Disclaimer: Todo el universo de Harry Potter pertenece a J. K. Rowling


Este fic participa para el reto especial de aniversario "Lo bueno viene de a cuatro" del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black.


Peste

12 de julio de 1940

A los muggles les asusta aquello que es diferente, lo que sobreasa sus capacidades de entendimiento y, por lo mismo, sé que es perfectamente razonable que me teman, pero ése temor suyo debería ser demostrado con respeto y no con humillación… tal vez así sería si pudieran pensar un poco.

Como sea, ellos no entienden nuestro mundo y, en realidad, tampoco necesitan entenderlo. Son seres inferiores que temen al poder y harán lo posible por cazar a cualquier depredador que, les parezca, aceche su estabilidad, sin importar siquiera poner a su propia raza en peligro, pues pueden volver a reproducirse tal como conejos. Y justo por lo mismo son muy peligrosos.

Son una plaga, una peste. Un ente inmundo que necesita si no ser erradicado ser aislado por completo del mundo mágico.

Y también habló de esto por los nacidos de muggles y los mestizos.

La sangre no-mágica debilita la que lo es, y esta va perdiendo la habilidad generación tras generación, hasta que un día no muy lejano en el futuro toda magia desaparecerá por completo entre tantos genes carentes de ella.

La sociedad mágica está cometiendo un error en aceptar a tantas criaturas estudiar magia como si pudieran hacerlo, sólo hay que mirar a Hagrid para saber que se deberían de colocar pruebas más estrictas sobre quién es apto para estudiar y hacer magia, o simplemente para portar una varita. ¡Por Morgana que algún día va a herir seriamente a alguien con su horrenda destreza en todas las clases! (Y espero que ese alguien sea el viejo chiflado de Dumbledore).

Eso es todo lo que pondré hoy, ya es difícil encontrar un lugar apartado para escribir y no quiero tentar a la suerte y que esos detestables muggles vayan a dar con él.