Espero tener su atención :) lean antes de comentar por favor. Gracias.
Disfruten...
Capítulo 2
Dos años después
Bella bajó de su coche y se dirigió hacia la entrada del restaurante donde su mejor amiga la esperaba. Cuando llegó, un mesero muy atento la dirigió a la mesa donde se encontraba Alice.
Alice Brandon quien ha sido su mejor amiga desde los 15 años, ella es su confidente, su apoyo y sobre todo gracias a ese amor fraternal ha logrado poco a poco levantarse después de… No es momento de pensar eso, se dijo mientras respiraba profundamente.
Mientras se acercaba a su mesa vio que muchos hombres miraban a su mejor amiga embobados e impresionados, ¿y cómo no? si Alice era una belleza menuda de cabello perfectamente cuidado color oscuro, tenía un rostro exquisito, y el vestido que estaba usando era esplendido, parecía una modelo de esas revistas que eran para caballeros... se rió al pensar eso. Ya había tenido ofertas de esa índole, que por supuesto la pequeña duende no aceptó.
–¿Se puede saber que te causa tanta risa Bells? – pregunto Alice alzando una ceja, mientras se levantaba de su asiento y abrazaba fuerte a Bella. Tanto tiempo sin ella había sido doloroso pero hubiera sido peor si se quedaba...
–Me da risa ver a tantos hombres babeando por ti, sin saber ellos que...
–¡Espera! Si bien que tu también levantaste miradas con esa entrada espectacular– interrumpió Alice riendo mientras ambas se sentaban.
–Ni me lo recuerdes Al'...– contestó con una mueca. Desde pequeña nunca fue dada a que todo mundo se le quedara viendo y menos los hombres, de cierta forma se cohibió por eso y se volvió tímida hasta que se enamoró como una estúpida... ¡Detente! No podía pensar en eso. Un estremecimiento la envolvió... –...De todas formas, la mayoría de las miradas también provienen de las mujeres– dijo para distraerse de sus pensamientos.
–Tienes razón, estamos rodeadas de víboras envidiosas, te juro que desde que llegue aquellas dos "mujercitas"– dijo Alice señalando disimuladamente dos mesas a su derecha y cuando dijo "mujercitas" hizo una mueca como sí hubiera comido algo podrido. Bella ocultó una pequeña sonrisa. –empezaron a criticar todo lo que hacía. – terminó sonriendo pero su voz estaba conteniendo el enojo.
Jamás te metas con Alice Brandon y menos respecto a su vestimenta o comportamiento. Aunque fuera como una pequeña duende podía convertirse en una fiera.
–Supongo que te odiaron desde que llegaste porque sus acompañantes respectivamente te observan idiotizados– dijo Bella riendo al ver a los dos idiotas viéndola ahora a ella.
–¡Lo sé! ¡Son unos desvergonzados!... de todas formas, cambiemos de tema– dijo Alice con una mirada preocupada. –¿Cómo te encuentras? Desde aquello que...
–No quiero hablar de eso Alice– interrumpió Bella al sentir un nudo en el estomago.
–Bella, no te encierres, la última vez que lo hiciste casi te perdimos– susurró Alice tomando su mano. Bella cerró sus ojos cuando se le vinieron imágenes de una Alice llorando y de ella misma llena de lagrimas... Sacudió su cabeza. No debía permitirse regresar al pasado. Un pasado doloroso.
–Al, estoy bien, en serio. Pero hablar de eso, no estoy segura de soportarlo... –musitó con la mirada baja.
–Tienes razón Bella. Perdón no debí hablarte de eso–se disculpó Alice. –Solo quería asegurarme de que estuvieras bien. Después de lo que pasó con ya sabes…, luego la noticia, es decir, en ese tiempo estuve a tu lado pero jamás hablaste sobre los detalles, pero luego de esta tragedia… Durante un año solo nos comunicamos por correo, eso me tenía tan mal. Te fuiste, desapareciste del mapa pero lo único que me mantenía tranquila eran tus correos. Me aseguraste que estabas bien... pero, Bella, no debiste irte. –dijo con dolor en su mirada, haciéndola sentir la peor amiga.
–Alice tenía que hacerlo... Por favor cambiemos de tema. Estoy aquí nuevamente solo para verte a ti, no quiero recordar cosas dolorosas. Solo estoy aquí para ti, porque te extrañe demasiado, pero debes saber que me iré en cuanto pueda. Deje pendientes en casa– habló Bella con sinceridad.
Después de lo que había pasado, ella había decidido irse lo más lejos posible. Escapar de la angustia. Aunque no todo el tiempo escapó, tuvo que mantenerse alejada porque así tenía que ser. Alice conocía toda su historia completa a excepción de que Bella no quiso darle el nombre de...
–¿Te irás de nuevo? –preguntó Alice angustiada y triste.
Bella se sintió terriblemente mal, Alice era la única familia que conocía y sobre todo que tenía, aunque solo fueran amigas siempre se quisieron como hermanas. La familia Swan era muy apegada a Los Brandon. Aunque nadie entendiera esa relación ya que la familia de Bella era de clase baja mientras que los Brandon eran ricos gracias a la naviera familiar.
Los padres de Bella, Renée y Charlie Swan habían muerto en un terrible accidente automovilístico cuando viajaban de regreso a casa, Bella tenía tan solo 15 años cuando sucedió la tragedia, los padres de Alice se hicieron cargo de Bella pero ella siendo testaruda y orgullosa solo aceptó su ayuda siempre y cuando ella les devolviera el favor trabajando para ellos. Aunque Esme y Carlisle no estuvieron de acuerdo al principio, finalmente aceptaron a regañadientes. De eso ya hace muchos años.
–Alice, sabes que no me gusta estar aquí, solo me trae recuerdos dolorosos– susurró Bella cerrando los ojos.
–Siento interrumpir. – dijo una voz masculina, ambas mujeres levantaron la vista.
El rostro de Alice cambio rotundamente, una hermosa sonrisa se plasmó en su rostro. Bella miró un hombre alto, guapo y rubio se acercaba a Alice y le daba un tierno beso en los labios. Después volteo a mirar a Bella y la saludo dándole un beso en la mejilla.
–Hola, supongo que tú eres Bella. Me alegro que al fin te pueda conocer en persona. Soy Jasper Hale– dijo el rubio. Entonces él era el famoso Jasper, el novio de Alice.
–Un gusto conocerte– dijo Bella con una sonrisa en su rostro. Su forma de tratarla fue con amabilidad, cosa que le agradó a ella, al parecer Jasper se veía buen tipo.
–¿Ya le dijiste cariño? – preguntó Jasper mirando emocionado a Alice. Bella la miró y sorprendida se dio cuenta que estaba nerviosa.
–¿Qué cosa Alice? – preguntó al ver que ella no respondía.
–Bueno es que... en realidad no creo que sea el momento Jasper– musitó su amiga moviéndose inquieta. Bella la miró extrañada por ese comportamiento. ¿Alice nerviosa? Extraño.
–Es el mejor momento amor, le he dicho a mi mejor amigo sobre esta cena. Es hora de dar las noticias– dijo Jasper con una enorme sonrisa.
–¿A quién invitaste Jasper?, sabes perfectamente que no me gustan tus estirados amigos empresarios, es más ni siquiera los conozco y así quiero seguir– murmuro Alice molesta.
–¿Qué? ¡pero si yo también soy empresario! ¿También soy estirado? – le preguntó riendo.
Bella sintió un nudo en la garganta, los miraba discutir pero sobre todo se daba cuenta que pese a esa discusión en el fondo se amaban, era más que obvio por sus expresiones. La forma como él miró a su novia fue hermoso, ahí se podía ver claramente el amor que se profesaban, sobre todo el respeto. Ojala algún día encuentre a alguien que la mire de esa forma…
–Niños basta, sigo aquí– dijo Bella riendo. Alice y Jasper la miraron.
–Lo siento Bella– se disculpó Alice sonrojándose.
–Bella supongo que ya sabes que nos vamos a casar ¿cierto? – dijo Jasper dejando sorprendida a Bella con el cambio de tema.
–No lo sabía– susurró ella alzando la ceja hacia Alice.
–Lo siento Bella pero este bruto que ves aquí me lo pidió desde que nos conocimos y conforme seguimos saliendo siempre me lo pedía, él daba por hecho que nos casaríamos...
–¿Y no es así? – pregunto Jasper alzando la ceja.
–Sabes que sí, pero nunca me lo pediste de forma bonita– dijo en voz baja Alice. Bella miro la cara sorprendida de Jasper y sintió pena por él.
–Lo siento amor. Te prometo que te lo compensare a ti y a nuestro...
–Buenas noches– interrumpió una voz terriblemente familiar, dejando a Bella helada. No quería voltear a ver al dueño de esa voz. No podía ser él. Por favor Dios bendito no me hagas esto suplicó mentalmente.
–¡Oh! Qué bueno que has llegado Edward– dijo Jasper logrando que la peor pesadilla de Bella se hiciera realidad. Su mundo se vino abajo. –Cariño él es mi mejor amigo Edward Cullen y Edward ella es mi prometido Alice Brandon, ella de aquí– dijo señalando a Bella. –Es Bella Swan la mejor amiga de Alice... –
Bella seguía plasmada en su lugar, no se podía mover. Simplemente miraba a Alice, quien ahora se mostró preocupada por su expresión.
–¿Te encuentras bien Bella? – preguntó Alice tomando su mano. –Estás helada. – musitó con miedo en su voz. Ese miedo que ya antes Bella había percibido de ella… cuando…
–Y-o-yo... necesito aire. – susurró mirando con suplica para que Alice la soltara. Sin esperar a que alguien dijera algo más, tomó su bolso y salió del restaurante. Sacó su celular del bolso y empezó a marcar el número de Alice conforme se acercaba a su coche. Al segundo timbre Alice contestó.
–Lo siento Alice, pero no me siento muy bien. Hablamos mañana– dijo y luego colgó. Antes de que abriera la puerta de su coche, alguien la tomo con fuerza del brazo haciéndola girar bruscamente. Jadeo con sorpresa y miedo.
–¿Te vas sin siquiera saludar? – preguntó fríamente Edward. Se estremeció al ver furia en su mirada.
–¡Suéltame! – dijo con miedo tratando de alejarse pero el brazo de él la mantenía presa.
–Isabella tenemos que hablar– dictaminó. Lo miró incrédula. No podía estar cerca de él, eso le recordaba...
–No me interesa– diciendo esto, se soltó bruscamente de su agarre y se volteo para abrir la puerta del coche. Logró abrirla y se adentró en el coche. Lo prendió y aceleró, alejándose lo más rápido posible de Edward.
¿Por qué precisamente tenía que encontrarlo? Lagrimas de dolor surcaron su rostro. Era tan injusto el destino. Estaba demasiado herida para soportar su presencia. Había pasado ya dos largos años desde que se había ido y durante ese tiempo nunca lo volvió a ver. Lo poco que sabía de él era por las revistas, pero ya desde hace tiempo que no sabía nada ni siquiera por ese medio.
Llegó a la pequeña casa de alquiler, solo la utilizaría el fin de semana pero viendo las circunstancias que se presentaban, no podía permanecer más tiempo en Londres. Tenía que regresar a Forks lo más pronto posible.
Empezó a empacar sus maletas y todo. Una hora después ya tenía todo listo para irse. Miro su celular y vio varias llamadas perdidas de Alice. Otra vez tenía que alejarse de ella, su única familia, pero no se podía hacer otra cosa. Jasper era amigo de Edward, lo cual significaba que lo vería seguido y eso no lo podía permitir. Suficiente daño le había causado él para venir y rematar.
Mientras manejaba decidió ir a despedirse de Alice, después de todo ella no tenía la culpa. Llegó a una casa relativamente grande, color beige. La dirección se la había enviado por correo por lo que no se le dificultó encontrar.
Se bajó de su coche y se acercó a la puerta.
– ¡Bella! – dijo Jasper después de abrir la puerta.
–Yo... lo siento Jasper pero surgió algo y tengo que irme, ¿podrías decirle a Alice? de veras pero no puedo quedarme... – empezó a decir Bella sin dejar hablar a Jasper. Bella parloteaba pero de pronto se quedó muda cuando miro a su alrededor y vio a Edward. Él observaba la escena con alegría mordaz.
–¿Por qué tienes que irte, Bella?, si ni siquiera has oído las buenas noticias que tenemos– dijo de pronto Jasper para tratar de tranquilizar el ambiente con un charla, al ver el repentino cambio de Bella.
–Lo siento Jasper pero no puedo quedarme, tengo que irme... –
–Señorita Swan debería quedarse para escuchar la noticia, pues aquí mi amigo Jasper no me dirá nada hasta que usted esté presente– dijo Edward de forma burlona. Su voz le envió estremecimientos.
–Ven toma asiento– la guió Jasper. Bella se dejó porque no podía hacerle un desaire a Jasper.
–¿Está Alice? – preguntó nerviosa mirando a todos lados.
–Por supuesto, fue por unos bocadillos– dijo riendo Jasper.
–Jasper ¿podrías decir la nueva noticia aparte de que te vas a casar? – preguntó Edward algo malhumorado.
–Bueno ya hombre, se nota que estas desesperado por irte a ver a tu nueva conquista, o más bien ¿a tu vieja conquista? – comentó Jasper riendo. Sin saber que esos comentarios herían a Bella. Ella se mantuvo inmóvil y trato de no mostrar ninguna emoción.
–Por supuesto que quiero ir a ver a Tanya, – cuando pronunció el nombre miró burlonamente a Bella, Maldito todavía quería enterrar más el puñal en su corazón. –Pero primero están mis amigos– dijo volviendo la mirada a Jasper.
–Bueno me convenciste con eso último. – dijo riendo Jasper, se escucharon los pasos de Alice y Bella lo agradeció.
–¡Bella! – Gritó Alice al verla y se acercó para darle un vaso para tomar, –Toma esto, después hablaremos– susurró para que solo ella la escuchara, Bella asintió.
–Bueno ya que estás aquí amor, la gran noticia es que mi hermosa Alice está embarazada... – Bella se quedó lívida con esa información, tanto que dejó caer el vaso que tenía en sus manos, el vaso se quebró y salpicó la hermosa alfombra.
Bella sintió sus ojos humedecerse. Oh Dios, Alice por qué no lo dijiste antes la miró con dolor, pálida y mareada por lo que acaba de escuchar. Se levantó torpemente.
–Bella yo... – empezó a decir Alice angustiada tratando de detenerla.
–Yo... lo siento Alice, soy tan torpe. – murmuró Bella interrumpiéndola mientras se agachaba para limpiar el desorden, Alice intento acercarse pero Edward lo impidió ya que él se adelantó y la levantó del suelo.
El cuerpo de Bella temblaba, seguía en shock. Tenía que salir de allí antes de que regresaran esos recuerdos dolorosos.
–Suéltame– susurró y lo empujó, giro su cuerpo e hizo lo que siempre hacía, huir. Huyó tratando de alejar el terrible dolor que acechaba en su corazón roto.
–¡Isabella! – escucho gritar a Edward, pero lo ignoró. Salió corriendo hacía su coche pero su torpeza volvió a aparecer, resbaló en el escalón y lágrimas de dolor surcaron su rostro. Sintió cómo la abrazaban y dejo sentir ese calor familiar. Lo había necesitado tanto pero…
–Suéltame Edward, por favor– sus suplicas contrarrestaban la forma en que ella tenía abrazado a Edward.
–Oh Bella, lo siento...
–¡Cállate Alice! – la interrumpió Bella antes de que dijera algo que no debía. –Solo no te me acerques por favor– dijo mientras intentaba levantarse, Edward al percatarse de esto, la levantó.
Quería alejarse no solo de Edward sino ahora también de Alice, sabía que se estaba comportando como una mala amiga pero es que ¡No era justo!
–Alice creo que Bella necesita estar a solas, no te preocupes por ella yo me encargare– dijo Edward sorprendiendo a todos. Vio como su amiga la miraba arrepentida con lágrimas no derramadas, mientras Jasper tomaba su mano y se adentraban a la casa. Bella empezó a caminar hacia su coche pero una mano fuerte la detuvo.
–No esta vez Isabella– gruño Edward. Bella sin fuerzas lo miró, sentía sus ojos llorosos.
–Por supuesto que sí Edward, no te quiero cerca de mí. No quiero que me toques. – dijo mirándolo con odio.
–Lo siento mucho pero vas a tenerme cerca te guste o no. Hay muchas cosas de que hablar...– dijo Edward. Pero Bella lo ignoró y se alejó de su toque, se acercó a su coche, abrió la puerta y entró.
Volvió la mirada hacía Edward y él estaba parado viéndola con esos ojos verdes penetrantes mezclados con un toque de confusión y furia. Ella no soportó su mirada y rápidamente miró hacía el frente de su coche, arrancó y se alejó.
Llegó a su casa varias horas después, al fin estaba en Forks, su pueblito natal. Después de cambiarse de ropa, se arrojó a su cama, totalmente agotada físicamente pero sobretodo emocionalmente, las lágrimas volvieron a surcar su rostro y no supo hasta cuando dejo de llorar sino que se quedó dormida.
Tiempo después despertó con unas suaves caricias en su cuerpo. Suspiro al sentir esa sensación que hace tiempo no sentía. Abrió los ojos y vio un par de esmeraldas con un brillo sensual.
Seguramente era un sueño, como tantos otros habían sido, pero de pronto una manos tocaron su rostro de forma ansiosa y sintió un peso sobre ella, sobresaltada se alejó de la cama y vio a Edward Cullen.
–¿Qué demonios haces aquí? – gritó furiosa y totalmente sorprendida.
–Has cambiado Isabella– murmuro mirándola de pies a cabeza.
Bella bajo su vista y se dio cuenta que llevaba puesto el ligero camisón e inmediatamente se estiró para agarrar la colcha y protegerse del escrutinio.
–Contesta mi pregunta– dijo entre dientes.
–Bueno quise venir a verte después de lo de ayer, me quede preocupado...
–¡Oh por dios! no mientas Edward Cullen, a ti nada te puede preocupar y menos eso. – lo interrumpió riendo sin un atisbo de alegría.
– Te has vuelto una cínica – dijo con un toque de confusión en su voz. –Aun así sigues siendo hermosa…– se acercó y Bella lo miro con miedo.
No podía estar pasando. Esto no estaba pasando. Él estaba en su casa, en su refugio su presencia parecía estropear todo… cerró sus ojos y rezó porque fuera tan solo una pesadilla. Él no podía estar ahí. Tembló al sentir un suave aliento en sus labios, abrió los ojos y se quedó helada. Edward estaba a unos centímetros de besarla. Ligeramente tocó sus labios con los propios y esa sensación eléctrica que le atravesaba el cuerpo cada vez que se besaban, volvió a aparecer. Era horrible, ella era horrible por sentir después de lo que perdió…
Ella le correspondió el beso…
–¡NO! – gritó y despertó sobresaltada, respiraba agitadamente y sentía su frente mojada. Miró a todos lados y agradecida se dio cuenta que solo había sido un sueño… o pesadilla. Miró su reloj y vio que se había dormido todo el día, ya estaba oscureciendo.
Se levantó para bañarse. Necesitaba limpiar esa sensación de disgusto, rabia, y si, deseo. Sobre todo necesitaba librarse de esa sensación.
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Al día siguiente despertó con renovada fuerza. Se levantó temprano, sabía que no tenía que ir a trabajar, pero necesitaba desesperadamente sentirse normal, sentir la familiaridad que la envolvía cuando caminaba y saludaba a la gente de Forks.
Su trabajo quedaba muy cerca de su casa, solo había que caminar unas cuantas cuadras y listo. Entró, al momento de que la puerta se abrió sonaron las campanitas de aviso.
–¿Bella? ¿Qué haces aquí?– Preguntó la señora Weber sorprendida –Es tu día libre pequeña. Se suponía que estarías visitando a tu amiga Alice. – Se acercó a Bella, dejó unos libros que estaba acomodando en la repisa.
–Buenos días Sra. Weber, se suponía pero tuve que regresar antes– no explicó más y la sra. Weber no pidió explicación, ella conocía a esa joven, sabía que ocultaba un dolor en su corazón, se notaba en su mirada. Recordó cuando llegó hace 1 año. Aquella pobre jovencita había llegado rota. Si, esa era la palabra correcta para describirla. Su corazón se estrujo al verla en el parque llorando. Se había acercado a ella para preguntarle cómo estaba pero era obvio como estaba, así que lo que le preguntó fue que si le apetecía tomar una taza de chocolate en su librería. Ella había esta tan sorprendida por aquel ofrecimiento de tan buena mujer que Bella aceptó. Fue entonces que la sra. Weber le pidió trabajar en la librería, pues ya estaba muy vieja para hacerlo sola. Bella encantada había aceptado.
Durante esa pequeña platica con chocolate caliente, Bella se enteró que la hija de la sra. Weber, Ángela había ido a la universidad mientras que el esposo había fallecido. Inmediatamente habían congeniado muy bien.
La sra. Weber sonrió al recordar aquella platica y se dijo que Bella debía merecer la felicidad…
–Está bien pequeña noto que no me dirás nada más– le guiña el ojo a Bella comprendiendo –Si quieres estar aquí por mí no hay problema. Tengo que ir al supermercado, iba a cerrar pero si gustas puedes dejar abierto. Como tú lo prefieras– sonrió y le dio un beso en la mejilla a Bella.
–Gracias Sra. Weber– musitó Bella sonriendo. Era tan gentil. En el año que llevaba ahí, había surgido entre ellas un gran cariño.
Una vez que la sra. Weber se fue, se puso a ordenar los libros. En ese momento sonó su celular, estaba tan inmersa en organizar los libros que no se fijó quien llamaba, solo tomó el celular.
–¿Si? – dijo mientras movía un libro.
– Lo siento Bella– dijo una voz triste. Bella sintió sus ojos humedecerse.
– Discúlpame tu a mi Alice, fue muy grosero de mi parte huir de esa manera– musitó en voz baja.
– Lo hiciste porque yo tuve la culpa. Debí haberte dicho que estaba embarazada pero dadas las circunstancias aún no estaba preparada. Perdón. Hable con Jasper…
– ¡DIME QUE NO LE DIJISTE NADA! – gritó muy angustiada.
– No, por supuesto que no Bella. –
– Gracias– suspiró Bella cerrando los ojos. Jasper no podía enterarse porque si él se enteraba entonces Edward también lo haría…
– Simplemente le dije que habías estado enferma y que por eso te habías ido así de repente. Solo quería disculparme por no haberte dicho todo, espero que esto no nos separe– pidió Alice, se podía percibir que estaba llorando… Bella se sintió peor.
– No Alice, esto no nos va a separar, siempre voy a estar a tu lado – la tranquilizó, sabía que en su estado no podía preocuparse, si ella muy bien lo sabia… – Solo que, aún no estoy preparada, dame tiempo, pero te prometo que jamás nos vamos a separar. – le prometió.
–Te quiero Bell's– musito Alice suspirando –Gracias–
–También te quiero Al'. – sonrió Bella –Y no me des las gracias, somos amigas y las amigas discuten pero las mejores amigas se olvidan de la discusión y siguen como siempre. –
– Entonces nosotras somos mejores amigas– rio Alice
–Exactamente– contestó Bella.
–Tengo que irme. Hablamos luego…– sin esperar a que contestará Bella, se cortó la llamada. "Hablamos luego… hablamos luego… hablamos luego". Siempre se comunicaba por correo, siempre… ¡Oh no!...
Segundos después sonó su cel. Pensando que era Alice contestó inmediatamente.
– Alice necesito que borres inmediatamente mi número…
– Un poco tarde para eso Isabella– contestó fríamente una voz.
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¿Ahora si podré tener su atención? ;)
Antes que nada gracias por sus comentarios :) me anime a subir el siguiente para que se despejen las dudas... Existen conceptos como "igual=copia" "parecido" "diferente" "adaptación". Espero que la historia sea considerada como diferente a lo mismo de siempre, se puede partir de una idea (por ejemplo el de usar personajes de alguien mas, etc.) pero el modo en cómo se desglosa es donde se puede identificar la imaginación de las personas (es aquí donde entran los conceptos, que todas sabemos identificar). Y de corazón espero que les agrade mi imaginación. Todas hemos leído infinidad de historias y hay ocasiones que se nos ocurre formar otras historias todavía más diferentes c:
Respeto mucho sus opiniones.
Volviendo a la trama... se que falta lo que pasa o pasó con Edward en esos 2 años pero lo cierto es que todavía falta, pero él mismo lo explicará en su momento. Ahora, ¿alguna idea de que fue lo que le pasó a Bella?.
Por cierto me gustaría conocer su opinión sobre si son muy cortos los capítulos. Me gusta leer, pero me he encontrado con que hay capítulos super extensos y yo no quiero cansarlas...
GRACIAS POR SU ATENCIÓN :)
