Hola a todos, antes de que empecéis a leer este fic quiero deciros que los personajes no me pertenecen a mí, sino a la gran Rumiko-sensei y que la historia tampoco me pertenece sino a la gran escritora Jesireth de cem(punto)zoo. Esto no es ningún plagio ya que yo estoy en total desacuerdo con eso. Yo, ladrona de almas, he pedido permiso para publicar esta historia aquí y Jesireth me lo ha concedido. Aclarados estos puntos que disfrutéis del fic: El ladrón Red Rose
Nota autora
Muchas gracias por sus post, Debido a una reciente experiencia desagradable quiero decirles algo a los lectores, eviten los plagios no son nada agradables, uno se esfuerce en escribir historias para divertirlos, pero para nosotros es desagradables que las plagien, es como si ustedes se ganaran algo con mucho esfuerzo y luego sin razón alguna se lo robara otra persona s y se lo quedara sin a ver hecho esfuerzo alguno comprenden, solo quería decirles eso. Bueno después de reflexionarlo mucho anoche decidí que voy a continuar con mis fic aunque los plagien en otros foros ¿OK? y lo voy a hacer porque amo leer historias de Inuyasha y mucho mas escribirlas es algo que me libera, me da ánimos y sobre todo me hace sentir bien ya que con ello hago que otras personas pasen un rato agradable leyendo una historia sacada de mi loca imaginación jeje, Bueno aquí les dejo el capitulo espero que lo disfruten, y obviamente les dejare imágenes...
Capitulo 2: El Baile, Kouga Ookina
– Y bien…-. aún no decía nada.
– Este… pues…-. no sabia como contestarme.
Me cansé de esperar y decidí jugar con Inuyasha un rato.
– Olvídalo, lo mejor será que le pregunte a Miroku esta noche en la fiesta.- expresé rendida.
– ¿Estas loca o que?- comento disgustado, tomo asiento junto a mi y otra vez me miró serio.- Si le preguntas a Miroku lo menos que hará será besarte.- aseguró.
– Pues entonces dime-. pedí.
– Kagome no es nada del otro mundo, en si no puedo explicarte que se siente.- comentó al final.
– Entiendo-. suspiré rendida, era obvio que no me lo diría.
– A ¿qué horas llega el lobo ese?- expresó de mala gana.
– Pues llega en la noche, sabes durante el baile-. recordé.
– Lo había olvidado, estoy algo distraído-. comentó con la mirada perdida en el cielo.
– ¿Qué te ocurre? ¿tienes fiebre?- acerque mi mano y la coloque en su frente – parece que no-. retire mi mano de allí.
– No es eso…- guardo silencio por un minuto, la brisa acaricio nuestros rostros, nuestros cabellos, en especial el lacio y largo cabello plateado de Inuyasha,
realmente era un individuo bastante apuesto, ese niño era un hombre ahora.
– Entonces ¿qué es?- expresé confundida, no entendía su actitud.
– Tu sabes que desde que éramos niños siempre he sido tu amigo y quien te protege, sin embargo cuando te cases con el sarnoso de Kouga yo ya no seré quien te
proteja, será él quien lo haga, el lobo se convertirá en tu mejor amigo-. Inuyasha sonaba realmente desanimado.
Tomé su rostro con mi mano y lo miré de un modo dulce y gentil.
– Tienes razón en algo Inuyasha, a pesar de que Kouga se convierta en mi esposo, no habrá nada en este mundo que pueda separar nuestra relación, es cierto que
su deber será cuidarme, pero lo nuestro continuara igual. Tu seguirás cuidándome como siempre porque tu eres mi amigo, mi mejor amigo y eso es algo que nadie
puede cambiar.
– Feh como eres tonta.- pronuncio levemente sonrojado.
– Gracias por cuidarme tanto-. sonreí.
Cambiamos de conversación después de eso, ambos estábamos poniéndonos al tanto de los escándalos mas recientes por parte de los pervertidos de Miroku y él. Al parecer casi lo atrapan los de la inquisición debido a que Inuyasha había tenido relaciones con una practicante de monja. Sin embargo no era ninguna "novicia" como el pensaba.
– ¿Qué usarás esta noche?- pregunte con alegría.
– Pues… mi traje rojo, y obviamente mi espada colmillo de acero, por si al imbécil de Kouga se le ocurre intentar algo contigo.- comento con desagrado.
– Ja, ja, ja tonto.- me encantaba que el me protegiera, desde la muerte de mi abuelo el siempre estuvo cuidándome, aunque eso no evitó las peleas.
– Tu de seguro te vas a poner el mismo traje amarillo de siempre, el que te hace ver mas fea de lo que ya eres.- comento solo para molestarme.
– Inuyasha.- lo mire de un modo realmente frío, Inuyasha se coloco detrás de una de las grandes rocas del jardín. – ¡Tonto!- grite.
Me fui "molesta" de allí después de todo sabia que eso era lo que quería conseguir. Camine un rato por los pasillos del palacio hasta quedarme en el balcón de mas amplio del palacio.
Me asome por el deslumbrando de inmediato el increíble jardín en el que me encontraba hacia minutos.
"Acaso es ¿qué seria tan malo ser besada? Tal vez si no lo hiciera el hombre correcto… Pero si he sido comprometida con el joven Kouga supongo que ha de ser el correcto o ¿no?"-pensé.
– Ah que confundida estoy.- suspire para mi misma.
– ¿Por qué estas confundida?- estaba tan distraída que no había notado su presencia.
– Sango.- me giré impresionada.
– Pedí que no me anunciaran jeje, dime ¿Por qué estas confundida?
Se coloco a mi lado, Sango era una chica preciosa, al pasar los años su cabello castaño se había hecho mas largo, sin contar que su sonrisa se había convertido en una técnica infalible de hacer sonreír a los demás.
– Bien, dime ¿Qué es lo que te ocurre?
– No estoy muy segura de mi compromiso con Kouga.- admití de un solo instante.
– Con que es eso…- calló por unos instantes y luego me sonrío gentilmente.- No te preocupes, conozco a Kouga y estoy segura de que en poco tiempo te enamoraras
de él, aunque no tanto como de Inuya…-se cayó de inmediato, abrí los ojos sorprendida por lo que estuvo a punto de decir.
– ¿Qué yo estoy enamorada de Inuyasha? ¿Eso ibas a decir Sango?- encare ofendida, yo quería mucho a Inuyasha pero era como mi amigo, solo eso.
– Lo lamento Kagome es que desde que éramos niñas siempre pensé que ustedes dos iban a terminar casándose.- admitió avergonzada.
– Por supuesto que no, ¿Cómo crees que voy a casarme con el hombre mas mujeriego del reino?
– Es cierto, aunque Miroku también es mujeriego, sin embargo pidió mi mano en matrimonio.- sonrió.
– Pero lo rechazaste, porque era mujeriego.- recordé.
– No solo por eso, recuerda que dice que el único modo de que yo aceptara era que demostrará que había cambiado.
– Se ha portado bien últimamente.- admití.- Pero ese no es el caso, yo he Inuyasha jamás tendremos algo, además el ya esta comprometido.- pronuncio con cierto
toque de desprecio.
– Si lo esta, con Kikyo.- extrañamente ese comentario no me gusto para nada.
– Bien lo mejor será que vayamos a vestirnos, ya esta comenzando el atardecer, y debes estar hermosa para el baile de esta noche.- me sonrió.
– Esta bien.
Nos dirigimos al vestidor del palacio, donde de inmediato fuimos atendidas por las modistas. Comenzaron a tomar medidas, y a colocar telas sobre nosotras. Nos
diseñarían los vestidos hoy mismo para que nadie mas llevara uno como nosotras.
Después de horas de estar en el modista, nos conducieron al salón para peinarnos y maquillarnos, ya cuando estuvimos listas el baile estaba dando inicio.
Sango lucia un hermoso vestido azul claro, con bordes blancos y un corsé lila, fue peinada con una cola alta, resaltando su rostro de modo que luciera su gracia belleza. Yo en cambio fui vestida con un traje rojo pastel con blanco, yo emblema dorado en el pecho y un peinado alto con caída de mi cabello. Ambas lucíamos radiantes para tan especial evento.
Sango bajo las escaleras para llegar al salón donde todos los invitados se encontraban bailando, estaba decorado con millones de luces en los muros, había lazos de color dorado, y cientos de flores para dar un aspecto primaveral y romántico a la noche. Luego de que ella fuera presentada fue mi turno.
– ¡Presentando a nuestra princesa Kagome Higurashi!- gritó el anunciador.
Las parejas que se encontraban danzando se detuvieron al instante, no aparataban su vista de encima, cosa que no me agradaba mucho.
Comencé a bajar las escaleras con lentitud, mientras buscaba con la mirada a mis amigos, ya Miroku se encontraba cortejando a Sango como era de costumbre, la cual realmente estaba sonrojada ante sus comentarios. Junto a ellos se encontraba Inuyasha acompañado de su prometida, la señorita Kikyo Mikoru la primogénita de uno de los duques mas agraciados del reino de los Taisho. Al llegar al final de las escaleras los caballeros comenzaron a ofrecerme amablemente invitaciones de baile, las cuales me vi obligada a declinar.
Me acerqué con alegría hacia mis amigos, quien uno de ellos tenía la marca de una mano en su rostro debido a una cachetada, seguramente causada por Sango.
Inuyasha tomó mi mano y deposito un tierno beso en ella, como era costumbre cada vez que veníamos a bailes.
– Luce encantadora, princesa.- cortejo con una mirada que no entendí muy bien.
– Usted también príncipe Inuyasha.- hice una reverencia de educación, luego de esto el baile continuó como si nada.
– Vaya Kagome, quien diría que ese color te habría sentado tan bien.- comentó la "encantadora" prometida de Inuyasha.
– Pues gracias lady Kikyo, yo pienso igual acerca del azul que trae puesto.- dije dulcemente. Me miró con furia cosa que ignoré.
Giré mi rostro hacia Sango y Miroku. Sango se apartó un poco de aquel libidinoso caballero y se acercó lo suficiente hasta mi oreja.
– Míralo allí esta.- con voz sigilosa y de un modo discreto estaba señalando a mi futuro esposo.
– Vaya no es para nada feo, al contrario es ciertamente muy apuesto.- admití un tanto avergonzada.
– ¿Qué tanto cuchichean?- Preguntó molesto Inuyasha.
– No es nada que te incumba.- aseguró Sango, después de todo ella conocía a la perfección el carácter de esos dos. A diferencia de mi, Sango conocía a Kouga
desde temprana edad y había sido parte del crecimiento de la relación entre Inuyasha y Kouga.
– Sango se esta acercando.- dije nerviosa.
– No te preocupes Kagome, el es muy simpático. Vamos a actuar como si nada.- sugirió.
Escuche sus pasos acercándose hasta mi cuerpo giré co lentitud hacia el. Era mas apuesto de lo que imaginaba debido al retrato, sus ojos lilas, su piel morena, y su largo cabello sostenido por una cola.
– Disculpe princesa Kagome ¿le molestaría si la invito a bailar?- preguntó con voz gentil.
Negué con la cabeza y deposité mi mano sobre la suya, para comenzar a bailar en el gran salón.
Sus pasos eran suaves y delicados, bailaba el vals a la perfección, era un muy buen bailarín.
– Es más hermosa de lo que imagine.- comentó mientras danzábamos.
– Muchas gracias.- contesté avergonzada.
– Por favor, puedo tratarla de modo cordial, el hecho de ser tan formal con mi prometida me carcome.- aseguró con una sonrisa tímida en su rostro.
– Por supuesto, la verdad no me gusta que sean tan propios conmigo. – aseguré.
– Gracias Kagome.- pronuncio como si mi nombre fuera lo mas divino del planeta.
La canción culmino al igual que nuestra danza, Kouga se acercó junto conmigo hacia donde nos encontrábamos anteriormente.
– Hola lobo sarnoso.- saludó Inuyasha con voz molesta.
– Hola bestia ¿Por qué ensucias mi baile de compromiso con tu presencia?- dijo Kouga en el mismo tonó.
Me coloque junto a Sango y Kikyo contemplando la escena tan vergonzosa.
– Ja, el simple hecho de que te encuentres aquí ya es un basural.- aseguró Inuyasha con una sonrisa en su rostro.
– ¿Quién te invito perro?- preguntó furioso.
– Para tu información, soy el mejor amigo de Kagome.- afirmó aun mas orgulloso.
– Pues después de que me case con ella te aseguró que ya no serás mas su mejor amigo.- contestó con una sonrisa en su rostro.
– Así…- dijo sarcástico.
– Claro porque al casarme con ella, seré su esposo y por la tanto también seré su mejor amigo ¿Entendiste bestia?
– Kagome jamás lo permitirá.- gruño Inuyasha.
– Muy bien ya deténganse.- anunció mi padre, quien atravesaba el gran salón hasta llegar a nosotros – este es el baile de compromiso de mi hija con el señor
Kouga, así que dejen su rivalidad para otra ocasión ¿Comprenden?- ordenó.
Ambos dejaron de discutir, se dieron la espalda con los brazos cruzados. Con razón se llevaban tan mal se parecían muchísimo en carácter, por lo menos en este aspecto. De improvisto todas las luces del baile se apagaron quedando todo en oscuridad.
Continuara__________________________
Espero que les haya gustado
Nos vemos en la próxima conty
Nota ladrona de almas
Las imágenes las encontrareis en la siguiente página:
http://foro(punto)cemzoo(punto)com/f85-fanfics-sobre-rumiko-takahashi/210628-el-ladron-red-rose(punto)html
Desearía recordar que la historia NO me pertenece a mí, sino a Jesireth de cem(punto)zoo. Gracias a todos y continuar leyendo.
