Escena 2

Bulma quien había pasado algunos días lamentándose por aquella noche; se encontraba sentada en su sala pensando qué hacer con su vida, después de esa noche Vegeta no había regresado a la casa y ya habían pasado algunas semanas desde ese suceso.

Sra. Brieffs: ¡Hija! ¡Bulma! ¡Querida! Ya cambia esa cara seguramente el joven Vegeta volverá pronto.

Bulma: Mama, ya te dije que no estoy así por el -y le mostro una sonrisita fingida-

Sra. Brieffs: Querida sabes que preferiría que definas las cosas con el apuesto Vegeta pero por lo visto no te interesa en lo más mínimo -la madre de Bulma sabía que algo pasaba entre esos dos, las miradas decían mucho además en algunas ocasiones había escuchado ciertos ruidos; pero sabía que debía dar un empujoncito para que las cosas estén bien entre los dos- por eso te organice una cita con Yamcha.

Bulma: ¡Que! Mama pero entre nosotros ya no hay nada, no debiste hacer eso -gritó furiosa-

Sra. Brieffs: Tranquila querida, puede ser una cita de amigos ¿no crees?

Bulma: Estas loca -y giro su rostro, para evitar ser vista por su madre-

Sra. Brieffs: Pero querida si no tienes nada con el joven Vegeta no entiendo que tiene de malo -y sonrió como siempre-

Bulma: -pensó en las palabras de su madre, realmente no tenía nada con Vegeta y si alguna vez tuvieron algo definitivamente se había terminado ¿qué tiene de malo divertirme un poco con mi amigo Yamcha? quizá podríamos reunirnos con Goku y los demás y hacer algo divertido- está bien mama.

Sra. Brieffs: Sabía que estarías de acuerdo, anda arréglate hija; estos días has estado muy fea.

Bulma: ¡Mama! -y se marchó de la habitación-

Escena 3

Vegeta en una zona desolada, se encontraba entrenando, practicando sus golpes, corriendo y todo eso. Estos días había entrenado más fuerte que nunca, solo quería olvidar todas las estupideces que le había dicho esa terrícola; era muy difícil para el sacársela de su cabeza, pero lo estaba intentando muy duro; se obligaba a pensar en otras cosas: Kakarotto, los androides, Frezzer, el joven del futuro, convertirse en súper sayayin; comía cualquier animal que podía cazar, pero extrañaba la comida que Bulma siempre le tenía lista, muchas veces la cocinaba ella misma y no era buena para esto; aun así él lo devoraba todo y se burlaba de sus habilidades culinarias.

Un día al despertar por los ruidos de la noche, el frio y la incomodidad, se dio cuenta que extrañaba todo lo que tenía que ver con esa casa: la comida, su cama, su ropa limpia, Bulma -extraño el sexo, nunca lo disfrute tanto esa humana, es buena para eso- lo admitió para sí mismo lleno de rabia -estúpida humana, me sedujo con esas cosas, es muy inteligente además, seguramente lo planeo todo, si todo es una mentira, no debería pensar en ella, es un desperdicio, además no la necesito- pensamientos como este aparecían a veces en su cabeza; pero los desaparecía de inmediato y volvía a entrenar, entonces sin querer hacerlo sentía el ki de todos esos insectos que eran amigos de ella; alguna vez también pudo sentir el ki de Bulma, era muy pequeño sin embargo era de ella; todas estas cosas que le recordaban su estancia en esa casa debían desaparecer o jamás podría volver a sentirse lleno de maldad por lo tanto no podría convertirse en súper sayayin; cuando comprendió todo esto, decidió volver a esa casa buscar una nave y largarse al espacio, para solo regresar el día preciso para destruir a los androides, Kakarotto, la Tierra con todos sus habitantes incluyéndola a ella.

Escena 3

Yamcha y Bulma salían de un lugar muy bonito en el que habían tenido su cita, habían conversado de los viejos tiempos y rieron mucho, fue una ocasión muy bonita; sin embargo todo el tiempo Vegeta visitaba la mente de Bulma; las peleas, los besos, sus manos tocándola, sus ojos, su piel.

Bulma: Valla Yamcha esto ha sido muy divertido -decía ella riendo sin parar-

Yamcha: Bulma a tu lado todo es muy divertido -y la miro con un poco de ilusión-

Bulma: Lo sé, lo sé -dijo orgullosa- pero te lo perdiste por andar con esas mujeres -y rio un poco más-

Yamcha: Si lo sé y lo admito he conocido mujeres más bonitas que tu desde entonces -y le sonrió, presumiendo sus hazañas-

Bulma: Si supongo que sí, pero no más divertidas que la gran Bulma y lo sabes -y le giño el ojo-

Yamcha: -Se sonrojo un poco, pero no quiso dañar el momento, así que pregunto- ¿Y que ha sido de ti? Tu madre me dijo que tenías algo con Vegeta, pero no lo puedo creer, eres muy inteligente como para hacer algo tan estúpido ¿Verdad?

Bulma: Esa es una larga historia, vamos, caminemos hasta mi casa y te lo contare todo -el asintió con un gesto y comenzaron a caminar- mi mama parece ser muy despistada -suspiro- pero creo que me descubrió.

El la miro asombrado; todo lo que había dicho la señora había sido cierto, no podía creerlo.

Yamcha: ¿Qué hiciste Bulma?

Bulma: Pues -y lo miro apenada, se sentía tan estúpida, iba a desahogarse con su ex novio, iba a contarle como se había enamorado del hombre que lo mato, y decirlo en voz alta le hacía entender que todo lo que estaba pasando era real- pues yo y Vegeta teníamos una relación o algo así.

Yamcha: ¡No puedo creerlo! ¡Estás loca! Sabes que es un tipo muy peligroso ¿Porque hiciste eso? -el muchacho no dejaba de asombrarse-

Bulma: Tranquilo era solo sexo -se sintió muy mal al reconocerlo- y lo disfrutaba mucho, fue por eso que jamás termine las cosas con él, creo que el también lo disfrutaba, no te preocupes tanto no es tan peligroso -lo miró algo furiosa, por lo que él había dicho-

Yamcha: ¿Que no es peligroso? Bulma el me mató ¿no lo recuerdas? -él estaba angustiado y confundido, como era que un tipo como Vegeta era mejor que el-

Bulma: Si pero lo hiso porque no le dimos las esferas del dragón por las buenas -y una lagrimita salió de sus ojos ¿cómo era posible que ella dijera eso? ¿Tanto lo amaba que encontraría una excusa para todas las cosas malas que el hiso?- fue nuestra culpa -grito ella confundida.

Yamcha: ¿Nuestra culpa? ¡Bulma escúchate! Estas loca, hace un tiempo no pensabas así -en ese momento se encontraban ya muy cerca de la CC-

Bulma: Hace tiempo yo no lo amaba Yamcha -y comenzó a llorar-

Escena 4

Vegeta había llegado hace un tiempo a la CC, necesitaba una nave y buscaba a Bulma para pedírsela, entonces su madre le conto que ella había salido y le pidió que esperara un poco; él no quería saber nada de esperar así que se dispuso a exigirle al científico que le entregara todo lo necesario para entrenar en el espacio por mucho tiempo; en ese momento sintió que se acercaba, el insecto de Yamcha, con la mujer; sin pensarlo más salió a matar al insecto y reclamar a la mujer como suya, como lo mujer que debía estar siempre disponible para él, para entregarle sus naves y todo eso.

Salió de prisa, pero se detuvo y observo una escena, que lo confundió, lo inquieto, le hiso cambiar de opinión, o hiso que se sintiera mal, muy mal y todos pagarían por esto.

Oculto su ki.

Escena 5

Yamcha abrazo a Bulma en el Jardín de la CC tratando de consolarla, Bulma correspondió el abrazo, se sentía tan bien haberse desahogado y saber que su amigo Yamcha estaba a su lado y probablemente lo entendía.

Entonces él le susurro al oído.

Yamcha: Tranquila Bulma, puedes contar conmigo, si estas enamorada de él te aconsejo que trates de olvidarlo, no te merece y lo sabes por eso estas llorando -mientras acariciaba su azul cabello-

Bulma: ¿Qué? -se alejó un poco y desquito con él la rabia que sentía por las estupideces de Vegeta y comenzó a darle golpecitos en el pecho, pobre Yamcha- No sabes nada -gritaba ella, se sintió tonta y sola, necesitaba desesperadamente un abrazo, quería estar con Vegeta pero él se había ido, vio entonces a Yamcha y lo abrazo de nuevo- perdóname Yamcha, no es tu culpa -dijo en un tono casi inaudible-

El la abrazo muy fuerte.

Yamcha: Vamos te dejare en tu habitación para que descanses, tienes que olvidarte de todo esto, mañana vendré a buscarte y haremos algo divertido, visitaremos a Goku ¿Que dices?

Bulma: Esta bien Yamcha tienes mucha razón.

Esta conversación se había dado entre susurros, Vegeta había visto todo aquello y lo único que podía deducir es que tenía razón que la humana le había mentido, solo quería ponerlo de su lado, seguramente ella y ese insecto seguían juntos y se burlaron de él todo este tiempo, después de todo ella le había regalado esos golpecitos tan molestos a ese humano seguramente también le había dicho que lo amaba.

Vegeta pensaba: Agg a mí no me interesa todo este circo que hagan lo que quieran, yo solo quiero mi nave y se la pediré ahora -se disponía a ir y destruir toda ese molesta escena con gritos y reclamos y problemas, pero de repente ellos entraron a la casa y a él no le quedó más que seguirlos, sin hacer ruido, no quería ser descubierto, cada vez se confundía más, se dio cuenta hacia donde estaban yendo, a esa habitación en la que había pasado momentos tan gratos con esa mujer, ahora ella haría lo mismo con otro hombre ¿cómo podía ser?- no, no entraran ahí- pensó cuando ya estaban muy cerca de la puerta de la habitación de Bulma, sin embargo sí lo hicieron- el sayayin se sentía confundido, mal, lleno de iras, esa mujer había sido suya, no podía ser de nadie más, su orgullo o tal vez amor no se lo permitirían, quería entrar matarlos a los dos; pero sería una gran humillación admitir sus celos. Si celos -estúpidos que hagan lo que quieran al príncipe Vegeta no le interesa nada de esto- y se fue, sin nave se había olvidado de todo.

Mientras tanto Yamcha se quedó con Bulma escuchando sus, confesiones y sus llantos; se comportó como un buen amigo, espero a que ella se durmiera y se marchó.