Disclaimer: Frozen es propiedad de Disney, sólo me divierto con sus personajes :3
Saint Moritz
Capítulo 2: ¡Qué comience el torneo!
Odiaba esa canción más que nada en el mundo. Malditos sean los Rolling Stones y maldita sea Anna por poner Start me up como ringtone para despertador.
Dio un chillido frustrado contra la almohada antes de levantarse. Su hermana, por supuesto, seguía roncando y babeando como si nada. ¿Cómo rayos hace para dormir así? Parece la jovencita del Exorcista, pensó Elsa estirándose en su cama mientras observaba la extraña posición de Anna para dormir. Lo peor era que llevaba 18 años haciendo eso. Cuando era una bebita le parecía gracioso que durmiera así, ahora le daba miedo. Sobre todo por la gran melena de león que llevaba ni bien se despertaba.
"Anna, despierta" Dijo la rubia con voz somnolienta, caminando hacia la ventana.
"Déjame en paz, Elsa" Gruñó la pelirroja, volteándose en la cama.
Claro. Se había desvelado para hablar de "fantástico, hermoso y maravilloso Hans" quien la había invitado a tomar un café. ¿Hermoso un hombre que llevaba esas patillas en pleno siglo XXI?, meditó Elsa revoleando los ojos. Definitivamente su hermana estaba ciega… y sorda. Seguramente pasó todo ese rato hablando de lo genial que era y lo mejor que era el mundo contando con su presencia. Un reverendo idiota. Su rechazo hacia Hans no tenía un origen muy definido. Simplemente un buen día él comenzó a maltratarla y ella, en defensa propia, comenzó a detestarlo también. Sólo esperaba que no coincidieran en el boardcross.
"¡Anna, perderemos el desayuno!" Insistió la mayor de las hermanas, mientras comenzaba a rebuscar entre sus valijas para seleccionar un atuendo decente para bajar al comedor. Lo cierto es que no era lo que se dice una chica coqueta, su ropa era mayormente deportiva y práctica. Eligió unos yoga pants negros, un hoodie gris y sus clásicas botas australianas. Adoraba esas botas. Se introdujo en el baño para asearse, confiando que al salir encontraría a su hermana despierta y vestida, lista para comenzar el día.
"Por Dios" Murmuró al ver su hermana seguía en la cama. Entonces se le ocurrió una idea.
Abrió la ventana, la nevada durante la noche había dejado un abundante depósito de nieve. Apenas necesitaba un puñado para hacer su travesura. Con paso sigiloso llegó hasta la cama de Anna y depositó la nieve en su cara. El gritó de su hermana casi le perfora el tímpano, pero valía la pena. Furiosa, mojada y con muchas ganas de asesinarla, si, pero había logrado sacarla de la cama.
"¡Te voy a matar!" Gritó la pequeña hermana saltando de su cama, con pijama de franela desfasado, enseñando parte de su ropa interior.
"De acuerdo, pero qué pensará el maravilloso, fantástico y guapo príncipe Hans de tu obrar" Dijo con tono melodramático Elsa, llevándose el dorso de la mano a la frente, cerrando los ojos.
"No lo llames príncipe Hans" refunfuñó Anna, encaminándose al baño, dando por caso perdido a su hermana mayor.
"Está bien, idiota le sienta mejor" Aceptó la rubia, encogiéndose de hombros. "Sólo apúrate, quiero comer unos hot cakes y temo que el batallón Westergard acabe con toda la ración"
"Adelántate, quiero hacer una entrada triunfal en el comedor" Indicó Anna, haciendo una mueca suspicaz que le arrancó una risita a su hermana.
"De acuerdo, nos vemos luego" Saludó Elsa, posando su mano delicada y nívea sobre el picaporte.
Al salir al corredor se encontró con sus entrenadores, Kai y Gerda. Kai se encargaba de entrenar a Anna para que fuera la mejor esquivando con gracia las "puertas", logrando excelentes tiempos record de descenso. El sueño de su hermana menor era ganar en el descenso de Kitzbuehel, el más prestigioso del mundo. Un Saint Moritz más y estaba segura que lo lograría y luego… los Juegos Olímpicos de Invierno. Gerda, por otro lado, era la entrenadora de snowboard de Elsa. Era una mujer joven, de unos cuarenta años y pionera en aquel deporte en la categoría mujeres. Realmente sabía transmitir sus enseñanzas y su pasión por la nieve. Elsa la admiraba muchísimo y anhelaba ser como ella algún día.
"Buenos días, Elsa" Saludó Kai con una sonrisa "¿Despertó Anna?"
"Sí. Está preparándose, dice que desea hacer una entrada triunfal en el comedor" Respondió la rubia, rodando sus preciosos ojos azules.
"Oh, ya veo. ¿Hans Westergard?" Suspiró el hombre, rascándose la nuca. Kai tenía casi cincuenta y mucha paciencia para con su hermana pequeña.
"Hans Vómito Westergard" Puntualizó Elsa, arrugando la naricita en señal de disgusto.
"¿24 horas aquí y ya están odiándose?" Preguntó sorprendida Gerda, alzando las cejas morenas.
La muchacha sólo se limitó a encogerse de hombros y poner una expresión inocente. Su entrenadora meneó la cabeza.
"Oh, la, la" Ronroneó Kirk. Hans no necesitaba demasiadas pistas para saber a dónde iba con eso. Elsa debía haber entrado al comedor. Miró de reojo hacia donde su hermano tenía posados los ojos. Esa mujer no tenía piedad con nadie. ¡A esta hora de la mañana y con esas fachas! Como te gusta ser el centro de atención, Murrën, pensó con desdén, pero sin apartar los ojos de las posaderas de la jovencita. Los demás hermanos siguieron tomando se desayuno como si nada. La realidad era que los mayores tenían novias y esposas esperándolos en Suecia, Alemania y Noruega. Los menores de los Westergard aún estaban disfrutando de la soltería.
"No sé que le ves de especial" Soltó el menor de los hermanos, introduciendo su cuchara en el bol con cereales y leche.
"¿Estás ciego o qué? ¡Es hermosa! Si tan sólo pudiera llamar su atención" Suspiró el décimo hermano, posando su cara sobre su palma izquierda. "Todo es culpa de Hendrick, si no fastidiara tanto con querer conquistar a Anna" Argumentó, entornando los ojos hacia su gemelo.
"Oye, no me culpes por querer una linda chica" Contraatacó su hermano, frunciendo el ceño.
Sus hermanos se enfrascaron en una discusión que solo tendría por final algún golpe o algo así. Esa dupla era así. Observo al resto de sus hermanos, todos tan diferentes. Ojala fuera como Elsa y Anna, sólo dos. Trece eran demasiados. Jensen, Alrik y Broc estaban departiendo amablemente sobre negocios, usando la tablet de uno de ellos para visualizar unos gráficos. Lo más probable es que estuvieran evaluando la expansión de la empresa familiar. El gran astillero del mar del Norte. Su padre, Thimon Westergar era un ingeniero naval con grandes ambiciones, las cuales había transmitido a sus hijos mayores. Brit, Doven y Egil estaban con los ojos pegados a sus celulares, actualizando facebook o esperando algún mensaje de parte de sus novias. Frey, Gerd, Harold y Fedrick habían desayunado más temprano y marcharon al gimnasio del hotel para comenzar a calentar. Cosa que debería hacer él también.
Elsa pasó ante sus ojos, llevando consigo una ración de hot cakes y un vaso lleno de jugo de naranja. Menudo desayuno, qué saludable, objetó mentalmente, alzando una ceja. La observó tomar asiento y reír ante un comentario del botones que se acercó a saludarla. Tenía una sonrisa muy bonita cuando sonreía genuinamente. ¡Hans! ¿A quién rayos le importa eso? se reprochó así mismo, pero sin dejar de observarla.
"Yo la vi primero" Gruño su hermano, propinándole un codazo que le hizo liberar un quejido de dolor. Volteó a verlo con gesto disgustado y la expresión de su hermano le indicó que no bromeaba.
Se miró satisfecha en el espejo. Maquillaje perfecto, sus trenzas, un ajustado jean que marcaba sus piernas, botas y un poleron blanco que resaltaba sus senos. Quería verse como una diosa alpina para impactar al chico por el que llevaba dos temporadas en la nieve suspirando. Abrió con ímpetu la puerta, el mundo era suyo. Hasta que llegó al pasillo y chocó con algo o alguien.
"Lo siento, iba distraído, ¿estás bien?" Dijo una voz preocupada, sujetándola por los hombros para impedirle caer.
Alzó los ojos azules hasta unos ambarinos que la miraban con cierta preocupación. Melena dorada, mejillas sonrosadas y un cuerpo fornido con los músculos definidos resaltados por una discreta camiseta térmica gris. Definitivamente iba a ser un torneo muy interesante.
"Lo estoy, gracias" Respondió Anna. "Puedes soltarme" Agregó, viendo que el joven no soltaba el agarre en sus hombros.
"¡Lo siento!" Se disculpó soltándola rápidamente. Quedaron en silencio unos segundos hasta que él, previo tragar sonoramente saliva, habló de nuevo. "Kristoff Bjorgman" Se presentó, ofreciendo su mano.
"Anna Murrën" Respondió ella, aceptando su mano para estrecharla, con una sonrisa.
"¡¿Princesa Anna?! ¡Vaya! Soy un gran admirador tuyo… aunque creí que eras más gorda" Exclamó, sonrojándose furiosamente al darse cuenta de lo inoportuno que fue su último comentario. "Quiero decir que el traje te hace lucir gorda… ¡No!... Eres muy delgada…Es decir, tienes una figura muy… Mejor cierro el pico" Balbuceó nervioso, haciendo aspavientos con las manos.
"Está bien, creo que entiendo el punto" Dijo Anna, entre risitas, enternecida por el nerviosismo de aquel grandulón. "¿Bajas a desayunar?"
Kristoff asintió con la cabeza.
"Entonces vamos" Indicó la pelirroja con una gran sonrisa, señalando con la mano hacia el elegante ascensor que estaba al final del pasillo.
"He de prepárame para el eslalon paralelo si queremos seguir aquí durante ésta semana" Anunció sonriendo de lado Elsa, mientras se incorporaba de su asiento. "Nos vemos más tarde"
Kai y Gerda continuaron con sus desayunos mientras ella marcha. Para su desgracia, el acceso a la zona de equipamiento quedaba de camino a la mesa de los Westergard, casi podía sentir ese sinfín de miradas esmeralda sobre su cuerpo. Eso no debe importarte, Elsa, estás aquí por una razón, clasificar para los Olímpicos del año que viene, se recordó a sí misma, avanzando con paso firme.
"Buenos días" Saludó secamente a la comitiva.
"Buenos días, Elsa" Respondieron los mayores, ella prosiguió con su marcha.
"Buen día, alteza. Hoy luce hermosa" Dijo Kirk con una sonrisa. Si continuaba con ese accionar entonces tendría que darle la razón a Anna y aquello supondría un problema.
"Uhm… Gracias" Masculló la rubia, asintiendo con la cabeza.
"Elsa, ¿quién es ese?" Preguntó con marcada preocupación el gemelo, Hendrick, observando por encima de su hombro. Volteó ligeramente para observar como Anna entraba al comedor hablando animadamente con un muchacho rubio y fornido. Tenía que reconocer que su hermana era muy afortunada cuando de hombres se trataba.
"No lo sé" Respondió la muchacha, encogiéndose de hombros. Tuvo que morderse el labio para no reír ante la compungida expresión del pelirrojo. "Un amigo nuevo, quizás" Puntualizó con malicia.
"Eso lo veremos" Oyó decir a Hans por lo bajo, milagrosamente no había tirado sobre ella su acostumbrada retráela de burlas y comentarios ponzoñosos.
El menor de los pelirrojos salió como una flecha disparada hacia donde estaba su hermana menor, ante la mirada atónita de sus hermanos. Sólo le basto ver de reojo a Hendrick, con una rabiosa expresión en el rostro, para saber que aquel sería un torneo de lo más escandaloso.
Encogiéndose de hombros continuó su camino hasta la zona de los equipos. Al pasar por la cartelera observó un gran afiche anunciando una fiesta esa misma noche. En los torneos eso era lo más habitual, como si no fuera suficiente acción en la pista de esquí, los esquiadores solían desarrollar una activa vida nocturna. No es que a ella le molestara, simplemente la gente hacía demasiado ruido en los corredores al regresar de la parranda.
"Una fiesta. ¡iuju!" Dijo una voz a sus espaldas, con tono sarcástico. Elsa dejó escapar una risita, mientras miraba sobre su hombro.
"Lo de siempre. Nieve, música y ruido, Borc" Puntualizó la rubia.
"Y frío. ¿A quién se le ocurre poner la pista de baile en medio de la nieve?" Cuestionó el tercer pelirrojo, hundiendo las manos en sus bolsillos.
"El frío no me molesta" Sonrió Elsa, jugueteando con su trenza.
Borc sonrió de lado. De todos los hermanos, era el más parecido a Hans, o Hans a él. Serio, ordenado, médico, guapo… y comprometido. Dejó salir un suspiro.
"¿Nos vemos en la pista?" Propuso él, guiñándole un ojo.
"Sí, claro" Respondió la rubia, asintiendo con la cabeza con entusiasmo.
Lo observó avanzar hasta perderlo de vista al doblar en la esquina del corredor.
"¡Wow! Un final super reñido para el primer eslalon de la temporada, Fisher. Estos juegos prometen ser muy interesantes. Tenemos en primer lugar a la hermosa Elsa Murrën, en segundo lugar al increíble Hans Westergard y en tercer lugar el deportista revelación, Kristoff Bjorgman. Éste chico promete ser un dolor de cabeza para nuestros competidores, Fisher" Relató Alberick con entusiasmo, con la pista de snowboard de fondo, mientras los restantes competidores continuaban descendiendo por la misma.
"¡Excelente, Alberick! ¿Crees que puedas conseguir una entrevista con alguno?" Preguntó Fisher, quien se había puesto un gorrito alpino para estar a tono con la temática de aquella edición de ESPN. Era muy gracioso verlo con traje sastre y gorrito con pompón.
"Vamos a intentarlo" Asintió Alberick, mientras avanzaba entre los demás reporteros. "Señorita Murrën, ¿podría concedernos algunos segundos de su tiempo? Felicitaciones por la primer victoria, usted hace magia sobre la nieve" Dijo rápidamente, al ver a la jovencita avanzar escoltada por su entrenadora, cargando su clásica tabla color azul eléctrico con diminutos fractales dibujados.
"¡Muchas gracias!" Respondió la rubia con entusiasmo. Todos sabían que el mejor momento para entrevistarla era cuando acaba de bajar de la nieve, parecía que sobre aquel colchón blanco y frío, era libre y feliz.
"¿Cómo crees que seguirá la competencia? ¿Crees que podrás seguir ostentando tu título?" Preguntó con una sonrisa el hombre, acercando el micrófono al rostro de la muchacha.
"Uhmm… No lo sé, este año hay muy buenos esquiadores. Será cuestión de suerte" Respondió Elsa con una sonrisa que se dejaba entrever entre el cuello alto de su abrigada campera y el tope de su gorro para la nieve, sujeto por las antiparras. La naricita apenas roja le daba un toque infantil y adorable.
"Ya veo. ¿Las cosas siguen tensas entre tú y Hans?" Inquirió, alzando las cejas de manera sugestiva.
"No están tensas, esas son puras habladurías. Hans es un chico estupendo y un gran esquiador" Respondió la rubia, alzando la barbilla.
"No es lo que se comenta en las redes sociales" Siseó el reportero, afanado a la idea de sacar un jugoso chisme con el cual molestar durante toda la temporada.
"¿A quién le importa lo que se diga en las redes sociales?"Cuestionó Hans, apareciendo por su izquierda. "No somos los mejores amigos, pero nos llevamos bien, ¿verdad, Elsa?" Agregó, mirándola de soslayo.
"Claro que si" Afirmó Elsa, afianzando el agarre sobre los laterales de su tabla. Si no hubiera sido por los guantes, de seguro se hubiera cortado las manos ante la presión que estaba ejerciendo.
"Lo importante aquí es el deporte" Objetó el pelirrojo, pasando el brazo por encima de los hombros de la rubia.
La entrevista terminó y aguardaron hasta que las cámaras se hubieran retirado para soltarse.
"No vuelvas a tocarme" Gruñó entre dientes Elsa, mirándolo con enfado.
"Ya quisieras" Dijo Hans sonriendo ladinamente.
"¿Qué dijiste?" Chilló la rubia, poniendo uno de sus brazos en jarra.
"Lo que oíste. Ahora si me disculpas, debo prepararme para la noche, iré a una fiesta… con tu hermana" Canturreó, sonriendo de lado y alzando una ceja.
Elsa tensó la mandíbula ante tamaña respuesta. Debía intervenir de alguna forma, puesto que no confiaba en aquel hombre de ninguna manera.
Dejó su equipamiento en el lugar asignado, previo limpiarlo y encerarlo, de modo que estuviera listo para el día siguiente, la segunda ronda de eliminatorias. Faltaban dos rondas más antes del boardcross. El equipo de Anna ya estaba allí, si hermana había logrado el primer puesto también. Seguro estuviera preparándose para la noche, para celebrar su victoria. Meneó la cabeza con resignación, ojala pudiera ser tan jovial y animosa como ella. Anna era el centro de atención donde fuere y eso no le disgustaba, porque adoraba a su hermana por encima de todas las cosas, había sido lo mejor que hubieran dado sus padres, pero no quería verla lastimada de ninguna manera.
"Elsa, estuviste genial en la pista" La felicitó Anna ni bien puso un pie en la habitación, su hermana estaba en bata mientras iba de aquí para allá con un sinfín de ruleros en la cabeza.
"Gracias, tu también" Respondió la rubia, dejándose caer en la cama.
"¿Y ahora qué piensa hacer? ¿Noche de estudio?" Preguntó la pelirroja, observando a la mayor.
"Estaba pensando en ir a la fiesta" Anunció, volteándose para quedar de costado. Nada se comparaba con la cara de ilusión de su hermana.
"¡¿En serio?!" Chilló Anna, emocionada, abriendo grandes sus espléndidos ojos azules. "Tengo un vestido que te quedará precioso… y el maquillaje… el peinado" Comenzó, rebuscando entre sus maletas, como si fuera el día de Navidad con sus regalos.
"Lo dejo en tus manos, An" Suspiró Elsa, observándola desde su cómoda posición. No la tendrás tan fácil, Westergard número trece. Cuando menos te lo esperes, ¡BAM! Sorpresa, idiota, pensó maliciosa. Si pudiera verse en el espejo seguro tendría una expresión algo maniática, tendría que disimular frente a su hermana.
¡Hola! Uhmm éstas hermanitas me están revolucionando a los chicos, ¿es idea mía o qué?
Gracias a todos por la buena recepción de éste nuevo fic, 18 reviews en el primer capítulo es simplemente... ¡Wow! (La escritora salta sobre la cama emocionada ante la mirada escéptica de su perro, se da un cocazo contra la lámpara estilo candelabro del techo, llora y vuelve a la laptop) :3
Salma: Por supuesto! :)
Lalocanaye: Nada es igual sin el malvado Hans y, para unirte al Team Elsa, tienes que hablar con los Westergard, ellos se encargan de las admisiones. :)
Edymar Guillen: No hay fic de Frozen sin Kristoff! Habrá amor y del bueno, cuanto más se odien, más se quieren. :)
Yo01: Me alegro que te haya gustado! :)
PAUXER: Muchas gracias! :)
Jennifelsa: Es un Helsa, pero tengo el plan de ir cambiando los "puntos de vista" para saber que sucede con los demás personajes, sino es muy aburrido leer sólo de ellos dos, además no están solos en esta historia. Lamentablemente me es imposible actualizar todos los días, pero voy hacerlo lo más rápido que pueda. :)
F: Pronto, pronto! :)
Kiks Cullen: Te cuento un secreto? Tuve que hacerme una lista con los nombres y las edades, porque tampoco me los acuerdo (XD), son muchos! Me inspiré un poco en un compañero de la universidad que tenía once hermanos, con él eran doce (7 hombres y 5 mujeres), una locura! Cuando Elsa se entere de los planes de Hans… arde Troya! :)
Paradise cat: Aquí hay otra amante de los chocolates! :)
Jessie: Gracias por engancharte con la historia, el plan es hacerla divertida aún que sin perder los lineamientos de Frozen. Describir a los hermanos fue lo más divertido, son todos OC's, así que me tomé la libertad de hacerlos así. Anna está bajo el encanto de Hans, no sé durante cuánto tiempo, porque entró otro personaje en escena. No quiero spoilorear nada, así que daré mis opiniones sobre la relación entre Elsa y Hans (XD). :)
Catalina: Muchas gracias por estar al pendiente y si, no sé cuanto resista Hans, lo que su vanidad se lo permita. :)
SkyBlue05: Gracias por los halagos y por el fav! Elsa se hace querer a su modo. Estuve en la nieve (amo la nieve y el frío), pero soy pésima esquiando, aunque el snowboard me gusta mucho. :)
YamiTsukiko: Gracias por considerar interesante la idea y si, quizás Hans tenga algo más en mente respecto de Elsa, pero quién sabe! :)
Rastro del Universo: Antes que nada, gracias por los halagos y por considerar buena mi narración. La verdad, para este fic lo más divertido de organizar fueron los hermanos de Hans, quería los clásicos hermanos donde el más pequeño es una especie de gavilán pollero (el que estaba con el Gallo Claudio) que los quiere superar. La pregunta sobre Kristoff quedo respondida con este capítulo y respecto del enamoramiento de Anna, es un buen punto que se verá más adelante. :)
Frozen Fan: Te agradezco el review en mi otro fic, como no tienes usuario de FF no pude responderte. Me alegro que te parezca bien adaptado el AU y si, habrá más roces, sobre todo porque se desarrolla en un época más moderna que permite una mejor interacción entre ellos. Anímate a dejar reviews, no lo digo por mí, sino por los escritores en general, siempre tenemos la duda de si gusta o no gusta, si está bien o está mal, etc. :)
Patzylin-Donno: Sr y Sra Westergard (XD), me alegro que te guste el fic y espero que te diviertas con estos dos compitiendo entre sí. :)
JustOneMorePerson: Me alegro que se vea interesante y te juro que es divertidísimo hacer que ellos dos se lleven tan mal. :)
Miisaki-chan: Ah! Pensé que era francesa, el nombre lo tomé de una chica que una vez hizo trabajo de voluntariado conmigo y me pareció un nombre genial. La idea original iba a ser sobre patinaje sobre hielo, pero el snowboard me tentó más. :)
Saludos,
Ekishka
