CAPITULO 2 - Sueños y Sirenas-
- Akemi-san, al parecer... no nos... no nos volveremos a ver- tendida en el suelo, un suelo decorado con figuras infantiles, colores, flores, mariposas, cualquiera diria que era una estancia infantil, pero tambien era un suelo destruido, como si hubiera sido parte de una zona de guerra, en una roca que sobresalia con una forma peculiar, perfectamente cortada como un cubo alargado, tan parecido a un altar, malherida, cada vez sin la posibilidad de hablar, pero sin dejar de lucir una peculiar cabellera, lindos ojos, su piel dañada, que, aun estando lastimada era muy similar a la perfeccion, Mami Tomoe decia sus ultimas palabras a Homura, quien la acompañaba en ese momento, tambien un tanto herida-... vive akemi, y confia en que, aunque no me veas fisicamente siempre estare a tu lado, porque aun somos...- las lagrimas surgieron de los ojos de Mami, y se deslizaban por su rostro, por su alegre rostro, que, aunque reflejaba, dolor, angustia y desesperacion, no dejaba de verse alegre, no dejaba de irradiar la felicidad de ser alguien con una vida plena, y alguien que tendria una muerte estando tranquila- ¡Aun somos un equipo de 4 guerreras!
Su esfuerzo fue tal que escupio sangre.
Homura la observaba con tranquilidad, con ese rostro que no refleja claramente sentimientos pero que anos hace saber que los tiene. Mami moría, su cuerpo solo lanzaba sangre, sangre por sus heridas, por sus dedos rebanados- y Homura cubria para evitar que los viera- sangre por su nariz que dentro de su rostro era la que menos habia perdido la forma, sangre por su boca que aun deformada podia transmitir palabras hermosas con sentimientos profundos, y aun asi, desangrandose por doquier, irradiaba alegria, no cualquier alegria, sino, la alegria de Mami, hermosa y sincera.
- De 5 Tomoe-san, un equipo de 5 guerreras- diciendo homura esto, Mami simplemente la miró y sonrió, probablemente no habia entendido lo que decia Homura, y murio, su alma ya no se encontraba en su cuerpo
pues, la alegria se disperso de el, Homura sonrió con paz- Ahora veo que, Tomoe realmente conocío la verdadera felicidad Kyubey, la conocío y se la llevo junto con su alma, a otro lugar, estoy segura de que eso alegrara a Madoka.
- No comprendo muchas cosas de las que dices Homura, sinembargo cada vez me haces sentir que sabes algo que yo no, pero eso, es imposible- dijo Kyubey retirandose del altar donde Mami dejo de existir - Ahora te parezca o no buscare a alguien que supla a Mami, no puedes ir sola con la carga de todo el mundo
- La escena se obscurece, cada vez todo desaparece, pero ahora siento una fria sensacion, siento como si cada vez me estuvieran cayendo agujas al cuerpo y cada una estuviera congelada - pensó Evan en su sueño y todo se volvio obscuridad - ¡MADOKA!
Evan exclamó ese nombre, despertando de ese sueño que acababa de tener, dando se cuenta de que se encontraba en la calle serca de su casa donde lo ataco ese demonio, y lo rescató aquel superheroe de cabello azul, la lluvia ahora era intensa, seguia siendo fria pero al ser tan intensa y fuerte podia irradiar un calor, ese calor de los dias que llueve y todos prefieren quedarse en casa, envueltos en sabanas y tomando algo caliente.
Se puso de pie tomo su maletin que se encontraba a algunos metros de el y se detuvo a sentir la lluvia.
- Madoka-sama, que, ¿que fue ese sueño?, mencionaron tu nombre, alguien estaba muriendo, ahi estaba...!- Evan fue interrumpido al sentir como una mano tapaba su boca, no podia ver a nadie pero sabia que era una mano, sentia los dedos persionar su boca, sentia un brazo que rodeaba su cabeza por el lado derecho y tocaba un poco de su oreja, podia sentir que alguien estaba tras el, era algo reconfortante, le hacia sentir seguridad, no sentia frio, no sentia nada que no fuera celestial y magico
- Solo he puesto un triste momento de la historia, en lugar de tu sueño, fue real, estaba sucediendo en el momento que tu lo veias, pero no era posible que hicieras algo, era un escenario al que no correspondes, no correspondiste y ni nunca corresponderas, y aun asi lo viviste, eso fue lo que pasó- la voz de Madoka en esta ocasion hacia sentir a Evan como alguien especial, era una conexion milagrosa, era diferente que las otras veces- Acepta Evan, te lo pido.
Evan guardo silencio, se puso pensativo y camino sin hacer otra expresion sin intentar cubrirse de la lluvia que ya lo habia inundado hasta los calcetines, habian pasado algunas horas desde que fue la salida del instituto y ya era bastante noche, avanzó hasta llegar a un edificio pequeño con una gran puerta, tocó al timbre y una voz algo anciana, y de actitud fria contestó atra vez de la bocina, y simplemente le dijó: "No es hora de llegar, hoy duermes fuera".
Recargo su espada sobre la pared del edificio, dejo caer su maletin y se deslizó por la pared hacia abajo, hasta llegar al suelo, suelo que estaba frio y mojado, y simplemente comenzó a dormir.
-Tu superheroe siempre estara contigo Evan- dijo una voz que Evan no pudo escuchar, y como por arte de magia un aura azul rodeo a Evan y la lluvia dejo de caer, solamente en el espacio donde el dormia- Madoka, el deberia saber todo, ¿Que te detiene para decirle?, si le dijeras quiza aceptaria tu contrato y se transformaria en una chica magica
-No seamos impacientes Sayaka-chan, el aceptara, despues de todo, yo buscare la forma de convencerlo, llegare hasta el final con tal de ver a Homura-chan con bien- este comentario de Madoka causo algo de sorpresa en Sayaka, quien observaba con ternura a Evan
- Madoka, te agradezco que me dejes verlo, el es muy parecido a Kyosuke- Sayaka sonrió- Pero me da la impresion de que no estas actuando como lo que ahora eres, debes actuar como mediadora, no abusar del poder que ahora tienes para tu bien
La presencia de Madoka se fue del lugar y el fantasma de Sayaka se quedó ahi observando al joven tirado, recordando cosas que solo ella podia comprender.
