Giggles/Risilla
Mientras Marceline dejaba su guitarra contra la pared, la risilla inconfundible se acallo en el exterior. A través de la ventana vio a Simon tratando de esconderse con alguna clase de disfraz de arbusto, soltó una risilla ante lo ridículo que se veía y abrió la ventana.
- ¿Qué haces allí?
- Te escucho, me gusta tu música – Al darse cuenta que se había delatado puso sus manos sobre su boca – Quiero decir, no puedes verme, solo soy una voz en tu cabeza – Hizo señas con sus manos, como si intentará usar poderes mentales.
Con otra risilla leve y girando sus ojos desestimo el intento.
- Si te gusta entra, es mejor que quedarse afuera como un arbusto.
El rey helado la miro y con una fuerte risa corrió hacía la puerta, el pobre intento de disfraz quedando en el piso. Una vez adentro sacó de su barba palomitas de microondas y una película.
- ¡Después podríamos tomar un descanso y ver unas películas!
Con otra risilla tomo la película, un clásico de zombies.
- Me parece bien.
Tomo su guitarra y volvió a tocar con Simon disfrutando en primera fila.
Desde que había comprendido lo que había pasado no era difícil para Simon hacerla reír otra vez, incluso si era solo una risilla. La ignorancia no siempre era una bendición.
NA: Me encanta la historia de estos dos c:
