2. ME LLAMO BELLA Y SOY ADICTA A LOS COCHES
Alice POV
- Libre, libre, libre… -corrí todo lo rápido que pude jadeando hacia mi habitación para arreglarme- ¡libre!
- Relájate Alice –dijo Rosalie distraída llenando el suelo de vestidos-, ¿cuál crees que es más apropiado el negro o el rojo? –preguntó poniendo ambos sobre su cuerpo. En estos aspectos mi poder le resultaba muy beneficioso.
- El rojo –contesté sin necesidad de mirarla.
- Eso pensaba yo.
- ¿Rose? –llamó Emmett desde la puerta- ¿Has visto las llaves de mi coche?
- Las ha cogido Edward –contestó sin inmutarse.
- ¡¿Qué?! –gritó abriendo los ojos de forma desmesurada- ¡¿Por qué no me los has dicho antes?! –salió precipitado por el pasillo chocando contra una mesita que se hizo añicos al instante y no me resistí a asomarme para verlo- ¡¡Edward!!
- ¿Sí? –dijo abriendo la puerta despreocupado pero con un deje de picardía.
- ¡Devuélveme las llaves de mi coche! –exclamó furioso en su cara.
- No.
- ¡¿No?! ¡Es mi coche! ¡¡Mío!! –recriminó zarandeando a Edward por los hombros. En ese momento me fije que iba sin camisa.
- ¡Edward! –grité desde el otro extremo del pasillo llamándole la atención; ambos se giraron para mirarme por lo que Emmett dejó de sacudir al sonriente vampiro que tenía enfrente suyo pero sin soltarlo- ¡Vístete ya! Deja a Bella en paz y dile que la quiero lista en menos de dos minutos.
- ¡Ya voy! –gritó Bella desde el cuarto- ¿Edward puedes venir un momento?
- Claro –dijo haciendo ademán de entrar en la habitación.
- ¡Eh no me cambies de tema! –Emmett le zarandeo de nuevo- ¡Quiero mis llaves!
- Lo siento pero hasta que no tenga de vuelta mi Volvo –chasqueó la lengua-, tu Jeep pasa a ser mi Jeep –sonrió cerrando la puerta en las narices de Emmett que se quedó perplejo.
- ¡Emmett! –grité de nuevo señalando en mi brazo un reloj invisible; se giró maldiciendo por lo bajo camino a las escaleras.
Edward POV
- ¿Me ayudas? –preguntó Bella acercándome dos tiras de la espalda de su nuevo vestido- Edward, ¿por qué haces sufrir así al pobre?
- Con el tiempo tu también te acostumbraras a hacerlo –sonreí abrochando las tiras con un lazo-. Además yo no dije que fuera a conducir el coche –añadí apoyando mi barbilla en su hombro meneando las llaves del Jeep delante de sus ojos.
- ¡¿Puedo?! –se giró cogiéndolas emocionada.
- Puedes –asentí-, pero ten cuidado; el último coche que te regalé acabó empotrado contra la pizzería de la universidad.
- ¡No sabes cuánto te quiero! –saltó eufórica y me dio un fogoso beso- Y tranquilo –me guiñó un ojo guardándose las llaves en el bolso-, tendré cuidado. Además no es que tenga nada contra los italianos, pero creo que aquel día le hice un favor a todo el campus.
- ¡Bella! –escuché la voz ansiosa de Alice desde el piso de abajo; "si fuera por ella viviríamos todos en la planta de ropa del centro comercial".
- Ya vamos –respondí mientras salíamos de la habitación.
- Alice por favor, tranquilízate –suplicaba Jasper sujetando su mano para evitar que se acerara a la puerta del garaje.
- Será mejor que vayamos en mi coche –señaló Rosalie pintándose los labios en el espejo de la entrada-, no creo que esté en condiciones de conducir –guardó su neceser en el bolso y se dirigió hacia la puerta en cuanto nos unimos a ellos.
Bella todavía apretaba feliz mi mano, emitiendo alguna risita nerviosa de vez en cuando. Había desarrollado una temible afición por la velocidad desde que tras su transformación le regale su primer deportivo; un BMW Z4 que sufrió un pequeño accidente debido a su condición de neófita, arrancó el volante cuando intentó girar en una curva. Después de ese había tenido varios: un Audi TT que acabó prendiéndose fuego en un precipicio; un Nissan 350Z Roadster cuyo techo quedó destrozado cuando trató de pasar por debajo de un camión; y por último un Mini Cooper, estrellado contra una farola; sin contar el Volkswagen Eos del que todavía hablaban todos en la universidad.
- Rose, baja el capó –sugirió Jasper acomodándose en el asiento trasero junto a la excitada y risueña Alice.
- ¿Estás loco? –dijo retocándose el peinado en el retrovisor- Vamos Emmett sube antes de que Alice empiece a destrozarme la tapicería –le hizo caso obediente y bajó la ventanilla sacando medio cuerpo.
- Edward, cuidadito con lo que le haces a mi coche –amenazó entre dientes señalándome con el dedo y con los ojos entrecerrados.
- Te prometo que "yo" no le haré nada –sonreí poniendo cierto énfasis en la palabra "yo". Me miró confundido cuando me dirigí hacia el asiento del copiloto con una amplia sonrisa en mi rostro y entonces comprendió lo que sucedía.
- ¡¡No!! –gritó abriendo los ojos de forma desproporcionada cuando Bella abrió la puerta del conductor- ¡¡Lo destrozará!!
- Que poco confías en tu hermanita Emmett –se quejó Bella sonriente subiendo al coche, pasando las manos por el volante y el salpicadero extasiada, como si fuera un privilegio poder estar en su lugar, algo único. Si no me equivocaba hacía más de cinco meses que le había prohibido conducir, más por mi salud que por la suya ya que ella parecía disfrutar de cualquier forma mientras fuera a gran velocidad, sin importarle sufrir ningún daño aunque eso fuera algo difícil. Metió las llaves en el contacto e instintivamente me abroché el cinturón cuando el coche comenzó a gruñir escandalosamente.
- Bella por favor –suplicaba Emmett con las manos en la cara, mirando entre sus dedos como su Jeep rugía furioso-, ¡te compraré un coche! –gritó a la desesperada estirando más los brazos para acariciar el capó.
- Adiós Emmett –sonreí desde mi asiento.
- Bob… –sollozó antes de que el coche arrancara con un sonoro derrape- Mi pequeñín.
- Emmett entra en el coche –espetó Rosalie sujetándolo de la camiseta y tirando de él hacia dentro-, y deja de llamar Bob a tu Jeep, es ridículo.
- ¡Te quiero Bob! –gritó exasperado sacando la cabeza por la ventanilla mientras desaparecíamos por el camino de la entrada- ¡¡Te quiero!!
Jasper POV
- Emmett por lo que más quieras –dije tratando de controlar la sensación de miedo e impaciencia que me estaba transmitiendo continuamente-, está empezando a dolerme la cabeza.
- No puedo Jasper ¿es que no lo comprendes? –se giró mirándome cómo si fuera algo obvio- Bella está conduciendo mi Jeep, ¡Bella!
- Te repito que no le va a pasar nada –insistió Alice con voz cansada.
- ¿Cómo lo sabes? –preguntó desesperado poniéndose de rodillas sobre el asiento para vernos mejor. Le miré alzando una ceja y se dio cuenta de que había hecho una pregunta absurda.
- Emmett siéntate o te bajas aquí mismo –dijo Rosalie sin apartar la vista de la carretera.
- ¿Dónde queréis ir primero? –pregunté mientras aliviaba un poco el ambiente; en solo una tarde había sufrido más cambios de humor que en muchos años.
- Yo quiero ir a comprarme unos neumáticos nuevos –comentó Rosalie.
- ¿Habéis visto el nuevo móvil que anunciaron ayer en la tele? –dijo Emmett emocionado- Yo quiero tres.
- ¿Para qué quieres tres? –pregunté con una expresión confusa.
- No se –contestó alzando los hombros-, por si acaso.
- Pues nosotros –me giré horrorizado hacia Alice "¿ha dicho nosotros?"- iremos primero a la planta de ropa, necesito renovar mi armario urgentemente: zapatos, bolsos, vestidos, camisetas, pantalones y algún que otro sombrero. Después a la sección del hogar a buscar un sofá nuevo para el cuarto y una mesita de noche –"pero si nosotros no dormimos, ¿para qué quiere una mesita de noche?"-; a la librería de la esquina a por un libro que necesito; a la joyería a recoger el anillo que encargué; a comprar ese conjunto de lencería que vimos el otro día ¿te acuerdas Rose?; ah y también a mirar una camisa para Jasper.
- Gracias por acordarte de mí cariño –sonreí sarcástico recostándome sobre el asiento mientras pasaba el brazo por su hombro; "me espera una larga noche".
- Podríamos ir al cine –comentó Rosalie distraída-, hace tiempo que no vamos y creo que acaban de estrenar esa nueva de los mutantes y los zombies.
- Ay no Rose –dijo Alice con una mueca de asco- ¿por qué tenemos que ver siempre la película más sangrienta de todas? Yo quiero ver una de amor y de llorar.
- ¿Pero si no puedes llorar qué más te da? –recriminó- Al menos en las de terror pasas un rato emocionante.
- Y tan emocionante… -dijo Emmett de morros apoyándose en la ventanilla.
- ¿Qué tienes miedo? –pregunté divertido. La última película que vimos me la pasé entera mandando oleadas de terror a su cuerpo hasta que no pudo soportarlo y salió corriendo del cine.
- No –dijo cortante.
- Entonces perfecto –sonreí y saqué la cabeza por la ventanilla buscando a Bella pero al parecer había pisado el acelerador como de costumbre por lo que ya debía llevar cierta ventaja a Rose-. ¡Bella vamos a ir primero al cine! –grité sabiendo que lo escucharía perfectamente.
- ¡De acuerdo! –se oyó a lo lejos.
Bella POV
- Bella, ¿es necesario que corras tanto? –preguntó Edward mirándome suplicante.
- Si voy despacio –gemí molesta disminuyendo la velocidad.
- Cariño vas a más de trescientos kilómetros por hora.
- Relájate Edward –dije poniendo los ojos en blanco-, además ya hemos llegado –bajé del coche y me recosté en la puerta esperando al coche de Rosalie.
- Eres un peligro, ¿lo sabías? –susurró Edward en mi oreja.
- Exagerado –contesté dándole un fugaz beso en la punta de la nariz.
- ¿Vais a empezar otra vez? – preguntó Jasper divertido mientras bajaba del deportivo rojo de Rosalie.
- No me lo puedo creer –susurraba Emmett acariciando la chapa del Jepp medio arrodillado-, ¡está vivo! –inmediatamente se puso a abrazarlo dándole algún que otro sonoro beso.
- Enserio Emmett –espeté cruzando los brazos fingiendo estar dolida-, empiezas a ofenderme.
- No es que no confíe en ti Bella es sólo que… -se quedó pensando con la cara apoyada en la luna delantera del coche- Eres peligrosa.
- Lo ves –instó Edward divertido. Le di una palmada en el brazo y me giré hacia mis hermanas; "puede que conduzca un poquito rápido pero eso no es excusa para faltarse conmigo".
- Entonces vamos al cine ¿no? –pregunté ignorando a mi marido- ¿Qué película vemos?
- ¡Una de amor! –saltó Alice dando palmas sonriente.
- Ni hablar –interrumpió Rosalie-, una de miedo. No tengo ganas de estar dos horas viendo como dos estúpidos adolescentes discuten toda la película para terminar dándose un simple beso.
- Dicho así a mí tampoco me apetece la verdad –dijo Jasper.
- ¡Oye! –se quejó Alice cruzándose de brazos mientras Jasper la abrazaba divertido por la espalda.
- ¿Vosotros que preferís?
- La de miedo –se apresuró a decir Edward divertido pero evité su mirada sacándole la lengua.
- ¿Y tú Emmett?
- De acuerdo –dijo no muy convencido escrutando el divertido rostro de Jasper- la de miedo.
- Rose uno, Alice cero –señalo Rosalie con una sonrisa altiva mientras comenzaba a andar hacia el centro comercial.
Cruzamos el parking y nos dirigimos hacia el abarrotado cine mientras Edward y Jasper seguían con sus bromas sobre mi forma de conducir, por lo que decidí ignorarles antes de ponerme a discutir con ellos. Al acercarnos a la entrada mi vista se fue directa sobre la resplandeciente y plateada carrocería del coche que se encontraba aparcado en la cera.
- Es… -balbuceé acercándome para poder examinarlo más de cerca- ¡Es un Aston Martin DBS! –exclamé dejando entrever mi entusiasmo. Con el tiempo me había contagiado de la pasión de los Cullen por los coches y la velocidad, aunque sí que es cierto que esta última la había llevado más al límite. Era indescriptible la sensación de libertad que sentía conduciendo, no podía creer lo que me había estado perdiendo todo este tiempo con mi Chevy a ochenta kilómetros por hora. Lo mejor de todo es que gran parte de lo que sabía lo había aprendido gracias a Rosalie, con quien ahora al menos tenía algo en común para hablar y poder mejorar nuestra relación de hermanas.
- ¿Te gusta? –preguntó un joven sonriente mientras se apoyaba en la puerta de enfrente con un brazo. No le presté las más mínima atención, seguía absorta mirando las ruedas y el interior de aquella maravillosa creación.
- Me encanta –dije con la boca abierta.
- ¿Quieres dar una vuelta? –alcé la cabeza al oír el tintineo de unas llaves y reparé en la persona con la que estaba hablando. Era un chico de no más de veinte años, moreno, ojos azules, relativamente guapo y atlético; el hombre perfecto por el que todas las chicas de la universidad suspirarían. Seguía mirándome embobado con las llaves colgando de su mano así que decidí disfrutar del coche y de paso hacer rabiar un poco a Edward aprovechando mis nuevas habilidades de seducción.
- Claro –sonreí mientras rodeaba el coche deslizando un dedo por el capó y revolviendo mi cabello mientras miraba de reojo a Edward, el cual me miraba indignado apretando la mandíbula con fuerza. Me acerqué lentamente al joven y cogí las llaves de su mano con delicadeza-, pero yo conduzco –susurré en su oreja dejando que mi aliento le aturdiera.
- Va… vale –jadeó tragando saliva torpemente al tiempo que enrojecía de golpe.
Alice POV
- Chaval –dijo Emmett divertido cruzando los brazos mientras Bella subía sonriente con el joven de copiloto- estás muerto.
- Aprende tan rápido –suspiró Rosalie orgullosa.
Con un derrape el coche aceleró y en un instante desapareció por la primera esquina; me pareció observar como el pobre chico se aferraba asustado y completamente tenso al asiento.
- Si no lo mata Bella lo hará Edward –se carcajeó Emmett dando un golpe con el codo en el brazo de el aludido que ni se inmutó, miraba completamente paralizado la esquina por donde unos instantes atrás había desaparecido el coche y con Bella dentro de él.
- Hermanito tranquilo –dijo Rosalie risueña- solo trata de divertirse un poco.
- ¿Divertirse? –espetó entrecerrando los ojos.
- Ese chaval es pasto de vampiro –murmuró Emmett doblándose de la risa junto a Jasper.
- No tardará mucho en volver –dije despreocupada revisando un folleto con las películas y los horarios disponibles.
- ¿No es aquel de allí? –indicó Jasper estirando el cuello para ver el destello plateado que se acercaba esquivando los coches de la calzada a una velocidad vertiginosa.
Con un frenado seco se detuvo exactamente en frente de nosotros. Bella respiraba emocionada por su paseo mientras el joven jadeaba asustado; estaba más blanco incluso que nosotros.
- Creo que acaba de batir su propio record –señaló Emmett.
- Adoro este coche –suspiró cerrando la puerta y alisando las arrugas del vestido.
- Sí es… –el joven respiraba con dificultad y parecía que fuera a ahogarse de un momento a otro; tragaba y jadeaba constantemente- es una maravilla.
- Gracias por el paseo –sonrió dejando caer las llaves sobre la mano que él había extendido.
- Ha sido un placer –contestó con un hilo de voz. Bella se giró hacia nosotros mirando de reojo a Edward, quien parecía estar tratando de no abalanzarse sobre el joven de un momento a otro-. ¡Perdona! Una cosa eh…
- Bella.
- Sí Bella –continuó despeinándose nervioso el pelo con una mano-, me peguntaba si eh… si algún día te apetecería no sé, quedar para tomar algo o no sé –tartamudeó inseguro.
- Creo que eso no va a ser posible –saltó Edward amenazándole con su mirada mientras rodeaba la cintura de Bella por la espalda.
- Mira como defiende su territorio –rió Jasper dándole golpes con el codo a Emmett.
- Lo siento pero tendrá que ser en otro momento –sonrió Bella despidiéndose con la mano. No pude evitar reírme junto a los demás ante el comentario de Bella, el cual Edward no pasó por alto.
Entramos en el cine para ver mejor las películas que proyectaban esta semana. Sangre, sangre, amor, sangre, asesinatos, más sangre.
- ¿Qué le pasa a la gente de Hollywood con matar a la gente? –pregunté con una mueca de asco harta de tanta violencia.
- Entiéndelo hermanita –dijo Emmett apoyando su codo en mi hombro de forma casual-, es un trabajo estresante.
- No me uses como si fuera una valla Emmett –espeté lanzando su brazo lejos de mí.
- ¿Vas a seguir toda la noche enfadado? –recriminó Bella divertida acercándose a nosotros.
- ¿Cómo quieres que no me enfade después de eso? –dijo Edward abriendo los ojos de forma exagerada mientras señalaba la puerta. "Estos dos siempre están igual, ¡oh esta película es perfecta!"
- Rose, ¿no podemos ver esta en vez de la de los zombies? –supliqué haciendo un pequeño puchero- Porfa.
- Te he dicho que no.
Ambas nos sobresaltamos cuando de pronto pasó Emmett corriendo con cara de no haber roto un plato en su vida, perseguido por uno de los encargados del cine.
- ¡Eh señor espere!
- ¿Pero qué…? –exclamó confusa Rosalie siguiendo con la mirada a su marido.
- ¡Te repito que yo no he hecho nada! –gritó Emmett tratando de defenderse- ¡Me dijo que podía servirme yo sólo!
- No me lo puedo creer –bufó mi hermana dirigiéndose con paso firme hacia la puerta por la que Emmett había entrado escapando del chico.
Me crucé de brazos apoyándome en la pared de la taquilla y suspiré. Edward y Bella discutían hablando los dos a la vez y agitando los brazos de forma que no sé cómo eran capaces de entenderse; Emmett huía de la seguridad del cine mientras Rose furiosa iba tras él; y Jasper estaba pegándole puñetazos al cajero electrónico porque al parecer no quería darle dinero.
- Bien –me encogí de hombros-, si no os importa yo voy a ver la película. Estamos perdiendo el tiempo y tengo muchas cosas que hacer esta noche –dije alegre acercándome a la ventanilla-. Hola, seis entradas para la película más romántica que tengan.
hola!! como prometí aqui teneis otro capi recien sacadito del horno! me alegro que os haya gustado mi nuevo fic y que os lo paseis tan bien leyendolo como yo escribiendolo xD
Pero esto no a heho mas que empezar!! aun les quedan unas cuantas que montar por ahi... sobretodo a mi queridisimo Emmett...
(Para quien tenga curiosidad he dejado unas fotos en mi perfil de los coches de Bella)
Un besazo a todas y os espero en el proximo!
PD: REVIEWS PORFAA!! ADORO VUESTROS REVIEWS!! (tan solo hay q darle al GO! y listo... :D) OS QIERO!
Evita :)
