¡Hola de nuevo!
Este es el 2º Capítulo. Espero que les guste
DISCLAIMER: OURAN HIGH SCHOOL HOST CLUB Y TODOS SUS PERSONAJES NO ME PERTENECEN, SÓLO A LA MAESTRE BISCO HATORI
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Estaban a punto de dar las 4:30 pm. Cuando un lamborghini rojo se estacionó en la entrada a la residencia Ootori; era, sin duda Hitachiin Kaoru.
— ¡Genial!, ¡mira Hanamatsuri, ha llegado el tío Hikaru; vamos a con él! — Gritó el pequeño Jun al ver el auto.
—Jun, no seas revoltoso por favor. — Comenta Hanamatsuri al ver la reacción del pequeño que, aunque tenía su misma edad, le parecía que se portaba como todo un crío.
Bajaron del auto Hikaru y su esposa Arika, la cual era una importante modelo y muy buena amiga y socia de su suegra.
— ¡Tía, tío vamos a casa quiero ver a mamá y al abuelo y quiero ir a hacer mi tarea! ¡Por favor! — Jun comenzó a dar pequeños saltos alrededor del auto mientras su amiga de ojos almendra lo miraba con cierto desdén.
A pesar de pasar mucho tiempo con Hanamatsuri y todas las personas que él consideraba su familia, muy en el fondo sabía que le faltaba su padre; pero debía admitirlo: Lo detestaba. Sobre todo desde que se enteró hace cerca de medio año de lo que había ocurrido antes de que él naciera…
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Flash Back
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-¡Genial! ¡Mira mamá, cuántos objetos viejos hay aquí! ¡Hay de todo! ¿Puedo jugar con algunas de éstas cosas por favor? — Jun y Haruhi se encontraban limpiando el desván de la casa mientras Ryouji preparaba la comida.
— Sí hijo, pero ten mucho cuidado, hay muchas arañas aquí— Le comenta Haruhi mientras saca algunas cosas de una caja vieja.
El ojiazul observaba los alrededores, tomando a veces objetos o sino, moviéndolos de sitio.
— Mira mamá, hay muchísimas telarañas, ¿hace cuantos siglos no limpian aquí? —Pregunta en forma de burla mientras sacude una que estaba sobre unos libros.
— Ja, ja, ja, muy gracioso; no hemos limpiado desde que tú tenías unos 2 meses de nacido; Haz cuentas, ¿Cuántos siglos tienes? — Responde Haruhi colocándose el dedo índice en la barbilla y mirando burlonamente de reojo a Jun.
— Bueno, bueno era broma, mira aquí hay un… mamá ¿Dónde estas? — La lluvia comenzaba a caer fuera de temporada, sonó un trueno, lo cual asustó a Jun al quedarse solo en ese lugar tan obscuro
— Ahora vuelvo Jun, ha comenzado a llover y la colada se va mojar, iré a recogerla — Aunque le daba pánico quedarse solo ahí, ignoró el hecho y siguió observando hasta que se topó con algo interesante: un viejo diario.
Le quitó algunas telarañas, al notarlo bien era una especie de cuaderno azul con rosa y decorado con unas rosas verdes y otras blancas.
— Se ve viejo pero, ¿Qué tendrá dentro?... — Se dispuso a leer en cuanto notó que en la contra portada estaba escrito el nombre de su madre con una letra que no conocía.
— Jun ya bájate a comer o se enfriará la cena. — Le llamó su abuelo al no oírlo diciendo alguna clase de tontería acerca de zombis o fantasmas como siempre hacía cuando estaba solo a obscuras.
— ¡Abuelo, me has asustado! — Se dio la vuelta hacia donde estaban las escaleras y comenzó a andar.
Cuando iba bajando, recordó que llevaba el diario. — Bajaré este libro y lo leeré antes de dormir. Supongo que no hay ningún problema si le doy una hojeada. — Corrió escaleras abajo y luego se dirigió a poner el libro en su habitación.
Durante el resto de ese día, no comentó nada a su madre ó mucho menos a su abuelo, puesto que no se acordaba. Al dar las 9:14 P.M. todos se fueron a dormir y antes de dormirse; Jun recordó aquel raro libro.
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—Veamos ¿dónde lo he puesto?, ah, sí bajo la cama. —Se agachó y recogió el diario con un poco de pavor, pues suponía que tendría algo de su interés. Y acertó.
— ¡Que genial! Son fotos de mamá, del tío Kyoya y el tío Hikaru y Kaoru y de… bueno supongo que éste son el tío Mori y el tío Hani de los que siempre me habla Hana!, pero; ¿Quién es éste rubio con cara de bobo? — Se dijo mientras ponía una mueca de risa.
Después de las fotografías había un escrito, que era toda la parte del diario. Lo hojeó y se detuvo en una hoja foliada con el número 56 y con la fecha del 26 de Julio.
— Veamos, ¿qué escribió aquí? — Lo mira lleno de curiosidad y comienza a leer pausadamente…
111111111111111111111111126-julio-….Hoy más que nunca detestaré al idiota de Suo Tamaki por el resto de mi vida. Hoy llamé al hotel donde se hospeda en Francia y cuando estaba a punto de decirle lo que no pude desde que se fue, no me dejó; Me dijo que tenía que hablarme de algo que era mucho más importante que lo que yo iba a decir.
Me dijo que la oportunidad de su vida se había presentado y no la dejaría por nada, ni siquiera por mí. Cuando le pregunté de que se trataba me respondió que no era de mi incumbencia; sólo que por favor lo disculpara y que me olvidara de él, pues todo que ocurrió fue solo un mal paso.
Además, habló acerca de que no intentara buscarle o tendría que tomar medidas drásticas, pero que no tenía nada que ver con el odio que su abuela me profesa. Debo admitir que estoy destrozada. Le dije idiota y colgué el teléfono, estaba furiosa y papá lo notó por la manera en que dejé el teléfono y me dirigí a la puerta; me preguntó qué me ocurría y sólo le dije que necesitaba estar sola.
Tome mi chaqueta y salí a buscar algo para olvidarme de lo que Tamaki dijo. Al dar la vuelta en la esquina me encontré con Kyoya; quien me dijo que me olvidara de Tamaki, sabía todo lo que ocurrió y dijo que no importando la decisión que yo tomara acerca de lo que se podría convertir en algún problema, él y el resto del ex -Host club me apoyarían en lo necesario.
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— ¿Pero qué rayos es esto? — Se pregunto a sí mismo Jun al darse cuenta de que la persona de la cual hablaba esa página era su padre. Pero al no entender, se adelantó y comenzó a leer la última hoja de ese diario, que llegaba hasta la página 200…
5-Marzo-….Hoy ha nacido mi pequeño, es muy lindo y pequeño. Fue un poco difícil decidir un nombre entre tantas opciones, porque cada nombre era mejor que el otro; Pero Ayumi y Arika me han dado uno que nos ha parecido perfecto a todos. Su nombre será Jun.Debo admitir que fue un poco difícil dividirme éstos 9 meses entre la escuela, la casa y mi embarazo, no me arrepiento que Jun llegara. Ahora estoy mas tranquila y todos la pasamos de lo mejor con él y la linda hija de Kyoya.
Casi siempre Kumiko y yo los llevamos al parque juntas y nos divertimos intercambiando consejos o simplemente hablamos de cómo nos trata la vida.
En cuanto vi al niño, me di cuenta de que todos mis esfuerzos y los de mis amigos valieron la pena después de todo. Ahora Hanamatsuri tendrá un nuevo amigo, aunque ninguno de los dos pueda hablar aún. A papá le alegra que todo saliera bien; pero, le preocupa que Jun sea tan parecido a su padre.
Por suerte, tiene muchos rasgos de nuestra familia, pero, tiene esos ojos que de un tiempo hasta acá detesto.
Sea lo que sea, estoy segura que no estaré sola en este mundo con papá, Jun será nuestro ángel y con suerte, será una gran persona…
Aunque me sienta mal referente a que Tamaki no sepa nada y se pierda todo lo que estamos viviendo; ojalá nunca vuelva, que se quede en Francia a disfrutar lo que tiene y se olvide de todo lo que dejó aquí en Japón, porque no lo va a recuperar.
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—No puede ser. ¿Papá dejó a mamá antes de que yo naciera? —Jun tuvo que contener la rabia que le causo ese agrio impacto; pero decidió tranquilizarse.
—Por eso mamá se esfuerza tanto, es por mí. — Ya mas tranquilo fue al cuarto en el que su madre dormía profundamente.
— No te preocupes mamá, yo no seré tan cobarde; no te dejaré sola, siempre estaré aquí para apoyarte. — Se recostó en la cama y besó la mejilla derecha de Haruhi, la abrazó y se quedó dormido a su lado.
FIN DEL FLASH BACK
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—Jun, apresúrate, hay que pasar por algunas cosas que me pidió tu abuelo.- Dijo Hikaru mirando su reloj.
— Tranquilízate cariño, es un niño y tiene que divertirse.-Le recordó Arika a su esposo.
Arika era una joven modelo, sencilla y tranquila, de ojos azules y cabello color nuez, alta y muy tranquila, todo lo contrario de Hikaru pero había algunas veces que, cuando se molestaba, era muy difícil calmarla.
— Ya voy tío, ya voy; hasta luego tíos, hasta luego Hana. Cuídense mucho. —Cruzaron todas las calles tranquilamente en su auto, hasta llegar a la morada de los Fujioka, donde se despidieron de Jun, ya que ambos tenían mucho trabajo.
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—Jun, ¿vas a cenar? — Pregunto Ryouji al jovencito desde la escalera, Jun estaba en su habitación preparando un trabajo para la escuela con el esmero que lo caracterizaba.
—Ya voy; un momento. — De repente, uno de sus cuadernos, cayó y se fue hasta bajo la cama. —Vaya, malvado cuaderno, vuelve aquí. — Se levantó de su asiento, se agachó y levantó el edredón.
En ese momento, observó aquél diario que le dejó tantas revelaciones. Hay un trozo de hoja rasgado y salido del libro, el chico lo toma y lo lee.
Es el nombre de su padre que al parecer fue arrancado de una hoja. No podía evitar que cada vez que leyera ese nombre se llenara de rabia.
—Te odio, espero y nunca vuelvas. — Recoge el papel, lo corta en pedazos y lo pone en la papelera, en ese momento su madre entra a su habitación.
— Vamos a cenar, ya tengo mucha hambre.-Comenta Haruhi a su pequeño; el cual dio la vuelta sorprendido.
— ¡Claro mamá! ¡De verdad tengo hambre! — Bajaron juntos hasta el comedor para reunirse con el abuelo, que los esperaba para cenar todos juntos.
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Al otro lado de la ciudad, en la zona más céntrica, Kyoya recibe una llamada mientras revisa un contrato y su hija prepara su trabajo escolar de mañana.
— Hola Kyoya, viejo amigo ¿cómo te ha ido? — Habla al otro lado de la línea Tamaki, pensando que todo seguía como antes con sus amigos como cuando partió rumbo a Francia.
—Pues en realidad, mucho mejor que a tí. ¿Qué necesitas?, tengo mucho trabajo y no me gusta que me molesten. — Al oír la voz de Suo las manos de Kyoya se crisparon por la rabia que le provocaba la manera haber dejado todo atrás de ese modo y después de 7 años intentar hablarle como si aún fuera su mejor amigo.
—Bien como estoy seguro que sabes, estoy en la ciudad y pensé que…—De repente Kyoya intervino.
— Ya te dije, tengo trabajo, si quieres habla con alguien con más paciencia; no tengo tiempo para tus idioteces ¿comprendes? —Kyoya le dio el teléfono a su hija Hanamatsuri; pues no quería seguir hablando con él.
— Muy buenas noches; el señor Ootori esta muy ocupado, por favor llame más tarde o haga una cita a su oficina de 8:00 A.M. a 7 P.M…- Después de esas palabras colgó el teléfono y se dedicó a continuar observando a su padre trabajar.
— Ésa persona era el padre de Jun ¿o me equivoco? — Hana era demasiado intuitiva; cruzó sus brazos y miro a Kyoya directo a los ojos.
Su padre no tuvo más remedio que contestarle, pues si no se lo decía él, ella de todos modos lo investigaría como normalmente hacía.
—Sí, pero necesito que guardes el secreto hasta que sea tiempo de revelárselo, por favor. — Kyoya sabía que Suo ni siquiera sospechaba de la existencia del niño, aunque su abuelo paterno lo conoció, le aceptó como su nieto y apoyaba a Haruhi con la confidencialidad y apoyo económico.
Además; le obsequió el oso de Tamaki, Kum76a-Chan y pagaba sus clases de piano y matriculación, aunque Haruhi se negara.
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Pasaron dos días, la mañana del sábado, Jun fue a levantar a su madre.
— Mamá, recuerda que tenemos que ir con el tío Kyoya y la tía Kumiko de compras— La mueve de un lado a otro para despertarla y no da resultado.
— Vaya, tendré que tomar medidas extremas. — Fue escaleras abajo, entró a la cocina y tomó una sartén y un cucharón de acero.
—Mamá, ¿no te vas a levantar? Bueno; si así lo deseas…— De inmediato comenzó a golpear el cucharón contra la sartén tan fuerte que hasta su abuelo se levantó.
—Jun, no hagas tanto ruido por favor. — Jun hizo un gesto de disculpa y se fue a su habitación.
El niño ojiazul se vistió un pantalón de mezclilla y una camisa de su color favorito: Verde, se calzó tenis de color negro y su madre se puso una blusa rosa con blanco, un pantalón de mezclilla oscura y zapatos de piso; media hora más tarde, Haruhi y Jun salían de la casa.
—Bien, vámonos. — Haruhi sentía una especie de escalofrío por el desastre que se avecinaba, pero Jun disfrutaba estar con ella; así que era mejor aprovechar el día libre…
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Quédense congelados, el siguiente capítulo será muy interesante. Dejen Reviews
¡Sayonara matta ne desu!
