Aclaración:La historia esta hecha en la época moderna.
Los personajes no me perteneces solo la loca historia de mi loca imaginación.
-Dialogos- Pensamientos
Graciias a las personas que leyeron la historia me hizo muy feliz ver que se toman laa molestia de leerla, grax por los Reviews, Grax muchhhhhas graciias! ;)
Capitulo2:Enamorada
Kagome prefirió irse al comedor a desayunar con su familia, que seguir con una estupida discusión, no quería volver a pasar un momento triste. Largo un suspiro.
-Debería dejar de insistir con esas estupideces – se dijo así misma intentando controlar sus lagrimas. –No otra vez no.Kagome eres fuerte-
Abrió la puerta del comedor ahí se encontró a su mamá, era una señora de no mas de 40 años con el pelo negro y corto, ojos azules oscuros y muy brillantes, su rostro derramaba dulzura y amor. Sus rasgos eran de una mujer madura, sin dejar de ser comprensiva. Su tez era blanca. Enfoco su vista en la otra persona en la sala su hermano.
- Buenos días, familia – saludo la joven no muy animada
- Buenos días, hija – su madre le dirigió la vista y la miro suavemente, sabia que algo le pasaba.
- Hermana, te tardabas mucho ya tengo hambre – se quejo el chico.
- Lo siento Souta – le regalo una sonrisa algo triste. Su madre vio esa escena, prefirió no decir nada.
- Bueno entonces sentémonos, a desayunar – sugirió Naomi, la madre de Kagome.
Cada uno se fue hacia su asiento, alrededor de la gran mesa que había en el centro del comedor, esta tenía muchas pinturas en las paredes, había dos muebles donde había floreros, con hermosas flores del jardín, la habitación era de un color crema. La mesa era de color marrón oscuro, sobre ella había platos y muchas cosas mas para el desayuno.
- Kaede podrías avisar que ya estamos para desayunar – Le dijo la señora de la casa a su ama de llaves.
- Si Señora ya les aviso que les sirvan el desayuno– contesto la anciana y de dirigió hacia cocina.
- Perdón mama, ¿y papá?- pregunto curiosa la chica, al ver que no había rastros del Señor de la casa.
- Tu padre…- dudo un momento y luego siguió- tuvo que salir muy temprano a arreglar unos temas de la Corona, sabes que no me dice demasiado de las cosas que hace hija – Naomi, contesto muy sonriente.
- Bien – dijo Kagome no muy animada – mama después del desayuno ¿puedo ir a visitar a Sango? – se notaba a distancia que ella necesitaba de su amiga.
- Claro hija, no encuentro problema alguno en que vallas y siendo domingo, no debemos acudir a ningún evento.-
- Gracias mama- quiso sonar feliz, pero ni ella se lo creia.
Los tres estaban en sus lugares sin decir nada, esperando que llegaran las mucamas a servir el desayuno.
Kagome POV
Sentí cuando las puertas del comedor se abrieron, quise suponer que eran las chicas del servicio con el desayuno así que preferí no levantar la vista de mi regazo, estaba mirando mis dedos que juegan nerviosamente, al no que sirven el desayuno, alce la vista. En realidad no habían entrado las sirvientas, sino los guarda espaldas de mi familia, ahí en la sala estaban parados como siempre alrededor de la mesa pero a una distancia prudente viendo lo que hacíamos. Aparte de mi familia esta Sesshomaru y Miroku mis guarda espaldas, Inuyasha y Shippo eran los de mi hermano Souta, los de mi mama que uno creo que se llama Bankotsu y el otro Renkotsu, sino me equivoco eran hermanos. Pero eso poco importa.
Hago un paneo general de cada sujeto que se encuentra en la habitación aparte de mi familia, y inevitablemente siempre termina en el mismo lugar en el rostro de el, a veces me pregunto que es lo que tiene, porque lo miro tanto, porque no puedo evitar sentirme vulnerable y transparente a sus ojos, como si con la mirada supiera quien soy y que quiero, siento que su mirada puede desnudar mis pensamientos. Suspiro otra vez.
Vuelvo a escuchar la puerta, la curiosidad me gana y veo hacia ese lugar, ahora entraban las chicas del servicio con el desayuno, tampoco me importa mucho y ni siquiera las miro, solo a el.
- KAGOME!- me grito Souta, eso me molesto, pero decidí no pelear, pose mi mirada en mi pequeño hermano. Y tranquilamente le conteste
- Que pasa Souta! – Respire - Y ¿POR QUE ME GRITAS? – mi paciencia no dura mucho.
- Pues hermana hace como 10 minutos te estoy llamando y parece que no estas en este mundo porque no me contestabas- note en mi hermano un poco de molestia y burla, preferí no tomarle mucha importancia.
-Eh? – Me hice la desentendida – lo siento hermanito, estaba pensando – le regale una sonrisa y me puse a desayunar parecía que esa mañana iba a ser interminable y la verdad que no me gustaba nada, suspire.
- Hija ¿algo te pasa? – escuche a mí madre preguntar y solo negué con la cabeza. Debía dejar de pensar en el o terminarían mal las cosas.
Ni siquiera supe cuanto tiempo había transcurrido de la ultima pregunta de mi mama, pero mi plato seguí intacto, no tenia hambre mi estomago era un manojo de nervios y necesitaba desahogarme. Volví a mirar mi desayuno, largué otro suspiro.
-¿Te ocurre algo Kagome?, no has probado ni un bocado del desayuno y esta delicioso – mi hermanito me pregunto con una mirada de preocupación.
-No Souta – mientras lo decía negué con mi cabeza – solo no tengo mucha hambre y me duele la panza, pero no es nada grave – le sonreí para que se quede tranquilo – mejor ya me voy a lo de Sango, si es que no necesitan nada – tenia muchas ganas de hablar con mi amiga
-No hija ve, tu padre no llegara hasta tarde , igual cualquier cosa yo te mandare a llamar- mi mama siempre fue muy comprensiva.
-Bueno! – me levante de mi asiento – entonces me voy – fui hasta la punta de unas de las mesas y salude a mi mama, luego a Souta que estaba en la mitad de la mesa. – si necesitas algo me llamas – dije ya encaminada hacia la puerta del comedor que daba a la sala para poder salir. Mis dos guardaespalda salieron atrás mío.
Los mire por sobre mi hombro, Sesshomaru igual de serio que siempre, y Miroku una sonrisa de oreja a oreja, sonreí yo también.
-Se te nota feliz Miroku- estábamos pasando la sala, no recibí respuesta así que lo mire sobre mi hombro otra vez, mi vista me engañaba, no para nada mi guardaespalda que recién sonreía tontamente, ahora estaba ruborizado, me dio risa a mí también.
-Lo siento Señorita. – se disculpo por estar feliz, me pareció extraño, ya habíamos pasado la sala y estábamos camino hacia el garaje para subirnos en el coche e ir ala casa de mi amiga.
-Miroku – intente llamar su atención.
-Si Señorita Kagome – en su voz se notaba triste y con pena, eso hizo que me sintiera mal.
-Primero, no te rete por ponerte feliz, solo me causo felicidad a mí también – gire mi cabeza para verle la expresión solo unos instantes y estaba sorprendido pero yo no detuve mi paso – segundo, es evidente lo que te pasa, y eso me alegra, por que te conozco- volví a mirarle y le guiñe el ojo.
-Gracias Señorita… pero no tengo chancees, solo ilusiones, y si de eso debo vivir no me quejo- esta vez no parecía dolido su tono, sino mas bien triste.
Detuve mi paso, me voltee y lo mire directo a los ojos, estábamos pasando el pasillo que conectaba la sala con el garaje. – Miroku, séme sincero ¿la amas? – era una duda que crecía en mi cabeza.
-Si Señorita, mucho la amo- su voz salio firme y seguro, sonreí hacia ese tono, pero baje a mirada estuve así unos segundos o quizás minutos.
- Entonces porque no luchas por ella – mientras lo decía, levante la vista del piso, ambos hombre me miraron con los ojos abiertos, parecía que se le iba a salir del rostro. Cuando paso la impresión, volvieron a sus expresiones de costumbres, Miroku me regalo una sonrisa.
- Me encantaría, de verdad, pero no puedo – iba a seguir con su discurso pero…
-Creo que ya hablamos suficiente, ¿podemos seguir o nos quedaremos aquí todo el día? – era Sesshomaru quien hablaba, no se mostraba molesto, pero parecía que le incomodaba la situación. Lo mire y solo asentí. No se porque pero me dirigí hacia Miroku y lo abrace puse mis brazo sobre alrededor de su cuello el no me correspondió.
-Tienes mi apoyo, yo voy a ayudarte, lo prometo.- se lo dije en susurro para que mi otro guardaespalda no escuchara, sentí como los brazos de Miroku me abrazaban por mi cintura.
-Gracias Señorita. – su voz sonaba esperezada y feliz, eso me puso contenta, desencadene mis brazos lentamente de su cuello y bese su mejilla, lo quería mucho era un gran amigo mío, y a pesar de que el trabajaba para mi familia lo estimo mucho. Me aleje de el y pude ver la mirada de desaprobación que le dio Sesshomaru a Miroku.
-Bien, ¡vámonos!– dije no quería mas discusiones.
Por fin habíamos llegado al garaje ahí estaba el chofer con un Citroen C4 plateado, mi padre no quería llamar mucho la atención y por eso no usábamos limusina ni nada muy llamativo. El chofer Eric era un muchacho joven sino me confundo tenia 21 años era nuevo en el trabajo, tenia el pelo castaño claro y ojos del mismo color, tenia un traje al igual que mis guarda espaldas, tiene un tez morena. Es un chico muy simpático y bueno.
-Buenos días, Señorita – se notaba nervioso y eso me parecía raro porque actuaba así si alrededor de 6 meses que me conoce, decidí ignorarlo
-Buenos días, Eric – le mostré una sonrisa sincera – deseo ir ala Palacio del Sur, ¿puede ser? – pregunte
-Claro Señorita- me abrió la puerta trasera del auto, entre en el dándole un "gracias" pero creo que no lo escucho. Cuando entre cerro la puerta. Mis guardaespaldas y chofer ingresaron al auto después de mí.
Bien creo que ya puedo ir a la casa de Sango ,bien le mandare un mensaje para que este preparada,uh ¿mi bolso? Mire para todos lados no lo encontré, creoqueloolvide. Largue un suspiro, agacho la cabeza. A mí sola me pasa esto donde tenía la cabeza para olvidarme del bolso ,Dios.
- Sírvase Señorita se lo olvidaba - me dijo Sesshomaru, estirándome mi bolso. En ese momento mi rostro tenia un sonrisa de oreja a oreja, no podía creer como el se había dado cuenta. Lo tome en mis brazos y lo abrase a mi pecho cerré mis ojos no porque mi cartera importara mucho sino porque el me lo dio. – Gracias – le sonreí – no se donde tengo la cabeza que me lo olvide, muchas gracias – deje de abrazar mi cartera la deje alado mió ya estábamos en el auto, Etic al volante, Miroku en el asiento de copiloto y Sesshomaru atrás conmigocomosiempre, empezó el recorrido salimos de mi casa. Le mande el mensaje a mi amiga para avisarle mi visita.
Mi vista estaba en Sesshomaru y el estaba atento a todo lo que sucedía. No se porque extraña razón me acerque a el y le bese la mejilla. Solo fue un rose un segundo pero me hizo muy feliz, cuando retome mi lugar, aunque no me moví mucho mire afuera, no tenia el suficiente valor para enfrentarlo, para mirarle a los ojos y no derretirme en el acto, esa mirada, mas que a nada en el mundo..
Íbamos camino hacia la casa de Sango, ella es mi amiga desde que tengo memoria y uso de razón, ella no es una princesa, pero eso no me importaba. Ella era mi compañera, amiga, consejera, hermana, era todo. Ella siempre que la necesito esta. Es una chica un poco agresiva, a veces, porque le molesta las injusticias. Además, es timida con los chicos, bueno yo también soy tímida.
Ella es hija de unos de los consejeros reales de mi padre. Su madre falleció dando a luz a su hermano, ella era muy pequeña todavía y por eso no recuerda casi nada de ella. Su hermano, Kohaku, de 11 años. Es el mejor amigo de mi hermano, también se criaron juntos, aunque Souta, es tres años menor que el.
Me dije a mi misma que iba a mirar todo el trayecto por la ventanilla, pero era inevitable debía mirarlo, solo unos segundo nada mas, luego volvería mi visión a la ventanilla. Volteé a mirarlo tenia sus ojos fijos en la carretera, en todo lo que pasaba alrededor del coche. ¿Siempre había sido así? ¿Nació serio?, me reí al pensar en eso. El era el causante de mis insomnios o sueños placenteros, de mi humor bueno o malo, de mi apetito o de la ausencia de este, el provocaba mis nervios y mi tranquilidad, el causaba todo lo que tenia que ver conmigo. Todo era tan extraño para mí. Odiaba haberme enamorado perdidamente de el. Siendo tan frió, distante, serio. Éramos los polos opuestos. Pero no dicen que los apuesto de atraen. El me atraía. Pero no por su cara o su físico, me atraía lo que el era, como se movía, su sonrisa, que debo decir no la usaba mucho, sus ojos, que son como dos solos, apunto de derretirme si posaba su mirada en mi, su voz, su pelo, en fin todo el me atraía. El era todo un misterio.
Y ahí estaba mirando otra vez perdida en el. No me di cuenta cuando desvío sus ojos de la carretera, para observarme, el me miraba y yo estaba ahí congelada ante el, sin poder hacer o decir nada.
- ¿pasa algo Señorita?- me pregunto.
- Eh? – todavía no había bajado de mi nube.
- Le pregunte, si le pasa algo- me repitió. Su voz era cortante.
- Ah, no, no. No me pasa nada solo me quede pensando en algo… - mis mejillas, estaban rojas a no mas poder, me sentia un tomate. – Perdón – porque me disculpaba no lo se.
- …. No tengo nada que perdonarle… - giro su cabeza hacia la ventanilla – solo le pregunte, si le ocurría algo-
Este viaje se estaba haciendo interminable.
Solo el. En el auto, en el castillo, en mis pensamientos, solo estaba el.
Me había enamorado perdidamente de El. Si amaba a MI guardaespaldas.
Bien acá termina el capitulo numero 2 ya empecé con el tercero así que creo que pronto lo subiré,,muchas muchas graciias a todos los que len,me hacen inmensamente felizz!
Muchas Graciias,, Criiz!
