Aquí ta el segundo. Veo que tiene poco seguidores, veré si con algunos más sube y si no, ingesu voy a apresarla a la velocidad de Flash
Capítulo 2.- ¿Qué carajos quieres?
¿Por dónde quieren que comience? Por mi estupefacción o por el coraje que me embargo. ¿Quién carajo pensaba que era para decir eso. Segunda creo firmemente que puedo dejar pasar esta vez y concentrarme en que hoy comienza mi futuro. Claro que si no fuera por el inconveniente con ese tal "Harry", no tendría que pasar la espera de recibir su llave de dormitorio me enfundada. Y refunfuñando. Como decía la chica Rubia, que por cierto se llamaba Luna y también estaba en la clase 1 A.
-¿Lo conoces de algo?-pregunto Luna a su espalda.
-Yo no sé nada de él. No mucho más que solo los rumores- dije chasqueando la lengua el enfado parecía no ceder.
-¿También escuchaste eso de que golpeo a todo un grupo de mafiosos y que los dejo semi muertos, que cuando llegaron los policías salto del edificio empapado de sangre?-pregunto Luna avanzando cada vez más.
-Algo parecido- comente sorprendida por que las versiones no difirieran mucho.- Lo que creo es que solo es un chico que solo habla y no hace nada-
-Yo no me confiaría mucho- dijo Luna tocando mi hombro- ¿Cómo sacaste 112 en el examen de ingreso?-
-No lo sé, la verdad- dije también reflexionando sobre el tema, hacia como cuatro meses del examen de ingreso y lo recordaba bien, mas no me parecía que descubriera algo oculto o alguna pregunta de más- Solo conteste todo y luego me fui a mi casa-
-Me sorprende que puedas decirlo así de fácil- se rio un poco Luna- Más de la mitad de los ingresados dicen que fue un infierno por los diversos temas que tenía y la dificultad-
-Parece que también lo tuviste fácil- dije sonriendo por poder hacer una amiga en la primer día.
-Más o menos- dijo Luna ya casi cuando estábamos donde la profesora McGonagall revisaba la lista y daba unas tarjetas inteligentes que servían de llave para los dormitorio.-Mi padre es el fundador y jefe editor del Quisquilloso, se puede decir que aprendí todo de los periódicos que leo cada día-
-¿Quisquilloso? ¿No es ese periódico que compite con el profeta?-pregunte asombrada de conocer a la hija del fundador.- Es un poco extrovertido el periódico, pero me encanta los temas que salen, el de ayer fue estupendo. Me gusto como expusieron a la corrupción que existe en Knocturn Enterprise.-
-Le enviare un mensaje a mi padre para decirle que tenemos una gran suscritora- dijo Luna y guardo silencio.
Voltee para ver que estaba haciendo y como dijo, estaba mandando un mensaje a su padre. Solo que fue muy largo, casi como cinco minutos de escritura continua y al final lo envió con una sonrisa. Tal vez heredó su facilidad de escritura de su padre, pensé mientras que llegaba a McGonagall.
-Hermi…-
-Lo sé, Señorita Granger- Dijo la profesora, rebuscando y sacando un sobre con mi nombre, lo abrió y me dio enseño la llave, aunque era más como una tarjeta de crédito incluso tenía un chip.
Luego de que firmara de recibido me entrego con todo el sobre. Enseguida vi lo que decía. "Edificio Gryffindor, cuarto 808". Espere a Luna que realizo el mismo proceso, y me sorprendió ver que su firma era muy extraña al mismo tiempo que hermosa y estilizada. Pero la realizaba con una soltura increíble.
-¡Me toco en Ravenclaw!- dijo saltando- ¡Ahí estuvo mi padre! ¿Y tú?-
-Gryfindor- dije sin mucho ánimo. Sabía que tenía solo un 25% de que nos tocara en el mismo edificio, aun así esperaba que mi suerte no fuera tan mala.
-¿En qué piso?-pregunto mirando mi sobre-Nos tocó unas de las mejores-
-¿Cómo?-pregunte desconcertada por la información.
-Los pisos del 1 al 3 se les envía a las de baja calificaciones y solo son un cuarto común de estudiante, del 3 al 7 son mejores, tiene comodidades pero en los último solo tiene 8 habitaciones y son como suites de lujo- dijo Luna tomándome del brazo y pegándose a mí.
Dirán que estoy loca o que soy una rarita, sin embargo me sentía como en las nubes, nunca tuve una amiga que hiciera eso antes. Caminamos conversando por el campus, viendo los edificios enormes que serían nuestros lugares de estudios, también las áreas verdes y de recreo. Sin embargo ambas estábamos ansiosas por llegar a los dormitorios. En cuanto llegamos al centro de todo Hogwarts, lo vimos como un reflector. Pintadas de rojo, azul, esmeralda y amarillo; además de un león, un águila, una serpiente y un tejón en todo un costado. Dos edificios por cada casa.
Nos despedimos, no sin antes quedar para la tarde e ir a ver los diferentes clubes de actividades extracurriculares.
Fui directo al dormitorio de chicas, encontrándome una sorpresa en la recepción. Se encontraba la pelirrosa leyendo una revista y con los pies en lo alto. Al mirarme sonrió.
-Es bueno ver que supiste encontrar el camino- dijo Tonks levantándose.- y no es burla. En mi primer día en la escuela me perdí hasta la noche-
No supe si creerlo.
-Me alegra que seas tú la vigilante- dije mientras le enseñaba la carta que firme a McGonagall y el llave-Espero que nos llevemos bien-
-Claro-contesto abriendo su computadora e ingresando los datos que venían en la carta y colocando la llave en un lector. Luego la entrego y sonrió.- Y en lo que se te ofrezca puedo ayudarte o busca a Sirius en el otro edificio de Gryffindor-
-Gracias-
Sinceramente me sorprendió ver que el dormitorio contaba con elevador. Al llegar arriba busque el número de habitación, pasando dos que tenían la puerta abierta viendo a una chica pelirroja y muy pecosa y en la otra escuchando música de Black Sabath a todo volumen. Cruce lo más rápido por un poco de vergüenza de que me reconocieran por la tan calurosa bienvenida que me dio el profesor Dumbledore. Al llegar al número, introduje la llave en la ranura y se escuchó un "clic", entre cuidando no parecer desesperada.
Dos cosas pasaron en mi mente cuando vi por primera vez el lugar. ¿Cuánto dinero tenía la escuela? Y ¿Por qué tanto lujo solo para mí? Parecía del tamaño de mi casa, con una sala completa (sofás, mesa de te, televisión, estéreo, librero, estantes y demás), una cocina era deslumbrante (cada aparato electrónico parecía ser muy caro y ser nuevo, además de un comedor y un desayunador de mármol), la habitación de una princesa, (con un armario tan grande como una sola habitación, también una cama enorme y con todos los lujos de afuera) y no me hagan mencionar el baño (tenía una bañera como para cuatro personas, varias regaderas con diferentes usos y sin mencionar que incluso estaba segura que las ocho perillas servían para varios usos). Recorrí todo varias veces, más de una vez entrando al baño y la habitación, me sorprendía el nivel de las instalaciones.
Una vez pasada mi estupefacción, me lance a la cama y me reí un poco. Después de todo mi esfuerzo valió la pena. Abrí las cortinas para dejar entrar la luz y hacer que todo aquello deslumbrara de lo limpio que estaba. Al ver que incluso contaba con balcón, Salí a tomar aire y quitarme ese calor que sentía por las increíble sorpresa que me lleve. La vista del octavo piso también era genial, de un lado tenía el edificio de chicas Slytherin y del otro el de chicos Gryffindor. Y una vista de todo el capuz. Me encantaba.
Me sorprendió ver que el chico de enfrente me miraba desde el balcón de Gryfindor del octavo piso. Nos separaban como 5 metros pero aun así me sentí nerviosa. Era guapo, tenía una cabellera marrón y aunque no veía bien sus ojos podía decir que eran azules. Alzo su mano y respondí. Luego entre para no parecer una tonta, aunque tal vez ya lo parecía.
Segundos después, estaba desempacando las pocas mudas de ropa que traía y mis cosas. Dejando mi computadora y mi muy antiguo celular en la mesa. El resto lo traería el fin de semana cuando fuera a casa a estar con mis padres y contarles todo este lugar, que era un mágico sueño. Me cambie para estar más cómoda. Unos pantalones de mezclilla desgastados, y una blusa de verano de color rosa, la tela no era muy gruesa pero no era trasparente y eso era muy importante para mí. Abrí mi computadora para revisar los correos que me hubiera llegando, solo viendo los de mis padres y familiares, algunos compañeros que me deseaban un buen comienzo y por supuesto el infaltable Spam. Al intentar buscar el presupuesto que tenía Hogwarts, me encontré con que el internet del campus era increíblemente rápido. También que eran malditamente millonarios, no por nada se clasificaba entre unas de las once mejores escuelas del mundo.
Al ser la hora que quede con Luna baje, metiendo la llave en mi bolsillo y mi celular en el otro. Salí apurada y vi a Tonks aun leyendo, le lance una sonrisa que devolvió. Llegue a una jardinera enfrente de Ravenclaw y me quede esperándola jugando mi celular, uno viejo que abría en forma de cartera. Debo pedirle su número de celular, pensaba mientras que alguien miraba sobre mi hombro.
Peque un salto y Luna soltó una carcajada.
-¿Qué tanto pensabas?-pregunto mientras me ponía toda roja porque me agarrara con la guardia baja.
-En que necesito el número de tu celular para poder llamarte- dije mirando mejor.
Era simplemente todo lo que se esperaba de alguien tan rica como ella. Con un vestido floreado que le llegaba hasta debajo de la rodilla y un sombrero que paraba el sol (por su piel blanca). Extendió la mano y no supe que hacer.
-Tu teléfono, genio- dijo Luna con una leve risa.
Unos momentos después me lo regreso con el número y con el nombre de contacto como "Lunita", inmediatamente la llame para que registrara mi número. No me esperaba que me mandara un mensaje bastante largo como respuesta. Estaba por leerlo cuando alguien dijo- ¡Linda, mira que encontrarte dos veces en el día es un encanto para mis sentidos!-
Mire a los gemelos Weasley y con su hermano "Ronald", agite la mano como saludo.
-¿¡Van a la exposición de los Clubs!?-pregunto el mismo gemelo que me dijo linda y no pude evitar sonrojarme.
-Sí, vamos para a ver si nos unimos a alguno ¿Nos acompañan chicos?-dijo Luna con una mirada curiosa.
-Claro que vamos, mi hermano está ansioso por Her…-recibió un codazo de su otro gemelo y le vio feo-… de ver a algunos novatos- a completo
Ron solo veía a Luna, la cual se percató de su mirada y le dio una sonrisa hermosa. No pude evitar mirar como el chico se sonrojo tanto que lucía del mismo color de su cabello.
-¿Entonces vamos o no vamos?-pregunto uno de los gemelos extendiendo su brazo para que lo tomara.
Luego de que lo tomara y caminara junto a él, con Luna del otro lado se me ocurrió resolver la duda que me carcomía por dentro.
-Discúlpame pero ¿Puedo preguntarte algo?-dije toda roja por lo que iba a hacer.
-Adelante hermosa- contesto nervioso y abriendo los ojos. Y los demás mirándonos con curiosidad.
-¿Eres Fred o Gorgue? Aun no logro distinguirlos-dije ocultando mi cara con las manos.
Su gemelo y Ron soltaron una carcajada tan grande que llamo mucho la atención, el otro bajo tanto la cabeza que parecía estar deprimido.
-Él es Fred, lo reconocerás si ves esta parte- dijo Gorgue sosteniéndose el estómago para evitar reírse más, señalo su lado derecho y una cicatriz pequeña como si alguna vez su hubiera partido la ceja – Por eso eres el feo, ¿verdad hermano?-
-Cállate- dijo Fred aun deprimido.-Por lo menos yo estoy invicto-
-Solo porque ese Nocaut Técnico- Gruño Georgue levantando su puño- Seguro que si no hubiera resbalado le hubiera logrado ganarle a Draco-
-Perdonen pero ¿De qué hablan?-pregunto Luna mirando mucho al otro lado, en dirección del pelirrojo que miraba adelante como si no pudiera girar la vista a otro lado.
-Somos Boxeadores- dijo Fred con una sonrisa- Estamos en el puesto númer de peso medio-
-Fred con 9 victorias por Nocaut, 0 empates y 0 derrotas-
- y Georgue tiene 8 victorias, 0 empate y 1 derrota humillante por un novato que ingreso hace poco-
-No me hagas que te de tu primera derrota- dijo Gorgue amenazador.
-¿Te gusta el box hermosa?-pregunto Fred pasando de su hermano.
-La violencia me desagrada mucho- conteste y no supe por qué pero la imagen de Harry se me vino a la cabeza y gruñí por el enojo.
Fred una vez más bajo la cabeza, mientras su hermano gemelo le palmeaba la espalda y se limpiaba una lagrima de la mejilla.
-Lamento tu derrota Fred-dijo Gorgue casi llorando.
-¿Están bien?-pregunte al percatarme.
-Claro- dijo Fred levantando la cara con los ojos brillosos.
Al parecer Hogwarts incluso tenía estadio, y uno muy grandes, pasamos por unos de los túneles y llegamos adentro. Vi los cientos de puestos con los diversos clubes: artísticos (como pintar, recitar poesía y mas), intelectuales (como el de ajedrez, debate y computo) y los deportivos que abundaban mucho mas (Futbol, básquetbol, baseball, voleibol, carreras, gimnasia y si incluso vi el de Box).
Paseamos un rato entre por aquí y por allá viendo todos y cada uno. Ron se inscribió en Ajedrez, algo extraño, pero según los gemelos no conocían a alguien mejor y que pudiera ganarle. Por otro lado Luna se inscribió en el periódico escolar, y se notaba que sabía mucho del tema porque platico con los escritores del club como si fuera una de ellos. Por mi parte estaba entre unirme al club de lectura, al de debate o incluso al de lenguas.
-¡¿QUÉ HAS DICHO MALDITO?!-Gritaron justo cuando estaba por meterme en el club de investigación, se veía fascinante.
Mi vista fue a la distancia y mire a como un chico larguirucho y con buenas piernas sostenía a Harry Potter por el cuello de la camisa escolar. No escuche lo demás porque Harry dijo algo muy bajo. Como una manda en movimientos todos comenzaron a agruparse alrededor de ellos dos, llevándome entre todo el gentío sin poderlo evitar y quedando adentro del círculo, me estaba lamentando no haber reaccionado más rápido y evitar que me separaran de Fred y Luna cuando me empujaron y casi caigo al suelo.
Un brazo fuerte y firmes sostenían mi cintura.
-Muchas gracias- dije agradecida de que no besara el suelo enfrente de casi todo el alumnado.
-Se más cuidadosa, tonta- dijo la voz de Harry Potter.
Alce la vista para mirarlo, lucia algo enojado, solo que no me miraba a mí, sino a todos aquellos que se agolparon y por poco me tiran.
-No era mi intención- dije quitando sus manos de mi con fuerza.-Idiota-
-Ya que estas aquí, es mejor que vengas- dijo Harry bostezando, luego sin saber por qué me tomo de la nada y me cargo como un saco de papas.
-¡QUE ESTAS HACIENDO! ¡BAJAME! ¡QUE ME BAJES O YA VERAZ POTTER!-Grite a todo pulmón mientras le golpeaba la espalda e intentaba patalear, tenía bastante fuerza y lograba controlar mi cuerpo sin saber cómo librarme de él. Esperaba que me pasara lo peor. Pero me llevo a donde estaba ese chico larguirucho y con cara de mal tipo. Me dejo en una silla enfrente de un tapete color rojo y extenso.
Una vez más intente golpearlo de lleno, el coraje podía más que mi razón, le di en el pecho. El solo tomo mis manos y controlando su fuerza (y mi coraje las bajo). Tomo nuevamente mi mentón, se acercó tanto que estaba segura que pensé que me robaría un beso. Cerré los ojos por un segundo, esperando ser forzada por ese delincuente. Más no paso
-Ya te lo he dicho. Quiero que me prestes mucha atención, porque yo te veré de aquí en adelante- dijo Harry soltándome.
Mire que pasaba, todos se apelotonaban alrededor del tapete y miraban fijamente a unos tipos que tenían una vestimenta de karate y que estaban enojados. No supe si levantarme e irme o quedarme a ver algo que no entendía.
-¿Estas bien? ¿Te hizo algo el dragón sangriento?-pregunto la voz de Luna a mi lado.
¿Cómo apareció?, ni yo lo supe. Aunque suponía que me siguió mientras Harry me cargaba.
-No. Pero es un bruto barbaján- dije bufando. -¿Qué está pasando?-
-El dragón sangriento se burló del nivel de pelea de los del club de Karate y le retaron a una pelea- dijo Fred agitado, se había abierto paso entre toda el cumulo de alumnos para llegar a nosotras.- ¿¡ESE CABRON TE TOCO?!-
-No- respondí con honestidad, no me había hecho nada más que cargarme y humillarme delante de todos.
-¿A quién le llamaste cabron?-pregunto Harry que había regresado con dos vendas en las manos.- Es mejor que a mí, porque de lo contrario me sentiré ofendido-
No podía creer que le hiciera frente a Fred que era una cabeza más alta y un poco más fornido, sin embargo lucia como si el que fuera mucho más terrible fuera Harry, con esa mirada segura y esa sonrisa de maniático.
-Solo porque no le has hecho nada lo dejare pasar- dijo Fred apretando los puños- pero si la tocas-
-¿Me darás una lección?-pregunto Harry, aunque sonó mucho a burla- Entonces ven con todo lo que tengas-
-Basta- dijo Gorgue empujando a un par de chicos para llegar a donde estábamos.-No creo necesario que pelen aquí y de esta forma-
-Ho, creo que te han fotocopiado- dijo Harry señalando al gemelo- que copia tan más fea, ¿Se les acabo la tinta o qué?-
Los de alrededor no pudieron evitar una carcajada, incluso Fred se cubrió la boca para evitar que saliera una carcajada. Solo un chico rubio, que veía todo cruzado de varazos, se rio a todo pulmón e hizo que Georgue se pusiera rojo y avanzara con furia.
-Nosotros vamos antes- dijo Aquel chico que reto a Harry.- Le partiremos esa linda cara que tiene y le enseñaremos que no nos importa que tan delincuente es, aquí le enseñaremos modales-
-¡Valla, ¿Pero qué sucede aquí?!-dijo una voz más fuerte atrayendo la atención de todos.
Ahí estaba el profesor Dumbledore, tan estrafalario como antes. Con unos pantaloncillos cortos de mezclilla, una camiseta rojo que tenía escrito "el pro one", medio oculta por su larga barba, y una gorra que llevaba de lado. Sin contar con la patineta que llevaba a su mano.
Suspire aliviada, nadie se atrevería a hacer una pelea enfrente del rector y ser puesto en mira o directamente expulsado.
-¡Les daré una paliza al club de Karate!-dijo Harry extendiéndome las vendas- ¡Y es mejor que no se meta o lo golpeare a usted también!-
-Ja- dijo Dumbledore peinado su larga barba, sonrió y alzo el pulgar- ¡Yo lo apruebo! ¡Den su mejor esfuerzo chicos!-
-¿Qué?-pregunte anonadada.
-Es más ¡Seré el réferi!- dijo Feliz dejando la patineta en el suelo y avanzando al tapete.
-Colócame las vendas- pidió Harry enfrente de Luna y los gemelos. Aunque de forma grosera.
Le mire furiosa, porque me metiera en medio de algo en lo que no quería estar involucrada.
-No sé hacerlo- dije pero él las dejo en mis manos.
-Yo sé cómo-dijeron Fred y Georgue avanzando para que alguno le envolviera los puños en las vendas.
-No, tiene que ser ella- contesto lanzando una mirada fría.
-Que no se hacerlo y…-
-Solo hazlo -dijo tomando nuevamente mi mentón, al soltarme me extendió las dos manos.
Solté un suspiro de frustración, esperaban a Harry para que comenzara esa pelea y todos nos miraban. No quería, pero era más molesto que todos nos miraran. Al tomar su mano note lo dura que era, y aun así tenía cierta suavidad que me calmo, e incluso sentí como reacciono a mi toque. Luego al colocarle mal la venda sobre su mano sentí las callosidades en sus nudillos y como contaban una historia muy larga de pelas y algunas que seguro fueron dolorosas. Al terminar no pude frustrarme por que las envolviera tan mal, no lucían como la de los boxeadores o cualquiera que se las pusiera para lastimar de más sus manos, eran más como si se hubiera cortado y quedaba feo e irregular.
Estaba por quítaselas e intentarlo una vez más cuando las alzo y las miro. Una gran sonrisa cubrió su boca y ojos, asombrando a cada persona que lo viera. Era lindo cuando sonreía de esa forma. Luego me miro con esa sonrisa, seguro que pasaba por un niño bueno si no fuera por su vestimenta, un calor subió por mi pecho y aquella furia se fue.
-Gracias, por hacerlo una vez más- dijo Harry antes de regresar su mirada a donde lo esperaban, listos para pelearse como idiotas.-Espero me veas bien, te mostrare lo fuerte que soy-
Avanzo sin titubear y al llegar al tapete se quitó los tenis.
-Que creído es- dijo Ron que también nos había alcanzado.
-Es un imbecilazo- dijo Fred mordiendo el cuello de su playera y mirándome.
-A mí me parece lindo-dijo Luna mordiéndose un labio.
-¿Por qué?-pregunto Ron sorprendido
Estaba acalorada, me había agradecido y dicho "por hacerlo una vez más". Pero yo nunca lo hice antes y por qué estaba tan afanado a que lo viera. Sin saber por qué, algo hizo que me preocupara de que fuera lastimado.
- Señores y señoritas, damas y caballeros, Chicos y chiquitititas- comenzó Dumbledore con un micrófono y unas bocinas portátiles que saco seguramente de alguna banda que estaba en los club's- Estamos aquí reunidos para el evento principal de hoy, un evento tan sorpresivo que incluso no pude ponerme mi traje de réferi, pero seguro que les gustara mi estilo Skeater. Hoy veremos la pelea de Harry Potter, alias el dragón sangriento, contra, el club de Karate, los segundos mejores a nivel nacional-
-¿Segundos? No podrá con ellos- dijo Ron de malhumor.
-No lo sé- dijo Luna mirando a Harry muy fijamente- Creo que está ocultando mucho más de lo que se puede ver a simple vista-
-¿Por qué lo crees?-pregunte
-Mira su postura, no está nervioso, es más, esta relajado- dijo Luna señalándolo.
Era cierto, lucia incluso como si algo muy bueno le hubiera pasado.
-El equipo de Karate cuenta con 25 miembros en total- dijo Dumbledore señalando a la fila de contrincantes que le esperaban a Harry-Y el del señor Potter solo con uno ¿Cuál de los dos bandos saldrá victorioso? Descubrámoslo antes de que venga Minerva y me mande a llenar la montaña de paleo que he tenido encima de mi escritorio desde abril del año pasado- Como siempre no sabía si tomar al profesor Dumbledore enserio.-Así que... 1, 2, 3, Comiencen-
El grito de la multitud de ánimo fue tal que no tardaría en llamar a mucho más interesados en saber que pasaba.
Fue un borrón, el primero se lanzó contra Harry, lanzo un puñetazo que fue evadido con un retroceso de Harry y luego antes de que hiciera otra cosa o que incluso supieran que paso recibió aquel chicho un puñetazo de Harry en toda la boca del estómago, se inclinó a delante y recibió un rodillazo en toda la cara. Cayo con los ojos blancos y sangrando de la boca y nariz. Y con Harry rascándose la nariz.
-¿Eso es todo lo que tienen?-pregunto Harry con la guardia baja- ¡Qué pena!-
-¿Lo viste Fredy?-pregunto Georgue con la boca abierta.
-Fueron cuatro golpes- contesto igual que su hermano.
-¿Cuatro?-preguntamos Ron y yo.
-Si- contesto Luna gravando todo con su celular- El primero fue el que le dio al estómago, el segundo fue con el pie derecho de Harry al del chico para que se inclinara y mientras él hacia ese moviendo Harry levanto la rodilla y golpeo la nuca maximizando el daño-
-¿Eso no es trampa?-pregunte, no conocía las reglas pero me parecía ilegal.
-No está peleando con Karate, o cualquier otra arte marcial- gruño Fred apretando los puños- Esto para él es una pelea callejera, todo vale. Lo que no ha contado es que si esto se torna en una pelea callejera, entonces…-Regreso la vista justo cuando doce del club de Karate se lanzaba directo a Harry.-… no importa cuánto ataquen al mismo tiempo. Este frito-
-Debemos detenerlo y…-comencé con el corazón latiéndome muy rápido. Pero mi oído capto la voz de Harry.
-Estaré bien, no tienes por qué preocuparte por mí. Ya he pasado por esto antes- dijo mirándome directo a los ojos y no a sus contrincantes.- Solo debes verme -
Lanzaron cuatro golpes, que logro parar con un brazo y pierna, lanzo a dos de sus contrincantes fuertes golpes a la mandíbula y cuerpo. La batalle se volvió confusa y muy rápida, unos atacaban y otros recibían golpes de Harry, antes de que se diera cuenta los golpes del chico afectaban a sus contrincantes y caían al suelo inconscientes. No podía decir que Harry no recibió algunos golpes, pero parecían no afectarle sus ojos seguían siendo claros y su sonrisa psicópata crecía más y más. El último de los diez callo cuando recibió de lleno la izquierda de Harry.
-trece a cero ¡¿Cómo acabara esta fascinante pelea¡!-pregunto Dumbledore animando a la multitud.
-ACAVEN CON ESE IDIOTA-
-Envienlo al hospital-
-DEJENLO SANGRANDO Y LLORANDO-
Gritaban y decían todos a su al redor. Sinceramente no entendía por qué a pesar de seguir escuchando esas cosas, Harry parecía estar feliz, y a cada rato vigilaba que siguiera observando.
-¡Déjenme lo!-dijo un chico alto y pelinegro con cara de troll.- Lucia como si no fuera más fuerte que Harry, pero todos los de Karate que avanzaron para pelear con Harry retrocedieron.-Ese delincuente sabrá que son las grandes ligas-
-Por favor- dijo Harry riéndose- Me canse de calentar con esos novatos-
-¿Novatos?-Dijo Gorgue- Cuatro de ellos son los seleccionados que fueron a las nacionales. Scabior deberían andar con cuidado-
Fue rápido, lo que paso, una serie de patas giratorias tan potentes de parte de Scabior que Harry retrocedió protegiéndose el rostro con los brazos. Luego miro con una sonrisa a su contrincante.
-Tienes fuertes piernas- menciono lanzándose enfrente, giro su cuerpo y pateo el rostro de Scabior- Pero te falta mucho para llegar al nivel de afectarme-Scabior se recompuso de inmediato y lanzo una serie de golpes que Harry paro con la mano varias veces y entonces bostezo, parando el ataque de su contrincante.- No dormí bien, pero no te preocupes por eso, ven con toda tu fuerza-
El chico troll se puso colérico y lanzo un potente golpe en el rostro de Harry, el sonido fue como un cañonazo, pero la cara de Harry solo estaba de lado. Al regresar la mirada vio que solo tenía un ligero golpe en la mejilla. El silencio le siguió por unos segundos.
-¿Qué eres tú?-pregunto Scabior mientras retrocedía temblando.
-El dragon empapado en sangre de sus adversarios. Recuerda bien mi nombre, soy Harry Potter. Por qué recordare el tuyo Scabior, aceptare pelear contigo hasta que logres derrotarme o te rindas. Lo que pase primero- dijo Harry colocándose por primera vez en una pose con los puños levantados, avanzo en un segundo alcanzando a Sacabior, dio un paso tan potente que sonó igual al puñetazo que recibió, giro la pierna, cadera y lanzo el puño mientras rotaba sobre su eje. El cuerpo de Scabior lo recibió de lleno en las costillas, y su cuerpo se lanzó hacia atrás cayendo fuera del tapete. Y si podía adivinar, diría que estaba más que inconsciente.
-¡CABRON!-gritaron el resto del club de Karate se lanzaron contra Harry que se colocó nuevamente en la posición para lanzar su potente izquierda.
Nuevamente sucedió la pisada y la rotación, pero esta vez una figura se interpuso entre los restantes once y Harry. El puñetazo que anteriormente fue como una bala de cañón fue parado con facilidad por el brazo del Profesor Dumbledore.
-Esto se terminó- dijo en un tono de orden que hizo que los miembros restantes del club de Karate dejaran su intentar pelear.
-¡Te dije que no te metieras viejo!-dijo Harry lanzando otro golpe, el profesor lo detuvo de la misma forma, luego otro y otro. La mirada de Harry era de furia.
-Detente o te lastimaras. No quiero tenerte que llevar al hospital- dijo Dumbledore como si no lo atacara un estudiante.
Entonces Harry alzo la pierna y giro sobre si, lanzando una patada tan increíble que creí que Dumbledore terminaría en el suelo sangrando. Pero Dumbledore alzo su pierna y se puso en una pose casi ridícula, frenando con la parte interna de su piel golpe de Harry que cayó al suelo por el impacto. Si Harry parecía ser imparable, el profesor Dumbledore inamovible y lo raro es que todos prestaban atención al intercambio.
-¡Pero que pasa aquí!-dijo la voz de McGonagall entre la multitud-¡Dejeme pasar! ¿ALBUS ESTAS TU ENTODO ESTO?-
-¡CORRAN!-Grito El profesor Dumbledore aterrado-¡CORRAN POR SUS VIDAS!-
Cada uno de los presentes le hizo caso, comenzaron a despejar todo el lugar en cuestión de segundos, con gritos y pujidos. Incluso Luna, Fred, Gorgue y Ron comenzaron a alejarse. Completamente sorprendida, por tal actuación de niños rompiendo el vidrio de una vieja y gruñona vecina, no me moví.
-¡Hermione!-llamo Luna pero igual que me paso a mí fue llevada por la corriente.
Pero me quede petrificada al ver la cara de la profesora McGanagall mirando al profesor Dumbledore que empezaba acorrer, lucia decidida a matarlo. Por un instante pensé que quedaría en el fuego cruzado.
Luego algo me tomo y me cargo, nuevamente Harry me llevaba como saco de papas en su hombro. Estaba a punto de quejarme y gritarle que me bajara, pero vi su rostro frustrado y enojado y decidí callarme. Mi mente se perdió en su cabello húmedo por su sudor, sus ojos color esmeralda, esos lentes que se ladeaban y empañaban por su esfuerzo de correr. Debo admitir que incluso en su cuerpo que se veía bien trabajado, ahora más que tenía la camisa pegada por su sudor y que dejaba ver su abdomen. Me mordí el labio pensando en que ese chico podría incluso enfrentar al rector del colegio sin siquiera dudarlo. Reaccione cuando me di cuenta que Harry me sacaba de Hogwarts y se alejaba por la calle a toda prisa conmigo en su hombro.
-BAJAME- Grite furiosa.
