Bitácora II. ¿Pequeños y extraños malentendidos?
-Así que fue una gran oportunidad que el dueño fuera amigo de mis padres, ¡Ya no había habitaciones para reservar!-
Escuchando el continuo parloteo del rubio, Rin soltó un suspiro desviando la mirada hacia el paisaje que le brindaba la carretera. No es que le molestara la anécdota de cómo había conseguido gratis la estadía en el Hotel. No, solamente era que en algunas ocasiones el miembro más pequeño de Iwatobi podía ser realmente hiperactivo. Y sumando esto último con el manejo de un automóvil, las energías parecían estar enfocadas también en el acelerador. Aún no podía creer como alguien como Nagisa podía gozar de un permiso automovilístico.
Pero a pesar de la velocidad podía observar del maravilloso paisaje. Comenzaban a alejarse de la urbanización y la vista del océano invadía gran parte del panorama. Sin duda un hermoso cuadro que exudaba paz y tranquilidad. Una perfecta oportunidad para disfrutar con la naturaleza de no ser por la extraña (e incómoda) situación en la que se encontraba.
-Ngh...-
No sabía si era intencional o no, pero por pequeños lapsos podía sentir claramente como la cálida respiración de Sousuke le rozaba la nuca. Al parecer cuando este último se cansaba de mirar por la ventanilla y regresaba la vista al frente (o bien a la cabeza y nuca de un sonrojado Rin). Haciendo que no solo se abochornara y se encogiera, sino que alejara también la espalda del amplio torso del moreno.
¿Podía ser que era el único agobiado en aquella extraña situación?
Acordándose al instante que no era el único con los mismos problemas; posó la mirada en Haru percatándose de como parecía dormir plácidamente sobre el hombro de Makoto. La despreocupación del delfín no hizo más que recordarle aquel viaje en Australia cuando tuvieron que compartir la misma cama. Pareciera que nada lo alteraba.
A diferencia de él. Y más cuando el amable de Makoto le sonriera, guiñándole un ojo y haciéndole una señal con el dedo de que guardara silencio. Como si el monólogo del rubio no fuera suficiente, al menos parecía que alguien podía arrullarse con tanta "charla".
-Si así lo deseas, también puedes dormir en mi pecho Rin.-
Sufriendo un pequeño sobresalto observó la maliciosa sonrisa del hombre que lo sostenía en su regazo.
-¡No digas estupideces!-
-Creí que tenías algo de sueño también...-
El mejor amigo del tiburón se había percatado de como este último posaba la mirada en el durmiente semblante de Nanase. En realidad, siempre se había percatado de la peculiar atención que ponía en el chico de estilo libre. Una "atención" molesta e innecesaria, según su opinión.
-Ne, ne* chicos! Ya podrán dormir de regreso a casa.-
Compartiendo la risita que había soltado Makoto, los ojos del rubio se dejaron ver por el retrovisor, revisando los asientos traseros.
-N-Nagisa-kun debería posar la vista frente a la carretera...-
-¡Haru-chan, despierta!-
-¡Nagisa-kun!-
Un alarmado Rei había incluso tomado el volante, al ver como el conductor doblaba casi todo el cuerpo para encarar al dormido delfín. Haciendo que todos en aquel vehículo se alarmaran de igual manera.
-Suelta Rei-chan, ¿acaso quieres conducir?-Sentándose de nuevo de forma correcta, dio un golpecito a las intrusas manos para que soltaran el volante.-Es peligroso si no tienes un permiso.-
A excepción del dormido Haruka, todos hicieron un gesto de circunstancia ante las últimas palabras de Nagisa, mientras comenzaban a cuestionarse sobre el futuro de su integridad física en aquel viaje.
-(xXx)-
Después de una hora de viaje, el singular grupo comenzó a acercarse a su destino; una serie de pequeñas montañas y abundante vegetación acompañaba al famoso Hotel de las aguas termales.
-¡Inicio a las Revitalizantes Vacaciones en las Aguas Termales a la vista!-
Anunciando con entusiasmada voz, Nagisa detuvo la camioneta a un costado de la carretera para disfrutar del paisaje. Apareciendo un brillo especial en los ojos de cada uno de los integrantes. No por nada el pequeño rubio había presumido de los contactos de sus padres.
-Wow, es enorme.-Un sorprendido y maravillado Makoto, exclamaba con entusiasmo.
-The Grand Hyatt Hotel dispone de aguas termales, piscina cubierta y gimnasio. Este hotel de 5 estrellas cuenta con servicios de negocios que incluyen centro de negocios y salas de reuniones. Al igual que dispone de ocho restaurantes, además de cinco cafeterías y tres bares con salón lounge. Entre los servicios adicionales figura bañera de hidromasaje, servicios de spa y baño turco.- Rei ajustaba sus rojizos anteojos al tiempo que dictaba una perfecta descripción, terminando por susurrar por lo bajo.- En verdad es..utsukushi*..-
-...Baño turco...-Murmura un misterioso Sosusuke, haciendo que Rin volteara a observarlo al sospechar ser el único en escucharlo.
-Así es mi GPS, ¡próxima parada: a disfrutar de nuestras vacaciones!-Retomando la marcha de nuevo, el energético conductor se disponía a pisar a fondo el acelerador cuando de repente un extraño ente hizo que desistiera de sus planes. Situado en medio de la carretera un vistoso letrero de color amarillo, sentenciaba con oscuras letras la frase de "PRECAUCION, TRABAJOS EN LA VÍA".
-Deben estar arreglando la carretera, creo haber escuchado algo sobre eso en las noticias.-Recordó Rin haciendo un poco de memoria.
-¡Heee, masaka*!-
-Tranquilo Nagisa-kun, mira nos están señalando otro camino.-
Y efectivamente un obrero de la construcción hacia señales con dos vistosas banderas hacia un costado de la carretera. No teniendo otra opción que elegir, retomaron el camino después de las breves indicaciones del trabajador.
-Creo que tendremos un poco de agitación...-Aportó Makoto al ver como la carretera se transformaba conforme avanzaban.
Debido a la remodelación de la carretera, el único camino transitable era un pequeño tramo de terracería pura. Los topes de tierra y baches estaban a la par de la desnivelada vereda.
-¡Eso no va a detenernos!-Un decidido Nagisa, piso el acelerador haciendo caso omiso de las exclamaciones de sus compañeros, avanzando tal cual como si estuviera sobre el más liso pavimento.
-¡Nagisa!-
-¡Nagisa-kun!-
-¡Oe Nagisa!-
-¿Hm, Makoto?-Un adormilado Haru abrió los ojos, sintiendo el ajetreo del automóvil y unos fuertes brazos alrededor de su abdomen.
Todo integrante (a excepción del temerario conductor) tenía que sostenerse de cualquier lugar del interior de la camioneta. Como si el cinto de seguridad no bastara para los pequeños pero continuos topes que los hacían saltar de sus asientos.
Pareciera que el pequeño tramo de terracería era interminable, en especial para cierto tiburón que se sostenía en la parte trasera del respaldo del copiloto. Negándose a toda costa en apoyarse por completo sobre el corpulento pecho del moreno.
Y habría continuado en aquella extraña posición, sino fuera por el repentino brazo que envolvió su cintura obligándolo a acercarse al cuerpo que tanto trataba de esquivar. Podía sentir en su espalda los firmes músculos. Al igual que el fuerte brazo que lo envolvía, sintió la mano libre de Sousuke sobre su cabeza. Protegiéndolo de no golpearse en un rebote.
De no ser porque todos estaban ocupados en sostenerse para no moverse tanto de sus asientos, habrían notado el fuerte sonrojo que invadía gran parte del rostro del pelirrojo. Y como si todo aquello no fuera suficiente, comenzó a sentir una extraña protuberancia entre las piernas de su mejor amigo.
"No puede ser..."
Negándose a creerlo, el sorprendido y avergonzado Rin sintió a la perfección lo que parecía ser una obvia erección presionar contra sus nalgas. A pesar de los pantalones de mezclilla que vestían ambos, el grosor de la tela no era ningún impedimento para el excitado miembro de Sousuke.
Tal vez la gran mano que protegía su cabeza realmente era para evitar que volteara el rostro a un no tan sonrojado pelinegro.
-(xXx)-
-Woah! Estuvo un poco movidito el tramo pero eso no iba a atrasarnos, ¡¿verdad chicos?!-
Llegando por fin al Hotel, un alegre Nagisa estira cada una de las extremidades de su cuerpo al tiempo que sonríe hacia los cinco jóvenes que lo miran como si quisieran asesinarlo.
-¿C-Chicos?-
-¡Nagisa-kun! Eso fue innecesario!-
-Te~hé-
Dejando de lado los gritos de un alterado Rei que solo ocasionaban que un pequeño rubio sonriera de forma traviesa, un preocupado Makoto trataba de calmar la situación mientras un desinteresado Haruka solamente observaba. Por supuesto, sin omitir a un sonrojado pelirrojo que parecía estar en estado catatónico mientras el alto pelinegro que tenía a lado suyo se acomodaba disimuladamente la entrepierna.
*ね[Ne]-Oigan/Oye
*美しい[Utsukushi]-Hermoso
*まさか[Masaka]-No puede ser
