Disclaimer: Fairy Tail y sus personajes pertenecen a Hiro Mashima.

Extensión: 2081 palabras (Para ti, Kaya, que me lo pediste)

Notas: Holiiiiii, que emoción - cuatro comentarios en mi primer capítulo me alegró el día, se los agradezco de todo corazón. Acá les traigo las continuación desde la perspectiva de Wendy~

Disfruten...


Observé como la ciudad de Magnolia se alejaba mientras el suave traqueteo del tren me tentaba a dormir.

Cerré mis ojos dejándome llevar por las suaves caricias que Lucy-san me daba en el pelo. Me dormí profundo, en un extraño y agradable vacío; no soñé, lo que me permitió descansar lo que no pude estos últimos días.

...

Desperté gracias a los suaves movimientos que la mano de Charle me daba, ya habíamos llegado a destino. Lucy-san me esperaba ya parada. Me espabilé para así poder bajar del tren.

Con cuidado me levanté y froté mis ojos. Le di una pequeña sonrisa a Lucy y nos dirigimos a la puerta, bajamos junto a unas pocas personas. El guardia nos saludó con un movimiento de cabeza al cual respondimos con otro.

La ciudad de Denish se encontraba frente a nosotras. El olor a humo era desconcertante pero creí que era mejor ignorarlo, no pude hacer lo mismo con el olor a metal. No estaba segura de permanecer en esta ciudad, pues su título de «ciudad sin ley» era preocupante, pero Lucy-san no parecía inmutarse de eso.
Lo digo porque junto a nosotras había un pequeño charco de sangre fresca. A veces odio mi buen olfato...

-... ¿Lucy-san? -pregunté con duda- ¿Sabes dónde nos quedaremos?

Ella me miró con una sonrisa y, señalando con su mano al bosque que había detrás dijo:

-¿Ves el bosque Wen? -dirigí mi mirada al lugar nombrado y continuó- En la parte central-sur hay una cueva oculta con el suficiente espacio como para que podamos dormir. Al menos hasta que mi plan funcione.

Ya sabía de que plan hablaba, primero entrenaríamos por tiempo indefinido para así poder hacer misiones (aprovechando la mala fama del lugar) y juntar el dinero suficiente para comprarle la Mansión Heartfilia a los actuales dueños. No piden mucho, pero nos faltan un billón quinientos veinticuatro mil jewels, y para eso es que estamos aquí. Le sonreí a Lucy-san para así ir al lugar antes mencionado.

Caminamos rodeando la ciudad para no toparnos con nada extraño, y mientras hablábamos de como sería nuestro entrenamiento, parte del plan era buscar libros sobre nuestras magias y alguna otra con la cuál combinar nuestro poder, también pedirle ayuda a los espíritus de Lucy-san para aumentar nuestra magia y resistencia. Entre nuestra charla pasaron cerca de cuarenta minutos, de la nada Lucy-san paró y, sonriendo, dijo:

-¿Ves allí?

Mirando hacia donde señalaba encontré un paisaje digno de ser pintado. Frente a nosotras había un arroyo de agua cristalina, con un pequeño puente de madera envuelto en musgo. A partir de ahí el bosque está con mucha neblina en el suelo, a pesar de eso, se distingue un camino entre los árboles. Con mi cara de sorpresa no atiné a hacer algo más que sonreír.

-Si vamos arroyo arriba encontraremos una pequeña cascada perfecta para tomar un baño y, detrás de ella, en lugar de una pared de piedra nos encontraremos con una abertura que lleva a la cueva que te mencioné.

-¿Cómo sabes todo eso Lucy-san? -no quise sonar como cotilla, pero la duda era enorme.

Se puso a caminar y, con torpeza, la seguí. Creí que no contestaría mi pregunta pero lo hizo.

-Supuse que me lo preguntarías -intenté no sonrojarme de la culpa, pero ella me acarició el pelo para así continuar-. Verás Wendy, cuando yo escape de casa no tenía un lugar a dónde ir. Y estuve vagando por allí sin encontrar un lugar fijo en el cual quedarme.
»En uno de esos tantos viajes me encontré con la cascada y decidí darme un baño, pues eran ya cerca de tres semanas que no había podido asearme como corresponde y encontrar la cascada fue algo parecido a un milagro. Mientras dejaba que el agua me limpiase resbalé -Lucy-san rió con algo de vergüenza en su voz, Charle y yo la acompañamos-. Caí de espaldas y esperando el golpe me encontré cayendo dentro de la dichosa cueva. Al final la terminé por usar como "casa" durante unas cinco semanas. Luego seguí dando vueltas hasta llegar a Hargeon...

Un sonido de sorpresa salió de mi boca, Charle y yo quedamos sorprendidas con el paisaje de la cascada, rodeada de piedras con musgo y se respiraba un aire tan puro...

Fue inevitable lo que hice, me tiré al agua. Una corriente fría me abrazó y le dio paso a una maravillosa sensación de bienestar. Sentí como si mi cuerpo se relajara y se recuperase del agotamiento ganado tras haber caminado durante hora y media. Y entonces lo comprendí.

-¡El agua es curativa!

La suave risa de Lucy-san me obligó a voltear a verla, para encontrarla agachada tocando el agua con los dedos de la mano derecha.

-Vaya Wendy -dijo algo divertida por mi reacción-, no me esperaba que descubrieras el secreto del agua tan pronto.

Se volvió a parar para quitarse las botas y el cinturón, los dejó a un costado sobre una piedra chata y se metió al agua. Charle nos miró con cierto aire de reproche pero aun así entró con nosotras.

Me sentía tan feliz de estar con la compañía de ellas, que no pude evitar tirarles agua con ayuda de mis manos, para así empezar una guerra entre las tres.
Estuvimos nadando y haciendo carreras hasta que se hizo entrada la noche. Lucy-san decidió que ya entráramos a la cueva, que era bastante espaciosa y llamó a Virgo para que nos diera un bolso en donde estaban las cosas para acampar y pudimos colocar los sacos de dormir alrededor de una pequeña fogata. Lucy-san sacó del pequeño bolso unos pedazos de carne fileteada que se dispuso a cocinar, una vez hechos los comimos en silencio, cada una metida en sus pensamientos.

¿Cómo estarán los demás? ¿Algunos se habrán ido juntos, o cada cuál se fue por su cuenta? ¿Qué llevó al maestro a separarnos?

Con cada pregunta decaía un poco. Parece que Lucy-san se dio cuenta del rumbo de mis pensamientos, porque se sentó junto a mí para abrazarme, su mano ejerció algo de presión en mi hombro izquierdo, como queriendo reconfortarme. Charle se unió colocándose en el hueco que había entre ambas.
Un pequeño susurro salió de sus labios.

-Todo estará bien ahora...

Asentí algo insegura y les respondí el abrazo. Estuvimos así por bastante cuando Charle comenzó a temblar, sus ojos se pusieron color blancos y emitió algunos balbuceos, estaba teniendo una visión.

Lucy-san se paró y buscó hojas y pluma por si tenia que anotar algo que Charle dijera. Mientras yo miré de frente a Charle, quien estando en trance habló con una voz ronca.

-El día en que la caverna de la flor de almendro¹ abra sus secretos y quien es propietaria del poder de las puertas se adentre para descubrir los misterios de la vida y la muerte... -Lucy-san escribía de manera apurada y me sorprendí por el nombre de la cueva- Ese será el día en que nacerá la elegida por los astros para ser protegida por los dos grandes poderes celestiales... -Charle comenzó a temblar con fuerza- el día... Almendros... ¡Despertad a Lilith!

Hubo un minuto de silencio en el cuál Lucy-san releyó lo dicho por Charle. Yo salí afuera para buscar algo de agua y levanté la mirada al cielo, encontrándome con las estrellas y, sintiendo la brisa mover mi pelo, susurré:

-Madre... ¿Cuál es el secreto de la flor de almendro?

Es imposible que sea la misma de ese entonces... Pensé.

Volví con el agua y le dí a Charle un poco, pues ella sentía la garganta seca. Después de eso Charle no recordaba nada, por lo que nos acomodamos en los sacos en lo que Lucy-san apagaba la fogata para así dormir...

Mañana será un nuevo día lleno de oportunidades para ser felices...

Con ese pensamiento me dejé llevar por Morfeo.

...

Desperté gracias al suave murmullo del agua y la claridad que había. Froté mis ojos al mismo tiempo que me sentaba, los abrí para encontrarme con los restos de la fogata y Charle durmiendo a mi lado.

¿Y Lucy-san?

Como respondiendo mi llamado apareció por la entrada con una bolsa en la mano izquierda y un papel en la derecha. Se encontraba tan concentrada en dicho papel que no notó mi mirada confundida. Por lo que aún algo adormilada decidí saludar.

-Buenos días -Lucy-san se sobresaltó a mi murmullo y levantó la mirada susurrando un sorprendido «despertaste» para sonreír-. ¿Qué traes ahí? -pregunté señalando la bolsa.

-Buenos días -se sentó y dejó el papel a un costado-. Fuí a la ciudad y traje el desayuno- metió la mano en la bolsa para sacar unos bollos de pan, unas masitas y unas cuantas hojas de té rojo.

Observé como, tarareando una suave melodía², volvía a encender la fogata para poner una pequeña olla con agua a calentar. Se dirigió al bolso que estaba en el lugar donde anoche estaba su bolsa de dormir y sacó tres tazas color verde pastel con el kanji de la palabra «esperanza» y un plato plástico en el que colocó las masitas y los bollos de pan. En lo que Lucy-san se encargaba del desayuno yo moví de manera suave a Charle para despertarla. Ella emitió un pequeño sonido al tiempo que abría sus ojos.

-Buen día -murmuró y le sonreí.

Lucy-san nos sonrió y al sentir el agua hervir le echó las hojas de té y revolvió con una cuchara de madera.
Con Charle doblamos la bolsa de dormir y la guardamos mientras Lucy-san colocaba el té rojo en las tazas. Nos sentamos en el suelo y nos dio a cada una nuestra taza.

-¿Cuando empezaremos el entrenamiento? -preguntó Charle a lo que yo presté atención a lo que respondería Lucy-san, quien, con una sonrisa llena de misterio respondió:

-Hoy mismo -en ese momento tomó una masita y yo me atraganté.

La miré sorprendida por un momento y asentí sin saber muy bien qué decir.

-He estado pensando y creo que lo mejor será pedirle ayuda a Capricornio y a Lyra primero- sus ojos mostraban una determinación envidiable-. Después estudiar nuevos hechizos con Virgo y Crux, para así practicar cuerpo a cuerpo con Loki, Tauro y Scorpio y mejorar los reflejos con Sagitario y Aries. Pedirle ayuda a Géminis con respecto a estrategia y obtener un cambio de look con Cáncer -La miramos en silencio-. ¿Qué dicen?

Todo lo que salía de mi boca eran balbuceos, me encontraba sorprendida por semejante plan.
Lucy-san me miró intrigada por mi falta de respuesta, por lo que me obligué a formar la oración.

-¿Cómo se te ocurrió todo eso Lucy-san? Es genial -ella sonrió por mi alago, algo sonrojada. No pude evitar emocionarme-. ¿Empezamos ya?

-Claro.

Lavamos lo usado y lo guardamos para así salir al claro, para empezar con el entrenamiento.

Prometo que me volveré más fuerte.

...

Estábamos en el claro de siempre sentadas con postura india una frente a la otra. Ya habían pasado dos semanas desde que llegamos al bosque de Denish y estábamos en el principio del entrenamiento: aumentar la concentración y el poder mágico. Lo que consistía en meditar por horas hasta lograr concentrar la energía de la naturaleza a nuestro alrededor para así poder adhedirla a nuestro contenedor mágico. Era agotador pero valía la pena, pues estábamos mejorando y esa era la idea desde un principio.

-Mejore la postura Wendy-sama -el aviso de Lyra-san me obligó a colocarme derecha-. No olvide respirar a un ritmo tranquilo... -el suave murmullo de su voz me ayudaba sin perder la concentración.

Mis ojos (y los de Lucy-san) se encontraban vendados para así agudizar nuestros sentidos. Mis sentidos ya son agudos pero nunca está de más entrenarlos.

Charle se encontraba con Crux-san en la cascada, entrenando sus poderes. Ella nos había dicho «Quiero mejorar, voy a entrenar mis poderes y mi Aérea», razón por la cuál Crux-san y Capricornio-san la están ayudando.

Lucy-san ha mejorado mucho respecto a su concentración, y según Capricornio-san su contenedor mágico ha aumentado. Yo también voy aumentando mi poder y poco a poco vamos alcanzando nuestra meta.
Lyra-san nos ha dicho que la próxima semana empezaremos con Crux-san y Virgo-san, pero que igual sigamos meditando antes de dormir un mínimo de tres veces por semana.

Me encuentro emocionada, la semana que viene vamos a investigar nuevos hechizos y, tal vez, nuevas magias para aprender. Quiero buscar información sobre plantas curativas y venenosas, para proteger a Lucy-san y a Charle...

Todos los días estamos más cerca de alcanzar nuestras metas...


Aclaraciones:

1: La flor de almendro de conocida como "La flor del despertar"

2: la melodía que en esta historia siempre canta Lucy es "Aria para la cuerda del sol"

Espero les haya gustado, cualquier error ortográfico me avisan, que es probable que haya alguno puesto que escribo siempre del celular...

Nos leemos~