Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a J.K Rowling
Sus sueños esa noche habían sido muy raros, había visto imágenes de sus padres e imágenes de hechos de su vida que ya habían pasado hace mucho tiempo, no entendía lo que querían decir esos sueños.
Cuando despertó se dio cuenta que esa no era su habitación y recordó que ese no era su tiempo, que se encontraba en el años 1979 y que sus padres probablemente estarían en la cocina o durmiendo. Se puso los lentes y vio que encima de su mesa de luz había una muda de ropa que seguramente Lily había dejado.
Salió de la habitación con la ropa en la mano y vio el pasillo, tenía tres puertas además de la que acababa de salir. Una sería la habitación de sus padres, probablemente la que estaba a su izquierda, la habitación estaba justo en el principio del pasillo y parecía la habitación principal. Así que eso le dejaba dos opciones, la que estaba a su derecha o la que tenía enfrente de él. Probó con la segunda y tuvo suerte de encontrar el baño.
Era relajante sentir el agua caer en su espalda, pero tenía que ir a desayunar o se iba a desmayar del hambre que tenía, cerró la llave de la ducha y tomó la toalla, se cambió y comprobó que la ropa de su padre le quedaba perfecta.
Bajó las escaleras y fue hacia la cocina, Lily y James se encontraban ahí, su padre tomaba una taza de café con tostadas y su madre una taza de té.
-Buen día –Saludó a los dos.
-Buen día –Contestaron ambos con una sonrisa.- ¿Café Harry? –Preguntó su madre.
-Por favor –La pelirroja le sirvió el café en una taza y le dio un plato con tostadas.
A los pocos segundos una lechuza tocó la ventana, tenía el diario "El Profeta" James se acercó a pagarle a la lechuza y tomó el periódico. Su padre empezó a mirarlo con el ceño fruncido, cada tanto negaba con la cabeza o suspiraba.
-¿Es muy malo? –Preguntó Lily.
-Más desapariciones, asesinatos, atentados a pueblos muggles, más de la misma mierda –Contestó James.
Harry sabía que estaban en pleno apogeo de la guerra, Voldemort estaba en su punto de mayor poder, tenía miles y miles de seguidores en todo Reino Unido, aterrorizando a todas las familias del mundo mágico. Era igual que en el futuro.
-¿Puedo ver? –Preguntó Harry, James le tendió el diario y leyó la primera plana.
"SIGUEN LAS DESAPARICIONES"
"La noche del 17 de Agosto ha desaparecido otro funcionario del Ministerio de Magia. Andrew Sherpard, tenía un cargo en el Departamento de Leyes Mágicas, el joven de tan solo 30 años era hijo de madre muggle y padre mestizo. El Departamento de Aurores está trabajando en la búsqueda del joven.
-"Tenía un cargo" Ya lo dan por muerto –Comentó Harry.
-Es que probablemente lo esté –Respondió James.
-Lo sé, pero aunque sea lo den por muerto mañana, todo sabemos que los Aurores no se están encargando de eso, después de todo estás aquí –Observó el oji verde.
-Tiene razón –Dijo Lily.
-¿Ustedes estaban en guerra? –Preguntó James, le había llamado la atención la forma en que había dicho lo del nuevo desaparecido.
-No, pero estuvimos en guerra, solo que ya había terminado –Contestó Harry, no quería dar demasiados detalles.
-¿Hoy vienen Sirius o Remus? –Cambió de tema Lily.
-No lo sé, sabes que ellos se aparecen por aquí sin preguntar.
A Harry le habían empezado a brillar los ojos con la mención de Sirius y Remus, los quería ver, pero tenía miedo de quebrarse y decir todo, ya le había pasado con sus padres y sabía que no podía decir nada.
-¿Y sabes algo de Peter? –A Harry se le fue el brillo que tenía en los ojos solo con la mención del animago.
-No, está algo distanciado –Respondió James algo triste.
-Y mejor que lo esté –Susurró Harry, pero no lo escucharon porque en ese momento una lechuza llegó tocando la ventana.
Lily tomó la nota y la leyó en voz alta:
Ésta noche reunión urgente en casa de Fabian y Gideon Prewett a las 20:00 horas.
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-Bueno, hoy seremos cinco para la cena –Comentó Lily.
Harry y James estuvieron todo el día volando y jugando al Quidditch mientras Lily los miraba y le decía que no vuelen tan alto, a lo que ambos Potter rodaban los ojos. Querían aprovechar cada minuto juntos, ya que no sabían cuando se podía ir Harry.
Lily le había mandado una nota a Dumbledore preguntando si quería que Harry vaya a la reunión, el profesor contestó que quedaba a decisión del chico, pero que si iba se haga pasar por algún primo lejano de James. Ante esta respuesta Harry dijo que si iba a ir a la reunión, quería saber hasta que punta había llegado el poder de Voldemort hasta ese momento.
Antes de ir a la casa de los Prewett, Lily dejó la cena casi lista, así cuando llegaran calentarían la comida y empezarían a comer. Los tres hicieron una aparición conjunta, luego de la ya conocida sensación de mareo, Harry vio que los hermanos de la Señora Weasley vivían en una casa pequeña, pero acogedora. James tocó la puerta y una voz dijo: -¿Quién es?
-Los Potter.
-¿Contraseña?
-El último enemigo que será derrotado es la muerte –Citó James.
"Con que de ahí lo habían sacado" fue el pensamiento de Harry.
Abrieron la puerta y apareció un Alastor Moody con la nariz entera, parecía más joven pero igual de gruñón.
-¿Y este quién es? –Preguntó señalando a Harry con su bastón.
-Es un primo mío, Dumbledore lo autorizó a venir –Explicó James.
-Entren.
Dentro de la casa ya había algunos miembros de la Orden, Harry identificó a los padres de Neville, Alice y Frank Longbottom, ambos estaban cuerdos. Más allá también estaba Emmeline Vance, al fondo de la habitación vio a dos gemelos pelirrojos muy parecido a Fred y George, supuso que ellos serían Fabian y Gideon Prewett.
-¡Remus! –Escuchó que decía su padre.
Se dio vuelta y vio a un Remus Lupin mucho más joven, no tenía tantas cicatrices y solo una o dos canas, además se lo veía con un brillo especial en los ojos, se notaba que este Remus no había pasado por la muerte de tres amigos y la encarcelación de otro. Veía como el castaño abrazaba a sus dos padres y luego lo miraba interrogante a él.
-Es un primo mío, luego te cuento mejor –Explicó James guiñándole un ojo, dándole a entender que no era primo suyo.
-Mucho gusto, Remus Lupin –Tendió la mano.
-Mucho gusto, Harry Potter –Otra vez Harry pensó que se iba a quebrar, que iba a empezar a llorar y a gritar todo y eso que todavía no había visto a Sirius.
-¿Sabes algo de Canuto? –Parecía que su madre le había leído el pensamiento.
-No, pero supongo que debe estar por llegar, la puntualidad no es su fuerte –Bromeó Remus haciendo reír a los tres.
Como bien había dicho Remus a los pocos minutos apareció Sirius, definitivamente no se parecía en nada al prófugo que él había conocido. Tenía el cabello más corto, una sonrisa arrogante y el mismo brillo que Remus en los ojos.
-¡Cornamenta! –Se acercó a su amigo y lo abrazó -¡Lunático! ¡Pelirroja! –Repitió el mismo procedimiento que con el anterior y se fijó en Harry -¿Intentaste clonarte y te salió mal? –Preguntó con una ceja alzada a James.
-No, es un primo mío –Explicó igual que a Remus, guiñándole un ojo.
-Pero tú no… Oh, ya entendí –Hizo que los otros cuatro soltaran una risa –Espero pelirroja que hayas preparado una deliciosa cena para cuando salgamos de la reunión.
-Sabes que sí, más te vale que vengas Remus que hice mucha comida –Casi amenazó la pelirroja.
-Si me lo dices así, tendré que ir –Contestó el castaño haciendo que todos rieran.
En ese momento entró el profesor Dumbledore pidiendo que todos tomen asiento, pero al faltar sillas, Harry junto a Los Merodeadores y Lily quedaron parados.
-Buenas noches –Todos respondieron al saludo.- Como bien les informé en la carta esta reunión es muy importante. –Dumbledore guardó silencio un momento y luego habló.- Lamento informar que ayer por la noche encontraron asesinada a la familia McKinnon.
Las reacciones fueron distintas, las mujeres soltaron un chillido, Lily estaba abrazada a James y unas lágrimas caían por sus mejillas. Harry sabía que Marlene McKinnon era un miembro de la Orden y que había fallecido asesinada junto a su familia.
Luego de esa noticia Dumbledore pidió voluntarios para la próxima misión, los tres Merodeadores levantaron la mano y Lily suspiró, seguramente a ella no le gustaba que su marido y sus dos amigos vayan a la mayoría de las misiones de la Orden. La reunión terminó y de a poco se fueron yendo, los Potter junto a Remus y Sirius desaparecieron y volvieron a aparecer en el Valle de Godric, entraron en la casa y Lily fue hacia la cocina, seguramente a buscar algo para beber.
-Entonces, ¿Quién es el clon? –Preguntó Sirius mirando a ambos Potter.
-¿Me creerías si te dijera que viene del futuro? –Decía James a Sirius.
-No.
-Bueno, créelo.
-Enserio Cornamenta, inventa algo mejor –Le dijo Sirius a James.
-Es verdad –Comentó Harry.
-¿Ves? Él está de acuerdo conmigo –James puso los ojos en blanco.
-No, que es verdad que vengo del futuro –Aclaró Harry.
-¿Qué? –Preguntaron ahora los dos amigos.
-Que vengo del futuro.
-¿Cuántos años exactamente? -Preguntó esta vez Remus.
-19 años.
-Entonces…
-¡Eres el hijo de Cornamenta y la pelirroja! –Gritó Sirius.
En ese momento Lily salió de la cocina con unos vasos de cerveza de mantequilla.
-¿Lo descubrió él solito? –Preguntó Lily con falso asombro-. Muy bien, te vamos a dar un dulce.
-Mira como me rio –Ironizó Sirius, este le pasó un brazo por los hombros a Harry que tenía una sonrisa-. Dime una cosa, ¿No tienes al padrino más guapo y sexy de todos?
Harry rio.
-La verdad, no eres mi tipo.
Ahora fue el turno de los demás de reír mientras Sirius lo fulminaba con la mirada. Lily calentó la comida y todos se sentaron en la mesa.
-Sigo diciendo que debería mudarme –Comentó Sirius comiendo un trozo de carne.
-Sirius, prácticamente vives aquí –Contestó Lily.
-Igual, no vivo técnicamente aquí –Replicó él-. Cuéntanos algo querido ahijado ¿Tienes novia?
-Sí, si tengo –Respondió Harry recordando a Ginny.
-Oh, mi cachorro crece –Decía Sirius mientras se limpiaba una lágrima imaginaria, haciendo reír a los demás-. Cuenta algo de ella.
-Mmm… Se llama Ginny, es un año más chica que yo, tiene 6 hermanos varones, uno de sus hermanos es mi mejor amigo, juega Quidditch y creo que nada más.
Los tres Merodeadores tenían los ojos abiertos de par en par y lo miraban incrédulos.
-¿Sales con la hermana de tu mejor amigo? –Preguntó James.
-¿Y qué tiene 6 hermanos? –Siguió Sirius.
-¿Cómo estas vivo? –Terminó Remus.
-Si salgo con la hermana de mi mejor y si tiene 6 hermanos y no morí porque uno es mi mejor amigo.
Harry les siguió hablando de Ginny, Ron y Hermione; James estaba feliz de que su hijo tuviera tan buenos amigos como los tuvo él. Siguieron hablando de distintas cosas hasta que terminaron de cenar, luego fueron a la sala y siguieron hablando, tomaron un café y chocolate caliente.
Cerca de la medianoche Remus se fue, Sirius decidió quedarse a dormir, así que él fue a la otra habitación de invitados. Harry fue a su habitación y se acostó, había sido un día demasiado largo.
