Título: ¡ぶうう! Especial de Halloween
By:SonDafneQuinnFalls.
Protagonista(s) / Pareja(s): Ayui (Ayato Yui).
Género: Romance, Comedia, Lime, Vampiros.
Sumary: Muy bien.
31 de Octubre; Halloween en pocas palabras.
¿Y si hacemos una ecuación...?
Halloween, Fiesta, Mansión Sakamaki, Los Habitantes de Dicha Mansión, Alcohol, Sentimientos.
¿Es igual a...?
Un total desmadre.
Advertencia: Lime; depende de tu sensibilidad.
Palabras: 1052 –retirando las notas iniciales y finales–.
Disclaimer: Los personajes no me pertenecen; son propiedad de Reject –mi cuarto Kami –.
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Admitelo; me perteneces...
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【REY X ANGEL】
•1:00 AM...•
Una vez en la planta alta, se dispuso a buscar una habitación en la cual poder despejar su mente.
Divisó una puerta frente suyo. Corrió hacia ella para abrirla y adentrarse al cuarto, cerrando la puerta tras si y apoyándose en esta.
¿Qué estaba pasando?
Esos no eran los Sakamaki; de eso estaba segura.
¡Claro que no eran ellos! Los Sakamaki jamás actuarían así de "simpáticos". ¡Mucho menos le dirían una declaración de amor!
Bueno, solo se gritaron entre si diciendo que ella era la propiedad de cada quien. Pero, igual contaba, ¿no?
Vale, de seguro esto era una mala jugada hecha por su subconsciente, o una alucinación suya.
¡Si! Tal vez bebió del vaso equivocado y ahora ella estaba bailando en el escenario gracias al alcohol.
Oh no.
Decaída, tanteó el lugar buscando una cama, ya que estaba todo obscuro y no veía absolutamente nada.
Sintió la colcha frente suyo. Sin importarle nada, se dejó caer y se tapó los ojos con su brazo derecho, esperando que los "posibles" síntomas del tequila pasaran por alto.
—... Hey, ¿estas despierta? —
— ¡¡KYYAAA!! —se cayó de la cama— A-auch...—se sobó la cabeza. Sabía que mañana un posible y gran chichón crecería en su coronilla.
— Oe, ¿podrías no gritar? Siento que en cualquier momento el mundo se me vendrá encima. —ahora que prestaba más atención, esa voz era de...
— ¿A-Ayato-Kun? ¿q-qué haces aquí? —oh no, que no ocurriera algo similar de lo que pasó aya abajo, que no ocurriera...
— Mas bien, ¿que haces tú aquí? Esta es mi habitación. —dijo irónico.
— ¿N-Nani...? —no, no era cierto; la habitación del ojiesmeralda tenía una mesita con un florero al lado de la puerta, y cuando entró no la vi--...
Oh.
Estaba tan apurada, que no visualizó aquel detalle presente.
— Etto, G-Gomen-Nasai Ayato-Kun... y-yo me retiro...—tenía que salir inmediatamente de ahí.
Ni siquiera la dejó avanzar un paso; se estiró para tomarla por la muñeca y atraerla hacia si, cayendo en su regazo y quedando acostados.
— ¿A-Ayato--? —
— Yui. —la mencionada se sorprendió enormemente, ¿de cuando acá le llama por su nombre?
— Ayato-Kun...—lo miró a los ojos; la única cosa que brillaba en la oscuridad.
— Yui...—oh Kami, se estaba acercando...
Entonces, ¡¿por qué no se alejaba?!
¿Curiosidad quizás...?
No se dio tiempo de responderse; el rey pelirrojo la besó.
No, la estaba besando.
¿Por qué? ¿por qué se lo permitía...?
Tal vez por que, en el fondo... le, amaba...
Si, lo amaba enormemente.
Continuó besándola, exigiendo el permiso para adentrarse a su boca con su lengua; ella inmediatamente, queriendo o no, se lo permitió.
Oh, su dulce boca, tan inexperta, tan inocente.
Él prometió ser su primera vez en todo; y así sería.
Y no, no por que fuera envidioso –bueno si, era un poco– sino; por que la amaba.
Maldición, que la anhelaba por los miles infiernos.
La amó la primera vez que la vio. La primera vez que tomó de su sangre. La primera vez que la besó en la piscina.
Al principio lo negó, pero ahora...
Lo aceptaba, la amaba con intensidad y lujuria.
Y ahora, en ese instante, se lo demostraría.
La platinada se alarmó un poco cuando él se volteó quedando arriba, pero eso no impidió continuar con su beso.
El mismo comenzó a ser más exigente, más apasionado; más erótico.
Sus frías manos pasaron por sus muslos por debajo del vestido, haciendo un recorrido por todas sus piernas.
Presuroso, le retiró las alas y la coronilla, que lo estaba empezando a fastidiar.
Después procedió a desabotonar la prenda de la chica, dejándole ver un sostén blanco y, abajo de este, unas vendas.
Oh, ¿acaso usaba vendas?
Tenía curiosidad de ver de cual tamaño eran sus pechos en realidad.
Rápidamente le retiró el sostén, y ya ansioso le rasgó las vendas, cosa que provocó un chillido a su contraria.
Oh, Sátan.
Así que... de Chichinashi no tenía mucho, ¿eh?
Bueno, no es como si las vendas hubieran estado escondiendo algo "gigantesco". Pero a diferencia de como se veía antes, era un cambio notable.
Antes, pensaba que sus senos eran diminutos; ahora, se daba cuenta que eran del tamaño promedio, inclusive un poquitín más grandes de lo regular.
Sin titubear, se llevó uno a la boca, fascinando por su textura y, ¿por que no admitirlo?, también de su olor.
Yui gimió, arqueando levemente la espalda. Se sentía entre el cielo y el infierno, ¿era pecado querer continuar?
No quería saber, temiendo no gustarle la respuesta y después arrepentirse.
— Yui...—devoró sus labios, dejándola sin aire y jadeando— Tengo que decirte esto antes de que me arrepienta. —
Vale, estaba empezando a preocuparse— ¿Aya--...? —
— Aishiteru, Yui. —la susodicha abrió los ojos de golpe.
¿Qué?
— ¡¿A-Ayato--...?! —
— Sabes lo que siento por ti, y eso te hace mía. —la volvió a besar intensamente.
Se separó jadeante, necesitaban hablar— A~yato-Kun...—
— Mía. —proclamó nuevamente sus labios con rudeza, para luego ir a su cuello y hacerla suspirar.
¿Por que no hacía nada? ¿por qué no lo detenía?
En ese momento su mente estaba cegada por absoluto placer.
— A-yato... Kun...—jadeó al sentir sus manos acariciar su intimidad por sobre sus bragas.
— Estas ansiosa...—susurró divertido, abarcando con la palma de su mano su entrada.
Soltó un gritito ante la sensación.
Oh Kami, mentiría si dijera que no quería continuar.
— A-Ayato-Kun...—lloriqueó, acercando sus caderas a los dedos del ojiesmeralda involuntariamente.
— Mierda. —se separó, retirándose la capa y las camisas, dejando ver su trabajado pero no exagerado torso— Yui, hagamos el amor...—ella abrió los ojos cual plato.
— ¿N-Nani...? —y esas palabras la atrajeron a la realidad.
No, no podía hacer eso, por muchas razones.
Oh no.
Se aterró enormemente.
No supo de donde sacó las fuerzas; pero empujó al vampiro haciéndolo a un lado y levantándose, colocando su sostén en su respectivo lugar y arreglando su vestido, para después salir y alejarse de aquello.
El pelirrojo se quedó en su lugar, sorprendido por la acción de la rubia.
¿Acaso, lo había rechazado?
¿Había rechazado a su Ore-Sama?
¡¿Lo había rechazado, a él?!
— Esto no se queda así Yui...—
Oh, pero claro que no.
Y menos cuando lo dejó con las ganas.
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¡Si! ¡odienme por no poner Hentai!¡Jjajajaj--! *cof, cof*... hay se me fue la maldad :(.
Reiji— Loca. —
Ayato— ¡Oe, yo quería continuar! —
Yui— ¡A-Ayato-Kun! —se tapa la cara avergonzada.
Ya ya niñitas dejen de llorar :v.
¿Quién será el siguiente...?
¿Les cuento algo? Después de que terminé este cap; me estaba quebrando la cabeza por acomodar el orden de todos, pero no lo logré :v.
¿Y saben como lo resolví?
Anotando los nombres en papelitos y sacándolos de uno en uno :v.
Admiren mi método :3.
¡Siguiente cap x3/!
