Capítulo 2: Con los bucaneros
Mientras el sol brillaba en el cielo, la joven estaba debilitada por no comer nada y estaba a punto de desmayarse. Ignoraba por completo la suerte que había pasado sus compañeras, aunque estaba atrapada en el inmenso mar infinito. Pero lo que ella no sabía, era que había un barco cerca de ella.
Pero ese barco, era una fragata en donde estaba Sesshomaru y su tripulación de bucaneros, en su mayoría holandeses, que eran el terror de los españoles.
Les acompañaban el lugarteniente Yaken, el navegante Jenkin, el contramaestre barbado Gerrit, y sus cinco mejores hombres llamados Cees, Lodewijk, Jelle, Jaap y Koert. Todos obedecían lealmente a su jefe.
Mientras estaban en ocio, uno de los piratas que estaba en uno de los mástiles vio a Rin y llamo a sus compañeros para que la vean. Su capitán no vacilo ni un minuto y ordeno que la salven.
Así, dos de los mejores hombres quienes eran Jelle y Jaap con algunos bajaron en una lancha y rescataron a la joven naufraga, que ni cortos ni perezosos, volvieron a la fragata.
Los tripulantes subieron a la joven que estaba debilitada y hambrienta, y el capitán ordeno que la lleven a su camarote, para que reponga energías.
Al estar en el camarote, Rin soltó unas lágrimas de emoción porque la hayan salvado, además que sintió como un hechizo al ver al capitán de cabello largo y platinado.
Estando a solas, Sesshomaru le pregunto a la joven:
-¿Cómo te llamas?
-Me llamo Rin y soy holandesa-Respondió.
-Soy Sesshomaru y soy el capitán de este barco bucanero ¿Cómo naufragaste?
-Nos atacaron unos piratas asesinos.
-Igual, no te hare daño.
-¿Lo dices en serio?-Pregunto la joven.
-Claro, mis hombres no hacen daño a las mujeres, porque yo se los prohíbo.
De pronto, le dieron comida y se dio un baño, del cual poco a poco iba recuperando fuerzas, y el capitán de largo cabello blanco le decía:
-No te preocupes, no te harán nada, obedecen fielmente mis órdenes.
Poco a poco, Rin se iba a adaptando a la vida a bordo de una nave pirata, y para matar el tiempo ayudaba en las tareas a los marinos, y por respeto a su capitán, la trataban bien, además que ya se sentía como una más de la tripulación.
Pero el lugarteniente Yaken comenzaba a sentir celos ya que su amo comenzaba a sentir simpatía por la joven, del cual algunos de la tripulación se burlaban de él.
En el banquete que se organizó en la noche, Rin comía amigablemente con los bucaneros que cantaban con júbilo, mientras que su capitán se mantenía sobrio y serio como siempre.
Cuando Rin estaba un poco cansada, decidió irse a dormir al camarote de Sesshomaru, mientras que este ordeno a Yaken que llamase a sus hombres para conversar mientras que la joven dormía.
Junto con sus mejores hombres reunidos en la cabina, Sesshomaru opto por ir a Tortuga primero para gastar el botín obtenido en esta travesía y después irían a la misión contra un enemigo del cual se irían preparando.
