Capitulo 2.- Todos somos sustituibles.
No sabía cómo, pero Ino había acabado ganando. Ella y nadie más que ella, era la responsable de que Sakura se encontrara sentada detrás de una mesa, mirando a sus subordinados que le devolvían miradas llenas de cautela.
Maldita Ino…
Sakura no había sido constante con sus responsabilidades desde "aquel" día. Faltaba demasiado a las juntas tácticas, no se asomaba a los entrenamientos y en el examen pasado para aceptar a nuevos miembros… bueno, basta con decir que ni siguiera se había enterado de la fecha.
Sus subordinados la veían en total silencio.
"¿Capitana?" Se atrevió a romper el silencio uno de los presentes.
"¿Qué sucede, Izumi?" Preguntó con voz lúgubre. Todos se tensaron. La chica sonrió con malicia, para ser ANBU´s eran demasiado fáciles de intimidar.
Ella se había vuelto capitana del escuadrón tres desde hacía ya dos años y medio. Aquel puesto le costó sangre, sudor y lágrimas; cosas que ahora le parecían tan tontas… realmente se preguntaba que es lo que hacía ahí sentada.
"Los entrenamientos han seguido de acuerdo a sus instrucciones; hemos ido a una misión…" Akira Izumi. ANBU desde hacía cuatro años, de los cuales llevaba un ano bajo el mando de Sakura. Moreno, fornido, de cabellos y ojos castaños, y con una cicatriz bastante peculiar en la barbilla. Era él el que se estaba haciendo cargo del escuadrón debido a la casi nula participación de su capitana. Él al igual que el resto de sus compañeros, sabían lo estrecha que había sido la relación entre su capitana y el ahora fallecido capitán Uzumaki. "Y hoy tenemos que ir a la reunión de aceptación de los novatos."
"¿Novatos?" preguntó sin mucho entusiasmo; y aunque lo hubiera querido, la verdad es que no sabría como hacerlo. Últimamente se sentía como un miembro de la raíz.
"Este año pasaron tres el examen y entre ellos hay uno que merece ser llamado genio" Comentó otro de sus compañeros.
"Podría ir en su representación, pero Hokage-sama no parece estar de acuerdo con mi presencia…"
"Ya entendí Izumi" ¡Lo que le faltaba! Otra reunión aburrida que sólo serviría para levantarle el ego a unos cuantos ingenuos que de por si ya se sentían realizados al lograr entrar al ANBU.
Lo admitía. Se encontraba totalmente nervioso, sin embargo no dejaría que ninguno de los ahí presentes se diera cuenta de ello.
Estaba de pie junto a otros dos novatos que había pasado la prueba. De ellos, sólo conocía a una: Hyouga Hinata.
La chica se veía muy diferente a como la recordaba. Y encontraba algo en su mirada que le recordaba a sí mismo…
Sed de venganza.
Eso era lo que podía leer en ellos… una sed desesperada por venganza.
Hinata había crecido bastante, sus facciones abandonaron los rasgos infantiles y su cuerpo ya era el de toda una mujer. Llevaba el cabello largo hasta la cintura.
Debía de admitir que nunca pensó que la heredera de los Hyouga llegaría tan lejos.
Frente a ellos estaban los cinco capitanes de las patrullas ANBU junto con la Hokage que parecía estar esperando a alguien.
Finalmente la puerta del salón se abrió dejando pasar a una ANBU con mascara calzada y cabellos negros hasta la mitad de la espalda amarrados en una trenza. Hizo una reverencia a la quinta y ocupó su lugar.
Así que eran seis y no cinco…
"Hasta que nos honra con su presencia, capitana" Dijo Tsunade con tono de fastidio.
El ambiente en el salón se tensó un poco. Hinata de pronto quedó en extremo tiesa y no le quitaba la mirada de encima a la recién llegada, incluso parecía que había dejado de respirar.
Sasuke se sentía algo fuera de lugar; todos parecían entender lo que pasaba menos él.
"Muy bien" continuó la Godaime "sus habilidades han sido analizadas y de acuerdo a eso fueron distribuidos en alguno de los escuadrones. En el momento en el que diga sus nombres, pasarán con el capitán de su equipo, quién les dará sus uniformes."
Los seis capitanes se colocaron detrás de una larga mesa en donde se encontraban perfectamente dobladas las vestiduras y encima de todo, las mascaras.
"Masashi Uta" El tercer novato dio un paso adelante. Se veía algo pálido, posiblemente Sasuke no era el más nervioso "Escuadrón ANBU numero cinco" se acercó a la mesa y recibió sus vestiduras, sus manos le temblaban ligeramente mientras las sostenía. "Uchiha Sasuke; Escuadrón ANBU numero cuatro" ante esta asignación todos en la sala comenzaron a murmurar y la capitana pareció estar a punto de entrar en discusión con la Hokage. Sasuke siguió en su papel no alterándose ante el cuchicheo general y las miradas asesinas que sentía por parte de la capitana. "Hyouga Hinata; Escuadrón ANBU numero tres" si el ambiente ya se sentía algo tenso, luego de esto, la atmósfera podía ser cortada con un cuchillo.
Hinata se acercó con paso firme hacia la mesa, se detuvo frente a la capitana mostrando una mueca. No estaba conforme, definitivamente no lo estaba, y lo hizo notar abiertamente al no esperar que su ahora capitana le diera el uniforme, y tomarlo directamente de la mesa sin ceremonia alguna.
"Me da gusto ver que no hay quejas…" dijo Tsunade con algo de sarcasmo "Les indico a los tres, que no pueden cambiar de escuadrón hasta no haber cumplido un año de actividad. Las demás reglas les serán dadas por sus respectivos capitanes. Ahora pueden retirarse… excepto Capitana ANBU escuadrón tres, usted se queda con migo"
"Mi novata…" intentó alegar.
"¡Capitán ANBU escuadrón dos!" Sin embargo Tsunade no le permitió terminar.
"¡Hai!" contestó de inmediato el aludido.
"Lleve a la novata con el resto del escuadrón tres"
"¡Hai!" con una seña le indicó a Hinata que lo siguiera.
Todos los demás salieron dejándolas a solas.
Luego de un momento en el que ninguna de las dos se movió; la quinta se dejó caer en una de las sillas y le dedicó una mirada seria a la capitana.
"Es un gusto volver a verte" Sin embargo no obtuvo respuesta. La capitana permanecía de pie frente a ella. "¿Aún estas enfadada can migo? ¿Todavía crees que si te hubiera dado el permiso un poco antes, él estaría con nosotros?" Tsunade bufó al no conseguir que la kunoichi de pie frente a ella, emitiera sonido alguno. Se levantó de la silla y miró hacia una de las ventanas "Tu novata te odia" le dijo de forma amarga "Te odia, no por no haber sido capaz de ayudarlo; si no porque piensa que tu actitud es un insulto para su memoria" el silencio se volvió aún más pesado logrando sacar a la quinta de sus casillas "¡Maldita sea, Sakura!" se volvió de golpe hacia ella "¿Hasta cuándo…?" la sujetó fuertemente de la capa.
"¿Ha terminado?" La voz de su antigua alumna sonaba pagada, sin rastro alguno de sentimiento. "No comprendo la razón del regaño. Después de todo usted me ha demostrado que todos somos sustituibles."
"¿De qué estás hablando?"
"¿Por qué ha puesto al Uchiha en el escuadrón cuatro? ¿Pretende que llegué a capitán? ¿Qué él lo sustituya?"
"El escuadrón cuatro se quedó sin capitán. Debo poner a alguien apto…"
"¡¿Uchiha Sasuke?!" esta vez sí pudo distinguir un sentimiento en la voz de Sakura: era odio. "El escuadrón no lo aceptará."
"Eso sólo el tiempo lo dirá" Respondió con tono neutro "En cuanto a ti… tienes una novata, es tu obligación prepararla. Además de que Izumi será removido al escuadrón uno. Ya ha sido suficiente. Tendrás dar cara a tus responsabilidades de una vez por todas"
"¿Piensa obligarme?"
"¡Es tu trabajo!"
"¡Pedí mi destitución hace tiempo!"
"La cual me rehusé a aceptar. No permitiré que te sigas revolcando en tu miseria. Asumirás tus responsabilidades te guste o no." Dijo con tono mordaz al mismo tiempo que le quitaba la mascara de un solo movimiento para así poder verla a los ojos. Sin embargo Sakura rechazó el contacto visual desviando la mirada, mientras sus cabellos iban tomando poco a poco su color natural. "Quiero a mi alumna de vuelta" le dijo antes de salir de la habitación.
Sintió la irritación crecer hasta niveles poco saludables. ¿Quién se creía? Se acercó a la mesa y la aventó en contra de la pared logrando despedazarla. Hizo lo mismo con las sillas… después de todo era madera barata, nadie las extrañaría.
Sasuke llegó junto a los de su escuadrón los cuales lo miraban de arriba abajo sin el menor de los disimulos.
"Éste es el famoso Uchiha" dijo el capitán a sus subordinados. Una risa general fue la única respuesta "calma, calma. Recuerden que nuestro capitán lo apreciaba bastante" Sasuke lo miró sin entender.
"¿No lo sabías?" le preguntó uno de sus compañeros "Nuestro capitán fue Uzumaki Naruto" dijo con orgullo.
"Realmente no entiendo porque Hokage-sama te ha puesto con nosotros" dijo otro "pero niño, créeme cuando te digo que sufrirás un infierno aquí. Después de todo, eso es lo que te mereces…"
El Uchiha no respondió ante ese comentario por demás malintencionado, sólo les dirigió una mirada gélida. Si creían que lo asustaban, lejos estaban de estar en lo correcto.
"Soy Madara Aoki" Se presentó el capitán. Se notaba su experiencia y seguridad, era un hombre que de seguro tendría más de una cicatriz, sus cabellos negros ya estaban siendo poblados por algunas canas. "Y propiamente dicho, yo no soy el capitán… me encuentro por el momento sustentando el cargo, pero la decisión oficial será dentro de tres meses. Todos los integrantes del escuadrón tienen derecho a participar, sólo el mejor ocupará el puesto, y por lo visto, Hokage-sama cree que puedes ser buen candidato."
"Prefiero que me entierren vivo antes de que Uchiha me do ordenes…"
"¡Sachiko!" lo reprimió Auki "Nadie está feliz con él aquí, pero las ordenes de Hokage-sama son incuestionables."
Sasuke se daba cuenta de lo realmente indeseable que resultaba en ese lugar ¿Qué acaso todos ahí le había declarado la guerra? ¡Pero si ni siguiera los conocía! Y todo parecía deberse a Naruto. Ese tipo ni muerto dejaba de ser molesto.
La junta no fue larga; sólo lo suficiente para hacerle entender que se encontraba en lo más bajo de la cadena alimenticia y que los entrenamientos eran en la mañana.
Salió del cuartel sin mucho entusiasmo. Odiaba admitirlo, pero s sentía ajeno a la aldea, eso era de esperarse; había pasado diez años lejos de ella. Y su único amigo ya no se encontraba, y a Sakura sólo la había visto una vez y no en muy buenas condiciones. Aunque le pesara, sabía que había regresado por ellos.
Dejó que sus pies lo llevaran, realmente no tenía nada que hacer. Se había enterado que Neji estaba en el escuadrón dos, pero siendo francos, nunca lo había considerado un amigo. A Hinata no la había vuelto a ver y de ahí todos sus conocidos parecían haber hecho sus vidas. Ese era el precio a pagar por su venganza… la soledad.
¿Cómo se suponía que reconstruiría el clan? A ese paso llegaría a viejo sin haber tenido hijos…
Al momento de alzar la mirada se dio cuenta que había caminado directo hacia el cementerio. ¡Rayos! Su subconsciente lo traicionaba de forma vil.
Caminó hacia la tumba de Naruto, ¿ya qué? Había caminado hacia ahí, lo menos era pasar aunque sea un rato.
Pero no pudo hacerlo. Ya que a la distancia pudo ver una silueta bastante conocida sentada frente a la lápida.
"Sakura…"
