Era la tarde y habían ido al parque. Esos niños se habian acomodado muy bien, sobre toda esa intrusa. Mariko no se despagaba de Chika y a este no parecia importarle, mas bien le gustaba, le agradaba esa niña, a pesar de que se hizo pasar por una falsa prima suya la familia de este no parecia darse cuenta de ello. Michiru los miró: Chika hamacaba a Mariko mientras esta reía. Congeniaban bien esos dos. Pero ella no podia evitar sentirse celosa, esa chiquilla estaba acaparando toda la atención de Chika.

Se dirigio hacia ellos .

-¿No crees que eres algo grande como para que él te este hamacando?-preguntó, enojada.

-¡Solo tengo siete años y no te incumbe , Estorbo!-contestó Mariko, molesta, mientras miraba hacia el lado contrario de donde se encontraba Michiru, luego, volteo a verla con triunfo-¿No será que estas celosa?

-¡No!-gritó,sin evitar sonrojarse.

-¿En serio?-preguntó la niña con suficiencia.

-¡Chicos, el picnic esta listo!-gritó Koyomi, interrumpiendo la pelea.

-¡Genial!¡Vamos, Mariko!-gritó Chika.

Michiru los vio alejarse,tomados de la mano. Ambos reían. Chika sería buen padre algun dí pudo evitar sonrojarse y sacudió la cabeza para alejar raros pensamientos de su mente.

El sol se ocultaba y formaba un hermoso color anaranjado en el cielo, pero nadie se fijaba en eso. Todos charlaban y reian.

-La comida esta deliciosa, Yoimachi-dijo Shingo.

-Eso fue porque no cocino Michiru-comentó Chika.

Michiru no contestó, se limitó a mandarle una mirada ofensiva.

-¡Tienes toda la razón Chika!-río Mariko.

-No deberias burlarte Akatsuki,sobre todo sabiendo quien es ella.

-¡Sé perfectamente quien es ella y aprende a llamarme por mi nombre!

-¡Yo te llamó como quiera, Idiota!

-¡¿Que dijiste, Basura?

Shingo no contestó, levantó un trozo de pan dispuesto a arrojarselo a su compañera. Mariko lo miro,evidentemente divertida.

-¿Realmente vas a tirarme un pedazo de pan?¡Parece como si no me conocieras!-al decirlo 20 trozos mas de comida se elevaron-¡No comiences una guerra que no podras terminar!

Todos miraban asombrados. Chika y Michiru soltaron una exclamación. A Shito practicamente se le salieron los ojos, Koyomi igual con la diferencia de que ademas se le caia de la boca la fanta que habia estado tomando.

-¿Có-có-cómo hiciste eso?- preguntó Michiru en cuanto recuperó el habla.

-¿Qué, esto?-preguntó Mariko desinteresada mientras veía los trozos de comida suspendidos por hilos invisibles-Ah, esto solo...

Un grito los despistó. Venía de la azotea de un edificio empresarial. Los ojos de Michiru se posaron en la azotea y lo vio ¡Un anillo negro! Señaló hacia alli y aviso a los demas de un nuevo zombie.

-¡Genial!¡Dinero!-gritó Chika mientras arrastraba a Michiru y Shito al interior del edificio.

-¡Oigan, esperennos!-gritó Shingo-¡Vamos Akatsuki!

-¡Tengan cuidado!-alertó Koyomi, al tiempo que veia a los niños alejarse.

Los tres (Shito,Gopher y Chika) al llegar a la azotea, vieron a la dueña de aquel grito, pero no sola. Un hombre la sostenia de la garganta mientras jugaba malevolamente con un cuchillo por el rostro de la joven, miró a los recien llegados, carne fresca, Lanzo a la mujer lejos y saltó hacia ellos. Estos lograron esquivarlo. Chika y Shito hicieron aparecer sus respectivas armas y se lanzaron a pelear, Mientras tanto, Michiru fue a socorrer a la mujer quien se había desmayado de los nervios. Los chicos intentaron varias veces herir gravemente al zombie pero este era muy rapido y esquivaba los ataques con facilidad. En un momento tomo a Shito y hundio la hoja de su cuchillo en el abdomen de este, aprovechando su dolor, le dio una tremenda patada y lo arrojo se lanzó al zombie, pero este rapidamente lo golpeo, tirandolo al suelo. Michiru fue a ayudarlo pero el hombre la agarró y la puso al lado de Chika, dispuesto a clavarselo , pero al intentar hacerlo una extraña fuerza se lo impidio.

-¡No permitire que les hagas daño!-grito una voz.

-Ustedes...-susurro Michiru.

-¡Ganemos dinero!-gritó Mariko y al instante 20 brazos invisibles salieron de ella, iluminados por la luz de las letras a las que daba la espalda. Corrio hacia el maniaco y con uno de sus brazos le hizo un gran tajo inclinado del hombro a la cintura.

Shingo trasformó su brazalete blanco en un arma y le disparo al zombie.Láser. El hombre hizo caso omiso a los disparos e intentó atacarlo. Pero un segundo antes de que el cuchillo le rebanara la cara, Mariko lo detuvo.

-¡Yo te cubro compañero!¡Vé a ayudarlos!-dijo ella con el ceño fruncido y una sonrisa.

Shingo la miró y fue hacia Shito.

-Esa herida parece grave Shito, habra que avisarle a Yuuta para que te cure-luego mirando a los otros-¿Ustedes dos estan bien?

Chika y Michiru asintieron.

-¡No vale!¿Por que a Shito lo llamas por su nombre y a mi no?-protestó Mariko.

-¡Cállate!¡Encargate del zombie!

-¿Te refieres a este?-señalo la niña, a un zombie cortado por la mitad-ya no es problema, busquemos a Koyomi y vamos a casa.

Chika llevo el alma del zombie con su katana.

-Es cierto-habló Shingo-vamos a casa, ya es de noche.