Hello! Muchas gracias por los reviews y todos los favs/follows. Me animaron para que surgiese otra historia, que tenia pensado hacer hace bastante tiempo pero nunca creí que me sintiera tan inspirada para escribirla.
Recordando como antes que este sera una serie de One-Shots solo dedicado al Pinecest - Dipper x Mabel - O como quieran llamarle. Con la aparicion de algunos Au's si es que surge alguna buena idea.
Obviamente tanto los personajes como los Au's no me pertenecen. Solo lo aclaro y los uso por mera entretención.
Recordando a su vez que si no te gusta no leas, eres libre de cerrar esta ventana.
True Feelings
Pareja: Pinecest
Summary: Es confuso cuando no tienes claro ni tus propios sentimientos. Pero no por eso es bueno contenerlos, lo mejor es expresarlos apenas se te de la oportunidad. Y Mabel no desperdiciaría de ella.
Miró con detención la figura que se reflejaba en el espejo, recibiendo una gran sonrisa como respuesta que aumentó su aire de confianza, pues presentía todo saldría bien para aquella noche. Al menos el atuendo que llevaba le asentaba mejor de lo que podía imaginar, aún si era una simple prenda para dormir, resaltaba gran parte de las curvas en su cuerpo que seguían siendo moldeadas por el paso de la pubertad. Mostrando mayormente sus cualidades entre la tela blanca de aquel delgado camisón de seda.
Dio un rápido giro en su posición como prueba, sintiendo como parte de los flecos se levantaban por la acción, pero sin mostrar demasiado a la vez. Contenta con ello fue a buscar un delgado chal de noche que ya previamente dejó sobre el borde de su cama, acomodándolo a gusto sobre sus hombros antes de ir nuevamente hacia el espejo, tapando parte de sus hombros y cruzándolo delante de su pecho.
Si bien estaban a pocos días del verano, las noches aún continuaban siendo bastante frescas para esas fechas. Prefiriendo por ello abrigarse un poco, aparte sabía lo sobreprotector que podía ser su hermano y no quería causarle algún problema fuera del que ya estaba planeando.
Pudo notar como las redondeadas mejillas de la figura presente en el espejo se coloreaban más de lo habitual al reflexionar sobre el castaño, sobre todo al pensar en el de una manera distinta, poco correcta a los ojos de los demás. Un sentimiento que superaba el cariño de hermanos e incluso aquella conexión que compartían por ser gemelos… O quizás no. Quizás fue ese mismo destino que compartían el que los unió aún más a través de los años. El que comenzó a transformar ese simple cariño en algo más profundo.
Rio suavemente ante las ironías de la vida, como solo hacía unos meses renegaba de aquel sentimiento e incluso intentaba de cierta manera explicárselo. Que era solo un simple amor de hermanos, algo normal que se daba entre familiares bastante unidos. Buscando salir con distintos chicos solo para darse cuenta tras terminar con cada uno, no podían sacar la imagen de Dipper que se proyectaba en forma casi de burla en su mente.
Sabía que estaba mal, incorrecto y una variedad de palabrerías que solo le hacían sentir como el peor adefesio por dentro, pues para agregarle la guinda al pastel tampoco entendía ni sus propios sentimientos que tenía sobre él. ¿Sera de verdad amor? ¿Se habrá enamorado de su hermano gemelo? Y si así fuera ¿Qué debía hacer?
Pasó varias noches sufriendo en silencio, buscando lógica no solo a lo que sentía sino también a los extraños sueños que comenzaban a manifestarse cada en cuando y que solo le llevaban de a poco aceptar lo inevitable. Estaba perdidamente enamorada de su hermano gemelo.
¿Por qué de todas las personas que existían en el mundo, su corazón había elegido al menos indicado? Claro siempre soñó con un amor prohibido como el de las novelas románticas que solía leer pero ¡No así, era todo tan injusto!
Idea que solo con el tiempo le fue deprimiendo al saber que sería un amor no correspondido. Jamás Dipper le vería de la misma forma, terminaría por ser una anciana solitaria y amargada con un millón de gatos que alimentar, lamentándose de todo y de todos… O bueno, prefería idealizar ese divertido escenario antes de echarse a llorar nuevamente al saber que su gemelo terminaría con alguna otra chica con quien se iría y formaría una familia.
Reflexiones depresivas que terminaron de torturarla hasta solo unas pocas semanas atrás. Gracias a un pequeño incidente en donde encontró a su hermano en una actitud bastante sospechosa dentro de su habitación, que apenas advertir la presencia de Mabel su rostro rápidamente se tornó rojo como un tomate antes de salir torpemente, tropezando con toda cosa que tenía al frente.
En situaciones normales aquello no le parecería extraño que si bien era alguien meticuloso con todo lo relacionado en su vida, podía ser bastante torpe cuando intentaba ocultar su nerviosismo. Parte que le parecía muy tierna y adorable.
Y claro, no hubiera sido cuestionable si solo fuera una vez. Pero al pasar los días Dipper comenzaba a actuar de una manera particular cuando se encontraba a solas con ella. Evadiéndola en varias ocasiones o huyendo para esconderse en su habitación por toda la tarde cuando ocurría algún suceso incómodo. Ya sea cuando intentaba tomarle la mano o si uno terminaba por estar encima del otro por "accidente".
Gesto y acciones que no pasaron desapercibidas ante los ojos de la castaña. Por lo que armándose de valor aun si sus sentimientos salían a la luz, prefirió armar todo en orden para poder entender qué era lo que pasaba con su querido hermano. Si estaba o no malentendiendo las cosas y quien sabe, entretenerse un poco pues no sabía que otro momento tendría para aprovechar la situación. Sobre todo si sus padres estaban de viaje fuera de la ciudad por tres días.
Observó por última vez su reflejo, yendo con mayor decisión hacia la puerta la cual por extraño que pareciera se sentía más lejana a cada paso que daba. Mantuvo su mano firme en la perilla dando un largo suspiro y así finalmente, abrir de aquel impedimento que le separaba con el resto de la casa junto a su objetivo.
El pasillo estaba totalmente oscuro, algo que esperaba al ser ya pasada las once de la noche. Sin embargo podía ver cierta tenue iluminación proviniendo del piso de abajo que a sabiendas el motivo, descendiendo a pasos lentos por la escalera. Sintiendo el material alfombrado debajo de las planta de sus pies descalzos.
Al llegar a la planta inferior no pudo más que sonreír suavemente al ver la escena frente a ella. Dipper se encontraba totalmente dormido sobre el sillón de la sala con todas las luces apagadas, salvo la que emitía el televisor cual se encontraba transmitiendo una de esas películas en blanco y negro que tanto le gustaba ver en su compañía.
Probablemente se demoró más de lo que esperaba. Aunque tampoco se arrepentía, debía estar ciento por ciento segura si quería hacer esto.
– Dipper. Hey Dippy, despierta.
La fuerza usada para mover su hombro de a poco iba en aumento al no ver reacción alguna. Continuando con su murmullo de incoherencias para darse media vuelta y proseguir con su dormir.
Bueno, si el plan A no funcionaba aún existía otra manera de despertarlo.
Sentándose sobre el brazo del sillón y afirmándose con el respaldo, se inclinó sobre su cuerpo acercando su rostro a su oído mientras separaba alguno de sus mechones que obstruían el camino. Sin generar respuesta… Hasta ese momento.
Con cierta sonrisa cómplice acercó sus labios soltando una suave y largo soplido que como por arte de magia causó que Dipper abriera con lentitud sus ojos, pasando una de sus manos alrededor de su oído. Deteniéndose en su sitio antes de girar su mirada con ambos ojos bien abiertos al encontrase con la presencia de Mabel tan… Cerca.
– ¿¡M-Mabel!? ¿Q-qué haces a-aquí?
– ¿Qué? ¿Acaso no puedo ver televisión en mi propia casa?
– ¡No me refería a eso!
Rio divertida al ver no solo como sus mejillas se teñían, si no también todo su rostro apegando gran parte de su cuerpo en contra de los cojines como buscando distancia, más a la vez tampoco intentaba quitarla de encima.
– No sé lo que intentas decir, hermanito.
Apartó su cabello del camino, dejando mayor vista de su delantera y dejando caer un poco del chal para que pudieran asomarse parte de sus hombros. Sin borrar su sonrisa en cada intento al ver las reacciones que generaba en el castaño, tensándose más y más en su puesto. Sin embargo tampoco quería incomodarle demasiado pues no estaba del todo segura si terminaría bien o mal incitarle de esa manera. Por lo que para su suerte y aprovechando que permanecía aún en silencio, retrocedió un poco manteniendo su vista hacia el televisor.
– Entonces ¿Qué veremos esta noche?
– N-no sé, me quede dormido mientras te esperaba.
– Pero ya estoy aquí, así que ¡Empecemos!
Pudo escuchar como tosía forzosamente antes de volver a la posición con la que lo había encontrado cuando llegó a la sala. Notaba algo distinto en él, como si se encontrara bastante fastidiado con su presencia… Probablemente se había excedido.
Una cierta sensación de culpa le invadió al ver como en la mitad de la película; que desde se integró no tenía idea de que trataba por estar distraída. Se disculpaba con la excusa de ir a buscar algo que comer a la cocina. Llevando varios minutos sin que regresara nuevamente, alarmando aún más su ya acelerado corazón.
¡Oh por dios, lo arruino todo! Se arrepentía totalmente, debió haberse quedado en su habitación, debió haber agarrado esos sentimientos y meterlos en un baúl donde nadie pudiese encontrarlos. Ni si quiera ella.
– Mabel.
¿Por qué era tan impulsiva?... ¿Por qué de repente su vista se nublaba? No, no podía llorar y menos ahora delante de su hermano. Tenía que ser firme, aguantar todo como siempre y fingir que nada ha pasado… Aunque era más fácil decirlo que hacerlo.
– Mabs, oye ¿Estas bien?
– Sí estoy bien. Aunque ahora eres tú el que aparece de repente.
Su rostro reflejó esa sonrisa que siempre le encantaba, olvidando por completo sus penas. Adoraba sentirse así, haciendo imaginar por segundos que ella solo era para él, como él era solo para ella. Una fantasía hermosa, que la verdad solo aumentaba aquel pesar en su pecho.
– ¿Qué ocurre? ¿Por qué estás llorando?
Solo tras escuchar sus palabras se dio cuenta como varias lágrimas rozaban alrededor de su mejilla. Pasando rápidamente parte de sus manos para limpiarlas, levantándose de su puesto al no poder aguantar más esa situación. Pero Dipper anticipando sus intenciones, se paró firmemente frente a ella apoyando ambos brazos sobre sus hombros con un deje de preocupación dibujado en su rostro. Deteniendo por completo su avance e intentando mantener el contacto visual.
– Mabel ¿Qué sucede? Te has estado comportando tan extraña últimamente. Si te molesta algo puedes decírmelo, ya sabes, puedes confiar en mí.
– No es nada Dipper, solo me siento mal del estómago por comer tanto. Ya sabes lo glotona que puedo ser.
– A mí no me engañas. Te conozco muy bien como para saber que algo no está bien contigo... Por favor Mabel.
Levantó su mirada solo para encontrarse con la suya, notando como su expresión mantenía esa preocupación y cierta amargura, al no entender por primera vez que es lo que pasaba con su gemela.
–... ¿De verdad quieres saber?
El castaño solo afirmó con entusiasmo, con cierto alivio al ver como se sinceraba después de todo. Aunque cuando sintió como sus labios se juntaban con los suyos en un rápido movimiento, no era ello lo que esperaba que sucediera.
Sorprendido a primeras no le dio tiempo como para registrar lo que pasaba, ni siquiera para responderle pues Mabel se separaba rápidamente de aquel tímido beso, desviando su mirada al suelo y ocultando su sonrojo con algunos mechones de su cabello.
–… Me gustas.
Sus palabras fueron tan suaves, tan poco usuales a su personalidad que Dipper tuvo que acercarse para poder escucharlas y aun así, tampoco las creía del todo.
– E-espera… ¿Qué?
– Ugh, hasta cuando se te confiesan eres tan denso… Cielos Dipper ¡Me gustas, gustas! No como hermano, s-si es que me entiendes.
De su actitud sumisa paso a una de verdadera molestia, acto que solo ocasiono que el castaño soltase una suave risa que poco a poco iba en aumento resonando en la sala. Agradecido que todo este enredo era por eso, un malentendido.
– ¡H-hey no te rías! ¡Estoy siendo súper seria aquí y tu solo te burlas en mi cara!
– No, no es eso. Es que me tomaste por sorpresa con todo esto
– ¿El qué tu hermana gemela esté enamorada de ti o qué?
– Tampoco es eso.
Rio con mayor fuerza al ver la cara de ofendida y confusión de la contraria, ahora los papeles cambiaban. Con un rápido movimiento tomo de su mano entrelazándola con la suya, acercándola más a él con delicadeza acariciándole encima con su pulgar.
– Lo que quiero decir, es que. Tú también me gustas, gustas desde hace bastante tiempo ya.
–...Eres un… ¿¡Por qué nunca me lo dijiste!?
Aprovechó su mano entrelazada para darle un fuerte apretón, cosa que solo género que Dipper reflejara una leve mueca de dolor. Abrazándola con fuerza para prevenir más ataques de su parte.
– Por la misma razón que supongo experimentaste. Tenía miedo y no estaba del todo seguro. Además no es algo que se vea bien, y creo sería difícil mantener una relación abiertamente pero yo–
Sin esperar a que continuase con su sin fin de explicaciones, Mabel se le acercó robándole nuevamente otro beso consiguiendo silenciarle. A lo cual al ver logrado su objetivo y transformado el rostro de Dipper en un color carmesí, soltó una media sonrisa, satisfecha por conseguir su cometido. Tanto de principio a fin.
– Por una vez en tu vida deja de pensar tanto en las cosas. Preocúpate por el ahora y por esta grandiosa mujer que tienes al frente.
Se le acercó siendo el castaño quien tomaba la iniciativa, dando un beso mucho más largo que el anterior sin soltar en ningún momento sus manos conectadas. Apartándose solo por la necesidad de aire, más apegándola contra su pecho en un fuerte abrazo.
– Lo que usted diga Ma'dam.
Ya ni podía contener tanta felicidad dentro de su corazón, soltando una que otra risa al sentir los labios de Dipper besando su frente con calidez, antes de guiarla al sillón donde ambos hacía pocos minutos estaban. Sentándose encima del castaño y acurrucándose en su pecho mientras continuaban viendo aquella película que yacía olvidada entre las caricias de ambos.
Bien, espero les gustara. Un happy ending para ambos... O quizás no (?)
cesargarciadiaz99: Woah! Muchas gracias, me alegra que al leerlo se puedan dar una idea! Hoho, dipcifica no esta dentro de los shipps que me gustan, pero igual no tengo nada en contra. Muy agradecida por su review!
Slash Torrance: Si siguen con esos comentarios me harán sonrojar uvu. Pues más que nada fue a que Mabel se vería más sumisa si se enfrentara con alguien like Rev! Dipper, al menos a mi parecer. Gracias tanto por los reviews aquí como en mi otra historia!
jillhazard193: Oh no, no era Rev! Mabel. A ella la veo más como una yandere que nada. Se supone era un fic de Rev! Dipper x Mabel cannon (o la "original" no se como decirle xd), por eso esa personalidad. Pero descuide, a futuro haré un one-shot de reverse (porque amo ese Au). Muchas gracias por su comentario/fav/follow!
