PERSONAS DE PAPEL
Había dedicado todas las horas de la mañana a reflexionar en todo lo que había pasado el día anterior, y había llegado a la conclusión de que nada tenía sentido. Le dolía el cráneo de tanto pensar y aun así no llegaba a nada concluyente. Lo único que hacía era nadar en un mar turbulento de conspiraciones y teorías infundadas. Callarse esto era demasiado difícil, incluso para una persona tan cerrada como él.
Aun con todo, habían ciertas pistas que habían quedado claras en su experiencia con Asami. Ella, al leer la nota, dijo que ahora, al menos para ella, todo tenía sentido. Eso implicaba que sabía por que Korra había actuado tan extraño aquel día, y el por qué de esa petición. De alguna forma, estaba siendo obligada a irse, y eso lo confirmó cuando Asami tuvo que irse después de leer la nota.
La conclusión más cercana a tener sentido a la que podía llegar, era que todo giraba en torno a la nota. Lo que estaba allí escrito era tan importante o tan peligroso que obligaba a la persona a unirse en un juego solitario en el que más nadie puede participar, muy parecido al más sádico juego suicida que se haya inventado.
Al parecer, solo la persona que lee la nota entiende lo que pasa, de hecho, el comportamiento de Asami confirmó eso. Así que lo más lógico era que el maestro fuego leyera la nota y saliera de dudas.
Pero...
¿Por qué insistían tanto Korra y luego Asami de que no leyera la nota? Quizás algo malo pasaría al que lee la nota, pero si eso fuera así ¿Por qué esa regla no se aplica cuando la persona lee la nota si siente que está en peligro de muerte?
El incidente con Asami y el cargamento de Industrias Futuro no parecía estar relacionado con la nota, o al menos así lo intuía el maestro fuego. Quizás solo se trataba de mafiosos que querían robar el cargamento. El punto aquí es que ellos pusieron en peligro la vida de Asami cumpliendo así la "condición" sobre leer la nota.
Sin embargo, había algo que al maestro fuego no le quedaba claro. Cuando llegó Asami estaba sola e ilesa, pero tuvo que haber estado en peligro de muerte para poder leer la nota. En ese caso, ¿por qué se veía tan normal cuando Mako llegó? ¿Será que Asami se bastó a sí misma para doblegar al criminal? Y si así fuera... ¿estuvo realmente en peligro de muerte?
Por otro lado, si realmente estuvo en peligro de muerte ¿Por qué se veía bien a la llegada del maestro fuego? ¿Acaso cambiaron las circunstancias de algún modo?. Quizás el maestro fuego estaba yendo un poco lejos, pero ¿y si saber lo que dice la nota la ayudó de alguna manera?
Con un suspiro se echó a la cama. Estaba cansado de pensar y no llegar a ninguna conclusión. Pero no podía darse por vencido, había que tomar acción.
Tenía que haber algo que pudiera ser para ayudar.
Y debía ser ya.
...
Capítulo 2: Asami
...
Metió su mano en el bolso que llevaba de medio lado y sacó una cantinplora. Se detuvo a beber un sorbo de agua y a tomar una bocanada de aire fresco. No había parado de caminar desde que comenzó el trayecto esa mañana. Estaba de pie sobre una colina a las afueras de la ciudad y la vista daba un cuadro completo de los alrededores, aun con todo, no sabía por donde empezar.
Se sentó a los pies de un árbol a descansar y a tratar de meditar en lo que había pasado, todo en busca de una pista, algo que pudiera ayudarla a resolver todo ese misterio.
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Flash Back
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- Mako! Mako, responde. ¿Dónde estás? -exclamaba la joven Sato por el radio transmisor sin recibir respuesta-
No hacía más de 2 minutos que el maestro fuego le había dicho que se había quedado atrás porque alguien había atacado su motocicleta. Dadas las circunstancias, era obvio que alguien los seguía.
- ¡Acelera! -le gritó al conductor y este pisó a fondo, incrementando la velocidad de 1 a 100 en poco tiempo-
Tomaron una calle poco transitada y rápidamente se encontraron con una calle que bajaba y atravesaba la 5ta y la 6ta avenida del distrito norte en Ciudad República. La joven de ojos verdes sacó la cabeza por la ventana y miró hacia atrás para determinar si alguien los seguía pero parecían estar escapando del simple aire invisible. ¿Se habría equivocado Mako? ¡No! Él era muy precavido, no habría encendido las alarmas si no sospechara que algo no andaba bien.
- ¿Qué hacemos Señorita Sato? -preguntó algo inquieto el conductor-
- Sigue, no te detengas. Estoy segura que alguien o algo nos sig...
No había terminado de pronunciar lo último cuando un hombre vestido de ropajes negros y con la cabeza cubierta por un pasamontañas golpeó la cabeza del camión cayendo encima de él con fuerza. La parte trasera de este se levantó un poco y rápidamente el conductor perdió el control del vehículo e iba directo a estrellarse contra uno de los edificios.
- ¡SALTA! -gritó Asami en acto reflejo, pero notó al instante que el broche de seguridad estaba trabado para liberarse ella y saltar antes del impacto, y el conductor por su parte estaba más preocupado por recuperar el control del camión-
Segundos después, el camión terminó chocando contra un poste de luz y deteniéndose en el acto. Los vidrios se rompieron con el impacto y el poste se dobló, pero bastó para frenar el camión.
Asami casi pierde el conocimiento, su mirada estaba pixelada, pero seguía despierta. Aplicó una fuerza mayor pero el broche de seguridad no cedía. Volteó la mirada hacia el conductor y soltó un alarido de pánico cuando se dio cuenta de que el rostro de este estaba atravesado por varios cristales e inconciente, estaba desangrándose.
Sin permitirle reaccionar, otra voz habló desde fuera. Asami miró por la ventana y allí estaba el hombre, apuntándola con un rifle, ella solo se quedó pasmada mirando aquello.
- Quiero el cargamento que llevas -dijo el hombre en voz fría- dame la llave del cajón o morirás.
Sin pasarle por la mente la idea de hacer algo tonto, Asami buscó la llave y se la pasó a través de la ventana. Con eso, el hombre desapareció de su vista.
Pero Asami estaba nerviosa, a decir verdad, demasiado. Su frente sudaba tanto que parte de su cabello estaba empapado. Ella sabía que tendría una oportunidad de enfrentarse a aquel hombre si tan solo pudiera liberarse del agarre del broche, pero estando confinada a estar allí sin más, no había mucho que pudiera hacer.
Cabía la posibilidad que, aun habiéndole robado el cargamento a Industrias Futuro, y aún con Asami habiendo cooperado con el delincuente, este volviera para liquidarla. Pero en realidad, eso no era lo que a ella le preocupaba tanto, al punto de temer por su vida.
Había otra razón...
La joven Sato siempre había sido muy precavida, incluso más que su amigo detective. Así que para ella, irse en un camión con un cargamento valioso y siendo patrullada por Mako, aun dadas las credenciales heróicas de este y aún confiando en sus habilidades, para Asami, esto no era suficiente.
Es por eso, que en realidad todo aquello: El camión, Mako, la salida patrullada, incluso, ella misma presente, era solo un engaño para despistar criminales.
El camión con el cargamento real ya debía estar en el almacén de Industrias Futuro al otro lado de la ciudad, en dirección contraria.
Sí, el camión donde ella iba estaba vacío. Así que el no poderse liberar del agarre del broche la mataba de miedo, porque sabía que cuando el criminal volviera, no iba a dudar en matarla allí mismo por haberlo engañado, y ella no podría hacer nada, y Mako no aparecía todavía.
Entonces, Asami entró en crisis, y se vio a sí misma como viviendo su último día. Tenía miedo, a decir verdad, estaba petrificada. ¿Cómo las cosas iban a tomar ese rumbo? ¿Cómo las cosas iban a terminar así? No lo sabía. Lo único seguro, es que no parecía haber salida.
Pero entonces lo recordó.
Sus ojos se abrieron de par en par cuando la imagen de Korra apareció frente a ella en medio de recuerdos, que parecían más bien ensoñaciones, diciéndole que no leyera la nota a menos que sintiera que estaba en peligro de muerte. Ese era el momento indicado.
Así que buscó su chaqueta puesta entre su asiento y el del conductor que ya para ese momento debía haber muerto y, recogiéndola, metió la mano en uno de los bolsillos y sacó el papel.
Lo que leyó la consternó, pero al mismo tiempo lo entendió todo.
La adrenalina recorrió su cuerpo sin darse cuenta y, de un tirón que, a su parecer había ejercido menos fuerza que las veces anteriores, rompió el broche y se pudo liberar. Salió del camión y le dio la vuelta. La compuerta estaba abierta, el camión vacío en todo su esplendor, pero el criminal no estaba. ¿Qué había pasado?
Se quedó un rato procesando todo aquello, y fue entonces, minutos después, cuando Mako apareció entre carreras a preguntar por su bienestar.
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Fin Flash Back
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Asami sentía una presión muy grande en el pecho. Moría de ganas por sacarla, por contárselo a alguien, pero sabía que no podía. Aun con todo, sabía que todo contrato, todo juego retorcido con reglas retorcidas, puede tener un vacío legal, y ella debía jugárselas a todo o nada. Era la única manera en la que podría desentrañar todo este misterio.
Por eso, y por el momento, lo único que podía hacer era ESPERAR.
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Mako estaba sentado en su despacho con un teléfono frente a él en la mesa. Debatía mentalmente sobre a quién debía llamar para pedir ayuda, porque pedir ayuda era lo mejor que podía hacer ¿verdad?. Aunque no supiera nada y, por ende, la otra persona tampoco, dos mentes eran mejor que una, ¿no?
Primero pensó en Bolin, su hermano. Él era un excelente apoyo en el campo y sabía cubrir bien su espalda... Pero, no era muy discreto y tampoco demasiado inteligente. Si perdía por un segundo la nota, Bolin podría leerla en un simple acto de impulsividad, pero entonces algo malo podría pasar. Por otro lado, tampoco le ayudaría mucho a pensar en diversas soluciones. No, Bolin no era la opción más viable.
¿La jefa Beifong? Ella podría ser de alguna utilidad tanto para una eventual defensa como para formular estrategias que den buen resultado, pero, Lin, siempre Lin, era muy fanática de hacer las cosas a su modo. Lin no escuchaba, y hacer las cosas a lo bruto no iba a ser de mucha ayuda a la larga, tampoco.
Frustrado, el maestro fuego le dio un golpe a la mesa. Casi se le salen las lágrimas de los ojos. Había pasado el día entero tratando de ayudar a Asami, de aportar algo en la resolución de este conflicto, pero no hacía más que dar patadas de muerto en un mar embravecido.
De pronto sonó el timbre de la casa. ¿Bolin? ¿Visitas? ¿Quién podría ser? ¿Asami?
Mako fue a paso apurado a abrir la puerta, pero al hacerlo, no pudo más que quedar petrificado en el acto.
- ¿Tú?
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- ¿Tú?
Sus ojos no podían dar crédito a lo que veían. Frente a él, una mujer de regia presencia. Cabello tan negro como su misma alma. Expresión calmada y serena, rayando en la frialdad, con una inconfundible marca de belleza en el rostro y penetrantes ojos verdes. Envuelta toda en una armadura de metal. Algunos de sus miedos pasados se revolvieron al ver esa imagen frente a él.
La mujer solo sonrió de medio lado antes de, a una velocidad a la cual es imposible reaccionar, disparó un chorro de metal líquido que traía consigo y golpeó a Mako en el pecho con fuerza, enviándolo dentro de la casa y cayendo sobre la mesa, y luego al suelo.
La mujer entró a paso calmado a la casa.
Mako se levantó rápidamente pero no podía pensar con claridad una manera de defenderse de ella, estaba más enfocado en buscar respuestas. Respuestas a sus preguntas sobre ella, sobre el por qué aparecía justo en su casa si se supone que estaba bajo custodia, y sobretodo, por qué parecía querer matarlo.
A medida que la mujer entró a la casa, comenzó a magnetizar sillas, cuchillos y objetos de metal que estaban dentro de la casa y arrojárselos con fuerza a Mako quien esquivaba aquellos ataques, respondiendo con bocanadas de fuego que Kuvira repelió con gran maestría al hacer un escudo con el metal líquido que cargaba.
- ¿Cómo saliste de prisión? ¿Qué quieres?
Con su expresión fría y asesina, respondió.
- No estás en posición de hacer cuestionamiento alguno
Acto seguido, arrojó varios cuchillos en dirección al maestro fuego y este tuvo que saltar para esquivar el ataque, pero sin poder esquivar el golpe que le provocó un puño de metal líquido que venía en la otra dirección y lo mandó a volar, rompiendo una de las paredes y cayendo en la cocina, donde se golpeó con algunas alacenas y varios de los objetos que estaban allí cayeron sobre su cabeza. Mako casi pierde el conocimiento, pero entonces vio algo...
Kuvira se quedó inmovil frente a la puerta de la cocina esperando, sin dejar de perder el foco de lo que había ido a hacer a la casa del maestro fuego. Quizás un minuto y medio después, Mako apareció en el marco de la puerta que daba hacia la cocina y con Kuvira frente a él en la sala.
El ojos dorados rápidamente arrojó algo con mucha velocidad, casi con la fuerza de una bala hacia Kuvira, pero esta con sus reflejos lo atrapó enseguida. Aún así, estaba confundida de que ese, entre todo el abanico de posibilidades, fuera su mejor ataque. Miró su mano y era una pequeña bola de metal lo que este le había lanzado y lo que ella había atrapado. Sonrió de medio lado.
Pero bajar la guardia ese segundo, le bastó al maestro fuego para iluminar toda la habitación de azúl y disparar un poderoso rayo que tomó por sorpresa a la maestra metal, que apenas pudo reaccionar formando un escudo y, que de todas maneras, la explosión hizo salir disparada de la casa hacia afuera, golpeándose múltiples veces contra el concreto. Los golpes fueron severos, más de lo que ella esperaba. Quizás no pudiera levantarse luego de un ataque tan brutal.
Al final, quedó tendida en la calle a los pies de un árbol. Segundos después, Mako salió de la casa botando chispas de sus manos, y Kuvira sabía que no tenía ninguna oportunidad de contraatacar. Pero lejos de eso, abrió su mano y, tomando la pelotita de metal que Mako le había arrojado antes, la derritió para revelar el contenido: Una nota. La abrió y leyó al tiempo que el maestro fuego disparaba un rayo en su dirección. ¿Era el fin de Kuvira?
De pronto, y casi saliendo de la nada, Suyin apareció creando un escudo de tierra que la cubrió tanto a ella como a Kuvira del impacto del rayo.
Una explosión, la muralla derrumbándose y mucho polvo en el aire.
Cuando todo hubo pasado, los tres maestros recuperaron la calma y dejaron de pelear.
Suyin ayudó a levantar a Kuvira y luego caminaron al encuentro con Mako.
- ¿Crees que dio resultado? -preguntó el maestro fuego-
Suyin y Kuvira se vieron las caras.
- Creo que es lo mejor que pudimos hacer -contestó la matriarca-
Pero... ¿Qué había pasado?
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Flash Back
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El día anterior, justo después del ataque del camión y luego de que Mako se encontrara con Asami en la carretera, justo cuando este le pidió volver a casa, ella contestó.
- Tengo primero algo que hacer.
Y se dio vuelta. Mako no supo adónde había ido ni qué iba a hacer.
Asami se dirigió entonces hacia la jefatura de policía, sabía a quién debía buscar y con qué objetivo. Luego de hablar unos minutos con Beifong, logró pasar a un área restringida donde solo los de alto rango pueden estar, y ahí las vio.
- Señoras -dijo Asami al entrar-
Lin y Suyin Beifong estaban presentes, y Kuvira, esposada y sentada al fondo, también.
- Espero que sea importante, o lo lamentarás -susurró Lin al oído de Sato antes de que todos se sentaran a escuchar-
Kuvira estaba allí en el marco de las investigaciones para su próximo juicio. Tenía sentido que estuviera en Ciudad República puesto que los acontecimientos culminantes con el coloso se dieron allí, así que rendía algunas declaraciones finales para la policía de CR. Asami sabía todo aquello y por eso se dirigió con presteza.
- ¿Qué hace la linda novia del Avatar aquí? -preguntó Kuvira con desinterés a la matriarca, pero esta no recibió respuestas de su parte. Las respuestas se las daría la misma Sato-
- Tú asesinaste a mi padre -comenzó diciendo de manera fría y certera- así que me debes un favor, y no cualquiera, uno que ponga tu vida en juego de la misma forma en la que tú aniquilaste a mi padre.
Kuvira sonrió de medio lado.
- Te escucho.
Fue entonces cuando Asami contó a las mujeres lo que había pasado, comenzando desde esa mañana cuando Korra se le apareció para pedirle el favor, hasta los acontecimientos recientes con Mako.
- Entonces, ¿quieres que ataque a tu ex, y no me contenga? -inquirió la peligrosa mujer convicta-
- Sí -afirmó Sato con seriedad- pero no quiero que lo mates, solo quiero que lo hagas sentir que va a morir. Él sabrá hacer el resto.
- ¿Cuándo?
- Mañana, despues que me marche, cuando él esté solo y con la guardia baja en su casa, es entonces cuando tendrás tu oportunidad de atacar.
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Mako fue impactado por el golpe de metal líquido y arrasó la pared hasta caer en la cocina. Sentía que estaba a punto de desmayarsee y, en cualquiera de los casos, la situación terminaba de la misma manera: Con él muerto a manos de Kuvira, por quién sabe qué razón. Lo cierto es que casi no tenía fuerzas para moverse...
... Pero entonces, con su visión borrosa, vio algo pegado de su ropa, era como una bolita de metal con la dureza y flexibilidad de una plástilina.
Había una nota pegada a la bolita de metal que decía "Lee la nota, luego métela en la bola de metal y atácame con todo lo que tengas".
Los ojos del maestro fuego se abrieron de par en par, y lo entendió todo en seguida. Entendió por qué Kuvira había aparecido allí y por qué estaba intentando matarlo. Todo aquello era para ponerlo en una posición donde estuviera cercano a la muerte y así pudiera leer la nota.
¡Tenía que ser Asami! ¡Ese era su grito de auxilio!
Leyó la nota, la metió en la bola de metal y luego salió hacia la sala donde más tarde le arrojó el proyectil metálico a Kuvira.
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Fin Flash Back
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- Asami los espera en la colina a las afueras de la ciudad -dijo Suyin a los dos jóvenes- yo no he leído la nota, no puedo hacer más por ustedes. Pero ambos deberían más que suficientes para ayudar a Asami.
- Gracias -dijo Mako mientras hacía una reverencia-
- ¿Y bien? ¿Nos vamos? -inquirió Kuvira-
Mako adoptó una expresión más seria.
- ¡Vamos!
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"Pronto van a llegar, lo sé" -pensaba a sus adentros la joven Sato mientras, allí sentada bajo aquel árbol, esperaba pacientemente, con los últimos rayos del sol iluminando su rostro y anunciando la llegada de la noche.
Continuará...
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Asami kickass Sato.!
Espero les haya gustado el cap y puedan compartir sus opiniones conmigo por medio de un review que no enriquece ni empobrece a nadie :)
Esto apenas comienza, nos leemos la próxima.
