Dolor eterno.

Aclaración: Ningún personaje me pertenece, todos son propiedad de Stephenie Meyer. Sin fines de lucro.

Capitulo dos: A un lado de mi piel.

Un dulce aroma parecio haberse instalado en sus fosas nasales para no irse y molestarlo el resto de la clase.

Matemáticas era una asignatura aburridísima, aun no entendía como los humanos centraban sus horas de vida en eso.

El profesor le dirigió una mirada reprochadora cuando Edward aparto la vista del pizarrón y comenzó a juguetear con el lápiz que tenia en su mano echando la silla hacia atrás.

La muchacha de atrás no parecio molestarle en lo absoluto; Inclusive sonrió pícaramente cuando sintió el cuerpo masculino acercarse a su mesa.

Edward desistió de su intento vano de relajación y volvió a colocar la silla en su lugar.

Un bufido a sus espaldas, le dio a entender lo enojada que estaba la chica por haber cambiado de posición.

"Dios es tan lindo. Vamos, Amelie, imagínatelo sin camisa. Guau! Es solo cosa de ver como se le marcan los músculos en la camisa, ahora, sin pantalones. Dios… Tengo que ir al baño".

Sacudió su cabeza febrilmente intentando hacer caso omiso de los pensamientos de Amelie, cuyas hormonas se revolucionaban cuando veía a algún Cullen.

El deseo de sangre se apodero de su existencia al recordar lo bien que olía aquella humana que Alice había jurado haber visto en una de sus visiones.

Un aroma dulce, extravagante, frutal. Delicioso.

La campana retumbo en sus oídos.

Suspiro cansadoramente y cogio la mochila junto con sus libros para ir a biología, su siguiente clase. Amelie al pasar por su lado, sonrío seductoramente.

La clase parecía increíblemente más aburrida de lo normal. Inclusive más que matemáticas, toda aquella materia ya la había pasado una infinidad de veces que ya no lo recordaba, debido a todas las licenciaturas que había pasado.

El olor extravagante de la amiga de Alice inundo sus fosas nasales en el momento en el que la puerta se abrió de par en par.

Tras ella una muchacha delgada, de ojos color chocolate y cabello castaño se abrió paso a tropezones y pidiendo disculpas innecesariamente. Edward la reconoció inmediatamente por el olor, cuando iban en el auto hecho una sola vez un vistazo a su cara, y luego se dirigió a conducir.

-"Ella es Isabella Swan"- aclaro el profesor al ver que una ola de murmullos se esparcía entre sus alumnos- "Tome el favor de sentarse junto al joven Cullen por favor"- Rogó indicando con la cabeza al fondo de la clase. Bella asintió con pesar rebuscando sus cuadernos en el trayecto hasta el banco. Se sentó con pesadez sin tomar la menor atención en su compañero de puesto.

"Cullen…" Sus ojos se abrieron de par en par recordando que Alice se apellidaba asi, eso quería decir que…

La melena castaña volteo hacia su lado derecho para fijar su vista en los orbes dorados que observaban con atención al profesor.

"Edward Cullen" Pensó, una ola de calor invadió sus vírgenes mejillas haciéndola ver inocente ante la vista rebuscadora de Edward.

La chica aparto la vista avergonzada cuando Edward giro el cuello para observarla.

No le llevaría mas de tres segundos matarla y beber su sangre. La cara enfurecida de Carlisle, y la mirada triste de Esme recorrió su mente expulsando todas aquellas horrendas imágenes de la muerte de Isabella que había figurado.

Suspiro sonoramente. Todo aquello iba de mal en peor, al menor movimiento que ella hiciera, su instinto vampiresco parecía ir en aumento. Apretó con tanta fuerza el lápiz que este se quebró en su mano.

Un muchacho rubio entro corriendo al aula con un papel en la mano, el profesor le ordeno que se sentara tras Isabella y Edward.

Mike al pasar al lado de Bella, le lanzo tal mirada lujuriosa, que Bella se encogió hacia atrás.

Sus pieles se estaban rozando.

Tocándose.

Quemándose.

Se sentía tan bien, para ambos, aunque hubiese sido un mísero segundo. El cabello de Bella quedo bajo el mentón de Edward que tan solo sintió aquel mutilante olor traspasar todas sus fronteras. Ella estaba… A un lado de su piel. Mortificándolo.

Apretó con fuerza sus puños, quebrando el segundo lápiz del día. Y como iban las cosas, quedaban muchos mas instrumentos que quebrar.

La hora de biología dio paso al almuerzo. Bella intento por todos los medios escapar de Mike Newton que parecía no dejarla respirar.

Escondida en un baño, pensaba detenidamente en lo que el profesor de biología les había dicho. "Para la próxima semana haremos exámenes de sangre". Ella ¡Odiaba la sangre!

-"¿Isabella?" – La voz de Alice la saco de sus pensamientos.

-"Bella"- Mascullo recordando a duras penas su nombre.

- ¿"Almorzamos juntas"?- No parecía haber mas remedio.

Salio del baño arrastrando los pies.

Los Cullen tenían las bandejas servidas, y nadie parecía probar bocado.

Emmett y Rosalie estaban infundidos en una clara conversación sobre algo que Bella interpreto como "Boda", Alice a su lado no paraba de parlotear sobre los vestidos posibles para aquel "Casamiento".

Edward sentado frente a Bella sostenía un baso de bebida con la vista clavada en ella.

La mirada chocolate de Bella, se cruzo con la ahora ennegrecida de Edward asustándola repentinamente. Podría haber jurado que sus ojos eran… Dorados.

Bella sonrió pensando que era entupido que sus ojos cambiaran de color.

Edward apreso por centésima vez sus puños en el baso que se rompió momentáneamente.

El cuerpo del tercer objeto victima de Bella, yacía en sus blancas manos.

La sonrisa de Bella era entupidamente encantadora.

Nota:

Gracias por leer. Si te gusto, deja un reviews, si no, también.

Ojala haya sido de su agrado, que me costo escribirlo. No tenia idea de que escribir, usualmente el final de la historia es lo primero que tengo en la mente. XD, soy así. Gracias por sus comentarios; nonblondes, clara, Ari, GeliyBelly, anakarenmalfoy, nyka, y Hinata- MisaMisa-Cullen. Me encantaría volver a verlas por aquí.

Gracias!