La reunión con el benefactor había sido bastante positiva, eso se notaba en la amplia sonrisa que seguía manteniendo Cuddy al salir de la sala de juntas. Al caminar hacia su despacho, la decana, le comenzó a dar vueltas a la persona que le había dejado el ramo de rosas. ¿Desde cuando una decana de un hospital tiene admiradores? Se preguntaba Lisa al tiempo que pensaba que aquello era mucho más propio de las estrellas de cine o de televisión.

Por su parte House había mantenido una conversación con Wilson, sobre la relación de éste con Amber. El nefrólogo no sabía como el bueno de Jimmy podía haber caído en las redes de la zorra ambiciosa, aunque ésta parecía haber cambiado, él no se lo creía porque las personas no cambian.

Al terminar de hablar con Wilson se dirigió a su despacho a ver a sus patitos, estaban relajados sin nada que hacer ya que no tenían caso. Taub se estaba tomando un café, Kutner mirando por la ventana y 13 mirando unos informes del caso que habían resuelto unos días antes. En aquel ecosistema que era su despacho faltaba el infiltrado de la decana del hospital, Foreman.

— Veo que hoy no hay ningún enfermillo que necesite mi gran habilidad para que salve su vida mientras vosotros le torturáis con pruebas casi siempre innecesarias.

Los tres subordinados de House, al no notar que éste había entrado en el despacho levantaron la vista. Los nuevos patitos ya sabían como era su nuevo jefe, al igual que sabían no tomarse en cuenta sus comentarios por más sarcásticos o hirientes que llegaran a ser, dado el caso.

— ¿Dónde está el infiltrado de Cuddy?

— Foreman ha ido al despacho de Cuddy. Ella ha venido por aquí y lo ha reclamado

Al escuchar que Lisa había salido ya de la reunión, Greg decidió ir a su despacho para molestarla un rato y para ver que le estaba contando Foreman. Antes de salir de su despacho mandó a sus 3 subordinados pasar consulta por él, se quejaron un poco pero terminaron accediendo.

Cojeando, House llegó al despacho de la decana del Princeton Plainsboro, donde se encontró con ésta y con Foreman, los dos conversando sabe Dios sobre que, lo que si que notó Greg fue la gran sonrisa que tenía su pareja en la cara.

— Cuantas veces te he dicho que a quien tienes que hacerle caso es a papá y no a mamá

Aquellas palabras que había soltado House a Foreman hicieron que los dos ocupantes del despacho levantaran la vista hacía el nefrólogo. Cuddy con un sonrisa aunque con un poco de resignación y Foreman pensando en lo agobiante que podía llegar a ser el gran genio del diagnóstico, al cual no se quería terminar pareciendo aunque iba por ese camino.

— Buen trabajo Eric

— Gracias Cuddy

Una vez Foreman le agradeció las palabras a Lisa, éste salió en busca del equipo de House. Dentro del despacho Greg se acercó a Cuddy y al estar relativamente cerca, sin levantar sospechas si se veían interrumpidos, el doctor le preguntó sobre la reunión y sobre el porque le agradecía a Foreman. La decana le comentó sobre la reunión pero no le dijo nada sobre la felicitación a su antiguo patito.

— Pensé que habrías tirado esas flores

House se había dado cuenta que el regalo de la persona anónima estaba colocado en un bonito florero, en aquel lugar el ramo de rosas lucía impresionante. Sabía que estar molesto porque Cuddy se hubiera quedado con las flores era una tontería, también sabía que la decana solamente lo quería a él pero el que la gente no supiera que ella solamente era para él lo comenzaba a afectar.

— Son bonitas, no las voy a tirar

La decana seguía con su sonrisa, aquella imborrable desde que mantenía una relación con el que ella sabía que era el amor de su vida. Les había costado mucho dar el paso de establecerse como pareja, sobretodo a él aceptar lo que sentía por la mujer, pero ambos sabían que no podrían vivir el uno sin el otro, sin esos comentarios subidos de tono que le dedicaba House a Cuddy, sin que ella lo mandara a pasar consultas y que el no le hiciera ni caso, y lo que ambos sabían con total certeza era que no podrían estar sin tocar el uno el cuerpo del otro

— Tendrías que estar pasando consultas ya que no tienes ningún caso

— He mandado a mis patitos, así dejan tiempo libre a papá para que pase tiempo jugando con mamá a médicos

Al decir aquello House se acercó a los cristales, cerró la puerta con la llave cerro la especie de persianas que tenía el despacho, así desde fuera no se podía ver lo que dentro estaba haciendo la decana del hospital

— Greg, se puede saber que estás haciendo

— Pensé que estaba claro, ama

El nefrólogo no dijo nada más porque ya estaba cogiendo a Lisa para besarla. Ella al principio se negó al pensar en que aquello no estaba bien pero terminó cediendo al notar como Greg la había guiado hasta el sofá, de su despacho, y la estaba tumbando mientras que sus manos se colaban por entre la ropa para tocar la piel dándole y transmitiéndole placer.

Varios minutos después, ambos aun recuperándose de su furtivo y pasional encuentro, alguien intentó entrar en el despacho de Cuddy. La endocrinóloga al ver que tenía que abrir, se arregló lo mejor que pudo e instó a Greg a hacer lo mismo. Segundos después ambos estaban listos para recibir a quien estaba esperando fuera del despacho.

— James¿necesitas algo?

— ¿Has visto a House?

— Unas pocas horas sin verme y ya no puedes vivir, si es que soy tan imprescindible en tu vida Jimmy que hasta te has cogido mi versión femenina como pareja

Las palabras de Greg le llegaron a Wilson desde detrás de Cuddy. Al verlo con aquella sonrisa, después de la mala cara que tenía hacía un rato cuando lo había ido a ver a su despacho, James entendió de que iba todo aquello. En aquellos momentos se estaba dando cuenta lo ciego, o lo enamorado, que había estado hasta entonces para no darse cuenta que en el tiempo que él llevaba con Amber algo entre su amigo y su jefa, y amiga, había cambiado. No había que ser demasiado inteligente para darse cuenta que las persianas bajadas, la puerta cerrada y la espera para que le abriera, era debido a que habían estado pasando un buen rato, cosa que sus sonrisas pícaras y cómplices afirmaban.

— A solucionar vuestros problemas matrimoniales en vuestro despacho que yo tengo mucho que hacer

Dicho esto, Cuddy hecho a House de allí y Wilson como no podía ser de otro modo lo comenzó a avasallar con preguntas sobre su relación con Lisa. Greg estaba mucho más animado, después de la pasión con la que se le había entregado Cuddy su día se había arreglado completamente, tanto se había arreglado que le terminó contando a Wilson que estaba con la decana, a pesar de no contar ningún detalle íntimo.

Al cansarse de escuchar a Wilson preguntarle sobre él y Lisa salió del despacho del oncólogo. Se dirigió a la clínica a supervisar si sus patitos estaban pasando las consultas como le había ordenado. Al primero que encontró fue a Kutner que estaba mirándole las retinas a un niño, después encontró a 13 que estaba escuchando a un anciano contarle que de noche respiraba con dificultad, y finalmente en otra consulta encontró a Taub con una joven que a saber que le sucedería.

— Tus nuevos subordinados son eficientes

Se giró a ver quien le había hablado aunque ya sabía a quien pertenecía esa voz con la que trabajó más de tres años y medio. Ahí estaba su antiguo patito rubio, Robert Chase, ahora empleado en el hospital como cirujano.

— Mis patitos son unos angelitos comparados con los demonios que tenía antes: uno pijo rubio, otro negro delincuente y para terminar una santa con conciencia

Decir esto e irse de allí fue todo junto. House dejó a Chase con la réplica en la boca, no le apetecía que un antiguo miembro de su equipo le estuviera hablando sobre algo que no le interesaba en lo más mínimo. Greg se dirigió a su despacho y allí estuvo todo lo que restaba de día jugando con su pelotita y escuchando música, siempre con unos solos de guitarra impresionantes.

La noche llegó y el jefe del departamento de diagnóstico se acercó al despacho de Cuddy, estuvo un rato viéndola trabajar: firmando documentos, escribiendo cosas en el ordenador y sonriendo mientras rememoraba su encuentro de aquel mismo día en aquel mismo despacho

— Tendría que dejar de trabajar, una mujer con esa belleza estaría mejor en su casa disfrutando con su pareja y no aquí muerta de asco entre informes

— Creo que tiene razón doctor House, le haré caso y me iré a casa

Los dos médicos salieron juntos del hospital, House cogió su moto y Lisa su coche. Ambos se dirigieron a casa de la decana donde pasarían otra noche de pasión. Greg no esperó a llegar dentro de la casa, abordó a Cuddy en su coche. La mujer estaba en la gloria pero no quería hacerlo en aquel incómodo lugar así que se dirigió a su casa con House cogiéndola de la cintura y besándole el cuello hasta que llegaron a la puerta y vieron algo que hizo que Greg dejara de hacer lo que estaba haciendo.

Delante de la puerta de entrada de la casa de Lisa había una caja de bombones con una rosa roja encima y una postal que cogió House y leyó.

Lisa

Se que quizás lo de enviarte regalos, y más el mismo día, puede parecerte acoso pero es que mi mente no puede dejar de pensar en ti. Haga lo que haga siempre estás en mi mente, es imposible sacarte de ella y por ello creo necesario obsequiarte lo máximo posible.

No se como expresar lo que siento por ti, solamente puedo decirte que cada vez que te veo me olvido del resto del mundo, en mi mundo solamente existes tú. El amor es lo que tiene, te hace sentir en un mundo perfecto donde la persona a la que se ama lo gobierna todo.

Espero lograr el valor suficiente para poder expresar lo que siento por ti pero no mediante un papel escrito por mi sino para decirte cara a cara mi sentimiento aunque tenga el convencimiento que no me corresponderás, menos aun teniendo que competir con el doctor House que besa el suelo que tu pisas.

XX

Robin

Pasaron unos segundos en silencio después de aquella carta con aquellas palabras. House estaba completamente crispado, no sabía quien era el que le decía aquello a Lisa pero el día que se enterara podía comenzar a temblar porque no podía permitir semejante atrevimiento; Cuddy en cambio estaba complacida pero también un poco asombrada por semejantes palabras.

— Entremos

Aquellas palabras de la endocrinóloga hicieron entrar a House que cogió los bombones y la rosa. Una vez dentro Cuddy besó a Greg y lo guió hasta su habitación donde pasaron una gran noche de pasión y donde le dieron un buen uso a los bombones que había recibido Lisa. Un uso placentero y que incrementó su lujuria haciéndolos gozar más el uno del otro.


Otro capítulo de esta historia que como mucho tendrá 5, así que quedan tirando por lo alto 3 capitulillos más.

Podéis seguir haciendo vuestras apuestas sobre quien será Robin y podéis seguir comentando que os parece la historia.

Agradecer antes de despedirme a: Rowen de la H, aCaae, NessylovesRoger, satine011288 y tekaritzi, por dejarme sus comentarios en el primer capítulo.

Nos vemos