Mi dulce Sueño Adolescente

Capitulo 2: Cantando Como Los Ángeles

En asilo… (tiempo actual)

Muy apasionado por mirar lo bello del lago que se encontraba en la parte de afuera del gran jardín del asilo, en donde uno podía admirar a los cisnes nadar y volar, así de admirado me encontraba, sintiendo como si mi corazón hubiese encontrado un paz serena.

Era la hora de descanso, y así como yo, muchos más en mi misma condición se encontraban caminando y paseando por los alrededores, sin embargo yo, yo me encontraba sentado en el muelle, ¿y qué hacía yo ahí? Pues bien, me encontraba esperando una vez a mi amado Kurt.

Señor Anderson, aquí viene su amigo, viene a acompañarlo –dijo muy altiva una de las enfermeras que me traía a Kurt.

Hola Kurt, ¿me recuerdas? –dije con un tono de voz muy amoroso.

Si, si me acuerdo de ti ¿somos amigos verdad? –me dijo algo confuso.

Horas antes…

Me encontraba muy preocupado por la situación de Kurt, quería preguntarle al doctor, qué tanto había avanzado la enfermedad de Kurt.

Y bien doctor, dígame ¿cómo se encuentra Kurt?, ¿ha mostrado mejoría? –dije con gran preocupación.

Señor Anderson, quiero que entienda algo: La enfermedad de Alzheimer, es un enfermedad degenerativa, y como verá, el señor Kurt progresivamente ira perdiendo sus recuerdos, cada día irá perdiendo ciertos recuerdos muy importantes, incluso si la enfermedad se pone muy agresiva, hasta podría no recordar cómo es que se come, y poco a poco su sistema nervioso, dejará de funcionar como es debido y así poco a poco sus funciones vitales dejarán de funcionar –dijo muy seriamente, el doctor.

No me diga eso doctor, yo aun no pierdo las esperanzas, Kurt es la persona a quien amor, es quien me da la razón de existir, es quien me llena de vida, su sola presencia me motiva a vivir, yo seguiré narrándole toda nuestras historia y eso no será una molestia para mí –dije muy seguro de mi, pero a la vez un tanto preocupado.

En el muelle…

Como lo dije anteriormente me encontraba muy tranquilo, aprovechando la paz que me traía el solo hecho de contemplar desde el muelle y en un sillón el hermoso lago donde los cisnes se encontraban…

¡Pues claro que somos! ¿Tan rápido te has olvidado? Ven aquí siéntate a mi lado disfrutemos de este hermoso paisaje –dije muy alegremente, mas en mi interior me moría de dolor, era otro día mas en que mi muy amado Kurt me trataba como un extraño.

Mientras conversábamos, Kurt paró un momento la conversación, y como si mirara al vacío, me miró, tomó mi mano y me dijo:

Recuerdo que tú, cada tarde me contabas una historia de dos jóvenes quienes vivieron una gran aventura, dime, ¿puedes continuar la historia? –dijo muy cortésmente.

Con mucho gusto, mi estimado amigo –dando un suspiro dije.

Hace muchos años…

Como en un comienzo le conté, conocí a Kurt cuando apenas se mostraba un poco seguro de sí, muy tímido aun por el nuevo lugar a donde se quedo para estudiar.

Era una tarde de invierno, y todos los del grupo del coro nos encontrábamos en el auditorio para poder practicar una nueva presentación en el gran concurso de canto entre coros.

Me encontraba con mis amigos Jeff, Nick, Thad y el resto del elenco, muy alegres practicábamos nuestras voces para el gran día. Mientras a lo lejos en la oscuridad de los camerinos se podía ver a un joven acercándose muy tímido.

Inmediatamente me di cuenta que alguien estaba en los camerino, dije a al resto de chicos que me iba por un momento, Salí y fui a los camerinos y muy tímido como era, observé que era Kurt, el muy tímido me decía que las voces que hacíamos era como si los ángeles cantasen. Un poco avergonzado por aquel halago, lo tomé de la mano, y él un poco evasivo no quiso que lo llevase a donde estaba los demás chicos para que pudiera presentárselos.

En cuando lo convencí, le presenté a todos los chicos del coro, él con su timidez que lo caracterizaba se acercó, y yo a su lado, apoyándolo me situé detrás de él para darle un poco de apoyo.

Entonces, Kurt se armó de valor, se paro en frente de todos y se presento muy seguro de sí, y con una voz un poco quebrada por el mismo miedo o nerviosismo, dijo su nombre:

Mucho gusto, me nombre es Kurt Hummel, tengo 16 años, estoy cursando el tercer año y dentro de poco acabare la secundaria –dijo un poco tímido con la voz quebrada.

Mientras decía esto, todos los chicos del coro le daban la bienvenida, y mostraba su apoyo para que Kurt no se sintiera nervioso.

Cuando Kurt acabo de presentarse, uno de los chicos del le pregunto a Kurt si él sabía cantar, a lo que Kurt respondió con algo de duda que si sabia cantar. Luego Kurt termino diciendo que en su antigua escuela tenía también un grupo de coro musical, pero que lamentablemente ahí no era bien tratados por los chicos de la escuela, nos comentó que también ahí mismo había un chico muy abusivo que siempre lo ofuscaba y le buscaba pelea, pero que él por su personalidad muy pacifica nunca peleaba con el chico, mas solo dejaba que le hiciera cuanta maldad se le ocurría.

Esta triste historia conmovió mucho a los chicos del grupo, quienes todos se mostraron a favor de Kurt, dándole unas palabras de apoyo e indicándole que en la Academia Dalton, los maltratos hacia los demás no está permitido, y que aquí se respeta las ideas de los demás. Mientras los chicos decían todo esto, Kurt se sintió un poco más tranquilo y un tanto feliz, porque al fin había conseguido un lugar en donde te respetan y cuidan de que la violencia no exista.

Así, ya un poco seguro de si, Kurt se animo a cantar un pequeño cover titulado "Eternal Flame" y mientras lo hacía, todos en el coro se quedaban muy maravillados por la dulce y serena voz de Kurt, era como si un ángel hubiera caído del cielo y se hubiese quedado un momento en la Tierra.

Y mientras Kurt cantaba esta canción, en un momento lleno de magia, como si el fondo musical comenzara a tocar, el resto del grupo le seguía a Kurt en los coros, y justo al final de la canción, Blaine quien a los lejos contemplaba la maravillosa voz de Kurt y además que lo miraba con una mirada llena de brillo en los ojos, muy admirado por la voz de Kurt.

Y mientras contemplaba la voz de Kurt, Blaine no dudo en poder participar de la última estrofa junto a Kurt. Y mientras la canción terminaba, muy emocionado, Blaine se quedó por un instante mirando a Kurt, y Kurt no se quedaba atrás, pues él también le correspondía la mirada, y entonces por un momento ambos se quedaron mirando entre ellos, y el silencio y la quietud los cubrió.

Pero aquel momento romántico terminó cuando el resto de los chicos, gritaban a los chicos para que volvieran en sí. Y mientras Kurt y Blaine regresaban de su mundo al mundo, los chicos en coro le pedían a Kurt que integrase el grupo, pues con una voz como la de él la victoria ya estaba asegurada.

Kurt, por su parte se mostraba un poco dudoso para aceptar aquella propuesta, y muy dudoso, se quedó mirando a todos, pero en especial a Blaine, a quien miraba con mucha admiración, y por su parte Blaine también.

Entonces, como vio que los chicos le pedían y le suplicaban a Kurt que integrase el grupo, Kurt aceptó y todos los chicos saltaron de emoción y alzaron a Kurt cargándolo y animándolo. Mientras Blaine por su parte un poco confuso, sonreí y se quedaba mirando como los demás chicos cargaban a Kurt para llevarlo hasta el salón de canto.

Así que, un nuevo integrante se había adherido al grupo de Los Silbadores, pero no era cualquier persona, pues lo que no sabía el grupo era que habían un gran amigo en quien podían confiar de su amistad. Por parte Blaine, no podía ocultar la felicidad de su corazón, y lo demostraba con cada mirada que le hacía a Kurt.

Tiempo actual…

Mientras contaban una parte de la historia, puede observar como Kurt lleno de nostalgia miran el ocaso del sol como si en su mente los recuerdos volviesen por un instante, y dando un gran suspiro volteó su rostro y me observó muy fijamente

Blaine, yo recuerdo aquella canción que dices, "Eternal Flame", recuerdo que mientras la cantaba en alguna etapa de mi vida, creo que fue en mi adolescencia, le gustaba mucho a mi madre, pero recuerdo que con esa canción conocí al primer amor de mi vida, ahhh que bellos recuerdos me trae –dijo Kurt con mucha nostalgia.

Mientras Kurt decía estas palabras, en el fondo de mi corazón, había algo que me hacia recordar que fue justo con aquella canción que conocí a Kurt como realmente era, y quedé enamorado de él.

La noche no se hacía esperar, y muy lo lejos el sol ya se ocultaba, lo que indicaba que el tiempo libre había terminado.

Muy señores, es momento de volver a sus habitaciones, la noche ya se acerca y no es bueno que dos muchachos como ustedes se encuentren en la noche, qué pensarían los demás –dijo la enfermera, con algo de picardía.

Tiene mucha razón señorita, dos muchachos como nosotros no podemos andar de noche y encima solos, que pensarían lo demás –dije con algo de gracia.

Mientras decía estas palabras y mantenía la conversación, pude observar que Kurt, se quedaba un poco callado, como si en su mente estuviera produciendo algunos recuerdos…. Mientras tanto la enfermera lo alistaba y lo acomodaba en su silla de ruedas para poder llevarlo a su habitación.