Reboot

Historia original de Athey y Diana Law

Traducido por Carolina Aguirre, FFAD

Capítulo beteado por Sara Gamboa, Betas FFAD


EPOV

A regañadientes apartamos caminos. Ella ya se había perdido los primeros quince minutos de su clase de gimnasia, y a pesar del control que yo debía tener, sabía que desesperadamente necesitaba cazar. Accedimos a reunirnos en su casa después del colegio. Rápidamente corrí a mi auto y deslice las llaves dentro de la guantera donde yo sabía que Alice las encontraría, y salí corriendo tan pronto como alcance la cobertura de los árboles. Yo no necesitaba el auto y no quería retrasar a mis hermanos. No había nada tan frustrante para nosotros como tener que pretender "caminar" a casa a velocidad humana hasta que estuviéramos lo suficientemente lejos de las miradas indiscretas al ir a toda carrera.

No me tomó mucho tiempo encontrar mi primera presa, pero era un pequeño gato montés y sabía que no sería suficiente para saciarme. Aún tenía tiempo, antes de que fuera hora para salir de la escuela, así que fui un poco más profundo, dentro del espeso bosque hasta que atrape la esencia de algunos ciervos.

No era la cosa más apetitosa para beber, pero había varios de ellos y si yo hacía un buen trabajo de ello, podía fácilmente atrapar a dos de ellos y lo que sería suficiente para saciarme. Corrí en su dirección, ansioso de saciar mi sed y volver con mi amor.

Corrí de regreso a la casa de Bella casi una hora más tarde. Su viejo y oxidado Chevy estaba estacionado frente a su casa y me dirigí a la puerta delantera, golpeando gentilmente.

— ¡Edward! —ella exclamó, envolviendo sus brazos alrededor de mi cuello y abrazándome cálidamente. Tiernamente le devolví el abrazo, levantando su pequeño cuerpo del suelo mientras caminaba dentro y cerraba la puerta detrás de nosotros con el pie.

—Esto se siente como un sueño extraño —dijo mientras su cara acariciaba mi cuello.

— ¿Recordaste algo nuevo mientras me fui? —le pregunté ausentemente. Varias cosas nuevas habían venido a mí mientras cazaba. La carrera me había dado una buena oportunidad de aclarar mi mente.

—No lo sé… pienso, que es como si todas las cosas ya las sabia, yo sólo no las había recordado aún. Como… es como que tú lees la mente de la gente, pero tú no pudieras leer la mía.

Por alguna razón, esta declaración hizo recordar algo que sabía en mi mente y las palabras sólo salieron. —Pero algún día lo hare…

—Después de que yo cambie. Aprenderé a controlarlo y te dejare entrar —Dijo ella, sus ojos abriéndose repentinamente en comprensión.

Mi aliento quedó en mi garganta… ella estaba en lo correcto.

—Después de que nos casemos. —Ella continuo, sus ojos distantes por un momento antes de que se enfocaran en mi cara, la sorpresa coloreando su cara.

—La Boda. —Susurré, mientras unos pocos destellos cruzaron mi mente. Aún estaba distante en el futuro. Era de lejos la cosa más detallada que yo había logrado recordar, además de la impactante visión de ella con la piel pálida y ojos de rubí.

Mi mente exploró las imágenes mas allá por un momento, y yo imaginé que ella estaba haciendo la misma cosa, por la mirada en sus ojos.

—Me diste mucha pelea para casarte conmigo —me reí del recuerdo. Ella peleó cada vez, antes de finalmente acceder a ser mí esposa.

—Yo recuerdo que, después pensaba, "¿porque pelee tanto por esto?" —ella dijo, sus ojos aun distantes, pero felices.

Sonreí ampliamente por un momento antes de que mi mente se dirigiera a otro asunto que se acababa de abrir.

—Pensé la misma cosa después de que te transforme —dije, tranquilamente, pensativo.

— ¿Porque luche contra esto por tanto tiempo? Cuando no ha hecho nada más que hacerme feliz —ella dijo, en repuesta de ambas memorias cuando nos habíamos dado cuenta.

Asentí lentamente.

Un momento de silencia paso cuando repentinamente ella jadeó, sus ojos ampliándose y mirando los míos.

— ¿Qué? —pregunte rápidamente

—Renesmee —dijo en un susurro.

La sola palabra trajo un sinfín de imágenes y casi sentí que me caía de la impresión por ello.

—Oh Dios mío… —dije, en shock. Camine hacia el living aturdido, y me senté en el sofá, tratando de recomponerme. Ella me siguió lentamente y se sentó a mi lado, sus ojos casi tan distantes y sorprendidos como los míos.

—Tuvimos una hija —dije, aun mirando a la nada mientras las imágenes se filtraban en mi mente mientras ella se aclaraba. Sentí un desgarro en mi pecho, mientras un hoyo aparecía por la pérdida de mi hija.

Oí a Bella sollozar y mis ojos se dirigieron a su cara para ver lágrimas llenando sus ojos. Después de pocos segundos, ellas comenzaron a rodar gentilmente por sus mejillas.

—Oh Bella… —dije, acercándola hacia mí y abrazándola. Ella restregó su cara en mi hombro y empuño la tela de mi camisa en una de sus pequeñas manos.

—Ella no ocurrirá ahora, ¿cierto? —ella preguntó, finalmente alejando su cara de mi hombro y mirándome a los ojos.

— ¿Porque dices eso? —le pregunté acariciando su cabeza con mi mano, intentando calmarla de alguna manera mientras yo mismo me venía abajo.

— ¿Cuáles son las posibilidades de ello? Quiero decir… incluso si tenemos un niño otra vez, no será lo mismo. La genética y todo eso es… tan al azar. Tan impredecible. Aun podemos tener un hijo, pero no será ella. Ahora ella nunca existirá en esta vida.

Mi mente analizó sus palabras, y supe que ella probablemente tenía razón. Incluso, si igualábamos el marco de tiempo exactamente, si la biología humana era cualquier marco de referencia, las posibilidades de que la misma esperma se una al huevo exacto era escaso, y más lejos de nuestro control.

Suspiré en su cabello y me di cuenta que no tenía nada que decirle para calmarla. También me dolía a mí. El pequeño y hermoso ángel que yo recordaba amar más de lo que pensé posible, nunca existiría. Decirle a Bella que podríamos concebir otro sería insensato. Ambos estábamos lamentando la pérdida de un niño que realmente nunca había existido fuera de nuestros recuerdos.

Gentilmente acaricie su pelo mientras ella lloraba silenciosamente en mi hombro, y nos sostuvimos uno al otro así por un momento. Mi mente comenzó a deambular a través de los recuerdos de mí… mi hija. La pequeña cosa más extraordinaria que nunca imagine sería posible. Mi niña.

Nunca en mis más de 80 años de existencia de vampiro, yo podía haber imaginado que tal cosa sería posible, pero ahora lo sabía, y ahora estaba determinado a no dejarlo pasar.

Recuerdo su don. Sus ojos. Ellos eran como los de Bella, mientras ella era humana. Su pelo, mi color, pero los rizos de Charlie. Su risa. Cuán rápido ella creció y… entonces recuerdo algo más… recordé muchos, muchos vampiros en nuestra casa. Lobos. Alice y Jasper se habían ido. Los Volturi.

Me puse rígido y Bella lo noto. Su corazón se aceleró y su voz se elevó un tono.

— ¿Edward? ¿Qué es?"

—Recuerdo morir —dije simplemente.

Sus ojos se ampliaron y se sentó en silencio, esperando a que yo continuara.

—Los Volturi vinieron a Forks. Todos ellos. —susurré, casi temiendo que si lo decía más alto, ocurriría de verdad justo ahí y entonces.

Bella jadeó y sus ojos miraban a la distancia. Ella también estaba viéndolo. Todo.

—Alice y Jasper volvieron —dijo tranquilamente—. Ellos habían encontrado otro mestizo pero no importó. Los Volturi nos mataron a todos de cualquier forma.

—Era sólo una excusa… Renesmee nunca fue la razón real de que ellos vinieran. Ellos tenían miedo de cuán grande y poderosa nuestra familia se había convertido. Ellos estaban intimidados por nosotros. —Mi voz se hizo fría. Podía sentir la rabia llenándome con el recuerdo. El horror que presencié ese día. Mi familia desgarrada delante de mí. Las enormes fogatas ondulando con sus cuerpos y los cuerpos de los pocos miembros Volturi que logramos matar. Los ensangrentados cadáveres de los lobos que se esparcían en el área mientras estrangulados aullidos llenaban el aire.

Me encogí y estremecí, acercándola más a mí, mientras las horrorosas imágenes se filtraban a través de mi mente. Sentí el pequeño cuerpo de Bella temblar con sollozos contra mí y repentinamente me di cuenta que mi cuerpo estaba haciendo lo mismo. Sollozos secos sin lágrimas, escapaban de mi cuerpo y sólo nos sosteníamos el uno al otro en silencio. Aferrándonos el uno al otro como si nuestra vida dependiera de ello.

.

.

.

.

BPOV.

— ¿Supones que eso es por lo que esto ocurrió? —le pregunté, después de que un inmensurable periodo de tiempo paso silencioso entre nosotros.

Él se apartó, sus cejas levantadas juntas en confusión. — ¿Qué quieres decir?

—Bien… quiero decir, aun no tengo idea de cómo, pero es como si nos hubieran dado una segunda oportunidad. Nosotros morimos Edward. Pero aquí estamos, de vuelta en el comienzo otra vez. Como comenzar desde la primera base y no se… ¿quizás hacerlo mejor esta vez? Al menos definitivamente podemos evitar cometer los mismos errores que cometimos la última vez.

El asintió lentamente, reflexionando visiblemente sobre lo que le había dicho. —Quizás estas en lo correcto. Pero aún es un misterio como pudo haber pasado.

—No sé si alguna vez entenderemos esto —respondí.

—Probablemente no.

— ¿Pero importa? Al menos estamos aquí —susurré en silencio.

Nos sentamos en silencio otra vez, ambos pensando, ninguno hablando. Yo estaba recordando mucho más ahora, pero aun había un montón de hoyos.

—Me pregunto, si alguno de los otros recuerda algo. —dije repentinamente, pensando en los hermanos de Edward.

—Hmmm….no sentí nada en sus mentes hoy. Ni tampoco cuando estaba dejando la escuela. Revise rápidamente a Alice para ver si ella estaba poniéndome atención, pero no lo estaba… ella estaba enfocada en Jasper, igual que la última vez.

—No lo sé… — dijo despacio, probablemente dándose cuenta de la misma cosa que yo—. Hmmm…. —Él continuó después de una breve pausa.

Lo mire interrogante, y él sonrió de medio lado y rio ligeramente.

— ¿Qué? —le pregunté enarcando una ceja.

—Bien, supongo que tengo una segunda oportunidad con tus padres. Definitivamente no deje la mejor de las impresiones con Charlie la primera vez.

Reí levemente. El humor era pesado en la habitación. Aprecie su intento.

—Bien, no me dejes como un Zombie en coma por seis meses el próximo año, y de seguro tendrás una mejor relación con Charlie —dije sarcásticamente, pero no pude evitar sentir una enorme oleada de dolor en mi pecho al recuerdo de ese tiempo. No había querido dejar escapar eso.

Sus ojos instantáneamente se volvieron tristes y me atrajo en un apretado abrazo otra vez.

—Bella, amor, te juro que nunca te volvería a dejar, lo digo enserio. Ahora lo sé bien. Nunca cometería ese error otra vez, nunca.

—Esto también nos ahorrará un viaje a Italia —dije contra su hombro, muy agradecida de evadir conocer a Aro otra vez.

El rió. —Muy cierto. Sólo eso podría ser suficiente para salvarnos de nuestro destino anterior. Si Aro sigue sin saber de nosotros, podríamos no tener que lidiar con este loco desastre del todo.

—Si tenemos un hijo, aún tenemos que ser cuidadosos acerca de toda la cosa de los niños inmortales. —Comencé lentamente, mirándolo con cuidado. Yo no estaba segura si el estaría dispuesto a tratar de tener un hijo, ahora que sabíamos era posible. Él estaba tan aterrado de que muriera la última vez. Tan asustado de que el me perdería…

—Sí, pero ahora lo sabemos mejor. Nunca se nos había ocurrido, entonces, así Renesmee seria fácilmente confundida con uno, por alguien que no supiera. Ella estaba creciendo tan rápido, y por eso Alice lo descubrió, el crecimiento continuaría por 7 años antes que el niño se detuviera y fuera como nosotros… congelado en el tiempo. Todo lo que tenemos que hacer es mantenerla a ella o a él, en secreto, oculto, lejos hasta que ellos fueran lo suficientemente grande para que nadie cometiera ese error otra vez. Pienso que podemos hacer eso, tan pronto estemos preparados. Y esta vez lo estaremos. —Él sonrió suavemente hacia mí y acaricio mi pelo. Mis ojos se ampliaron y le di una gran sonrisa. Él aún estaría dispuesto a tener otro hijo conmigo. Nosotros no podremos tener a Renesmee, y nunca la olvidaríamos, pero aun podríamos hacer una vida juntos.

Lo abrace fuerte, tan feliz y enamorada de él. Una pequeña voz en mi cabeza aún estaba asustada y sobrecogida por todo esto. La parte de mí que era sólo Bella Swan, la chica nueva de Forks High, sólo hace unas horas. Pero la parte maravillosa y honesta atracción y poderoso amor que sentía por él, superaba cualquier miedo a la incertidumbre.

Después de pocos momentos de silencio él se alejó y suspiró. —Tu padre llegará a casa dentro de una hora… no hay forma que yo pueda estar aquí esta tarde. Sólo es tu primer día en la escuela. Traer un chico a casa de la escuela el primer día, probablemente le daría un ataque al corazón. —El rio débilmente.

Me reí. —Probablemente lo haría y… necesito tener la cena preparada. Oh demonios… yo iba a comprar provisiones esta tarde. Tendré que hacerlo mañana después de la escuela. —Puse mala cara, dándome cuenta que perdería un poco de tiempo con Edward para tener listo ese quehacer…

— ¿Puedo ir contigo? —dijo, y lo miré sorprendida.

—Pero tú odias el olor.

Él puso su mano para silenciarme. —Lo soportaré—. Él rio y yo sonreí.

Me puse de pie y el me siguió rápidamente, sus ojos cuestionándome. —Bien, necesito revisar que tengo en la cocina y ver que puedo preparar para esta noche, sin provisiones. ¿Te importaría resistir en la sala mientras cocino?

El rio. —Me encantaría.

Pasaron cerca de veinte minutos y tenía preparada una razonable comida.

—Hey Edward, comencé a hablar, revolviendo una olla de fideos hirviendo.

— ¿Si Bella? —el respondió desde su asiento en la mesa, donde él había estado los últimos veinte y tantos minutos, mientras me observaba cocinar.

—Estaba pensando… quiero decirle a la gente en la escuela, y a Charlie, que nos habíamos conocido antes.

El levanto una ceja, obviamente confundido.

—Quiero decir…. que si les decimos que nos conocemos hace años de algún lugar. Que yo ya te conocía y nos reconocimos el uno al otro una vez que nos sentamos juntos en biología. Comenzamos a salir para recordar viejos tiempos, o algo como eso. Explicaría más fácilmente, porque repentinamente estamos pasando tanto tiempo juntos.

El levanto sus cejas mientras pensaba en todo eso. —Suena como una buena idea, pero, ¿puedes hacerlo? Tú siempre has sido una mala mentirosa—. El arqueo una ceja y me sonrió. Le rodee los ojos.

—Bien, creo que sería más fácil, que pretender que no te conozco del todo cuando estemos en la escuela. Pienso que eso sería más difícil de hacer. Además de esta forma te puedo presentar a Charlie más fácilmente y pronto.

Él me sonrió ampliamente.

—Te recuerdo peleando con uñas y dientes para evitar tener que decirle a Charlie que tenías novio la última vez. —Él me sonrió.

Jadee y le regañe juguetonamente. —Sí, bien pienso que Charlie puede manejarlo, si le facilito que se haga la idea. Y estoy demasiado impaciente como para hacerme la tonta con esto, esta vez. Odio no poder ocultar cosas como está a la gente. Es demasiado confuso, y ya va a ser lo suficientemente raro como es. ¿Porque agregar más cosas?

El asintió suavemente y me sonrió tibiamente. Podría decir que a él realmente le gustaba esto.

—Bien, ¿qué quieres decirle a la gente? Es bien sabido que mi familia vino aquí desde Alaska, y tú vienes de Arizona. No hay muchas oportunidades para que nosotros nos encontramos de esa forma.

—Sí, estaba pensando en eso. Un invierno hace un par de años… pienso que tenía trece, de cualquier forma, mi mamá fue invitada una vez a este Tiempo Compartido en un Resort de Ski, en Colorado y ella me arrastro a mí. Nos quedamos en este gran y lujoso condominio por tres semanas; lo hicimos durante mis vacaciones de navidad de la escuela.

—De todas formas, Rene paso medio tiempo ahí en ese Tiempo Compartido, obligado de reuniones, y la otra mitad esquiando. Casi no la vi, las tres semanas que estuvimos ahí, así que fácilmente dije que había pasado la mayor parte de mi tiempo con una agradable familia en uno de los condominios vecinos, y realmente llegue a conocer a su hijo menor. —Sonreí, impresionada con cuan completamente bien funcionaria esto. El parecía impresionado también con mi pequeña mentira.

— ¡Bella, eso es perfecto! —él sonrió ampliamente.

—Lo es, ¿cierto? —Sonreí de alegría—. La mejor parte, es que todo es al menos parcialmente cierto, así que yo no debería tener demasiado problema con una pequeña mentira. Realmente conocí un par de chicos, hijos de los vecinos mientras estábamos ahí, pero ellos eran todos más jóvenes que yo. Como siete, u ocho y nueve años. El resto del tiempo yo sólo leí dentro.

— ¿Ni siquiera trataste de esquiar? —preguntó, enarcando una ceja, pero sonriendo adrede.

—Aah… ¿estas bromeando? Yo quería dejar Colorado con vida, muchas gracias. Soy lo suficientemente descoordinada sin esquíes en mis pies.

El rio y ame el sonido como si fluyera por mis sentidos.

Mire el reloj, mientras apagaba el quemador y me moví para colar los fideos.

—Charlie estará pronto en casa —dijo Edward también viendo la hora.

Asentí silenciosamente mientras me giré hacia la olla de espaguetis y moví la salsa un poco más.

—Esto me dará tiempo para ir a hablar con Carlisle, al menos —dijo Edward, sin entusiasmo.

—Oh

—Si… necesito ver si el, o los otros recuerdan algo de esto, o si sólo somos nosotros dos. También veré si Carlisle alguna vez, ha oído alguna historia o algo como esto, aunque… realmente dudo que lo haya hecho. Y también debería decirle acerca de los lobos.

Lo miré confundida. — ¿Qué pasa con los lobos?

—Bien, nosotros hemos venido a vivir aquí asumiendo que los lobos se habían ido. Por lo demás, no hemos encontrado nada en más de un año y… eso no ocurrirá ahora, ya que no hay forma en el infierno en que yo te deje. Sam Ulley, a este punto ya ha sufrido el cambio. Sé que Jared y Paul son los próximos, pero en realidad no sé cuándo ellos sufrirán sus transformaciones… en cualquier caso, probablemente sería prudente tratar de mejorar las relaciones con la manada tan pronto sea posible.

—Carlisle probablemente querrá renovar el tratado con Sam y Billy en persona, ahora que sabemos que hay lobos otra vez en la reserva.

—Oh… —respondí, no segura de que sentir por todo esto. Esto no era algo que yo realmente había pensado mucho aún.

—Bella… —comenzó Edward, dudando después de un momento de silencio—. Acerca de Jacob… —Sus ojos estaban tristes y mi corazón se rompió.

—Oh Edward —comencé, dejando la cuchara que estaba usando para revolver la salsa y rápidamente le baje la llama al quemador para que hirviera a fuego lento. Camine hacia él y me senté en la silla a su lado, tomando su mano en la mía.

Él sonrió débilmente, pero no llego a sus ojos.

—Edward, mis recuerdos aun no son claros en Jacob. Principalmente yo sólo recuerdo estando… bien, estando entumecida y miserable durante ese tiempo. Mi recuerdo más distintivo de Jacob son la culpa que sentí después. Yo… yo siento como si lo usé. Lo herí tanto y no quiero hacer eso otra vez. Me rehúso a hacerle eso a él.

—Y aún más doloroso que eso, es el recuerdo de cuanto te hirió a ti, cuando yo quería verlo. Cuán difícil era para ti durante ese tiempo, y yo me niego a dejar que eso pase.

Él me dio su sonrisa ladeada. Aún era débil, pero se sintió más real ahora y le sonreí de vuelta, tratando de darle seguridad.

—Te amo. Yo recuerdo preocuparme mucho por Jacob. Lo ame como familia; como un amigo realmente importante, pero nunca se comparó a lo que siento por ti. En este momento realmente no he conocido a Jacob. La última vez que lo vi yo tenía como cuatro años. El aún no me conoce, y si no voy a La Push en un par de semanas con Jess y Mike y todos, el realmente no tendrá oportunidad de conocerme.

—Yo no lo usaré para escarbar detalles sobre tu familia, porque ya sé todo. Y tú no me dejaras el próximo año, así que no voy a buscarlo por amistad. No veo como él y yo tendríamos oportunidad de formar una amistad cercana ahora. Las cosas se van a dar diferente esta vez. —Finalmente terminé, dándole un apretón a su mano.

Él me sonrió y ahora si llegó a sus ojos. Fue un alivio. —Pero, ¿te molesta? Él fue un buen amigo; sé que te preocupas por el un montón. ¿Te molestará no tener esa amistad esta vez?

Pensé acerca de ello un momento antes de mover mi cabeza. —Estaré bien. Como dije, esos recuerdos aún no son claros… supongo que ellos pueden tomar forma después, o puede que no. Mis recuerdos más claros son contigo.

Él me sonrió tibiamente y me tiró hacia sus rodillas, besando el lado de mi cabeza y envolviendo sus brazos a mí alrededor. —Durante nuestras últimas semanas juntos, él se volvió un amigo para mí también… pero pienso que sería mejor si sólo lo dejamos vivir en paz esta vez.

—Pienso que es lo mejor también.

Era tranquilizador y dulce, ambas, y era también extraño. Parte de mi cerebro aún estaba operando en la misma longitud de onda desde esta mañana. Parte de mi aún era la Bella de antes, todo esto y esa parte de mi aún era locamente sobrecogedora. Mi mente estaba confundida, pero mi corazón estaba feliz.

Aunque parte de mi sabía que esto estaba bien, estaba creciendo más y ganando. La confusión e incredulidad estaba desvaneciéndose. Sentada en su regazo, rodeada por fuertes y esculpidos brazos dominaban y me calmaban.

Esto estaba bien.

Esto era como se suponía debía ser.

Demasiado pronto, era tiempo de que Charlie llegara a casa y Edward estaba forzado a irse. Era difícil decir adiós, pero sabía que el volvería tan pronto como mi papa se quedara dormido. Recordando ser su esposa, hizo extremadamente difícil observarlo irse, pero al menos ahora yo tenía algo que no tenía antes: Tiempo.

Termine el espagueti y lo serví en platos. Recién los estaba poniendo en la mesa cuando Charlie camino a través de la puerta delantera.

—Eso huele genial Bells. —Él dijo mientras colgaba su arma y tomo su lugar en la mesa.

Comimos con muy poca discusión la mayor parte de la comida. Casi en la mitad, Charlie finalmente rompió el incómodo silencio.

—Así que, ¿cómo te fue en la escuela? ¿Has hecho algún amigo? —él preguntó mientras se tomaba una pausa con los espaguetis.

Tome una profunda inspiración. Edward estaba definitivamente en lo correcto acerca de mí siendo mala mintiendo. —Oh sí. Papá tú nunca lo creerás, pero en realidad conocí a alguien que ya conocía—. Dije tratando de sonar convincente.

— ¿Oh? dijo Charlie, mirándome un poco sorprendido.

—Sí. No sé si sabes o no, pero cuando tenía trece años mamá me llevó a Colorado durante mis vacaciones porque a ella le habían ofrecido un condominio gratis por tres semanas como parte de alguna presentación de, ¿tiempo compartido? —lo termine como una pregunta. Sé que le había dicho acerca de ese tiempo, pero había sido hace un par de años.

—Oh, sí. Tú y esquiar. No es la combinación más inteligente.

Reí, —Si, no es broma. Eso es porque nunca fui a esquiar. Me quedé las tres semanas completas, aburrida. Bien, no todo el tiempo. La familia quien poseía el condominio de al lado en donde estábamos quedándonos estaba ahí por vacaciones también. Toda la familia estaba fuera casi todo el tiempo, excepto por su hijo menor. El odiaba la idea de esquiar tanto como yo y se quedaba leyendo y escuchando música. Terminamos juntándonos un montón. Él era el único contacto humano que tuve las tres aburridas semanas.

Había ensayado esto en mi cabeza, pero no estaba segura de cuan convincente estaba siendo.

— ¿Y tú te encontraste con este chico en la escuela? —preguntó, arqueando una ceja y enfatizando la palabra "chico". Rodee mis ojos.

—Sí, yo no lo había visto ni oído de él, desde esas tres semanas de hace años, así que no estaba totalmente segura de quien era él al comienzo, yo sólo lo reconocí, tu sabes. Pero nos sentamos juntos en Biología y empezamos a conversar y recordé quien era.

— Guau, esa es una enorme coincidencia, ¿cuál es su nombre? —dijo tomando otra cucharada llena de fideos

—Edward Cullen —dije, observando su cara por una reacción.

— ¿Un Cullen ah? —Él pareció pensativo por un momento—. Bien eso tiene sentido. No hay mucha gente en el pueblo que yo tomaría como el tipo que tiene vacaciones en un condominio en The Rockies. —Él tomó otra cucharada llena de espaguetis y se sentó en silencio por un momento como si estuviera pensando las noticias.

— ¿Tú conoces a los Cullen? —pregunté tratando de seguir el juego.

—Sí, buena familia. El Dr. Cullen es un gran hombre. Este pueblo es afortunado de tener tan hábil cirujano, que está dispuesto a tomar residencia en un hospital tan apartado.

—Sí, recuerdo a Edward mencionar que su papá era doctor. —Dije antes de tomar otro bocado de la comida en mi plato para distraerme a mí misma.

—Aunque… este chico… ¿no es un poquito mayor para estar en una de tus clases? —él preguntó arqueando una ceja hacia mí.

Me ahogue por un momento, pero seguí la corriente, esperando que él no lo notara. —Él es un junior. Está en mí mismo grado. Creo que tú estás pensando en Emmett, yo estoy hablando de Edward.

—Espera…. —hizo una pausa—. ¿Cuál de ellos es Edwin?

—Edward es el más joven, el que tiene el pelo cobrizo.

—Oh, bien ese es —él se esforzó—. Mejor, supongo. No me gusta la mirada del grandote. Estoy seguro que él es un chico agradable y todo, pero él luce demasiado… maduro para la escuela.

Era misterioso cuan familiar era esta conversación pero… estaba fuera de lugar. No se suponía que Charlie y yo tuviéramos esta conversación por cerca de un mes, y bajo circunstancias bastante diferentes. Todo está cosa de tener recuerdos del futuro estaba siendo realmente confuso, pero… las cosas probablemente esta vez serian diferente, así que con suerte las cosas cambiarían de rumbo un montón y pronto y la incomodidad se acabaría.

—Así que, ¿conociste a alguien más? —Charlie preguntó después de un momento.

—Sí, supongo. Estaba esta chica, Jessica, quien estaba en un par de mis clases y me arrastro a sentarme con ella y sus amigos al almuerzo. Un montón de chicos fueron realmente agradables y acogedores. Yo sólo odio ser el centro de atención. Tu sabes cuan solitaria soy.

El asintió silenciosamente, tragando otro bocado de comida. El parecía más complacido ahora que yo había mencionado a una chica quien podría actuar en la capacidad de amiga.

Una vez nuestra comida estaba terminada, fui escaleras arriba y encendí la arcaica pieza de tecnología que pretendía ser un computador, y estuve limpiando mi habitación mientras esperaba a que se iniciara.

Sabía que tendría un correo electrónico esperando por mí de mi mamá, y trate de repetir la historia que había inventado para Charlie, a ella. Me daría más tiempo de practicar ya que estaba segura que Jessica me gruñiría mañana en la escuela si me veía con Edward, lo cual planeaba hacer.

Rápidamente escribí el mensaje para mi mamá y deje que el computador se apagara sólo. Tomé mi bolso de artículos de aseo y me prepare para ir a la cama, mi corazón acelerándose en excitación por la llegada de Edward. Esta era la rutina que yo no podía esperar que comenzara otra vez, aún si era todo lo que yo podía tener… por ahora.