Hola, siento haber tardado en publicar, pero como siempre ando super ocupada.

Gracias a todos por sus comentarios y me alegra saber que les gusto el primer capitulo.


Capitulo 2

Aquel silencio que estaba reinando en el gremio, silencio extraño teniendo en cuenta cómo eran, pero acabó cuando la rubia y su amiga salieron por la puerta, para dar paso a los "comentarios".

−¿Lucy con novio? − decía Mirajane sin poder encajarles bien las palabras

−N-nov-i-o − consiguió decir Erza con dificultad mientras su inocente mete desvariaba el tema y centraba a ella como protagonista en algo que podríamos decir que era una historia digna de cualquier telenovela − cu-ida de mí.

−¿Estás bien ? le preguntaba Jellal mientras veía preocupado sus extraños movimientos.

−Eso es imposible − protestaba gray desde otro extremo de la sala un poco furioso, se sentí principalmente ofendido por no haberse enterado antes − simplemente no puede ser

−¿Por qué Gray- sama dice eso? ¿Acaso Gray-sama esta celoso? − preguntaba Juvia quien se encontraba sentada a un lado de Gray casi exageradamente llorando.

−¡¿pero qué dices?! − protesto él

−¿Entonces no es cierto? − volvió a preguntar ella. "si Gray-sama no está celoso, eso quiere decir que no siente nada por Lucy, y si ella ya tiene a alguien eso quiere decir que Juvia tiene el camino libre" pensó ella. Automáticamente se "abalanzo" sobre el muchacho − ¡Gray-sama y Juvia por fin podrán estar juntos!

−¡Juvia! ¡Déjame! − protestaba la víctima.

Por otra parte cerca a la barra una persona se había quedado de pie ignorando los comentarios de todo el gremio al respecto de la rubia. Estaba confuso y extrañamente dolido ¿como ella podría estar con alguien y no haberle dicho algo? su mente no abarcaba mucho, era consciente de sus limitaciones, más aún así ellos era amigos y según tenía entendido los amigos se contaban ese tipo de cosas. ¿Acaso podría estar equivocado y ella no le consideraba un amigo?

−Seguramente se trate de una mentira − se autoconvecío él.

−Natsu − escuchó su nombre y giró la cabeza para ver quien le llamaba. Lisanna estaba un poco preocupada al ver la reacción de su amigo − ¿estás bien?

−Si, − contesto él sonriente − parece ser que para mañana simplemente seremos nosotros dos.

Lisanna sonrió feliz, no sabía exactamente si las palabras de Lucy eran mentiras o no, y si Natsu estaba como aseguraba, pero mañana sería su gran día y ella debería lucir una sonrisa en aquel momento, pero antes sabía que debía hacer algunas cosas.

En otra parte de la cuidad, la ahora "centro de atención del gremio" intentaba alejarse lo más que podía de ese lugar. Se encontraba furiosa, dolida, avergonzada pero sobre todo dolida. Él se había burlado de ella.

−¡Lucy! − llamó interrumpiendo sus pensamientos su amiga, quien andaba detrás de ella intentando seguirle el ritmo de su "caminata".

−Lo siento Levy − se disculpo la rubia al ver a su amiga agotaba − porque no descansamos en esta cafetería.

La cafetería a la que se refería no se encontraba muy lejos de donde estaban, un par de pasos para suerte de la cansada Levy, así que esta accedió gustosa.

Una vez dentro una se sentaron en una mesa vacía donde Levy se sintió en el cielo. La cafetería no era nada del otro mundo, típica cafetería, la clasifico Lucy. A los poco segundos se les acerco una muchacha de su edad que vestía un uniforme de trabajo, que consistía en una falda corta rosa y una camisa blanca. La camarera.

−¿Que desean tomar?− preguntó amablemente la camarera.

−Un té de Jazmín - pidió Levy mirando de reojo la carta de té`s.

−Yo quiero una copa doble de helado de chocolate − empezó a pedir Lucy mientras veía la carta de postres −con nata, sirope de chocolate y m&m`s.

−Perfecto. − dicho esto la camarera termino de apuntar las órdenes en su pequeña libreta y se retiró.

−Parece que hoy amaneciste con apetito Lucy

−¿Por que lo dices?

−Porque normalmente sueles pedir un té − comentó ella mientras examinaba el rostro de su amiga el cual parecía un poco afligido − ¿te ha molestado lo de Natsu y Lisanna?

−No.

−¿Entonces por qué estas así?

−No es el hecho de que me molesté, el que vayan a salir juntos lo que me irrita − empezó a explicar Lucy − es simplemente que me sentí ofendida, era como si no solo me rechazara sino que además se daba el lujo de ofenderme.

−Sabes cómo es él seguramente no lo dijo para molestarte − defendió ella, mientras veía como la camarera se acercaba a ellas y colocaba los pedidos en la mesa, ella cogió su taza y le colocó un poco de azúcar con la cucharilla y empezó a removerla. − Natsu es Natsu.

−Pero en todo debe haber un límite − comentó Lucy mientras empezaba a "devorar" su helado − es que no veía la cara de Lisanna, es desconsiderado hasta con ella.

−Puede que no la entendiera.

−Pues debería esforzarse más en entender. ¿Qué iba a hacer yo en su cita? ¿Acaso tengo cara de "sujeta velas"?

−Puede que con la nata por el rostro se te dé un poco el blanco de las velas − comentó Levy mientras soltaba una pequeña risa al ver la cara de su amiga empezando a cubrirse con la nata del helado. Esta por su parte cogió rápidamente la servilleta y empezó a limpiársela − Aún así ¿eres consciente de la pequeña "bomba" que has lanzado al gremio?

−¿A qué te refieres?

−Has gritado un claro "tengo novio" − Levy miro con atención el cambio de expresión de su amiga, la vergüenza era muy evidente − sin pasar por el hecho de que mañana tienes una cita con "él".

−No lo menciones.

−Averiguaran que es mentira, o mejor dicho Natsu te descubrirá.

−¿Por qué iba a hacerlo él?

−Es Natsu, seguramente mañana irá a tu casa a pedirte nuevamente que los acompañes.

−Eso lo dudo mucho - comentó Lucy - recuerda que hace mucho tiempo que él no se acerca a mi casa. Aparte de eso yo no estaré

−¿Y eso?

−Hay que seguir las mentiras hasta su final, mañana saldré, sola pero saldré. A menos que me quieras acompañar.

−Lo siento pero no puedo he quedado, incluso ahora se suponía que estaría con él. Dudo mucho que mañana me permita escaparme como lo he hecho hoy.

−Bueno teniendo en cuenta el periodo de libertad que te ha dado Gajje, aprovechémoslo y vamos de compras que mañana tengo una cita y no tengo nada que ponerme.

−¿Por qué crees que es Gajjel?

−Eres muy evidente Levy.

Así volvió una pequeña sonrisa en el rostro de Lucy, todo lo que le ocurría era muy difícil de sobre llevar, pero ella lo conseguiría, porque quería ser feliz.

Se pasaron todo lo que quedaba del día viendo tiendas y comprando ropa, por una parte esto preocupaba a Lucy, porque intuía que no tendría dinero para el alquiler pero se decía a sí misma "un día es un día".

Al final del día sus compras finalizaron en una Librería cosa normal teniendo en cuenta la afición de ambas por lo libros, en un momento vió un libro que le trajo un pequeño Dejavú y se decidió en llevárselo.

"Encuentro predestinado"

El Dejavú se hizo notar más cuando vio que su mano chocho con otra y mucho más cuando vio la persona que era.

Era aquel muchacho que estaba de paso por la cuidad mientras escribía un libro, aquel que dejo plantado por irse de misión con Natsu y happy.

−Hola − le saludó él.

−hola − saludó ella con un sonrojo en el rostro al notar que la misma escena había vuelto a ocurrir, y al recordar su desplante.

−Me alegra mucho volver a verte − empezó a decir él − la verdad es que quería verte porque no tuve la oportunidad de despedirme bien

−Aquella vez no pude ir por-

−No importa, la amiga que mandaste era muy agradable y muy guapa − comentó el con un ligero sonrojo en el rostro − pero, te hubiera preferido a ti, creo que congeniábamos más y teníamos más temas de conversación.

−Eso es cierto, nos lo pasamos muy bien.

−En parte volví a esta ciudad por eso, me gustaría concluir bien mi estancia aquí − explicó con nostalgia − he estado buscándote y pensaba que no te encontraría, solo me quedaré hasta mañana, así que si te apetece podemos quedar mañana para volver a pasar el día juntos, seguramente hay cosas de esta ciudad que aún no me has enseñado.

Lucy se lo pensó un poco, por una parte se sentiría culpable si saliese con el chico sin sentir nada por él, pero por otra parte era mejor que pasarse todo el día sola y era cierto que se lo había pasado bien con él.

−Está bien, quedamos en la plaza a las 12.

−Perfecto, nos vemos mañana

−Nos vemos.

−Eres rápida − comentó Levy con una sonrisa burlona en el rostro, cuando vio que el chico se había ido − en menos de 24 horas obtienes una cita.

−No es cierto, ¡no buscaba una cita!

−¿Lo conocías?

−Si lo conocí hace un tiempo, es un colega escritor.

−Romance entre escritores, lindo − comentó Levy con una sonrisa en el rostro y con un tono picaresco.

−¿No digas esas cosas!

Lucy sentió avergonzada, el leer tantos libros había afectado a la imaginación de Levy. Al regresar a su casa Lucy se sintió feliz, había pasado un buen día (a pesar de todo) y mañana seguramente sería igual de bueno, o quizás mejor.

Dejó las bolsas de ropa que había comprado al lado de la cama y se fue a duchar. Al ya estar aseada se vistió, poniéndose el pijama, antes de dormir saco toda la ropa que había comprado y se puso a elegir el conjunto que se pondría mañana al final eligió un vestido rosa con una chaqueta azul y unas botas negras. Lo tendió en la cama para admirarlos un poco, pero no pudo hacerlo mucho porque llamaron a su puerta.

−¿Quién es? – pregunto colocándose frente a la puerta.

−Soy Lisanna – respondieron al otro lado de la puerta.

Lucy estaba extrañada, no solo por el hecho de que alguien del gremio llama a su puerta, normalmente entraban sin llamar, si no por la hora que era y el hecho de que fuera Lisanna. Abrió la puerta y efectivamente se encontró a Lisanna.

−Siento presentarme a estas horas, pero me gustaría hablar contigo.

−Claro, pasa – la invitó a entrar Lucy y ella entró un poco nerviosa – ¿quieres algo de beber?

−No gracias.

−Y de que querrías hablar.

−En primer lugar quería darte las gracias por lo de hoy.

−No hay por que darlas, Natsu es muy despistado como para darse cuenta de las cosas.

−Lo sé – aceptó ella – y en segundo lugar, me gustaría saber que es lo que sientes tú Lucy

−¿Lo que siento yo?

−Ya sabes, sobre Natsu.

−Pues lo normal entre amigos.

−Lucy estoy hablando enserio – insistió Lisanna − ¿te gusta Natsu? Porque si es así yo no intentaré nada, tu eres mi amiga y-

−¡Lisanna! – La interrumpió Lucy – puede que en algún momento me gustara, pero el verle feliz a tu lado me hace entender que él estará muy bien contigo, porque a pesar de lo que sienta, somos amigos y lo que quiero es la felicidad para mis amigos.

−Lucy…

−Lo mejor será que te vayas a dormir, mañana tienes una cita y no será bueno presentarse con ojeras en el rostro.

Lisanna no pudo contenerse más y la abrazó, abrazó a su amiga, porque estaba feliz de tener una amiga así, que prefería sacrificarse solo para verlos feliz.

−Gracias Lucy. – agradeció ella – eres increíble.

Esa noche a Lucy le costó un poco conciliar el sueño, se sentía incomoda y con ganas de llorar, pero no lloraría porque ella decidió ser fuerte, por ella y por sus amigos.

Podemos decir que aquella noche ambas se dieron cuenta de lo importante que son los amigos, y aunque no tuvieran relación sanguínea ellos eran parte de su familia, y como tal se cuidarían, protegerían y buscarían la felicidad juntos.


Espero que les haya gustado el capitulo, espero poner pronto el que creo será el último capitulo, he valorado si colocar un poco de Lemon... pero no lo sé =P

Tengo un pequeño castigo por parte de mis amigos a no escribir más cosas que no tengan que ver con el Libro pero los he convencido de que me dejen escribir cuando tenga 50 paginas más editadas, así que puede que tarde un poco en subir... aunque todo de pende de mi animo xD quien sabe puede que en un dia lo tenga todo.

Sin mas que agregar, nos vemos pronto n.n