HOLAA DE NUEVO, PIDO DISCULPAS POR LA TARDANZA =(
Aclaro que los personajes de DBZ le pertenecen Akira Toriyama.
Disfrútenlo!
Había logrado llegar a una pequeña aldea, mucha gente anciana y pocos niños, eso llamó mi atención. Llevaba días sin comer bien ya que sólo me había alimentado de frutos que encontraba. Necesitaba además un cambio de ropa y un baño. La gente comenzaba a mirarme de forma extraña mientras caminaba por su territorio… supongo que lo hacían porque sabían perfectamente que yo no era aldeana o simplemente porque parecía una pordiosera con mi traje desgastado y roto. Bastante más probable.
Había meditado mucho en este corto tiempo, habían cambiado varias cosas que pensaba… mas no el inmenso amor que le tenía a Goku. Eso probablemente jamás cambiaria.
-buenas tardes- saludé a un anciana con mis manos juntas. La anciana se mecía afuera de un pequeño y humilde hotel.
-Que buscas muchacha- me respondió con desconfianza acomodando sus anteojos. Con mucho respeto le solicité una habitación que sin reparos me facilitó.
Una vez adentro acomodé las almohadas de la cama y me lancé en ella, mi cuerpo necesitaba un descanso y sin pensarlo lo tomé. Dormí creo cerca de 3 horas… repuse mis energías y me levanté para darme una tibia ducha. Dejé caer mi ropa estropeada… y me sumergí bajo un chorro caliente de agua que ayudó a descontracturar mis músculos, especialmente mi cuello, el principal afectado de estos días.
La calidez del baño me hizo volver a pensar el Goku. Él era único, un hombre puro de corazón con las mejores intenciones, ingenuo… por sobre todo libre… yo no podía pretender obligarlo a estar a mi lado, bastante me atormentaba haberlo buscado para que cumpliera su promesa de casarse conmigo… maldita sea, que gran error había cometido. Después de todo yo podía amarle con todas mis fuerzas aunque parte de eso significara alejarme de él y si algo había decidido durante estos días era que no volvería a él… no intentaría detener su vida para que la hiciera conmigo.
Goku merecía ser feliz y libre… y yo también.
Con ese pensamiento me miré en el espejo tratando de impregnarme de el para hacer las cosas de la mejor manera, mi pelo goteaba, no me había dado cuenta lo mucho que había crecido… acostumbraba a llevar una cola… pero ahora que lo veía suelto me daba cuenta lo largo que estaba y me gustaba.
Sabía, tenía la convicción de que era la decisión más noble que podría haber tomado con respecto a mi matrimonio… sobre todo con respecto a él.
Crujía mi estómago de hambre. Por Kami! me había acostumbrado tanto a comer las delicias que Milk preparaba que ni aunque me comiera una tonelada de fruta podría saciarme. En la casa se notaba su ausencia… y no es que yo fuera un amante de la limpieza ni del orden pero ya me había visto en la necesidad de tomar algunas medidas como por ejemplo eliminar las flores marchitas que habían quedado en los floreros… que estaban dando muy mal olor. Había intentado tender la cama correctamente todos los días ya que durante las noches me envolvía en las tapas dejándolas como un verdadero nudo. Sin mencionar que también había intentado lavar mi ropa… esto por más fácil que parecía, era lo más difícil… no comprendía muy bien cómo se usaba eso que Milk llama detergente y la vez que lo usé, dejó mi ropa tiesa… y no suave como me la entregaba ella… por lo que ahora solo metía mi ropa en agua y la colgaba.
Todo era más complicado de como yo lo veía, pero aun así no me sentía tan mal… y esto no me enorgullecía para nada. Si, había buscado a Milk, mis amigos me habían ayudado pero yo en lo personal no sentía tanto su ausencia… no la extrañaba tanto y esto me hacía sentir el peor ser humano de la tierra. La había buscado porque tenía una promesa con Ox Satán, quien seguramente me mataría si supiera lo que siento ahora.
Tenía la certeza de que Milk no estaba en peligro, es más creía que ella volvería en cualquier momento… pero si no volvía… yo debía seguir adelante. Supongo
Me eché en el pasto de la montaña a meditar sobre esto… cuando ella desapareció me desesperé, temía que algo malo le hubiese pasado, y aunque sabía que podía intentar buscarla por su ki nunca lo hice porque luego de tranquilizarme recordé que ella era una luchadora y que probablemente nada malo podría sucederle… confiaba en su nivel de pelea… sin duda ella podía defenderse sola.
Me levanté del pasto luego de mirar las nubes y volé a kame house… sentía ganas de entrenar.
-Hola!- grité en cuanto toqué la arena de la isla.
-Hola Goku- saludó krilin desde la ventana de la rosada casa.
-Krilin ¿qué te parece un combate?- le propuse con emoción, pero el me miró descompuesto
– ¿u… un combate? ¿Goku acaso Milk ya volvió? ¿Por qué estás tan tranquilo?- Me bombardeó con preguntas que no supe responder por lo que miré hacia el piso. ¿Acaso mi mejor amigo me estaba cuestionando?
Salió de la casa por la ventana -Sígueme Goku- y así lo hice.
Aterrizamos en un lugar rocoso… alejado no sé por qué, observé a krilin, él estaba diferente… se sentó en una roca y con su mano señaló que yo lo hiciera también.
Tardó unos segundos y luego habló.
-Goku, yo soy tu amigo, hemos vivido muchas cosas justos, te he visto llorar de emoción, te he visto caer en tus batallas, te he visto triunfar… por favor confía en mí y dime que pasó con Milk-. Su tono me sorprendió… tanto podría interesarle? Era la primera vez que krilin y yo teníamos una conversación así… no sabía bien que debía responder.
- pues… Milk desapareció, no sé si quiso irse o algo le pasó… - hablé mirando hacia el cielo pero sabía que él estaba atento a mi respuesta. – la busqué un par de días… y ya no sé si debo seguirla buscando krilin- dije con pesar… sabía que esa "resignación" no me caracterizaba.
- ¿Le hiciste daño?- volvió a interrogar.
¿Daño? Nuevamente esta pregunta me hacía pensar demasiado, ya le había dicho a bulma que no le había hecho nada… entonces por qué mi mejor amigo seguía cuestionándolo. No comprendía.
- Krilin nunca he vuelto a luchar con Milk desde el torneo de las artes marciales, además no le haría daño ella no es mi enemiga… de hecho poco me he acercado a ella, incluso cuando de noche trataba de acercarse a mi yo siempre la hice a un lado… ¿cómo podría hacerle daño?- observé a mi amigo rodar los ojos con desaprobación riendo con un tono distinto que yo no comprendí el por qué.
Pasaron incomodos minutos…
-¿Sabes Goku?- entrecruzó sus dedos con los brazos afirmados en sus pernas… yo lo miré atento… -Cuando Milk apareció en ese torneo y te saludó, yo realmente te envidié- vi sonrojarse a mi amigo.
–Ella se veía muy linda ese día ¿lo recuerdas?- con la vista perdida moví mi cabeza de lado a lado.
-No fuí el único que te envidió, te aseguro que Yamcha también lo hizo… nadie nunca pensó que un muchacho como tu podría haber enamorado a una chica tan ágil, bella, amable como Milk-
El seguía hablando y yo escuchaba atento sus palabras, intentando hilar lo que me decía.
-Bulma sintió celos de ella, incluso el maestro Roshi la vio muchas veces con perversión-… esto último me hizo sentir extraño, me desagradó.
- Milk fue la quien más sufrió en horrible batalla que tuviste con Picoro… yo la vi en todo momento… vi cuando lloró, vi cuando susurro tu nombre, vi cuando quería correr a ti… yo vi cosas que tu no viste Goku… y hoy, en este momento sigo viendo cosas que tu no logras ver!- krilin levantó su voz en aquella frase que no dejó de darme vueltas.
-Basta Krilin- le rogué que no siguiera, ya me estaba sintiendo muy mal, sus palabras me estaban golpeando. ¿Qué trataba de decirme? ¿Cómo podía reprocharme eso? Yo estaba luchando en aquel torneo, nada más me importaba. Cuando ella se acercó a mí ni siquiera la reconocí… cómo podría haberme fijado si era bella, o si era ágil… mis intereses eran otros. Luego mi principal objetivo era apagar aquel incendio del castillo de Ox satán, y aun estando con ella desde aquel momento no he visto nada de lo que krilin dice… vivir juntos para mí no es especial, ella trataba de acercarse mucho a mí y eso me hacía sentir extraño.
Confundido, sin entender revolví mi cabello con mis manos… tomé aire y respondí con orgullo –Yo no necesito de Milk, no la extraño, estoy bien… y si ella quiere, pues que regrese Krilin!... yo no la recordaba, nunca antes la busqué, y ya no la buscaré- Me paré decepcionado, no con mi amigo, si no conmigo mismo y me fui dejándolo solo.
Mientras volaba pensaba triste en las palabras que salieron de mi boca. Me sentía mal… muy mal.
-Le queda muy bien señorita- me dijo la vendedora cuando me probé un short azul bastante cómodo. Me agaché, simulé patadas… hice varias poses para probar la resistencia de la prenda que finalmente compré. Lo acompañe de una polera roja sin mangas y sobre esta una chaqueta negra. Me gustó mucho la compra pues hacían los mismos colores de mi gi de combate.
Caminé por el pueblo, intentando ubicarme, quería recorrerlo, conocerlo… si me gustaba quizás podría quedarme un tiempo allí… hasta encontrar un trabajo, algo que me gustara y que me permitiera vivir. No sin antes avisarle o mejor dicho reportarme con mi padre.
Decidí ir a la montaña Flypan, luego de varios días viviendo en este pueblo, Atkoro. Este lugar era bastante cercano a la montaña Paoz, sin embardo lejano al reino de mi padre, por lo que me tomó muchas horas llegar allá.
Una profunda emoción de inundó al ver mi castillo, tanta nostalgia que comencé a correr hacia el… quería ver a mi padre, necesitaba sus abrazos acogedores y cuando lo tuve lloré… por supuesto mi padre me apretaba contra él, sin duda estaba preocupado… tenía muchas peguntas por hacerme y yo muchos cambios que contarle… a pesar de todo me sentía feliz.
-Mi pequeña Milk donde has estado- pregunto tomándome de los hombros, mientras yo veía gruesas lágrimas de sus ojos. –Padre, me he estado quedando en un pequeño pueblo, es muy lindo-
-Pero Milk que ha pasado con Goku- suplicó con su mirada que le respondiera y no tuve más opción que decirle la verdad, aunque esta lo decepcionara. Mi padre tenía gran admiración y cariño por mi esposo, por lo que sabía que la noticia lo pondría muy triste
-Veras... Las cosas luego del matrimonio no fueron como yo creía que serían. Yo nunca debí encapricharme de tal manera con Goku, él es un joven maravilloso y yo lo amo… pero he decidido separarme de el- El gigante trató de interrumpirme pero no dejé que lo hiciera y terminé el tema con una aclaración –Padre así estoy bien- le regalé una sonrisa que tapó su boca de cualquier comentario... esto último significaba que no se metería en este asunto.
Volvió a abrazarme dándome en este gesto todo su apoyo, aunque quizás no su aprobación.
ESPERO SUS COMENTARIOS
NOS LEEMOS!
