Disclaimer: El universo de Crepúsculo no me pertenece, ya que es propiedad de Sthepanie Meyer. La trama es mía al igual que algunos personajes creados por mi. Y el fic es sin ánimo de lucro, sólo para entretener a los lectores.

Cap.2EXTRAÑA

Salimos y vi un carruaje, donde subí ayudada por él. Volteé para despedirme de mi madre y después volteé mi rostro, no deseaba ver al autor de mi desdicha. Y nos alejamos de mi casa.

Fueron horas interminables las que sucedieron antes de que llegáramos a un hermoso e imponente rancho, estaba a las afueras del pueblo, pero era muy bonito. Sin embargo todo ese esplendor me sentó mal. Ahora yo era una prisionera. Y pensar que pronto me iba a casar. Ahora ya no podría. Cuando nos detuvimos en una enorme casa, salieron varios peones a ayudarlo. Y él me ayudó a bajar, sin embargo detestaba su roce, detestaba su presencia, ni siquiera le había visto el rostro y no tenia intención de hacerlo.

Al entrar varias personas lo esperaban, me sentí muy incomoda.

-Edward, al fin vuelves-una chica como de mi edad, menuda pero muy hermosa corrió a sus brazos. Y una rubia despampanante le miró algo enojada.

-Vaya al fin, y por ella...-iba a decir algo pero un hombre de rostro bondadoso se acercó a mi.

-Hola yo soy Carlisle Cullen padre de Edward, Alice y Emmet-me los presentó, menos a Edward, por supuesto y también a Jasper, esposo de Alice y Rosalie, esposa de Emmet, la que por cierto me fulminó con la mirada. Por ultimo Esme la esposa de Carlisle y madre de los anteriores presentados me dio un abrazo.

Parecía como si esa familia… me quisiera.

¿Acaso estaban locos? ¿No tenia ya suficiente con lo que su maldito hijo me hizo?

Parecía ser que no.

Llevaron mi maleta y Esme me acompañó a mi recamara. Lo único que deseaba era estar a solas y llorar.

Al entrar la recamara era grande y espaciosa, muy agradable, pero...un momento. Era...la recamara de...él.

Volteé a reclamar, pero ya se habían marchado, ahora estaba sola. Bien pues no le daría el gusto. Así que me senté en un sofá y esperé a que entrara.

Las espuelas de sus botas sonaban con cada paso que daba, mi furia iba en aumento. Al entrar, yo estaba hecha una fiera.

-Aquí hay un error-le grité molesta.-Esta es su recamara, necesito una habitación para mi. ¿Me comprende?

Cuando se quitó el sombrero, su cabello broncíneo quedó expuesto y su rostro por fin lo vi.

Me quedé sorprendida ya que era muy guapo, aunque llevara una barba de días. Se quitó las pistolas y las puso en una silla. Parecía que no me escuchó.

-¿Escuchó lo que le dije? –Sin embargo siguió como si nada.

-Ahí hay agua para que te bañes, la ropa se la puedes pedir a mi hermana Alice, ella tiene mucha. Y ahora déjame descansar.- Y se tiró en la cama y con el sombrero se tapó la cara.

Yo estaba como una estaca, clavada en el piso. ¿Entonces era su propiedad? ¿Un objeto? Eso no. Corrí hacia la silla y tomé la pistola. En mi vida había agarrado una pero este seria el día.

-ESCUCHEME BIEN, ME VOY A LARGAR DE AQUÍ, Y SI PONE OBJECION ALGUNA LO MATO, NO INTENTE NADA PORQUE...-estaba tan ofuscada, que su voz me dejó fría.

-Para empezar, niña tonta, agarra, bien la pistola, y luego quítale el seguro.-Sin moverse siquiera, su voz era autoritaria.

Me quedé de una pieza, que demonios era eso del seguro. Le moví varias cosas y le apunté.

-Bien ya está, ahora no intente retenerme, porque le pesará.-Un ruidito como de una risa ahogada me llegó. Eso bastó para que jalara del gatillo.

-BANG-el estruendo me asustó y tiré la maldita pistola. Miré asustada si había matado al tipo, pero no se veía nada de sangre.

Al momento ya estaba Carlisle, Jasper y Emmett en la puerta.

-¿Pero que demonios...?-Emmett miraba la escena y después comenzó a reír al ver que me soplaba la mano porque me la había quemado con el balazo.

-¿Edward?-mencionó preocupado su padre.

-Estoy bien padre, es muy tonta como para saber hacerlo bien.-Eso me ofendió y me volteé de espaldas a ellos. Rieron todos y salieron de la recamara. Y yo me fui a sentar a rumiar mi coraje.


Pobre Bella, ¿que destino le espera? Y su padre como fue capaz de apostarla.

Espero les guste el fic y dejen comentarios, ya saben que eso me hace feliz y me motiva a seguir escribiendo y no les cuesta mas de un minuto.

besos

Bella Cullen H.