¡Gracias por leer!


Nota: Es absolutamente necesario leer "Decisiones y consecuencias" para entender la historia porque sí, síps, es la segunda parte ;)


Disclaimer; los personajes de esta historia pertenecen a J. K. Rowling, excepto los que han sido creados por mí.

Este fic participa en el reto especial navideño "Doce Palabras para Celebrar" del foro La Sala de los Menesteres.


Advertencia: Slash.

Palabra: Olvido


Capítulo 2. Pesadilla

Estaba realmente agotado. Ser auror era su sueño, pero nadie dijo que sería así de agotador, de intenso y de estresante. Bufó al levantarse y caminó hacia su baño personal. Hacia unas cuatro horas que había llegado y de aquellas solo había dormido dos.

Se lavó la cara y se miró al espejo. El Ministerio había considerado que podía trabajar y hacer el curso de Auror al mismo tiempo; nadie le preguntó si podía hacerlo, lo dieron por sentado. Suspiró.

Siempre que despertaba, en realidad siempre, tenía la precaución de ir a ver a Draco. Vivir juntos había sido difícil, al principio, pero luego todo fue más fácil.

Caminó por el corto pasillo y abrió la puerta de la habitación de Draco. Casi agradeció haber despertado a esas horas, su amigo se retorcía en la cama, y, no, no eran convulsiones vaya que él si lo sabía. Eran…

— ¡Draco! ¡Draco despierta! —lo movió fuertemente por unos segundos hasta que se encontró con unos asustados ojos grises.

Draco miró desorientado a todos lados y volvió a posar su mirada en Harry. Había sido una pesadilla. Aún podía sentir el agua y las sales en su garganta, aún podía sentir el alivio de olvidar por fin… si solo…

—Dime que estas bien —murmuró Harry.

¿Cómo era posible que lo leyera? ¿Cómo era posible que le conociera tan bien? Porque Draco sabía que Harry conocía sus oscuros sueños o más bien podía imaginárselos.

Tan solo asintió. ¿Qué más podía hacer?

Él solo deseaba que su sueño se hiciese realidad, pero ahora se acobardaba hasta de tomar baños de tina por temor a morir.

Se acomodó mejor en la cama, solo deseaba que el olvido llegara… solo deseaba que todo nunca hubiese sucedido.