HOLA! Gracias por leer el comienzo de mi fic!
Agradezco los comentarios (los buenos y los no tan buenos)
Lo creo completamente innecesario pero igual lo aclarare:
Esta historia se sitúa después de la guerra, Dumbledore está muerto al igual que Snape y todo lo demás Ok?
Gracias por las críticas intentare mejorar mi ortografía.
Respondiendo a unas preguntas de un blog:
¿Desde cuándo Hermione usa jeans entubados y blusas que cortan la respiración?
R: Desde que a mí se me ocurrió que así se vistió.
¿Dónde están Crabbe y Goyle?
R= Por si no recuerdan Crabbe murió en la sala de Menesteres y Goyle…. quizá lo aclare más adelante.
¿Por qué encerré a Zabini en Azkaban?
R= Porque jamás fue de mi agrado y eso es lo que merecía.
Aclarado ya esto puedo descansar en paz
(Espero que este cap. si les agrade)
Disclaimer: Personajes, escenarios, etc. Pertenecen a J.K Rowling.
—¿Draco Malfoy?-preguntó la joven castaña mientras se acercaba a Draco-¿Qué hace Draco Malfoy llorando?
Entonces Draco la vio, y sonrió por dentro, pero se dio cuenta de lo que la joven había dicho y se llevo una mano a la mejilla y allí encontró una solitaria lágrima, se la limpió rápidamente y se limitó a decir:
—Metete en tus asuntos Granger- y salió de los jardines de Hogwarts con elegancia.
Hermione se sintió extrañada ante la falta de insultos pero aún así hizo caso omiso al comentario del chico y se dirigió al lago, donde Harry, Ron y Ginny la esperaban para hacer un picnic.
Draco se encerró en la habitación que compartía con Theodore Nott y se dedico a pensar en que, siempre se había sentido atraído por ella, desde primer año, aunque sabía que jamás podría estar con ella por tres grandes razones.
Uno: Su familia jamás aceptaría una relación entre ellos.
Dos: Ella era amiga de San Potter.
Tres: Se había ganado su odio a pulso.
Pero si de algo estaba seguro era que, se ganaría el amor de la castaña, no iría de rogón al primer segundo, si no que, lo haría por pasos.
Al principio se mostraría altanero, como siempre, pero omitiendo los insultos, de esa manera podría hacer que ella dejara de odiarle, tan siquiera un poco.
Después intentaría hablar un poco con ella, cada vez más, y más, hasta poder ganar la confianza de la castaña.
Un par de días después Hermione entraba a su primera clase de la semana: Pociones, la cual tendrían que compartir con Slytherin (creo que así se escribe) para mala suerte de cada Gryffindor, entró casi corriendo, pero algo la obligó a detenerse.
La chica cayó de sentón puesto que alguien la había aventado, cuando levantó el rostro para saber quién era él causante de su caída se sorprendió al ver a Draco Malfoy enfrente de ella y en cuanto lo vio le dirigió una mirada interrogante, el chico se limitó a mirarla aunque Hermione no supo interpretar esa mirada, ella se levantó y susurró lo suficientemente fuerte para que el chico escuchara:
—Ten un poco de cuidado, Malfoy.
El chico no hizo caso al comentario de la joven y siguió su camino hacía su lugar donde lo esperaba una muy contenta Pansy Parkinson, que lo miraba como si hubiera visto un ángel y sonreía tontamente.
La clase fue….. Bueno ni siquiera podía calificarla, ya que durante las dos horas de pociones, la mente de Draco solo estaba en Hermione, pendiente de cada movimiento que ella hacía, de cada sonrisa, de todo.
En una de las habitaciones de la torre de Gryffindor, una joven castaña no podía dormir, daba vueltas en su cama, quitaba las sabanas, las volvía a poner, pero seguía sin dormir.
¿El problema?
Draco Malfoy.
Ese chico tenía algo que le llamaba la atención, tenía una enorme curiosidad acerca de su vida, de su familia, de todo lo que lo rodeaba.
¿Por qué no pudo matar a Dumbledore?
¿Por qué no quiso reconocerlos cuando Harry, Ron y ella estaban en la mansión Malfoy?
Esas y muchas preguntas rondaban en su cabeza y con esos pensamientos se durmió, decidida a averigüar la vida de Draco Malfoy.
Y bien?
Que tal?
Si lo sé son demasiado cortos pero la verdad no he tenido mucha inspiración.
AdioS!
