Charn
Hay estaban, dos bandos peleando por el bien comun, por el liderazgo, por la rendicion y por el sometimiento del otro bando; las magia en aquel lugar emergía de manera irresistible, las contrincantes eran ademas de eso… hermanas, estaba claro que ninguna de las dos cederia ante la otra, era evidente que las dos peleaban a muerte.
Muchos soldados caían, mujeres, niños, pobres, méndigos… gente inocente que no le incumbia las razones de las hermanas, pero que tuvieron la mala suerte de participar en aquella cruel guerra, caian uno a uno; las calles se llenaban de gritos, explosiones, lamentos, rios de sangre surgian a donde alcanzaba la vista, todo por una cruel y tiránica razón el poder…
Los rebeldes, al liderazgo de una joven bruja subieron una larga escalinata, estaban ganando aquella guerra, sin importarle las vidas que habian perdido en esta, lo estaban consiguiendo, en un momento cayo el ultimo soldado de la hermana mayor, la menor la miro con mirada triunfante.
-Victoria- le decia a la mayor
-Si, victoria; pero no para ti- susurraba la hermana mayor y pronuncio la Palabra Deplorable.
La joven bruja la miro horrorizada, y en un momento volo en mil pedazos, tras un estruendo magico ensordecedor, acto seguido numerosas explosiones llenaron aquel mundo de ruido; en unos momentos la bruja Jadis miraba con regocijo la destruccion de todos aquellos rebeldes, y en unos instantes mas, se quedo sola, en ese mundo vacio, y con suma tranquilidad hizo lo que habia planeado hacer, irse tranquilamente caminando a su Gran Palacio del Gran Rey a la sala de imágenes que la estaba aguardando, en un rato mas, Jadis dormia magicamente entre sus ancestros, hasta que un niño de nuestro mundo la despertaria.
