Hola a todos, nuevamente.
Seré rápidamente sincero. Por un lado, estoy muy agradecido de que le hayan dado una oportunidad a esta historia. Y segundo, no saben la rabia que me ha dado hacer este capítulo, no por ser muy complicado.
Bueno…
También lo fue…
Sino por el hecho de saber que esto, y de aquí para adelante, no cumplirá con las expectativas que esperaban, algo que me había prometido a evitar. Tal vez algunos no entienda, pero si vieron un ligero cambio en el summary, es porque parecía que le estaba dando un enfoque más cómico y picante, pero cuando revisaba y pensaba en el desarrollo de la historia, vi que no sería así, o al menos no del todo.
Por lo que, solo es un pequeño aviso para que no se decepcionen de lo que podría venir, si quieren pueden dejarlo. La próxima vez pensare en una forma de no ilusionar a los que estén interesados en mis historias.
Lamento los inconvenientes.
Ahora, dejando este pequeño error. Responderé a los que dejaron review en el capítulo anterior (Es la primera vez que recibo tantos en un primer capítulo… enserio… Aunque era algo predecible por el summanry… Rayos…)
Aoinee: Muchas gracias por tu espera. Y diré nada más que no están pensando en gatitos.
azuaje120: Yo también…
Jesus-The-Devil: Realmente. Lo siento por este garrafal error. Como había dicho antes, no tenía muy claro como introducirlo, espero que esto no te desanime en leerlo, aunque lo entenderé. Y con respecto a fácil desarrollo, eso me ofendió… Un poquito… Es la primera vez que manejo un tema así. Solo espero hacerlo bien y hacerles disfrutar de la lectura.
InOuji l Cassie: Agradezco mucho su espera.
nyxdark13: Aquí esta.
DanyerCLp: Muchas gracias por tu opinión, espero que este no se te haga muy confuso, y creo que tengo que dejar de leerlo mentalmente, eso pude ocasionar algunos problemas en la redacción. Jeje…
Acabado con esto.
Dejen una review si hubo algo que les gusto o que no les gusto (me gustaría más la primera, jeje. Okno.).
Espero que lo disfruten. Que tengan un buen día.
La situación era extraña y comprometedora.
Llamarlo una posible trampa seria exagerar, pero el estado y las condiciones del lugar parecían indicar que era lo que temían, aunque no podían destacar que también fuera producto del extraño efecto mariposa, aunque sonaba poco fiable.
Pero sea como sea.
Tanto la razón por la cual el dormitorio se encontrara en dicho estado, como por qué ellos fueron los que cayeron en el lugar, podían quedar en segundo plano.
Siendo Midoriya el primero en analizar la situación buscando la solución más beneficiosa para los involucrados en el problema.
— Creo que lo mejor sería dirigirnos a la azotea de los dormitorios. Podemos bajar por la escalera de emergencia, y avisarles a los profesores del estado del lugar. — Dijo Midoriya apuntando con una mano hacia arriba, y con la otra tapándose la boca y la nariz queriendo tener el mínimo contacto con el aroma de las velas.
Los demás chicos solo asintieron con la cabeza en señal de aprobación teniendo la misma posición que el joven peliverde, dirigiéndose a las escaleras del lugar.
— ¡¿Huh?!
Destino al cual no pudieron llegar, al ser atrapados por la repentina aparición de una red encima de ellos, envolviéndolos y siendo arrastrados con una increíble fuerza alrededor de casi toda la sala, chocando con distintos muebles, sillas y algunas paredes en su recorrido, hasta acabar siendo colgados en el techo como un candelabro humano.
— ¡¿Qué mier-?!
— ¡¿P- Pero que…?! ¡¿Chicos, se encuentran bien?!
— No se muevan mucho que me aplastan…
— Ugh…
Teniendo la suerte de seguir consientes después de tan doloroso recorrido, los jóvenes empezaron a retorcerse dentro de la red en un intento desesperado por escapar de las incómodas posiciones en las que se encontraban, siendo Kirishima el que se encontraba debajo de todos con Midoriya y Kaminari siendo alejados por una pierna y un brazo por parte de Todoroki.
— ¡O- Oye, no hagas eso que duele!
— Invades mi espacio…
— ¡Tú también lo haces!
— Siento que me quedo sin aire…
— Creo que empiezo a tener claustrofobia…
Mientras que los chicos seguían con su pelea interna en búsqueda de una salida de la red.
— ¿Eh?
A un metros debajo de ellos. Se podían escuchar voces femeninas.
Un par de pies. No. Dos. No.
Cuatro pares de pies que se acercaban de forma lenta y calmada hacia la red en las que se encontraban atrapados. Soltando silenciosas risas y hablando de algo inaudible debido al estado histérico de los muchachos.
Muchachos que se calmaron cuando vieron quienes formaban el cuarteto que se les acercaba.
— Yaoyorozu.
— ¡U- Uraraka-san!
— ¿A… Ashido?
— Oh… Jirou~…
— Gracias al cielo que están aquí, no sabemos qué fue lo que paso, pero alguien parece habernos colocado una trampa. — Informaba Midoriya al ver al grupo que podría ayudarlos a salir de su estado. — Necesitamos que alguien traiga un cuchillo o algo lo suficientemente afilado para liberarnos, pero si no lo encuentran, tal vez pueden buscar el punto de origen de esta cuerda, esto debe tener alguna especie de mecanismo que nos mantenga colgados en el techo.
— Jeje…
Pero al contrario de recibir alguna respuesta positiva por parte de las chicas, solo recibió risas.
Un montón de risas ahogadas que los demás chicos pudieron escuchar, sintiéndose confundidos por la extraña respuesta de sus compañeras.
— O- Oye. ¿Qué es tan gracioso? ¿Qué no ven que estamos atrapados? — Dijo Kaminari incrédulo.
— A mí ya se me van a quedar marcas rojas en el cuerpo. — Dijo Eijiro todavía soportando el peso de sus compañeros.
— Esto es extraño… ¿Por qué las chicas no parecen estar preocupadas? — Dijo Midoriya, todavía sintiéndose shockeado por la respuesta del género femenino.
— Midoriya… — Todoroki hacia el intento de susurrar a su compañero. — No sé si te diste cuenta pero… Ellas no parecen estar dentro de sí…
— ¿Qué? — Susurraron los demás al escuchar lo que dijo el pelirrojo.
— Según lo que decía la advertencia de uso de esas velas. No es recomendable mantenerlas encendidas por más de una hora, o podría ocasionar efectos secundarios… — Argumentaba el joven Shouto.
— Es solo una acorazonada… — Se detuvo brevemente para darle una rápida mirada a las caras de las chicas que estaban presentes con ayuda de la poca luz que lograba entrar por la ventanas. Todas tenían una extraña expresión de felicidad a la vez que sus mejillas estaban ligeramente coloradas de un tono rojo intenso.
— Pero es posible que hayan caído bajo los efectos de esas velas de ketamina, al ser las únicas que se habían quedado en los dormitorios. Eso podría explicar porque las luces del lugar estaban apagados, a su vez de porque las ventanas tapadas. Incluso ellas podrían ser las que hicieron esta trampa en la que caímos. Debido a los efectos de esas velas.
Este último dato había desconcertado a los chicos.
¿Era posible que todas las chicas hubieran dejado pasar por alto tal nota de advertencia para disfrutar de los efectos relajantes de dichas velas aromáticas?
— Oigan, sé que están teniendo una linda charla y todo pero creo que primero seria salir de aquí. — Exigió Kaminari al sentirme como cada vez se hacía más pequeño por la presión que le daba la red al tener cuatro cuerpos atrapados.
— Es cierto… — Dijo Midoriya. — Debemos liberarnos para ayudar a las chicas, no sabemos que pueden hacer tras estar bajo esos efectos.
— Tranquilo. — Dijo Todoroki en su posición. — Me encargare de liberarlos.
— ¿Eh? ¿Cómo? — Pregunto Kaminari.
— Antes no podía pensar con claridad por lo repentino de la trampa y por el estado de las chicas, pero ahora sé que hacer. — Informo el medio albino agarrando con su mano derecha la parte de la cuerda que lo atrapaba.
— Tengan cuidado al bajar. — Advirtió de antemano, congelando por completo la enredadera que los aprisionaba, destruyéndose por la cantidad de peso que soportaba.
Todos los chicos cayeron del techo, algunos manteniendo el equilibrio como otros estrellándose contra el piso.
— Ugh… Eso dolerá mañana…
— ¿Por qué siento que ya me acostumbre a estas caídas?
Y las chicas, quienes habían contemplado triste como una parte de su diversión se les había acabado.
Jirou suspiro.
— Sabía que eso no los detendría. ¿En qué pensabas Ashido~?
— Eh~… Yo que sé, solo me guió de la forma en la cual se caza animales. — Se quejó la nombrada mientras agitaba su cabeza de costado a costado.
— Pobres animalitos~… — Dijo Uraraka tapándose la boca fingiendo preocupación.
— Tranquilas chicas… — Hablo Yaoyorozu, dirigiendo una sonrisa tranquila hacia las demás. — Todavía tenemos otro plan. ¿No Jirou?
La chica de los lóbulos de jacks solo pudo sonreír por la pregunta de Momo. Mientras que las demás se ponían unos grueso auriculares.
— Por supuesto, Yaomomo.
Y estirando uno de sus jacks, lo conecto a un sistema de sonido que tenía escondido en su espalda.
La diferencia con este sistema era…
— Chicos…
— ¿Eh…?
— Escuchen esto…
Que con el simple hecho de conectarlos…
— ¡AAAAAHHHHH!
— Una canción de nuestros corazones…
Sus latidos podían escucharse a una fuerza de casi 130 decibeles. Una fuerza que si bien no era ni la máxima que podía liberar Jirou.
— ¡¿Qué mier-?!
— ¡Mis oídos…!
En un cuarto cerrado. Era casi la misma fuerza de sonido que liberaba el disparo de un arma, constantemente.
— ¡Chicos…! — Gritaba el joven Kaminari al sentir como sus tímpanos vibraban casi al punto de explotar. Y era algo que no quería para ninguno de ellos. Por lo que, de manera instintiva, libera una carga de electricidad que se encargó de fundir el sistema operativo del equipo de sonido de Jirou, quien lo había soltado y desconectado antes de recibir el choque.
— Parece que no les gusta la buena música… — Bromeo Mina ladeando su cabeza hacia un costado.
— Es hora Uraraka-san… — Dijo Momo agitando su mano en señal de que se acercaran hacia ella, mientras empezaba a crear unas grandes placas de metal en sus brazos.
La joven con cabello color té solo pudo dar una gran sonrisa.
— ¡Si!
Juntando poco a poco las yemas de sus dedos.
Meñique. Anular. Medio. Índice.
— ¿U- Uraraka-san…? — Midoriya aún se estaba recuperando por el repentino ataque de sonido.
La joven se detuvo brevemente dándole una dulce sonrisa al peliverde. Sonrisa que fue bloqueada lentamente por los escudos de acero creados por Yaoyorozu, cubriéndolas en todas las direcciones ante lo que venía.
— Lo siento, Deku-kun.
Y juntado su pulgar.
— ¡¿Uh?!
Los chicos quedaron con los ojos abiertos al ver como una multitud de objetos random estaban a punto de caer sobre sus cabezas.
— ¡Cuidado!
Ni cortos ni perezosos. Los chicos empezaron a correr alrededor de la sala, esquivando, saltando y evitando cualquier objeto contundente chocara contra sus cuerpos, algunos con una mayor dificultad que otros. Pero siempre a un pelo de que un extraño objeto afiliado estaba a punto de atravesarles el cuerpo.
— ¡¿Dónde rayos sacaron tantas cosas?! — Se quejaba Kaminari sintiendo como una gran variedad de objetos llovía como granizo en invierno.
— No lo sé, pero mejor no preguntes. — Dijo Kirishima mientras mantenía activado su quirk con tal de evitar el choque de cualquier objeto cortante. Lástima que no tenía el mismo soporte con varios objetos pesados que mayormente le daban en la espalda.
El joven Todoroki, esquivando y congelando cualquier objeto cercano a impactar, había llegado a las escaleras del segundo piso, creando una capa de hielo lo suficientemente gruesa para protegerse. Aunque no se podía decir lo mismo de algunas cuantas espadas que caían, donde uno atravesó su protección cortando un ligero mechón de su cabello.
— ¡Chicos! ¡Entren!— Ordeno el joven mitad hielo y fuego, llamando la atención de sus compañeros para que se acercaran a la capa de hielo.
Midoriya siendo el primero en llegar al utilizar el Full Cowlling en su cuerpo, esquivando con gracia casi cualquier objeto que caía, aunque teniendo algunos cuantos rasguños por la abundancia de objetos pequeños de la oleada. Kaminari llegando a duras pocas antes de que una plancha le aplastara su cabeza. Y Kirishima, quien aún no había llegado al sitio.
— Maldición…
— Ah. Ah. Ah. No lo creo. — Dijo Mina, disparando un chorro de ácido a través del piso donde estaba corriendo el pelirrojo, resbalándose y estando a punto de chocar con una de las paredes del lugar.
— Whoa…
Hasta que sintió como el joven Midoriya había saltado en su rescate, tomando del cuello y llevándole debajo del techo de hielo.
— Ciérralo. — Ordeno Midoriya por inercia al entrar junto a Kirishima.
— Ok. — Respondió Todoroki, siendo su ojo la última parte que vieron las chicas, antes de desaparecer por la gruesa capa hielo.
No pasaron muchos segundos para que dejaran de escuchar como la oleada de objetos habían dejado de caer. Lo que agradecían profundamente al ver como la protección de Todoroki empezaba a ceder por quien sepa cuantas cosas hubieron caído.
— Cielos… ¿Pero qué rayos paso con la chicas? — Kaminari fue el primero en hablar, rompiendo el silencio que se había apoderado de su pequeña cúpula.
— Debe ser efectos por haber respirado esas velas aromáticas. — Dijo Todoroki recordando su corazonada.
— Si, entiendo eso… ¿Pero quién diablos hubiera esperado que ocasionara esa especie de efectos secundarios en las chicas?
— Yo tampoco estoy seguro. Pero parece ser que dichos efectos fueron más imprevistos de lo que hubiera imaginado. — Dijo Midoriya encendiendo la linterna de su celular para alumbrar el interior de la cúpula, asegurando distancias entre los chicos.
— Sea como sea, tenemos hallar una forma de escapar de ellas. Simplemente con ver esas sonrisas en sus caras da miedo. — Admitió Kaminari recordando cómo casi cada objeto afilado que estaba a punto de clavarse en su cuerpo parecía hacer estallar en risas a sus compañeras, en especial a Jirou.
— Pe- Pero no podemos hacer eso. Primero tenemos que ayudar a que las chicas se queden tranquilas y si es posible llevarlas a Recovery Girl, seguro ella sabrá cómo tratarlas… — Intento argumentar Midoriya al escuchar lo que quería hacer uno de sus compañeros, haciendo caso a su propio instinto de héroe.
— Entiendo lo que sientes Midoriya… — Intervino Kirishima mirando fijamente a Izuku.
— Entiendo que tengas el deseo de ayudarlas. Pero no sabemos que nos pueden tener preparados cuando nos acerquemos hacia ellas. — Quitándose las zapatillas, había demostrado como las suelas de sus zapatillas estaban empezando a derretirse, casi al punto de hacerlas desaparecer. Helando la sangre a más de un compañero.
— En eso tiene razón Kirishima… — Respondió Todoroki recuperando la postura por lo mostrado. — De por sí, ya es extraño que no tengan ningún impedimento propio al utilizar sus quirks contra nosotros.
— En estos momentos, no podemos estar cuestionándonos el por qué o como hicieron cada una de sus trampas. Si ellas fueron capaces de hacer esto, sea cual sea la razón, creo que ellas mismas sabrán cómo mantenerse a salvo. Después de todo, ellas fueron las que nos hicieron caer en cada una de estas cosas. — Argumento Eijiro manteniendo su mirada seria esperando poder convencer a su compañero peliverde.
Entendía ese sentimiento de su compañero, también se sentía frustrado por las palabras que salían de su boca, pero creía que era lo mejor.
— Sea utilizando los poderes de Todoroki para atraparlas. O los rayos de Kaminari para inmovilizarlas. Incluso utilizando tu propia fuerza, no sabemos si pueden tener algún contrataque sorpresa hacia nosotros. Y aunque tuviéramos éxito, tengo miedo de que podamos lastimarlas. Lo único que podemos hacer en estos momentos, es correr para mantenernos a salvo y así poder salvarlas a ellas. — Finalizo el pelirrojo sin mover ningún centímetro de su mirada decidida a lo que proponía.
El joven Midoriya solo pudo apretar el pantalón con sus puños al sentirse incapaz de poder ayudar a sus compañeras, en especial a la que podría considerar como su mejor amiga.
Para Kaminari y Todoroki tampoco les era fácil, saber que podría haber una oportunidad para ayudarlas, pero que esa vendría siendo huyendo de ellas. No sería algo que un héroe realmente haría. Ocasionado un ligero ceño fruncido en el medio albino. Como unos pequeños rayos de rabia liberados por Kaminari.
Sabían la situación.
Sabían la respuesta.
Pero el único problema era aceptarla.
— Chicos. Yo-
Pero antes de que el joven Midoriya pudiera decir algo.
Un extraño ruido seco se podía escuchar en el exterior, junto a unas voces poco audibles para sus oídos.
— Te digo que tengas cuidado, que pasa si le cruzas la cabeza a alguien con ese pica hielo.
Esto ocasionado un ligero temblor en más de uno.
— Te he dicho que he estado practicando esto con Momo-chan~…
— Ah~… que recuerdos me trae esto… De cuando vivía en mi gigantesca mansión creando esculturas de hielo.
— Je… Cosas de ricos, parece.
A su vez que hablaban cosas incoherentes, las chicas seguían golpeando y rompiendo la gruesa capa de hielo, empezando a agrietarse.
Creando un pequeño agujero cerca del rostro de Midoriya.
— Ochako está aquí~…
Otro donde de Kirishima.
— Y Mina también~…
Uno cerca de Todoroki.
— Shooooooouuuuuutooooooo~…
Y uno donde Kaminari.
— Jamming Whey~…
Esto ocasiono que la sangre de los muchachos se helara hasta al punto de llegar al bajo cero.
Si bien no quería aceptarlo. Era la mejor opción.
Todos, asintiendo mutuamente, estaban preparados para realizar su movimiento.
Y las chicas, quienes habían detenido su actividad al ver como la cúpula de hielo empezaba a temblar y ha agrietarse aún más, creyendo que era señal de su caída.
— Hum…
No podían estar más equivocadas.
Apareciendo en escena Kirishima y Midoriya, con sus puños alzados y sus respectivos quirks activados, destruyendo la gruesa cúpula de hielo que los rodeaba, junto a Kaminari y Todoroki, quienes estaban en posición de defensa ante cualquier amenaza presente. Junto a diminutos trozos de hielo que estaban en caída libre, rodeándolos e dándoles un brillo digno de una entrada épica a uno de los mayores acontecimientos en sus vidas.
Todos llenos de miradas de decisión y determinación.
Dieron un gran grito de guerra para escapar.
— ¡Corran!
A pesar de haber escuchado semejante bramido lleno de fuerza y resolución, junto a tan deslumbrante escena de aparición.
Esto solo emociono aún más a las chicas.
— Que divertido~…
