Hola a todas (os), estoy de vuelta!
Lamento las molestias causadas pero intentare actualizar más rápido que pueda,
Por favor disfruten el finc!
-. ¿¡QUÉ!?
Se oyó ese grito en todo el castillo rentado por los Vongolas, ¿Por qué? se preguntaran, la razón era que el Décimo Vongola, Sawada Tsunayoshi, se la acaba de informar los efectos de ciertas... "pastillas" que había ingerido hace unos minutos, las culas tenían un efecto que el castaño y compañía no se esperaban.
-. HEEEEEIIII! ¿¡POR QUÉ SIEMPRE ME TIENEN QUE PASAR ESTAS COSAS A MI!?
~*Flash Back de Hace 30 minutos*~
Después de incidente y huida de Happosai, Talbot guiaba al Décimo Vongola (el cual seguía con los ojos vendados) por los pasillos del castilla hasta la primera recamara desocupa que pudiera encontrar, mientras eran seguido por ciertas personas que desde que tuvieron su encontró con el pequeño anciano tenían un humor de perros.
El grupo se paseó por los pasillos del palacio durante de unos 10 minutos hasta que el artesano por fin se decidió a entre en un cuarto, el cual era sin duda el más alejado del evento, una vez dentro el mayor se dispuso a colocar al segando castaño en uno de los muchos sillones que había en el la habitación para después ponerle el seguro a la puerta y una vez seguro que nadie los había seguido o escuchaba se dio media vuelta topándose con los Vongolas y las demás familias que los siguieron ya acomodados en la pequeña sala del cuarto, listo para que el artesano explicara la situación.
-. Y bien Talbot,- hablo Nono que después de un largo tiempo en silencio se encontraba sentado un lado de su heredero- ¿Por qué Tsunayoshi-kun no puede quitarse esa venda de los ojos?
El viejo artesano soltó un gran y cansado suspiro, ya que nunca pensó que algún momento se encontraría en una situación parecida, se quedó callado unos minutos y puso una de sus manos bajo su mentó como dando a tender que estaba buscando la mejor forma de dar la explicación.
-. Habla de una vez basura- dijo Xanxus arto de esperar
-. Deacuerdo... pero, primero promete Decimo que no te alteraras-pido el mayor y una vez que recibió un asentimiento por parte del menor continuo- bueno... la bolita azul que te comiste era una pastilla...
-. ¿Una pastilla?- cuestionó el castaña ladeando la cabeza lindamente
-. Si
-. ¿De qué clase?- pregunto Reborn con cierto tono de amenaza en su voz
-. Del amor
-. ¿Qué?- fue la exclamación general del grupo
-. Ahhh (suspiro) que la pastilla que se comió el Décimo Vongola era una pastilla del amor- explico
-. ¿Cómo que una pastilla del amor?- pregunto Nono siendo el menos aturdido del grupo- por favor explícate Talbot
-. Es algo difícil de explicar...-dijo mientras se rascaba atrás de la cabeza con su mano
-. Pues trata herbívoro- amenazo sacando sus tonfas
-. Bueno la historia se origina en la china antigua cuando un hechicero creo 3 pastillas, y esas 3 pastillas tenían el poder de enamorarte perdidamente de la primera persona del sexo opuesto que vieras después de ingerirla, cada pastilla tenía un efecto diferente pero hacía mucho tiempo que se creía que esas pastillas se habían perdido o que era solo una mito más, hasta que hace ya algunos años hubo un incidente en una de las playas de Japón en el cual una calamar gigante- a la mención de animal todos abrieron de los ojos de la impresión- se enamoró de un anciano, y ese anciano era Happosai.
-. ¿Eso quiere decir que él tiene otra pastilla?- cuestiono Fon
-. No, porque al parecer él intento dar todas la pastillas cuando se enteró de su poder
-. ¿Quieres decir que hay otras personas como Juudaime?
-. No en realidad, como dije antes las pastillas tenían efectos diferentes, por ejemplo una duraba una hora, la otra duraba un día y la última duraba para toda la vida, la primera de una hora la ingirió un joven que se enamoró de una anciana- ante eso algunos pusieron cara de asco y otros de horror- por fortuna sus efectos pasaron rápido antes que pasara algo y después la segunda la de un día la ingirió una jovencita que al parecer no se enamoró de nadie ya que paso toda la tarde con los ojos vendados
-. ¿Y-y la de toda la vida?- pregunto Tsuna con miedo que le dijera que se había comido esa
-. Se la comió la calamar ya mencionada
-. ¿Y entonces cual fue la que se comió la Basura?- pregunto Xanxus que por algún motivo le molestaba el hecho que la basura pequeña se enamorara de otra persona
-. Ninguna- respondió como si fuera lo más obvio del mundo
-. ¿No que se había comido una de esas pastillas?- pregunto Verde con cierto interés, no estaba seguro porque pero ese tema le había llamado la atención
-. Oh, por supuesto que se comió una!- despido divertido el mayor
-. ¿Entonces?- pregunto Enma con curiosidad
-. ¿Entonces qué?
-. Entonces ¿Qué tipo de pastilla se comió el Décimo?- cuestiono esta vez Gokudera con cierta irritación de su voz
-. Una hecha por Happosai
-. ¿Eh?- respondió todo el mundo en el cuarto
-. Bueno verán, -hizo una pausa para según él darle cierto drama- cuando Happosai perdió todas las pastillas originales intento hacer otras iguales
-. Uufff (suspiro) Entonces no hay problema que me quite la venda de los ojos- dijo el menor con cierto alivio al momento que intentaba quitarse la venda de los ojos
-. ¿Qué?- exclamo todo el mundo al ver como el menor se quería quitar la venda de los ojos
-. ¿Qué quieres decir Dame-tsuna?- pregunto Reborn alzando una ceja por la reaccionara de su dame-alumno, ya que no esperaba tomara también la noticia
-. Bu-bueno... Talbot-jiisan dijo que solo sirven en el sexo opuesto ¿no?
-. Hai –contesto el artesano al menor
-. E-eso quiere decir que no corro peligro aquí, porque hay puros hombres-"solo tengo que mirar a Kyoko-chan y se habrá acabado el problema"- finalizo con una sonrisa, sin ser consciente de la mirada triste de los presentes en la sala
-. De hecho Décimo Vongola... –dijo Talbot con cierta inseguridad
-. Uhm?- expreso el menor al momento de aflojar el nudo de la venda
-. Solo dije que las pastillas originales sirven en el sexo opuesto- eso bastó para detener todo movimiento del castaño
-. ¿Qué dices?- no le gustaba a donde iba la conversación
-. Que las pastillas hechas por Happosai pueden hacer que te enamores de una persona de tu mismo sexo
Después de decir eso la mente de todos era algo muy parecido a esto:
Procesando... Procesando... Procesando... Analizando... Analizando... Analizando... Analizando... Cargando... Cargando... Cargando...
-. ¿¡QUÉ!?- grito el castaño con horror absoluto siendo otra vez ajeno a la miradas llenas de alegría y malicias de más de uno de los ocupantes del cuarto
*~End del flash Back~*
-. HEEEEEIIII! ¿¡POR QUÉ SIEMPRE ME TIENEN QUE PASAR ESTAS COSAS A MI!?
Y así fue como llegamos al presente donde un pobre castaño grita todo histérico con lagrimones saliendo debajo de la venda que cubría sus ojos
-. "Tal vez no debí decir lo último en voz alta"- pensó el artesano al ver como casi todos los hombres se levantaban de sus asientos y se acercaban peligrosamente al castaño que parecía un pequeño conejo rodeado por lobos
-. No chilles tanto Dame-Tsuna- replico Reborn escondiendo sus ojos bajo de la faldero de su sombrero mientras sonreía con malicia
-. Décima no están malo!- dijo Gokudera con cierta... ¿¡ALEGRIA!?
-. Oi Tsuna ¿Por qué no te quitas eso de los ojos?- sugirió Yamamoto en un tono que el castaño no supo de cifrar pero su hyper- intuición le decía que desapareciera de ahí porque si no algo muy feo iba a pasar
-. Herbívero...- era la imaginación de Tsuna o Hibari se oía existido
-. Kukufufuf ~ ... –rio Mukuro (en tono pervertido)
-. Escoria, tienes tres segundos para quitarte esas cosa de los ojos antes que te vuele los sesos
-. "Nah, esto sera interesante"- pensó el artesano con cierta diversión
GRACIAS POR LEER! ^w^
-. Escoria, tiene tres segundo para quitarte esas cosa de los ojos antes que te vuele los sesos
