¡Hola! ¡Muchas gracias a todos los que han leído el primer capítulo del Fanfic! En realidad, no sé cada cuánto podré publicar capítulos, pero en este momento como estoy de vacaciones de la universidad, podré publicar seguido. Tal vez dos veces por semana esté actualizando el Fanfic.

Antes de empezar con el capítulo quiero responder al primer review que han hecho:

Kaitlin: ¡Muchas gracias por tu apoyo!, me alegro haber podido lograr el efecto de que Peeta lo estuviera diciendo, espero te guste este nuevo capítulo y poder seguir captando su esencia.


CAPÍTULO 2

¿Primrose Everdeen?, ¿la hermana pequeña de Katniss? Esto no puede ser posible, por lo que tengo entendido es su primera cosecha. Es imposible, al ser su primera cosecha, su nombre apareció solo una vez en la urna, al parecer la suerte no estuvo de su parte. Empiezan a escucharse murmureos tristes de todos los chicos que están alrededor, eso siempre pasa cada vez que un chico de doce años sale elegido en la cosecha.

Busco con la mirada la fila de chicas de doce años y veo a la hermanita de Katniss ahí de pie, tan blanca como la cal, parece como si algo le haya arrebatado la vida de un momento a otro, porque tienen que empujarla para que empiece a dar pequeños pasos dirigiéndose al escenario. Está por subir el primer escalón cuando escucho un grito que me hiela la sangre. Un grito de una voz que conozco muy bien.

—¡Prim! —la voz de Katniss se escucha totalmente ahogada, como si algo obstruyera su garganta, pero Prim sigue subiendo los escalones —. ¡Prim!

Volteo rápidamente al área donde está Katniss y veo que desesperada sale de la fila, todos los chicos se apartan para que ella pueda pasar rápidamente. Prim se detiene en los escalones y Katniss corre hacia ella, la baja de los escalones y dice algo que hace que se me caiga el alma a los pies.

—¡Me presento voluntaria! —dice con voz entrecortada —. ¡Me presento voluntaria como tributo!

Esto es demasiado para mí, ¿Katniss como tributo?, tengo que soportar las ganas de salir de mi lugar e ir a evitar que Katniss suba al escenario. Está tan pálida que parece que en cualquier momento se desmayará.

En todos lados se escuchan murmureos de las personas, porque, si no recuerdo mal mis clases de historia en el colegio, el Distrito 12 nunca había tenido un voluntario en la cosecha. Lo que significa que Katniss ha hecho historia, pero mi mente egoísta piensa que ella no debería haber sido. Ella tiene que quedarse en el 12 segura, conmigo.

—¡Espléndido! —dice Effie muy alegre —. Pero creo que queda el pequeño detalle de presentar a la ganadora de la cosecha y después pedir voluntarios, y, si aparece uno, entonces...

—¿Qué más da? —la interrumpe el alcalde, veo que le dedica una mirada triste a Katniss, pero no entiendo por qué, parece ser como si en realidad tuviera una relación cercana con ella, pero no me consta. —¿Qué más da? —repite el alcalde con voz algo ahogada —. Deja que suba.

Mientras ella sube, Prim comienza a gritarle de una manera histérica, tengo que prestar atención para entender lo que está diciendo, no puedo evitar sentir una profunda tristeza al verla así.

—¡No, Katniss! ¡No! ¡No puedes ir!

Katniss se detiene y veo que voltea y le dice algo que no alcanzo a escuchar, pero Prim sigue jalándola para evitar que suba los escalones, veo en la cara de Katniss que está evitando con todas sus fuerzas llorar. Verla así me estruja el corazón de una manera que nunca había sentido. Pero después de estar forcejeando unos segundos, Katniss vuelve a gritar.

—¡Suéltame!

Justamente después de que Katniss le grita a Prim, los brazos de Gale la jalan y la alejan de ella mientras sigue gritando con todas sus fuerzas, intenta soltarse del agarre de Gale, hasta que su grave voz sobresale de los gritos de Prim.

—Arriba, Catnip —dice intentado controlar su voz, pero se escucha entrecortada, a simple vista se nota que él está triste también por la situación.

¿Catnip?, ahora también le puso un apodo de manera cariñosa. Tengo que concentrarme para alejar nuevamente los celos de mí. No es momento, ahora no. Katniss está en peligro.

—Bueno, ¡bravo! —dice Effie entusiasmada —. ¡Este es el espíritu de los Juegos! —Puedo notar que Effie está en serio feliz de que al fin pase algo interesante en el distrito —. ¿Cómo te llamas?

—Katniss Everdeen —dice en voz baja.

—Me apuesto los calcetines a que era tu hermana. No querías que te robase la gloria, ¿verdad? ¡Vamos a darle un gran aplauso a nuestro último tributo! —dice Effie con su típico acento del Capitolio.

El escuchar a Effie decir que Katniss se ofreció como voluntaria solo por fama hizo que me subiera la bilis a la garganta, Katniss nunca haría eso, es de las personas más lindas y humildes que he visto. Esto no lo hizo por fama, lo hizo por amor a su hermana.

Lo que me parece aún más increíble, es el comportamiento de las personas, es que nadie aplaude, hicieron caso omiso de la petición de Effie. No puedo evitar tener una sensación de satisfacción y reprimo una sonrisa poniéndome una mano en los labios.

Justo cuando Effie está por continuar con el programa de la cosecha, sucede algo increíble. Poco a poco, la multitud comienza a llevarse los tres dedos centrales de la mano izquierda a los labios y después señalan a Katniss con ellos en señal de respeto, yo no quiero quedarme atrás así que rápidamente también lo hago, se ha ganado el cariño de todo el distrito por su acto de amor y valentía. Veo que ahora sí a Katniss se le llenan los ojos de lágrimas, está a punto de llorar y eso me duele, me quema, porque no sé si después de que esto termine la vuelva a ver. En mi distracción no me di cuenta que Haymitch se acercó a Katniss y le puso un brazo sobre los hombros, podrías darte cuenta a kilómetros de distancia que está borracho.

—¡Mírenla, mírenla bien! —grita, Katniss se ve bastante incómoda por el contacto que ha hecho el hombre—. Me gusta, mucho… —se queda callado unos momentos, como si estuviera buscando la palabra correcta—. ¡Coraje! —exclama, con voz orgullosa—. ¡Más que ustedes! —suelta a Katniss de un empujón torpe, ella solo se tambalea mientras Haymitch avanza en el escenario—. ¡Más que ustedes! —dice directo a las cámaras del Capitolio.

Me quedo sorprendido por su comportamiento, a pesar de que esté borracho, no creo que Haymitch sea lo suficientemente tonto incluso estando borracho como para retar al Capitolio o al presidente Snow. Haymitch avanza un poco más, pero no ve que se acaba el escenario y cae perdiendo el conocimiento.

Sé que esto no es algo divertido por el contexto en el que estamos todos, pero no puedo evitar soltar una risita que más bien suena como si estuviera sacando aire. Pero nuevamente pongo atención al ver como Katniss deja escapar aire, como si fuera una especie de sollozo, el estómago se me contrae al verla así de indefensa. Pero de un momento a otro recupera la compostura.

—¡Qué día tan emocionante! —exclama Effie, mientras sacude su vestido y alisa su cabello—. ¡Pero todavía queda más emoción! ¡ha llegado el momento de elegir a nuestro tributo masculino!

Effie se acerca a la urna que contiene todos los nombres de los chicos del distrito mientras acomoda nuevamente su cabello. Mete la mano al fondo de la urna y revuelve las papeletas, entonces saca una y la abre cuidadosa y lentamente generando un sentimiento de incertidumbre en el aire.

—Peeta Mellark.

Peeta Mellark. Mi nombre rebota en las paredes de mi cerebro como si fuera una pelota dentro de un cuarto vacío. No sé qué hacer ni cómo reaccionar, hasta que todos los chicos que tengo a mi alrededor me voltean a ver esperando a que haga algo. Es entonces que me obligo a comenzar a caminar pero antes, tomo un respiro y me enderezo para que no me vean inseguro. No sé a quién engaño, quiero gritar, llorar, salir corriendo. Despertar de esta horrible pesadilla y estar en la panadería con mi padre. Pero sigo avanzando.

Cuando subo al escenario, Effie me saluda y me abraza, me felicita al oído. No entiendo qué tiene de felicidad el ser seleccionado tributo para los Juegos, ahora en lugar de tristeza siento un enojo inexplicable.

Effie pide voluntarios para ir en mi lugar, pero hago una sonrisa irónica pensando que obviamente nadie se ofrecerá voluntario por mí, ni aunque mis hermanos tuvieran edad para serlo lo harían. Este es mi destino y lo voy a aceptar, pero ya sé qué es lo que haré en los Juegos. Pondré la vida de Katniss encima de la mía, haré lo posible por protegerla aun cuando suponga mi muerte. Prefiero que ella viva feliz sin mí a yo vivir con una tristeza eterna por no poder salvarla.

Me voltea a ver con sus profundos ojos grises que están expectantes y brillantes, por un momento me pierdo en ellos. Espero que ella me recuerde, yo la recuerdo perfectamente. Incluso siempre tengo presente el momento en que me gané una paliza por parte de mi madre al quemar dos hogazas de pan. Era una noche lluviosa, estaba en la panadería y salí a alimentar a los cerdos, entonces la vi ahí sentada bajo la lluvia, viendo directamente a la panadería. Fue entonces que decidí entrar de nuevo y quemar las hogazas de pan. Mi madre me dijo que era un descuidado y me golpeó. Pero en realidad lo hice a propósito para poder darle una a Katniss. Sabía que pasaba por un momento difícil porque tenía tan solo unas semanas que su padre había muerto. Pero valió completamente la pena la paliza que me dio mi madre por darle un poco más de vida a la mujer que amo. Incluso después de eso mi padre habló conmigo porque estaba sorprendido de que se me haya quemado el pan. Fue entonces cuando le expliqué toda esta situación de Katniss y le confesé que estaba enamorado de ella. Él simplemente se limitó a sonreír y me dio un abrazo y dijo algo así como: «Mi hijo se está haciendo hombre».

El alcalde comienza a leer el Tratado de la Traición, es bastante tétrico, pero en esta ocasión no le pongo atención. Estoy distraído pensando en todos los momentos en que Katniss y yo hemos tenido algún contacto, es entonces cuando escucho que el alcalde Undersee nos pide que nos demos la mano.

Volteo a verla y veo que tiene la mano estirada hacia mí, dudo un poco, pero finalmente le doy la mano. Aprieto un poco la mano al sentir su suave piel que en este momento está fría supongo que por los nervios que está sintiendo en este momento, pero aún así mi corazón late muy deprisa por el contacto.

Justo cuando separamos nuestras manos, el himno de Panem comienza a sonar, pero a mí me suena muy lejano. Las manos me sudan por los latentes nervios de lo que está por venir, no sé qué esperar. Pero me tranquiliza que aún tengo la sensación de los dedos de Katniss alrededor de mi mano. Los habitantes del 12 nos miran no con felicidad, sino que con una especie de tristeza porque dan por hecho que no vamos a regresar. Para nosotros la palabra «tributo» es sinónimo de la palabra «cadáver».

Pero si hay un cadáver del Distrito 12, será el mío, porque nuevamente recuerdo la promesa que me he hecho momentos antes cuando escuché que Effie dijo mi nombre en el sorteo.

Protegeré y mantendré con vida a Katniss sin importar que suponga mi muerte.


Muchas gracias por leer el segundo capítulo de mi fanfic. Recuerden dejar sus reviews para cualquier comentario, consejo o sugerencia, yo estaré feliz de leerlos para que también puedan ser partícipes de esta historia. ¡Hasta la próxima!