxas empezó a hacerse preguntas como el si era verdad que Axel y él se conocían, le parecía todo tan extraño...

A las 3 de la tarde aproximadamente, todos salieron a comer fuera. Se fueron a un bar que había en la plazoleta del tranvía, donde servían comida que no estaba del todo mal a un precio que se pudieran permitir. Se sentaron en una mesa de cuatro y Hayner rompió el hielo:

-¡Hoy estáis todos muy raros! Ya me podéis estar explicando que demonios os ocurre- Se volvió y se arregló un poco el pelo. Al darse la vuelta tenía una cara de hacerse el interesante. Puso un codo sobre la mesa y apoyo su barbilla en la mano. Miró a Olette- dime que te sucede, aquí está tito Hayner para resolver tus problemas y ayudarte.

Olette puso una cara muy extraña y empezó a reírse. Luego prosiguió:

-Bueno...Mi madre me ha castigado sin paga 4 semanas...solo me quedan 500 platines... No creo que en lo que queda de verano pueda salir mucho con vosotros- Olette soltó una légrima y se la secó rápidamente con su mano derecha.

-Vamos- le dijo Hayner-, por el dinero no te preocupes, que entre Roxas, Pence y yo nos las arreglamos para pagarnos las cosas de los cuatro, para algo somos auténticos hombres-hizo la pose de Hércules cuando saca musculitos y arrastró a Pence y Roxas a su lado-Sí...¡Auténticos hombres!

Olette se animó un poco:

-Bueno, Pence¿y a ti que te pasa?-le preguntó la chica.

-Es lo peor que podía pasar...¡¡¡¡MIS PADRES ME HAN PUESTO A DIETA!!!!

-Ah...¿por eso te has zampado hoy 3 polos y 4 magdalenas con chocolate?-le dijo Hayner.

Todos se rieron menos Roxas, que no había dicho esta boca es mía en todo el rato, lo suyo era obsesión.

-Dinos ahora que te inquieta a ti, Roxas-se hizo el silencio, Roxas parecía que solo mirase para arriba a todas horas del día. Seguía imaginándose que vuelve a ver a Axel, esta vez se abrazaban y Axel le daba un apasionado beso. Imaginaba esa escena una y otra vez, sin descanso. Los demás estaban muy extrañados.-¿Roxas?

-Necesito dar una vuelta- solo dijo eso y se fue, dejando a sus amigos atrás, mirándole con caras de estar muy extrañados.

Roxas penetró en el bosque y se tumbó a la sombra de los árboles. Cerró los ojos y siguió su fantasía con Axel, esta vez sin que nadie le interrumpiese.

El rubio se sobresaltó de repente, se había quedado dormido y era de noche. Sacó el reloj que le regalaron en su cumpeaños y vio que eran las 10 de la noche. Sólo pudo decir:

-Mierda...

Roxas salió corriendo hacia su casa, pensando lo preocupados que estarían todos y la bronca que le caería.

Al llegar a su casa fue enviado directamente a su habitación, castigado. Se quedó sentado en la cama, inmóvil, recapacitando sobre lo que le había sucedido.

Entonces volvió a aparecer, un portal apareció en su cuarto y Axel volvió a salir de él:

-¡Axel!-Roxas se lanzó sobre él y lo abrazó con fuerza.

Axel se quedó un poco extrañado, pero acto seguido lo abrazó también:

-Vente conmigo Roxas, todo lo que hay esta ciudad...quiero decir, nada de esto es real.

-¿Qu..qué quieres decir?

-Todo esto es falso, tus padres no son tus padres, tus amigos tampoco. Tu sitio está con nosotros: con la organización y conmigo.

Roxas estaba todavía reflexionando sobre todo lo que le había dicho Axel cuando este se apartó y volvía a aparecer un portal.

-Adiós, Roxas. Te dejo tiempo para pensar, pero vuelve con nosotros-Axel besó los labios del rubio y se fue.

-Es...espera Axel-ya era tarde, se había ido-. Me...me ha besado...no me lo puedo creer-se tiró encima de la cama y abrazó su cojín-¡KYAAAAAA AXEL ME HA BESADO!- en esos momentos parecía una niñita tonta a la que acababan de comprarle la casita de muñecas que tanto tiempo le estuvo pidiendo a sus padres. Era feliz, y no se preocupó por pensar en lo que le dijo Axel de que nada de lo que le rodeaba era real, todo le importaba un bledo, Axel le había besado y lo demás...que le den morcillas.

Roxas se metió en su cama y se arropo; y pensando en el maravilloso día que había sido aunque hubiera llegado tarde a casa, se durmió

Fin del capítulo 2

Weeeee, ya está acabado el capítulo 2. Es algo más largo que el uno, y aún más tierno. Pronto pondré el 3. Espero que os haya gustado y comentad.