El andén 9 y ¾ se hallaba como en todos los años bastante lleno, muchas familias iban a despedir a sus hijos pequeños y no tan pequeños los cuales asistían al colegio Hogwarts de Magia y Hechicería, pero esta vez había mucha más gente dado que los hijos y nietos de personas famosas empezarían este año en el colegio.
La familia Potter se distinguía principalmente por el jefe de la familia, Harry Potter o el-niño-que-vivió como lo llamaban los medios y que actualmente era el jefe de Aurores pese a su avanzada edad y por su esposa Ginny Potter, que en sus tiempos de juventud fue la mejor cazadora de las Arpías de Holyhead y que en la actualidad era jefa del periódico El profeta. La familia Potter tuvo tres hijos; James Sirius, Albus Severus y Lilianne Luna.
James Sirius Potter, el primogénito de la familia, se graduó del colegio Hogwarts con excelentes calificaciones a pesar de que su estancia en el colegio le dio honor a los nombres que llevaba, puesto que fue el más grande bromista que hubo desde los legendarios Merodeadores y junto a su primo Fred II, su hermano Albus Severus y su esposa y prima Rose Weasley fundaron los Merodeadores II. Ellos fueron la quebradera de cabeza del Jefe de su casa, Neville Longbottom jefe de la casa Gryffindor, y del director Kingsley Shacklebolt, un Auror retirado y exministro; James Sirius Potter y Rose Jane Weasley contrajeron matrimonio a la de edad de 18 y 17 años respectivamente. Al principio la familia de ambos no quería aceptar su relación dado que eran primos pero al ver que de verdad se querían no hicieron más que aceptarlo y darles su apoyo. Ahora con 36 años y su esposa de 35 son los jefes de los departamentos de Seguridad Mágica y del departamento de Cooperación Mágica Internacional respectivamente. James Sirius y Rose Jane Potter tuvieron tres hijos varones los cuales llamaron: Adam James Potter, Albert Charlus Potter y Craig Alexander Potter, todos con el cabello azabache de los Potter pero con los ojos azules de los Weasley.
El segundo hijo de los Potter, Albus Severus, al igual que su hermano y cuñada se graduó del colegio con las mejores calificaciones de su curso empatando con su entonces prima Rose Weasley y con Scorpius Malfoy, enemigo a muerte de la casa de Slytherin. Albus estudio la carrera de leyes mágicas y entro a trabajar en el ministerio en el departamento de Cooperación Mágica Internacional junto con su prima Rose bajo el gobierno de la ministra de magia y su tía Hermione Weasley, durante su estadía en el ministerio escalo rápidamente de puesto hasta conseguir el de secretario de ministro al lado de su tía Hermione; Albus estuvo soltero hasta los 23 años cuando conoció a Karine Wood, una jugadora de Quidditch profesional y excompañera del colegio, los dos estuvieron saliendo cerca de un año pero el día de su aniversario de novios Karine se enteró que estaba embarazada y tuvieron que casarse lo más rápidamente posible para que la familia de ella no sospechara y no tuvieran problemas. El matrimonio Potter solo tuvo un hijo varón al cual llamaron Harry Albus Potter en honor a su abuelo y a Albus Dumbledore y como los hijos de su tío James, Harry tenía el cabello azabache y los ojos cafés de su madre.
La tercera integrante, Lilianne Luna, seguía siendo un misterio su paradero. La más pequeña del clan Potter y Weasley causo una gran controversia desde su selección en la casa de Slytherin, la pequeña pelirroja fue repudiada casi inmediatamente de la familia ya que ninguno de sus hermanos y primos le volvió a dirigir la palabra y solo sus padres y su tía Hermione se lo tomaron bien; las primeras vacaciones de navidad fue cuando Lily se dio cuenta de que ya nada volvería a ser lo mismo dado que nadie le dirigía la palabra, ni siquiera sus abuelos, la trataron como si fuera solo un mueble haciendo que los padres de esta se enojaran, pero antes de que iniciaran una discusión la pelirroja hizo un ruido con su varita haciendo que todos le prestaran atención y pronuncio unas palabras que más tarde todos recordarían.
–Gracias por esta maravillosa reunión familiar y también por el trato tan amoroso que me han dado –dijo Lily con los ojos y la sonrisa tan fría que a todos les dio un escalofrió –no se preocupen que jamás volveré a pasar las navidades con ustedes así que pueden tomar todo el amor que me tienen y metérselo por el c$%& -dijo la pelirroja aun con una sonrisa falsa que se convirtió en verdadera al ver la cara de indignación de sus tíos, primos, hermanos y abuelos por decir malas palabras, la pelirroja se levantó del sillón en donde estaba y se dirigió a la chimenea, tomo los polvos Flú y se metió a la chimenea -¡Grimmauld Place! –grito y se desapareció de la madriguera.
Desde entonces la pequeña Potter, a pesar de las protestas de sus padres, pasaba las navidades sola en la casa que le heredo su padre, Grimauld Place, o eso creían todos ya que Lily la pasaba en compañía de su mejor y único amigo; Scorpius Malfoy.
Scorpius Malfoy, hijo único de Draco y Astoria Malfoy, conoció a Lily en el primer viaje en el tren de la pelirroja. Lily se encontraba sola en un compartimiento porque sus hermanos y primos la habían, prácticamente, abandonado y estaba muy triste hasta que el rubio apareció y le hizo compañía, de inmediato los dos se llevaron de maravilla y Scorpius le conto cosas sobre Hogwarts y de él, por ejemplo que la selección solo consistía en ponerte un sombrero, que había fantasmas y que él estaba en la casa de Slytherin y que no tenía ningún amigo; lo último sorprendió bastante a Lily ya que Scorpius era un chico muy agradable y lo que la pelirroja dijo a Scorpius jamás lo iba a olvidar.
–No te preocupes –dijo mirándolo con una gran sonrisa –a partir de este momento yo soy tu amiga –dijo Lily y Scorpius sonrió como jamás lo había hecho; luego de que Lily quedara en Slytherin y fuera repudiada por su familia el rubio siempre estuvo con ella en las noches en las que ella lloraba de tristeza; cuando Lily le mando una carta contándole lo que paso en la cena de navidad con su familia y que ahora estaba sola en la casa que le heredo su padre el no dudo en acudir en su ayuda ya que sabía que se encontraba destrozada y como en su familia no celebraban la navidad por ser una tradición muy muggle – según sus abuelos -sus padres ni se dieron cuenta que no estaba en casa.
Scorpius sabía que la casa que le heredo Harry Potter a Lily solo tenía un entrada, la cual era la chimenea que estaba conectada por la red Flú solo a dos casas que eran la madriguera y la mansión Potter y suponiendo que los Potter no estarían en su mansión tomo el autobús noctambulo y se dirigió a la madriguera, cuando llego se escuchaba que adentro de la casa había una gran discusión, se armó de valor y con la cara más seria que nunca toco la puerta, en la casa se tornó un silencio repentino y Scorpius estaba a punto de tocar otra vez cuando una mujer muy rubia y de ojos azules le abrió la puerta, Scorpius entro a la casa sin permiso y miro a todos fríamente dejando a todos los Potter y Weasley muy sorprendidos por ver su actitud tan hostil.
-Solo diré esto una vez –dijo mirando a todos los Weasley y los dos hermanos de Lily con desprecio que no salían de su asombro –si la vuelven a dañar o si vuelve a llorar por la culpa de alguno de ustedes verán lo que un hijo y nieto de un mortífago es capaz de hacer –al oír esto todos se quedaron en shock pero Scorpius no le dio importancia, ignoro a todos los presentes y se dirigió a la chimenea, cuando estaba a punto de arrojar los polvos Flú una mano se colocó en su hombro.
-La casa de Lily está encantada para que solo las personas que ella quiera, estén ahí –dijo Harry Potter –ella no quiere ver a nadie –dijo con tristeza.
-Yo soy su único y mejor amigo –contesto Scorpius simplemente y desapareció con un estallido de llamas verdes y todos volvieron a quedar en shock.
Scorpius llego a Grimauld Place y encontró a Lily llorando sobre el sofá, rápidamente se acercó a ella y él la abrazo fuertemente, se quedaron así hasta que la pelirroja se quedó profundamente dormida y Scorpius no le quedó otra que dormirse con ella.
Así pasaron los años y en cada navidad Scorpius desaparecía de la mansión Malfoy y se la pasaba con Lily todas las vacaciones celebrando las navidades y sus padres y los de ella no los veían a ambos hasta que terminaban y así continuaron incluso después de que Scorpius saliera de Hogwarts y Lily se quedara absolutamente sola ya que jamás tuvo ningún amigo o ninguna amiga porque Lily pensaba que con Scorpius era más que suficiente. Cuando por fin ella termino sus estudios de Hogwarts sus padres quisieron hacerle una fiesta como recompensa por sus altas calificaciones y también para que intentara reparar la amistad con su familia que desde aquella primera navidad se había roto, para sorpresa de sus padres Lily acepto y ellos más que encantados organizaron un gran fiesta.
La razón por la que Lily había aceptado fue que aprovecharía la ocasión para anunciar junto con Scorpius su compromiso -ya que después de años de amistad y noviazgo decidieron dar el siguiente paso- a la familia de ella y a la de él. Cuando el día de la fiesta llego, toda la familia Weasley se encontraba en la mansión Potter y estaban disfrutando de una gran comida hasta que los Malfoy aparecieron.
-¿Malfoy? –pregunto Harry extrañado al ver rubio y su esposa llegar al jardín trasero en donde se celebraba la fiesta.
-Gracias –dijo la señora Malfoy al elfo que los guio por la casa y este hizo una reverencia y desapareció –un gusto verte Potter –dijo con cierto sarcasmo.
-Disculpa, es que me sorprende bastante que estén aquí.
-Tú nos invitaste –dijo Draco Malfoy ignorando las miradas de muerte que le lanzaba Ronald Weasley.
-¿Yo? –pregunto Harry extrañado.
-Yo fui quien los invito –dijo Lily Potter llegando al jardín sorpresivamente de la mano de Scorpius.
-¿Por qué tú y Malfoy están tomados de la mano? –pregunto Ronald bruscamente.
-No te interesa –contesto la pelirroja fríamente sin siquiera mirarlo.
-Tenemos algo que decirles –dijo Scorpius mirando a sus padres con seriedad.
En la mente de Harry y Draco algo hizo clic cuando vieron las manos entrelazadas de sus hijos y sin pensar en las consecuencias gritaron al unísono.
-¡NO!–Gritaron asustando a sus esposas –¡ESO NUNCA! –volvieron a gritar al mismo tiempo. Harry hizo ademan de querer acercarse su hija y Draco hizo lo mismo pero al ver la mirada de los dos jóvenes les hizo parar en seco.
-No nos importa si están de acuerdo o no –dijo Lily con tranquilidad –estoy comprometida con Scorpius y no pueden hacer nada.
-¡TE DEJE QUE FUERAS AMIGO DE ÉL, PERO NO TE PERMITO CASARTE CON UN MALFOY! –grito Harry muy enojado asustando a Ginny porque nunca lo había visto tan furioso.
-Ya lo dijo Lily, no nos importa su aprobación –dijo Scorpius con la misma tranquilidad que su prometida.
-¡TU NO TE CASARAS CON ELLA! –Grito Draco igual de enojado que Harry –¡TE LO PROHIBO! –grito en un tono amenazante.
-Cálmate Harry –dijo Ginny acercándose cautelosamente a Harry y tomándole la mano –no digas cosas de las que te puedas arrepentir.
-Lo mismo para ti Draco –dijo Astoria mirando duramente a su marido.
-Si te casas con él olvídate de que eres una Potter –dijo Harry y tanto Ginny como Lily jadearon de sorpresa.
-¿Qué? –pregunto Lily en un hilo de voz.
-Lo mismo para ti Scorpius –dijo Draco y Astoria lo miro con terror –si te casas con ella serás repudiado de la familia y perderás todo derecho a tu herencia.
Scorpius y Lily miraban a sus padres con sorpresa pero ambos cambiaron su mirada por una de odio, ambos miraron a sus progenitores y asintieron lo que dejo confundidos a Harry y a Draco.
-Que así sea –dijo Lily mirando a su padre fríamente –un gusto haberte conocido Harry Potter –sentencio la pelirroja y Harry sintió como el aire lo abandonaba.
-Hasta nunca Draco Malfoy –sentencio Scorpius y Draco se puso más pálido que un fantasma.
Ambos jóvenes dieron la vuelta y salieron del jardín dejando a todos boquiabiertos de la impresión, observaron en silencio como Lily y Scorpius entraban a la casa y después escucharon la puerta abrirse y cerrarse de forma estruendosa. Un grito de rabia y dolor los saco del silencio.
Al igual que sus maridos Ginny y Astoria actuaron en conjunto.
Ginny agarro del hombro a Harry, le dio la vuelta y le estampo su puño derecho contra la mandíbula de su marido botándolo al suelo con su labio inferior sangrando.
Astoria solo tuvo que hacer su puño izquierdo hacia atrás y estamparlo contra la nariz de Draco el cual cayó al suelo con la nariz rota.
Ambas mujeres tuvieron que ser sujetadas por Bill y Charlie para evitar que se lanzaran en contra de sus maridos y los siguieran golpeando, Harry y Draco aún se encontraban conmocionados por la decisión de sus hijos y aún más por los golpes que les dieron sus esposas. Astoria y Ginny estuvieron gritando y pataleando para que las soltaran mientras miraban a sus maridos con furia y estos retrocedían inconscientemente sin levantarse del suelo, después de unos minutos y que ambas mujeres se calmaran Harry y Draco se acercaron con cautela a sus esposas pero ellas les mandaron una mirada de furia y estos volvieron a retroceder.
-Más les vale que los encuentren par de idiotas –dijeron Ginny y Astoria acercándose de forma amenazadora a los dos hombres que retrocedieron asustados –y cuando lo hagan les van a pedir disculpas de rodillas si es necesario y les darán su aprobación para casarse –volvieron a decir al mismo tiempo y Harry y Draco asintieron inmediatamente con la misma mirada de temor – ¿QUE DIABLOS ESPERAN IMBECILES?, LARGANSE –bramaron las dos haciendo brincar del susto a sus maridos, Harry y Draco se miraron y tras un momento de duda asintieron y ambos salieron apresurados de la casa.
Ginny y Astoria ya no pudieron más y se abrazaron las dos y cayeron al suelo llorando desconsoladamente, las mujeres que se encontraban en el patio se acercaron rápidamente y las trataron de consolar mientras sus maridos salían detrás de Harry y Draco para ayudarlos a buscar a Lily y Scorpius.
Estuvieron buscándolos por meses pero no hallaban ninguna pista, la familia Potter, Weasley y Malfoy llamaron a todos sus contactos y amistades en los ministerios extranjeros pero ellos tampoco daban con el paradero de los jóvenes, pasaron los años y Harry y Draco se sentían cada vez más culpables por todo lo que les dijeron a sus hijos aquella tarde y aunque sus esposas ya los habían perdonado ellos jamás se lo perdonarían hasta que no los encontraran y cada vez más creían que jamás volverían a ver a sus hijos.
Que equivocados estaban.
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-Promete que te cuidaras y que no harás muchas travesuras –decía Rose Potter mirando a su primogénito.
-Por Merlín Rose, ya deja a Adam en paz –dijo James mirando con diversión la cara de vergüenza de su hijo –no le hagas caso a tu madre hijo, que cuando ella fue a Hogwarts fue una de las mayores bromistas junto conmigo –dijo mientras le guiñaba un ojo a su hijo.
-James –reprocho Rose con el ceño fruncido –dijimos que no incitaríamos a nuestros hijos a hacer bromas –dijo la pelirroja fulminando a su marido con la mirada pero James solo puso cara de inocente.
-¿Otra vez peleando por tonterías? –pregunto Albus acercándose con su esposa e hijo a su hermano y cuñada.
-Tu hermano que le da malos ejemplos a mi hijo –dijo Rose soplando un mechón de cabello pelirrojo de su cara.
-¡Harry! –exclamo con alegría el pequeño Adam y ambos se enfrascaron en una plática ajenos a la de sus padres.
-¿Papá va a venir? –pregunto James a su hermano el cual afirmo con la cabeza.
-Dijo que revisaría unos documentos en los que había pistas de su paradero y vendría a despedir a los niños –explico Albus con una sonrisa triste.
-Ya han pasado dieciseises años –dijo James en un susurro nostálgico y aguantándose las ganas de llorar –y ella no ha vuelto.
-Estoy segura que algún día volveremos a verla y le podremos pedir perdón por todo lo que le hicimos –dijo Rose tratando de animar a su esposo y cuñado aunque sabía que solo eran palabras vacías.
-¿Hablan de Lily? –pregunto Karine Potter. Aunque estaba casada con Albus no conocía toda la historia de la hermana menor de su esposo ya que la vez que le pregunto por ella Albus se negó a responder.
-¿No le has contado? –pregunto James a Albus enarcando una ceja pero su hermano solo desvió la mirada y negó con la cabeza.
-Mi prima, la hermana de James y Albus, cuando fue a Hogwarts no sé si recuerdas pero quedo en la casa de Slytherin –dijo Rose y Karine asintió. Como no recordarlo, si fue uno de los más grandes acontecimientos en el castillo –cuando fue seleccionada ahí todos nosotros nos portamos muy mal con ella e incluso dejamos de hablarle aun cuando ella nos saludaba en los pasillos –relato Rose y tomo aire para continuar aguantándose las ganas de llorar –en la primera navidad nadie le hablo, incluso nuestros abuelos la ignoraban solo mis suegros y mi madre la trataban como siempre y al ver lo mal que nos portábamos con ella en la cena de navidad mi prima Lily se fue de la madriguera pero antes de que se fuera nos dijo que jamás volvería a pasar con nosotros esa fecha y lo cumplió ya que nunca volvió a la madriguera para navidad –Rose hizo una pausa y se limpió las lágrimas de sus ojos –poco después de que mi prima se fuera Scorpius Malfoy apareció en la casa de mis abuelos y nos amenazó –Rose ya estaba llorando así que James continuo por ella.
-Malfoy nos dijo que si la volvíamos a dañar o si lloraba por nuestra culpa veríamos lo que un hijo y nieto de un mortífago era capaz de hacer –dijo James y Karine abrió los ojos muy sorprendida –nosotros no hicimos caso de su amenaza y a pesar de que mis padres nos dijeron que debíamos tratar a Lily como nuestra hermana, no lo hicimos –dijo con voz quebrada.
-Cuando regresamos de las vacaciones de Navidad todos tratamos a Lily de la peor manera –dijo Albus agachando la cabeza con vergüenza –le hicimos las bromas más pesadas, la insultábamos cada vez que nos cruzábamos con ella en los pasillos –Karine si recordaba eso ya que más de una vez vio a su esposo y sus primos insultando a una pequeña pelirroja –y aunque Malfoy si cumplió su amenaza de hacernos pagar por lo que le hacíamos a Lily, cuando él salió del colegio nuestros primos que aún quedaban le hicieron la vida imposible y Lily estuvo a punto de perder la vida por una broma que salió mal –dijo Albus con pequeñas lágrimas en sus ojos verdes y Karine abrió sus ojos horrorizada –nuestros padres al enterarse se pusieron hechos un furia y todos los primos fuimos a San Mungo para pedirle disculpas pero antes de llegar a la habitación de mi hermana, Malfoy nos estaba esperando –dijo Albus y Rose continuo.
-Nada más al vernos a todos mis primos, a mi hermano y a mi saco la varita y comenzó a lanzar maldiciones –dijo Rose –pero no eran maldiciones comunes, eran maldiciones oscuras muy peligrosas tanto que mando a Hugo y a Louis a urgencias ya que sus vidas corrían grave peligro.
-¿Por qué a Hugo y a Louis solamente? –pregunto Karine confundida.
-Ellos fueron a los que la broma les salió mal y que Lily casi muriera –explico James –Malfoy no solo hirió a Hugo y a Louis, ellos fueron los de más gravedad pero a mí me lanzo una maldición que hizo que comenzara a sangrar por todos lados, a Albus le lanzo una que hizo que sus costillas se rompieran –Karine volteo a ver a su marido y Albus asintió dándole la razón a su hermano –a Rose le lanzo una maldición a los ojos que hizo que estuviera ciega por un mes –la pelirroja asintió conforme a la historia de su marido –a Fred y a su hermana Roxanne les lanzo una maldición que hizo que sus cabezas quedaran unidas como si fueran siameses y ambos estuvieron en San Mungo dos meses tomando diferentes pociones hasta que sus cabezas se separaron, a Dominique le lanzo una maldición lacerativa que le dio en el brazo y que hizo que su piel se cayera en pedazos de forma muy dolorosa –al recordar eso James hizo una mueca de asco –y a Teddy le lanzo la maldición Cruciatus y lo torturo hasta que perdió la conciencia y después de eso Malfoy se retiró de ahí.
-¿Pero por qué a Teddy? –pregunto Karine con horror. Ella conocía al metamorfomago y siempre fue muy amable con ella.
-Antes de que Lily fuera seleccionada en Slytherin era muy apegada a Teddy pero cuando regreso para las vacaciones de navidad Teddy la trato de la misma manera que nosotros y sospechamos que Lily lloro mucho por como la trataba –explico Albus ante la mirada sorprendida de su esposa –de hecho creo que eso fue lo que más le dolió ya que nuestro hermano la consentía mucho y después de sus selección la trato de la misma manera que nosotros.
-Las únicas que se salvaron ese día fueron Victoire, Molly y Lucy que no pudieron ir a ver a Lily por que la abuela se sintió mal cuando escucho que Lily estuvo a punto de morir y se quedaron a cuidarla –dijo James.
-¿Y ustedes por que no se defendieron? –pregunto Karine bastante extrañada por la facilidad con la que Malfoy les gano.
-Lo hicimos –dijo Albus con una sonrisa irónica –pero el maldito de Malfoy era muy bueno en duelos y ni siquiera se molestó en crear un escudo, solo esquivaba nuestros hechizos y lanzaba sus maldiciones tan rápido que no nos daba tiempo de reaccionar hasta que estábamos en el piso.
-¿Y mis suegros o sus tíos no hicieron nada para meterlo a la cárcel? –pregunto Karine a su esposo el cual solo negó con la cabeza.
-Mi papá y mis tíos cuando llegaron a San Mungo y se enteraron de lo que Malfoy nos hizo y en especial a Louis y mi hermano, prácticamente le exigieron a mi tío Harry que mandara a Malfoy a Askabán pero para su sorpresa mi tío dijo que si él iba a Askabán, Hugo y Louis le iban a hacer compañía por intento de asesinato y ante esa posibilidad decidieron no presentar cargos –explico Rose pero ya no pudieron continuar con la historia porque Harry y Ginny Potter habían llegado, aunque ambos ya pasaban de los cincuenta seguían viéndose sanos y fuertes solo que con una que otra arruga y en el pelo se les comenzaba a ver las canas.
-Karine, querida ya hace tiempo que no vas a visitarnos –dijo Ginny dándole un abrazo a su nuera.
-Disculpe, es que los entrenamientos de Quidditch me dejan muy cansada –dijo a modo de disculpa pero para su alivio sus suegra no se enojó.
-Si lo sabré yo –dijo con una sonrisa nostálgica -¿Dónde están mis nietos?
-Están jugando por allá -respondió Rose.
-Hola Rose -dijo Ginny abrazando a su nuera y sobrina -estas igual de hermosa que cuando te casaste.
-Gracias tía -dijo la pelirroja -tu igual te ves muy bien que hasta parece que tú y mi madre no envejecen.
-No les digas eso que después se lo van a creer -dijo Ronald llegando junto con Hermione.
-¡Ronald! -gritaron Hermione y Ginny al mismo tiempo.
-Yo solo digo la verdad -dijo el pelirrojo con una sonrisa burlona.
-¿Vendrán tus padres Karine? -pregunto Harry tratando de desviar el tema y evitar que su esposa y su cuñada asesinaran a su amigo.
-No, mi papá y mi mamá tienen programada una entrevista con el nuevo entrenador del Puddlemere.
-Veo que Oliver aún tiene esperanzas de ganarle a las Arpías -comentó Ginny casi con burla y todos rodaron los ojos.
La relación de Ginny con su consuegro Oliver Wood era muy tensa debido a la rivalidad de los equipos en los que jugaron cuando eran jóvenes y en cada comida o fiesta en la que coincidían no paraban de lanzar indirectas sobre las Arpías o el Puddlemere.
-¡Abuela! -grito Harry y corrió hacia Ginny y la envolvió en un abrazo.
-Hola abuelos -saludo Adam a Ron y Hermione y le dio un abrazo a cada uno.
-¿Y para mí no hay? -pregunto Harry al pequeño y Adam también le dio un abrazo.
-Hola Abuelito -saludó el pequeño Harry.
-¿Cómo estas campeón? -pregunto Harry mayor alborotando los cabellos de su nieto.
-Mucho mejor que Adam -contestó con una sonrisa burlona.
-¿Y eso por qué? -pregunto Hermione viendo a su nieto que estaba un poco ruborizado.
-Una niña pelirroja lo mando a freír espárragos -dijo Harry pequeño con burla y su primo le mando una mirada asesina.
-¿Quién es la chica que se te resistió hijo? -pregunto James.
Adam señaló hacia el otro extremo del andén y todos los adultos que se encontraban ahí casi se desmayan de la impresión y se pusieron blancos como fantasmas.
En el andén se encontraban Scorpius y Lily.
Harry y Ginny vieron a su hija abrazando a una niña pelirroja mientras Scorpius le acariciaba el hombro, los dos hicieron amago de ir con ellos pero Ron se los impidió.
-Quítate Ronald -dijo Ginny desesperada por ir a ver a su hija.
-No pueden ir con ellos así sin más -dijo Ronald tratando de contener al matrimonio Potter -la última vez que viste a tu hija, Harry, le quitaste tu apellido y prácticamente la corriste de la casa sin contar que tampoco los querrá ver a ustedes -dijo fijando su vista en sus sobrinos y su hija -que le hicieron la vida imposible cuando fue al colegio.
-Yo no le hice nada -protesto Ginny.
-Exactamente, no hiciste nada -dijo Ronald bastante serio -cuando Harry le dijo que le iba a quitar su apellido tu solo te quedaste parada son decir absolutamente nada -las palabras de Ronald cayeron como piedras en la conciencia de Ginny, el pelirrojo suspiro y miro a Harry -puede que casi siempre sea un imbécil de primera, un idiota impulsivo y tantas otras cosas que ya conoces de mí, no por nada eres mi mejor amigo -dijo con una sonrisa -pero ese día te portaste como un completo estúpido –todos abrieron la boca impresionados –en un hipotético caso de que mi hija se hubiera enamorado de Malfoy –Rose y James hicieron una mueca de asco –y él le habría propuesto casarse, en el momento yo también me hubiera opuesto, le hubiera ordenado que lo dejara y le habría prohibido verlo –dijo el pelirrojo con una seriedad impresionante –pero nunca le habría quitado mi apellido, puede que nunca lo aceptaría como yerno y cada vez que nos encontráramos en alguna comida o fiesta lo tratara peor que un mierda en mi zapato, pero trataría de aceptarlo por amor a mi hija –el pelirrojo dio un suspiro y tomo aire antes de continuar –lo que trato de decirte Harry, es que ese día pusiste tu enojo por encima de la felicidad de tu hija y Malfoy hizo lo mismo con el suyo –Ronald suspiro y volvió a hablar –si vas a acercarte a Lily hazlo poco a poco y trata de no asfixiarla y también deberías avisarle a Malfoy que ya los encontraron.
-¿Desde cuando dices cosas con sentido? –pregunto Hermione mirando a su marido muy impresionada.
-Siempre ese tonito de sorpresa –se quejó el pelirrojo pero no pudo evitar sonreír.
-Por favor Ron ve avisarle tu a Draco que ya los encontramos –suplicó Harry y su amigo lo miro con incredulidad –necesito hablar ahora con Lily por favor ve tú.
-¿No escuchaste nada de lo que dije? –pregunto Ronald enojado pero al ver la cara de desesperación de su amigo y de su hermana accedió y se fue del andén.
-¿Quién es Lily? –pregunto Adam a su padre.
-Es mi hermana, tu tía.
-¿Tienen una hija? –pregunto Harry pequeño a sus abuelos y estos asintieron.
-Vayan ustedes primero –dijo Rose a su madre y sus suegros –mi papá tiene razón al pensar que a quienes menos quieren ver Lily o Malfoy es a nosotros –dijo señalando a su marido, a su primo y a sí misma.
-Vengan niños, vamos a saludar a su tía –dijo Ginny y sus dos nietos la siguieron a ella y a Harry.
-Espero que Lily no los trate muy mal –murmuro James observando a sus padres caminar hacia su hermana.
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Ronald llego a las puertas de la mansión Malfoy y no pudo evitar sentir un escalofrió al recordar su última y única visita hace tantos años, se acercó a la reja de la entrada y la misma voz gélida le hablo.
-¿Qué deseas?
-Soy Ronald Weasley –dijo con voz firme –vengo a buscar a Draco y Astoria Malfoy.
-Un momento.
Ronald espero unos minutos y de pronto vio que a través de las rejas se acercaban dos figuras de negro. La primera era la de un hombre alto, con el cabello rubio, casi blanco y con más arrugas que las que le corresponden a su edad y la segunda figura era la de una mujer de baja estatura y con el cabello castaño entrecano pero esta solo tenía unas pocas arrugas en su boca y parpados. Eran Draco y Astoria Malfoy.
-¿Weasley? –Pregunto el rubio muy extrañado -¿Qué haces aquí?
-Ya han aparecido –contesto el pelirrojo.
Los Malfoy se pusieron pálidos y casi se desmayan de la impresión.
-¿Dónde están? –pregunto Astoria rápidamente.
-En King's Cross
Los Malfoy salieron rápidamente de las protecciones anti-aparición y se aparecieron en la estación 9 y 3/4
Al fin volverían a ver a su hijo.
