Capítulo 2:

La ayudante de Ukyo

-Bueno, familia, necesito que todos cooperen con la organización de la boda -dijo Soun Tendo esa mañana, mientras tomaban desayuno-. Sr. Saotome, ustéd se hará cargo de la decoración. Nabiki, querida, necesito que vayas al café "El Gato" y encargues la comida para la celebración...
-Pero yo puedo cocinar...-dijo Kasumi.
-Oh, no querida Kasumi, tu no te preocupes por nada, nosotros nos haremos cargo de todo- dijo el Sr. Tendo sonriendo.
-Papá, yo puedo cocinar también, no es necesario que encargues la comida...-dijo Akane, animada.
Todo el mundo (excepto la dulce Kasumi) puso cara de "ay, no, ella no, por favoor". Soun intentó disimular y dijo, apenas sonriendo:
-N-no es necesario que te molestes, Akane. Es mejor que encarguemos la comida. Cocinar para tanta gente es mucho trabajo.
-Y además no queremos que ningún invitado muera envenenado- agregó Ranma por lo bajo.
-Grr, ¡ya te oí, Ranma!- gritó Akane, golpeándolo con la mesa.
Y de esa agradable forma terminó el desayuno.
-Ranma, Akane- los llamó Soun-. Ustedes se harán cargo de las invitaciones, pueden invitar a todos sus amigos. Y por favor intenten no discutir.
-está bien, papá- dijo Akane, sonriendo. Al parecer había olvidado su enojo.

En ese momento aparece el maestro Hapossai corriendo, cargando un balde con agua.
-¡Ranmaa!- grita, al tiempo que arroja el agua sobre el chico. Ranma se transforma en mujer, y el Maestro salta sobre él (ella) y lo (la) abraza.
-Ay, shi, que bonito, que bonito-decía el maestro apretando el torso del chico(a).
-Grr... ¡Ya déjeme en paaz, viejo libidinoso!- dijo Ranma chica, al tiempo que golpeaba al Maestro, que salía volando.
-Bueno...- dijo Akane, ignorando la interrupción-. Primero debemos hacer una lista de invitados.
-Buena idea. Hay que preguntarle a Kasumi a quién quiere invitar- agregó Ranma, mientras traía una tetera con agua caliente y se la echaba por la cabeza.
-Papá dijo que podíamos invitar a nuestros amigos. Estaba pensando en invitar a Ryoga, además de a Ukyo y Shampoo, por supuesto, ¿qué te parece?
-Haz lo que quieras-respondió Ranma-. A mi me da igual.
Akane lo miró molesta.
-Se supone que Ryoga es tu amigo.
Ranma iba a responder, pero Kasumi intervino, asomándose por la puerta de la cocina:
-Me parece muy bien que inviten a Ryoga, es un chico muy simpático y amable, además es amigo de Ranma-, dijo la chica sonriendo.
-Bien, voy a escribirle ahora mismo-Akane tomó una tarjeta y la pluma, y comenzó a escribir.

Algunos días después en un pueblo desconocido...
Ryoga *solo*
-Esta carta es de Akane- mira el sobre con ojos emocionados-. Reconozco su letra. Seguramente al fin reconoce lo que siente por mí.
Rasga el sobre impaciente y comienza a leer:

Querido Ryoga:
Esperando que te encuentres bien, procedemos a invitarte a nuestra boda, que se realizará el día...

La carta cae al suelo. Ryoga no se molesta en recogerla, está demasiado conmocionado. Piensa que su amada Akane se casará con otro... con Ranma...
-¡NO PUEDE SER! ¡Esto debe ser una broma de Ranma!- grita, casi llorando.- Pero... es la letra de Akane, ella es la que me invitó.
Cierra los ojos un momento para tomar una desición.
-Voy a ir- dice finalmente-. Si Akane quiere que esté ahí, estaré, no importa lo difícil o doloroso que pueda ser esto para mí. ¿Donde quedó la tarjeta?- mira para uno y otro lado buscándola-. Necesito saber el lugar y la fecha.
Finalmente encuentra la tarjeta y termina de leerla:
...se realizará el día 23 de Agosto próximo en el Dojo Tendo

Con cariño se despiden:
Kasumi Tendo y Dr. Tofu

...

-¡No puede ser!- Ryoga casi se desmaya del alivio que sintió-. Menos mal que se casa Kasumi y no Akane ^.^
-Si es así no hay problema, iré a la boda, así también podré ver a mi amada Akane-. El chico recogió sus cosas y se puso en marcha.

-Ranma, necesito que vayas al restaurante de Ukyo y compres algo para cenar- le pidió Kasumi al chico-. Con todos los preparativos para la boda no he tenido tiempo de cocinar nada-agregó entregándole el dinero.
-Claro- el chico se levantó de un salto y partió rumbo al restaurante.

-Hola, Ranma querido-, lo saludó Ukyo sonriente cuando lo vio entrar al local-. Enseguida te atiendo.
La chica estaba cocinando, como siempre. Al parecer el negocio iba muy bien, el local estaba repleto, y Ukyo parecía algo cansada.
Luego de preparar el pedido para Ranma se detuvo a charlar un momento con el chico:
-... y como ves el negocio va excelente, es una muy buena época, pero estoy un poco colapsada de trabajo- le contó mientras daba vuelta un okonomiyaki.
-¿Y no has pensado en contratar un ayudante?- le preguntó el chico de ojos azules.
Ella lo miró, y luego dijo:
-Es una buena idea, no lo había pensado-. Luego lo miró otra vez, pensativa, y agregó sonriendo: -Tal vez TÚ podrías ayudarme.
-¿Eh? ¿que? Oh, no, yo no estaba diciendo eso...- dijo Ranma retrocediendo.
-Si, y así pasaríamos más tiempo juntos-. Ukyo se acercó más a él y sonrió:- Sí, sería perfecto.
-Pero yo no puedo ayudarte...
-¿Por qué no?- Ukyo comenzaba a molestarse-. Es por Akane, ¿verdad?
-¿Qué? No, yo no he dicho eso, lo que pasa...- a Ranma no se le ocurría ninguna excusa. Ukyo lo miró arqueando las cejas
-Lo que pasa es que hay mucho trabajo con la boda de Kasumi, y debo ayudar-terminó el chico atropelladamente. Luego tomó su pedido, y con un rápido "Nos vemos, Ukyo" salió del restaurante.
La chica se quedó algo decepcionada, pero meditó el consejo de Ranma.
A la mañana siguiente colgó el siguiente cartel:
SE NECESITA COCINERO DE MEDIO TIEMPO.
PREGUNTAR CON LA DUEÑA.

A la mañana siguente apareció una chica preguntando por el anuncio. Debía de tener cerca de 15 años. Tenía el cabello castaño y ondulado, no muy largo, y grandes ojos azules. A Ukyo le pareció vagamente familiar.
-Vengo por el anuncio-dijo ella.
-Está bien, necesito que cocines un okonomiyaki en 3 minutos. Si pasas la prueba te contrato.
La chica tomó los implementos que Ukyo le tendía y comenzó a cocinar con mano experta. En menos de 3 minutos el pan japónés estaba listo. tenía muy buen aspecto, y olía delicioso.
Ukyo lo probó. También sabia bien.
-Está bien, quedas contratada. ¿Cómo te llamas?
-Sakura.
-Necesito que me digas tu apellido.
-Sólo soy Sakura- insistió la chica.
-Está bien- Ukyo la miró, sospechosa-. ¿Cuántos años tienes?
-Quince.
-Bien, necesito una autorización firmada por tus padres diciendo que te permiten trabajar.
-Vivo sola, llegué anoche a la ciudad-. La chica la miró desafiante. Ukyo sabía como se sentía Sakura, ella también había pasado casi toda su vida sin padres.
Le sonrió:
-Entonces no hay problema. Empiezas mañana, y luego discutiremos tu sueldo. Si necesitas un lugar donde quedarte, puedes hacerlo aquí, tengo una habitación de sobra.
Ella negó con la cabeza.
-Muchas gracias, pero ya tengo donde vivir- le sonrió-. ¡Nos vemos mañana!
Y sin agregar nada más, salió del local y se perdió de vista.
"qué extraño"-pensó Ukyo. "Juraría haberla visto antes, hay algo familiar en ella..."

Continuará...