Hola gente
Aqui les dejo un capitulo más de este fic al que le he puesto gran parte de mi tiempo.
Espero sus criticas y opiniones.
Que las fuerza los acompañe
*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*
Los días desde el inicio de mi aventura con los Mugiwara habían sido hilarantes, un capitán al cual todos golpeaban, un segundo al mando alcohólico, un cocinero endiosado con las mujeres, una navegante histérica, un músico muy curioso, un francotirador miedos, un doctor aún más curioso, una arqueóloga misterios y un carpintero exhibicionista.
Eran gritos, risas, fiesta por todos lados y a toda hora, al principio no negare que me molesta el hecho de que no hubiera serenidad como la que reinaba la gran parte de las veces en mi submarino, pero después fui acostumbrándome a las actitud de los Mugiwara.
La insistencia del capitán por querer unirme a sus juegos junto con los demás colmaba mi paciencia, estaba estresado, tenso y una gran tristeza invadió mi pecho todas las noches.
La ventaja de que aquellos piratas me dieran un lugar para dormir solo hacía que me evitara dar explicaciones estúpidas referentes a mis gritos y llantos a la mitad de la noche, las veces que me levantaba queriendo abrazar su cuerpo, diciendo su nombre y sobre todo deseando su ser junto al mío hacían que cada segundo me pareciera una eternidad. El encontrarme con Doflamingo haría que la herida se abriera más y más, ver a las personas que alguna vez considere familia convertidos en unos esbirros de aquel cruel pirata.
"Te quiero mucho" esas palabras hacían que todo lo malo que pesara por mi cabeza se disipara, el imaginarme esa sonrisa hacia que mi corazón se tranquilizara, como poder liberarme de este odio reprimido, ¿matando a tu hermano? Mi alianza es un espejo para llegar a Doflamingo, lo hare pagar…
-Oye Torao- dijo Luffy mientras se acercaba a Law, el médico no sabía cómo tratar con el joven ya que su excesiva energía eran mucho a lo que él estaba acostumbrado.
-¿Quieres pescar con nosotros? Pregunto el joven mientras señalaba a Ussop y Chopper que ya estaban preparando todo para iniciar la pesca.
-No Mugiwara-ya, estoy ocupado vigilando a Caesar- dijo Law mientras Luffy miraba al científico que se encontraba plácidamente dormido.
-Anda Torao vamos solo son unos minutos, además está dormido no creo que pueda escapar- Luffy jalo a Law del brazo mientras este se levantaba con pocas ganas, lo hacía para que el pequeño lo dejará de molestar.
La mañana paso rápidamente, los jóvenes se encontraban felices con el botín de su pesca, mientras Law estaba serio y volvía a sentarse cerca de Caesar para vigilarlo.
Sanji agradecido por los peces les dijo que iba a hacer un gran banquete para todos, al unísono los hombres del barco a excepción del cirujano dieron un grito y las mujeres simplemente esbozaron una sonrisa.
Sumergido en sus pensamientos, Law se quedó dormido, en sueños se veía al frente a Corazón, después de tanto tiempo lo volvía ver, las lágrimas se asomaban en ese sueño acompañadas de sollozos al saber que solo era algo momentáneo e irreal, Law sabia controlar sus sueños y pensamientos pero no por eso iba a ocultar toda la tristeza e impotencia que estos le traían.
-Cuanto has crecido Law ya eres un hombre- le decía Cora-san
-Cora-san!- Sollozaba Law mientras corría a los brazos del rubio.
Un salto hizo que despertara violentamente con lágrimas en los ojos, llevo su mano para despejarlas de su rostro.
-Tuviste una pesadilla- escucho las palabras de la Navegante muy cerca.-Deberías descansar en un mejor lugar, aquí es tranquilo pero nunca encuentras la paz necesaria para pensar en los que ya no están- dijo Nami mientras se marchaba.
Law miro a su alrededor el atardecer reinaba y su prisionero dormía serenamente. No supo cómo la pelirroja se había dado cuenta que soñaba con alguien muy querido para él, no le importo y siguió recostado en el pasto mirando el inmenso cielo y sintiendo la brisa, mientras las lagrimas volvían a sus ser. Los días desde hace 13 años eran recordatorio de que la persona a quien más le debía en esta vida ya no se encontraba, que por protegerlo dio su vida y que se sentía en deuda para poder hacer pagar a su hermano.
Pero no solo era Cora-san el que ocupaba parte de sus pensamientos, el dolor de perder a tus padres es grande y lo mismo es perder a una hermana, Law supo ese dolor al mismo tiempo y lo tenía reprimido. Pensaba en aquellos tiempos en los cuales eran felices, en donde su padre le enseñaba sus conocimientos médicos, su madre en cada momento que podía le demostraba su cariño, aunque el fuera un niño serio y sobre todo recordaba a sus pequeña hermana y los ratos alegres que pasaban juntos.
El atardecer poco a poco moría en el límite visible del mar, el cocinero llamo a todos a probar el banquete que tenía preparado con la pesca de la mañana, Law se levantó y seco sus lágrimas con un pañuelo y se dirigió al comedor, al menos eso haría que la tristeza se fuera de su ser un momento…
