YA AQUÍ ESTÁ EL SEGUNDO CAPITULO DE ESTA SEXOSA SERIE, ESPERO QUE LES GUSTE…

*LA CHINGASHOTAS*

Fernandito

Paula se despertó por los incandescentes rayos de sol que se colaron por su ventana, vio su celular, eran ya las 6:13 AM, nada de qué preocuparse…30 de noviembre…ya estaba descansando de su trabajo y los niños ya habían salido a vacaciones…

Hizo las cosas cotidianas del día a día, desayunar, lavar, barrer, trapear, lo normal…luego de eso vio su celular, sábado 30 de noviembre, eran ya las 8:5 AM, un día perfecto para chingar niños, desde que aceptó su atracción por los niños no había satisfecho sus necesidades pedófilas, pues…el trabajo se lo impedía, pero…ya no…

Se mordió el labio pensando en eso, pero luego se puso a pensar, ¿cuáles serían sus afortunados chingadores?, luego lo pensaría, pero…al voltear a su ventana vio a su primer pequeño y al que más quería chingarse…Fernandito, recién cumpliditos los 6 años, blanquito como ella, de ojos café claro y cabello castaño oscuro, eran tan tierno e inocente…era…perfecto…

Ella salió a la terraza, llamó al niño, el cual jugaba con sus juguetes, este miró hacia ella y como todo un niño bueno atravesó la calle y fue a la casa de en frente, al estar en frente de ella, Paula le saludó y poniéndole una mano en su hombro le dijo:

-¿ya comiste mi niño?

-no…-respondió el niño meneando la cabeza

-ahh, bueno…mira… ¡cuando ya haigas comido vienes a mi casa! ¿Sí?

-bueno…-asintió el niño quien al llamado de su madre regresó a su casa

Paula no se lo podía creer, ¡lo iba a hacer!, ¡sus sueño pedófilo se iba a cumplir!, pero bueno… había que prepararse…, pudo haber metido al niño a su casa y chingárselo de una vez…pero…su madre lo podría llamar en algún momento para comer y entonces los interrumpiría; ella se quitó toda la ropa quedando desnuda y se dirigió al armario para abrirlo, de ahí tomo una lencería muy sexi que tenía, consistía en un brasier blanco un pantie blanco con tirantes a unas sexis medias veladas, tomo una cámara y la puso encima de un cajón, quería recordar ese momento para siempre…se sentó en la cama a esperar a su invitado.

Fernandito llegó de almorzar después de guardar sus juguetes, tocó la puerta pues no se había dado cuenta de que estaba semiabierta abriéndola de golpe, el tomó la puerta antes de que chocara con la pared para evitar hacer algún daño, ya adentró su vecina le habló:

-Fernandito mi amor… ¿eres tú?

-s-si…-respondió algo apenado por lo sucedido con la puerta

-¡pasa mi amor, pasa!

El niño se dirigió a la habitación de dónde provenía la voz, Paula al verlo entrar, tan tierno e inocente se mojó, ¡sí!, ¡lo iba hacer!, ¡se iba a chingar a un niñito!, ¡y de 6 años!, sabía que esa no sería la última vez que lo haría, entonces por su mente se pasó una meta:

¡Yo no me muero si no me he chingado a 100 niños antes!

Al estar ya al frente de ella Fernandito le dijo:

-¡hola!-sonrió

-¡hola Fernandito!-le respondió también con una sonrisa

-¿para que querías que viniera?

- para pedirte un favor…

-¿Cuál?

-¿tu quisieras chingar conmigo?- se mordió el labio

-¿chingar?-el niño no entendía

A Paula le excitaba tanto esa inocencia…era tan tierno, se mojaba más de lo que ya estaba con solo verle su angelical cara, luego ella le dijo sonriendo:

-es cuando un niño como tú y una mujer como yo son novios, se quieren mucho y se demuestran su amor haciendo jueguitos en la cama…-tenía que ser lo más inocente posible o el niño no accedería

-pero tú y yo no somos novios…- el niño se confundió

-déjame y termino…cuando el niño no tiene novia entonces si una puta lo encuentra le da el amor que necesita y yo mi niño soy una puta…-abrió sus piernas

-¿Qué es una puta?-el niño se confundió aún más

Paula rodeó los ojos, ¡eran muchas preguntas!, pero…tenía que hacerlo…:

-es una mujer que le da amor a los niños sin ser su novia…

-ahh…

Paula al ver que el niño ya había entendido reiteró su pregunta:

-y bueno… ¿quieres chingar conmigo?

El niño asintió, tenía curiosidad de saber que era chingar, pero este al ver que su vecina se quitaba la ropa le preguntó:

-¿te vas a bañar?

Paula se rio ante el inocente comentario y le dijo:

-noooo, es que para chingar hay que quitarse la ropa…- le dijo poniéndole una mano en el hombro

El pequeño se extrañó ante esto, pero si era lo que había que hacer…lo haría…

Paula termino de sacarse sus medias veladas quedando desnuda ante el chiquito, esta al ver que después de quitarse la pantaloneta, el niño se le quedaba mirando sin hacer nada le preguntó:

-¿porque no te lo quitas?

-es que me vas a ver el pipí y mi mama dice que es malo mostrárselo a otras personas…

-bueno… ¡es que tu mama no lo sabe, pero a las novias y las putas también se les muestra el pipí!

El inocente niño engañado por las palabras de la vecina, se quitó su calzoncillito quedando desnudo, Paula que estaba más mojada que el océano le extendió las manos para darle un abrazo, el niño hizo lo mismo y Paula lo levantó parándolo en sus piernas; Paula le empezó a besar el cuellito a lo que él se reía pues le daba cosquillas, luego sacó su lengua y empezó a lamerlo, a lo que el niño respondió con una cara de asco, pues se le hacía algo desagradable, bajo su lengua por el pecho hasta el abdomen y llegó a la pelvis, abrazó más fuerte al niño para evitar que se resistiese y separando un poco la cabeza de la pelvis de él, dio una mirada a su flácida verguita, limpia y pequeñita, tan pura…ella entonces se acercó, tomo la punta con su lengua y luego lo metió todo en la boca, el niño en vez de patalear o gritar como pensaba Paula, se paralizó del miedo, ¿Qué estaba haciendo?, ¿se le iba a comer el pipí?, Paula solo disfrutaba de lamerlo y chuparlo ignorando al niño, este con el tiempo se fue acostumbrando a la sensación al punto de que empezó a gustarle, Paula emocionada empezó a sentir como su verguita se le endurecía e iba creciendo al punto de quedar como una roca en su boca, luego de unos segundos se separó de él dejando entre los dos un hilillo de saliva que luego se disipó, esta entonces le dijo al niño que se pusiera como los perritos, el niño algo confundido y asustado se apoyó con sus manos y sus rodillas a la cama, luego, paula poniéndose detrás de él, abrió el espacio entre sus piernas y sus nalgas, dejando ver sus bolitas, ella sintió como temblaba y entonces poniéndose al lado de él le dijo:

-oh mi niño…no te asustes…solo te estoy de mostrando mi amor…-sonrió para tranquilizarlo a lo que el niño respondió con una sonrisa nerviosa

Ella volvió a lo suyo y acercando su cara, empezó a chupar las bolitas del pequeño y este soltada pequeños quejiditos, luego le dijo que se acostara y él lo hizo, Paula entonces se agachó encima de él y para buscar apoyo puso su mano encima del pecho del niño, tomo su verguita y la introdujo en la en la entrada de su vagina, después, se dejó caer sobre el niño y este al perder su virginidad soltó un gritico de dolor, Paula empezó a moverse de arriba hacia abajo apoyándose en su pecho, se mordía el labio al sentir el miembro del niño saliendo y entrando de su vagina, ella gemía de placer mientras el pequeño soltaba quejiditos, luego de unos minutos de sexo pedófilo, empezó a acelerar su ritmo mientras que sus paredes vaginales apretaban la verguita del chiquillo sin piedad, luego fue acelerando más y más hasta que en un grito de placer llegó al orgasmo, después, tumbándose encima del agotado, sudado y sonrojado niño, le dijo:

-¿ves cuánto te quiero?

El niño respondió con una sonrisa. Paula se fijó en su verguita la cual se estaba poniendo flácida, entre todos sus jugos vaginales resaltaba una gota transparente que estaba en la punta de este, Paula lo palpó con la mano, era acuoso y algo baboso como la saliva, lo reconoció al instante, era liquido pre-seminal, los niños no pueden llegar al orgasmo pero si producen liquido pre-seminal, en el caso de Fernandito era solo un poquito pues…era muy pequeño…

Paula invitó a Fernandito a darse un baño, luego lo vistió y se despidió de él, fue a la cámara y pauso el video, ¡qué maravilla!, ¡acababa de chingar con un niñito bien morrito!, sencillamente…le encantó…