Monster Allergy no me pertenece, sólo esta historia.
Día 2: El estúpido collar
-No tengo la menor idea del porque, pero ayer la actitud de Zick me hizo enojar como antes, ¿Qué no veía como los miraban los demás en la escuela? ¡O lo que es peor, el cómo lo veía Patty Smirnov! ¿Desde cuándo ella lo ve "atractivo"? ¡Ni siquiera lo es!
Bueno, debo admitir que feo tampoco es.. digo su cabello es lindo, y su sonrisa también lo es, ¡y su cabello es tan…!
-¡Yo siempre lo supe, a ti te gusta Zick! ¡Te gusta Zick! ¡Te gusta Zick! – Lonzo asomó su cabeza por la habitación de su prima. Elena lo empujo hacia fuera y cerró fuertemente la puerta poniéndole candado.
- Nota a mi misma, debo dejar de hablar en voz alta.
- ¡El que me hayas sacado no cambiará tus sentimientos!
- ¡Vete a cuidar a los bebés para eso te pagan mis padres! – Elena se dejo caer en su cama boca abajo.
- ¡Gustarme Zick, sí como no! Es mi mejor amigo, y ahora que lo pienso, su mamá me dio el don de la vista, así que eso me hace como su hermana, así que no, nada de eso. ¡Eso sí, ese tonto me las pagará por ignorarme ayer!
Al día siguiente, era un día tormentoso en Old Mill, y no por el humor de Elena, si no que, según la abuela fantasma de Zick, "no llovía así desde hace cincuenta años". Tratando de hacer las pases con Elena, aun sin entender porque, Zick llego emocionado a esperar a Elena para ir juntos a la escuela, llevaba en sus manos un pequeño dombox.
Sin embargo, luego de un tiempo, la Señora Patata le informo que su hija se había ido a la escuela más temprano. Resignado y molesto decidió marcharse el solo.
La gran tormenta estaba empapando al joven domador, su paraguas se había roto debido a la intensidad de la tormenta. Poco después una camioneta, muy lujosa, se orilló a donde él estaba.
-Esta no es una buena mañana para caminar muchacho, ¡Sube será un placer para nosotras llevarte! – Ofreció la Señora Smirnov bajando un poco su vidrio.
- ¡No se preocupe señora Smirnov, puedo tomar el autobús! – Contesto el domador nervioso, sus recuerdos de su vecina ex androgorka no eran los más agradables.
- ¡No seas bobo Zick, sube vamos todos al mismo lugar! – Patty dijo con su mejor sonrisa, la cual era perturbarte, aunque no tanto cómo la de que tenía Mattie cuando Zick subió resignado a la camioneta.
- Muchas gracias.
- No hay de que Zick, cuando quieras. Aunque yo debería estar enojada contigo.
- ¿Enserio, porqué?
- Bueno, ayer habíamos planeado hablar del proyecto y te fuiste tras Elena, me dejaste plantada.
- ¡Oh qué terrible Zick! No deberías ser así hijo…
- De seguro le caigo muy mal mamá.
- ¡No Patty, no es eso! Yo creí que era yo quien te caía mal, desde que estamos en preescolar siempre me pusiste apodos y te burlabas de mi, hasta me incluiste en tu lista negra y…
- ¡Tonterías de niños pequeños! ¿No es así hija?
- ¡Claro! Y ya no somos niños, ya somos jóvenes, ¿No crees que podríamos reiniciar las cosas y comenzar a ser… - Patty se acercó cada vez más a Zick, incomodando rotundamente al chico, por la poca distancia y la mirada coqueta.
- ¡Amigos claro! – La espalda del domador chocó con la puerta de la camioneta.
- Si amigos, estoy muy emocionada, hasta Mattie lo está, ¿Verdad? – Ante la indiferencia de su amiga, Patty le dio un codazo.
- Sí no puedo con la emoción. –Contestó la peli azul con antipatía.
- ¡Genial a Elena también la hará feliz!
- ¡Elena, Elena, Elena! ¿Es en la única persona en la que piensas? – Todos en la camioneta miraron asustados a Patty, que al notarlo, volvió a sentarse rápidamente tratando de volver a sonreír. - ¡Lo siento me altere un poco, pero será un gusto que todos seamos amigos! La primera hora es química, sentémonos juntos para planear el proyecto.
- Te veré allá, debo hacer algo primero. – Zick bajo de la camioneta y corrió hacia la entrada del edificio.
- ¿Vez lo que te dije Patty? A Zick sólo le interesa esa Patata y a ti no… - La señora Smirnov se bajo de su camioneta y se puso en medio de su hija y su amiga, empujando a la última.
- Te advertí que sería difícil, pero no hay nada que una Smirnov no pueda hacer, ¿No?
- Sí mamá, no te preocupes, seguiré con nuestro plan.
En el pasillo de la escuela, Zick buscaba desesperadamente a Elena, cuidando el dombox con su obsequio, había un mar de cabezas en el pasillo que no le permitían verla, hasta que de pronto la vio entrada del salón, Zick agitó sus manos y la saludo cuando ella volteo, después ella hizo un gesto de molestia y entro rápidamente al salón.
-¡Por que es que no me sorprende!
Zick caminó rápidamente al salón intentando alcanzar a la guardiana en entrenamiento, pero ella caminaba entre los espacios más difíciles de pasar, al llegar a un asiento, cuyos asientos de alrededor ya estaban llenos, se sentó rápidamente.
Resignado y molesto, Zick tomo uno que estaba dos atrás de ella. Al pasar frente a su asiento se detuvo para hablar frente a ella.
-Tal vez lograste ignorarme esta mañana, pero en la salida hablaremos sí o sí.
-¿Me estás amenazando?
- No – Dijo sonriendo sínicamente – Sólo te estoy advirtiendo.
Patty y Mattie llegaron unos momentos después, e igual al día anterior, Patty corrió hacia dónde se había sentado Zick, junto a él estaba el mismo chico de ayer, que al verla llegar corriendo, prefirió salir con temor.
-¿Listo para la clase pareja?... de equipo por supuesto –Rio nerviosamente la chica al ver a su compañero molesto.
- ¡Sí estoy más listo que nunca! – Zick dijo elevando el tono de su voz para que la pelirroja lo escuchará.
-Bien estudiantes comenzaremos con la clase del día de hoy, reúnanse con su pareja y continúen con su proyecto, pero en absoluto orden.
- Mira Zick, estas fueron las muestras de minerales que pude conseguir, ¿cuáles conseguiste tu?
- Tengo estos cuatro, los encontré en casa.
- Son geniales- Patty noto con molestia como su compañero de equipo seguía mirando a Elena y casi la ignoraba por completo. Notando que la maestra había salido del salón, metió la mano a su mochila - ¡Pero mira te traje un obsequio! –Esa última declaración hizo a Zick prestar atención a su compañera, al igual que al resto del salón.
- ¿Un regalo?
- Sí, es un collar con un cuarzo azul, te dará buena suerte, además de que este collar será un símbolo del renacer de nuestra relación. Al aceptarlo me estás perdonando.
- ¿Puedes creer que sea Patty Smirnov la que está haciendo todo esto? – Preguntó Mattie con enfado.
- ¡No, no puedo creer que sea Patty Smirnov! – Elena apretaba fuertemente el vaso de precipitado que tenía en las manos, mientras presenciaba lo que definiría cómo una asquerosa escena.
- Pues…yo.. yo no se…
- ¡Qué lo acepte! ¡Qué lo acepte! ¡Qué lo acepte! – Coreaban sus compañeros, excepto Elena y Mattie.
- ¡Anda Zick acéptalo! – Dijo Patty como regaño.
- De acuerdo. – Zick tomo el collar de la mano de Patty y lo amarró a su cuello. – Todos los compañeros gritaron con entusiasmo.
- ¡Eso lo puedo creer aun menos! – Dijo Mattie atónita.
- ¡Pues yo menos! – Gritó completamente Elena. Su furia era tanta, que logro romper el vaso de químicos que tenía en las manos. Instintivamente lo soltó arrojándolo al suelo, salpicando las zapatillas nuevas de Mattie. Elena sólo podía jurar que había visto todo en cámara lenta.
- ¡Mis zapatillas se derritieron! ¡El suelo se derrite! ¡Mis pies! ¡Alguien llamé a un doctor! – Mattie comenzó a gritar, inmediatamente maestros comenzaron a entrar a ayudarla en lo que los estudiantes salían corriendo del aula.
Elena se encontraba sentada en el suelo afuera de la enfermería de la escuela con las cabeza recargada en las rodillas.
-¿En qué momento el día se estropeó de esta manera? ¿Por qué todo se salió de control? –Pensaba la guardiana para sí misma.
- ¿Cómo sigue Mattie? – El peliazul se sentó a su lado.
- ¡Y de pronto recordé por qué estaba todo tan mal!
- ¿Sigues molesta conmigo?
- ¡Pues claro y no estoy de humor así que déjame en paz!
- Bien, al menos dime la razón de tu molestia.
- ¡Oh eso lo sabes perfectamente!
- No, sí no no te lo estaría preguntando.
- ¡No te hagas el tonto! No se que se traen tu y Patty Smirnov, pero les encanta protagonizar escenas cursis.
- ¡Oh no lo puedo creer! – Zick comenzó a reírse fuertemente, aumentando la furia de su amiga.
- ¿Qué es tan gracioso? ¿Oh esto es otro de tus actos de tu actuación cómo estúpido?
- Bueno es que, sabía que estabas celosa de Lay Mamery, ¿Pero Patty Smirnov? ¡Eso sí es otro nivel?!
- ¡Para comenzar! Punto número uno, yo no soy celosa, ni de Lay y mucho menos de Patty Smirnov y segundo, tú le gustas a ella.
- ¡Por supuesto que no celosa! Ella sólo está tratando de madurar y de que todos seamos amigos, vamos Elena, tu eres la que me sugería que fuera más abierto y que tuviera más amigos.
- Sí, pero ella no te quiere como amigo, lo que pasa es que ustedes los hombres son muy estúpidos y no se dan cuenta.
- ¿Entonces dices que nos sería capaz de darme cuenta si hay una chica enamorada de mi?
- Por supuesto, mira las señales: Busca estar siempre contigo, sólo te habla a ti, y te da muchos regalos, ¿A quién más ves haciendo eso?
- A ti –Sonrió Zick pícaramente. – Elena se volteo completamente sonrojada.
- ¡Ese… ese no es el punto! ¡El punto es que…
- Qué no debes ponerte celosa, ni Lay, ni Patty, ni ninguna otra chica va ser más importante para mi que tú. ¡Mira te traje un obsequio de disculpas! –Zick extendió su mano y puso en las manos de Elena el dombox. – Le llaman "el hada del bosque" es un pequeño monstruo volador que se puede encontrar en los bosques. Lo atrapé para ti.
- ¡Es hermoso! Muchas gracias. – Elena lo abrazó fuertemente.
- ¿Eso significa que estoy perdonado?
- ¡Sólo si ya no te comportas como idiota!
- Sólo si tu admites que estás celosa.
- No lo estoy, ni de ella ni de nadie.- Zick y Elena se levantaron y se fueron caminando hacia la salida. Desde adentro del consultorio, Patty, la señora Smirnov y Mattie acostada en su cama, escuchaban la conversación.
- ¿Lo ves mamá? – Patty abrazó a su madre mientras lloraba en su regazo - ¡Él sólo quiere a esa tonta!
- Te lo dije – Dijo Mattie con ironía.
- ¡Ya basta Patty no armes una escena! – La madre de Patty la retiro de su regazo. – Lo que tienes que hacer es avanzar en el plan, yo misma te aseguro que a a partir de mañana… todo será diferente. –Terminó su declaración con una malvada sonrisa. – Disfruta tu libertad, joven domador…mientras puedas.
Bien chicos aquí les traigo otro episodio más de esta loca historia, agradezco a quienes me han hecho llegar sus reviews, ¡Me alegro que les este gustando la historia! Ya veremos que caminos toma este triángulo amoroso. Sí son fans de Monster Allergy les sugiero leer ms otros dos fanfics de esta gran historia, sin más por el momento, ¡Los leo en sus reviews hasta la próxima semana!
