Ahora mismo estoy en un mundo desconocido, rodeado de 2 ejércitos a punto de combatir utilizando habilidades que nunca había visto, y lo que es peor, NO VEO NINGUNA CHICA LINDA, no tiene sentido ser golpeado así, pero todo estaba bien hasta hace 2 semanas...
Prólogo 2: Un viaje inolvidable
Era el primer viaje del Segundo Club Del Voluntariado del Instituto Sakuramori. Habíamos llegado hace poco a Tokio y nos dirigíamos a la estación.
-¿Qué ocurre, Yuuno?
-Sabes que no me gustan los trenes.
-No te preocupes, yo te ayudare.
La chica bajo la cabeza sonrojada.
De pronto sentí un dolor en el pie, seguido de una ligera excitación.
-¿Qué crees que le haces a Arashiko? ¡Maldito pervertido!
-Pero senpai... – replique.
-Mio-san...
Llevamos ya bastante rato en el tren, antes de preguntar.
-¿Senpai, tiene idea de adónde vamos?
-¿Eh? Pues claro.
-Pero me da la sensación que está perdida, deberíamos pedir que nos guie...
-tuuuuuu... cerdo pervertido... ¿Dándole ordenes a Mio-sama?
Fueron sus palabras antes de empezar a golpearme, diablos –pensé- no puedo mostrar mi masoquismo en público, aunque no lo puedo evitar a medida que más me golpeaba, llegaba más a mi límite.
-Mio-san, detente, por favor...
Forzados por la presidenta de nuestro club, Isurugi Mio, bajamos en una estación al azar y empezamos a caminar sin rumbo, mientras recordaba como había empezado todo esto...
-Tarou.
-Yuuno.
Nos quedamos mirando un rato sin decirnos nada, el salón del segundo club del voluntariado estaba sumido en el silencio. Parecía que había pasado mucho tiempo desde que estuve a solas con mi mejor amiga Yuuno Arashiko.
El sonido que salió de mi boca se vio relegado por el violento abrir de la puerta.
-Arashiko, ¡por fin obtuve el permiso para hacer nuestro viaje escolar!
-¿Eh?
-Pero, ¿por qué un viaje escolar Isurugi-senpai?
-Este viaje lo hago por ti
-¿Eh? - dijimos Yuuno y yo casi al unísono
-Qqq. uuuuiiii...e.e.e..ro decir para curar tu masoquismo, no te creas el muy importante maldito cerdo asqueroso.
-¡ESTOY AHOGANDOME EN PLACER!
Cada golpe que recibía de Isurugi-senpai, mi cuerpo se iba excitando más y más, el último golpe me hizo retroceder y accidentalmente me cogí de los hombros de Yuuno.
Su rostro se puso del color de su cabello y unas pequeñas lágrimas se dibujaron en sus ojos...
-¿Yuuno? - dije con un hilo de voz
-¡NOOOOOOOOOOOOOOO! ¡ME DAN MIEDO LOS CHICOS!
Después de un par de golpes me miro arrepentida.
-Lo siento Tarou, lo he vuelto a hacer – dijo sollozando.
El solo recordar esto hacia que mi cuerpo se llenara de placer...
Un fuerte golpe en la espalda me despertó.
-Tarou cómprame un crêpe.
Al percatarme estábamos caminando en un parque repleto de gente.
Sin tener como negarme fue hacia el puesto de crêpe.
Allí vi a una pareja una chica pequeña pelirosada le exigía a su novio que le comprara un crêpe, mientras este se sonrojaba.
¿Si logro superar mi masoquismo podre estar así?
Otro golpe sacudió mi cuerpo.
-Tarou que haces ahí parado, ¡apresúrate!
Mientras disfrutaba de ese maltrato fui a comprar lo que Isurugi-senpai quería.
