Hi, minna. Volví con algo nuevo, es la primera vez que escribo algo sin basarme en la trama del manga o el anime. Una noche desperté después de haber tenido un sueño y me inspire para esto, lo he desarrollado por mucho tiempo en mi cabeza, creí que me volvería loca de tanto imaginarlo, no hacía más que eso, no sé si será a mi nada más que me pasa eso Jajaja… Sin más preámbulo los dejare disfrutar de esta nueva creación.

Esta historia es totalmente de mi autoría y los personajes le pertenecen a la gran Naoko Takeuchi.


Capitulo 1

Fuerte, persistente y resistente

Después de varios años por fin regresaría a mi hogar, quise empezar una vida nueva en otro país y aunque no me desagradaba sentía que algo me faltaba, así que decidí trasladar mi trabajo a Tokio y retomar todo aquello que había dejado.

Al bajar del avión tome mi equipaje de la cinta rotatoria, al salir habían muchas personas como era de esperarse, algunos con carteles de bienvenida pero ninguno con mi nombre; era algo loco pensar que quería volver a un lugar donde no tenía a nadie, aunque si existía una personita, una que no me había olvidado y no me dejaba en paz así estuviese a miles de kilómetros de ella.

Después del fallecimiento de mis padres tuve que independizarme, ella siempre estuvo para mí y aun lo seguía haciendo. Al irme a estudiar a los Estados unidos deje mi casa a su cuidado, pensé en venderla cuando decidí extender mi estadía en el exterior pero recordaba que era lo único que me quedaba de ellos, ese era un gran impedimento y no me arrepiento de esa decisión puesto que al final decidí regresar a aquel lugar. Le había pedido que contratara a alguien para que limpiara y ordenara un poco, entonces me confesó que de vez en cuando usaba la piscina y a cambio mantenía todo en orden. No podía negar que había usado una buena treta para excusarse, al principio le reclame pero luego pensé que era mucho mejor, así la casa no se vería abandonada.

Salí del aeropuerto y tome un taxi, en el camino mientras veía el paisaje y recordaba los lugares que frecuentaba, pensaba que era muy extraño que no me hubiese ido a buscar; dijo que estaba ocupada tal vez tenía mucho trabajo de lo contrario estaba seguro de que ella hubiese sido una de esas personas que llevaban carteles de bienvenida avergonzándome por supuesto.

Inhale profundamente para luego dejar salir todo el aire que había tomado, por fin estaba en casa, de verdad había extrañado ese lugar, maniobre como puede para poder entrar a la casa ya que llevaba 2 maletas más un bolso y el maletín con el computador, una vez dentro solté un suspiro y deje a un lado los bolsos para contemplar con tranquilidad aquel lugar que me traía tantos recuerdos, todo estaba igual excepto por algunas cosas las cuales sabía perfectamente de quien eran.

Decidí adentrarme para recorrer todo el lugar, cuando estaba llegando a la sala creí escuchar un ruido, y de la nada salieron algunas personas – Sorpresa – dijeron todos a la vez, me pregunte a mi mismo mientras pasaba el susto que hacían esas personas en mi casa, lance un vistazo buscando un rostro conocido y fue entonces cuando ella se abalanzo sobre mi – ¡Mamo-chan! – Dijo muy efusiva – Te extrañe mucho, quise darte una sorpresa he invite algunos amigos – concluyo separándose de mí, estaba muy sorprendido y no muy alegre, sabía bien que no me gustaban las sorpresas, sin contar también que no me agrada que me llame de esa forma, pero no me importo, ella se veía muy contenta y no quería arruinar el momento.

Seguía siendo la misma, aunque casi siempre hablábamos por video llamada, no era lo mismo que tenerla en frente. Recordé otros rostros que se encontraban ahí y a los que no ella me los presento entre ellos a una chica que no dejo de mirarme en toda la noche; estuvimos un rato compartiendo con todos, me preguntaron miles de cosas sobre mi estadía en el exterior y si había regresado para quedarme. Aunque no me gusto la idea de tener a esas personas en mi casa el mismo día de mi regreso puesto que pensaba que descansaría después de un largo viaje, no puedo negar que la pase muy bien compartiendo con todos ellos, me reí, me entere de cosas que pasaron en mi ausencia y recordamos algunas anécdotas de nuestra juventud.

Luego de un rato decidí salir un momento para alejarme de todos y contemplar el paisaje de aquel lugar donde había crecido, inhale el aire fresco y me deje caer en un peldaño de los escalos en la entrada posando mis brazos flexionados en el escalón de arriba para recostarme un poco y contemplar el atardecer, entonces sentí como si alguien me observara, baje la mirada y me senté mas erguido, creí ver que algo se movía en la ventana de esa casa, la casa que estaba justo en frente de la mía y fue cuando ella interrumpió mis pensamientos sentándose a mi lado – No pierdes la oportunidad para hacer una fiesta verdad – le dije riendo.

— Apenas invite a unos pocos amigos, no seas aguafiestas – me dio un pequeño empujón con su hombro – Tenía que celebrar el regreso de mi mejor amigo, no me juzgues por eso, a demás mañana saldré de viaje, tengo que aprovecharte – concluyo riéndose pícaramente contagiándome a mí y después la cubrí con un abrazo también besando su frente.

— No sabes cuánto te extrañe y ahora que acabo de llegar tú te irás – dije luego de dejarla fijando mi vista una vez más hacia esa casa, mientras escuchaba que su viaje no sería por muchos días, o intentaba escuchar ya que estaba distraído, al notar mi seriedad pregunto si pasaba algo y negué con la cabeza – No es nada – sonreí para evitar que siguiera preguntando, pero es muy cabeza dura y al notar hacia donde se dirigía mi mirada saco sus propias conclusiones.

— ¿Es esa casa verdad? – Dirigió su vista hacia el mismo lugar que yo y pude ver de reojo como señalo haciendo una mueca con sus labios – Tiene una aura muy extraña—

— No me digas que aun crees en esas cosas, pensé que habías superado esa etapa de creer en fantasmas – Ahora me miraba con mala cara.

— ¿Qué paso con la anciana que vive ahí? – recordé que esa mujer había sido una de las persona que me apoyo luego de la muerte de mis padres, era una persona muy amable aunque no llegue a conocerla bien, solo la ayudaba de vez en cuando con las bolsas de sus compras y ella me horneaba galletas, a veces conversábamos pero nunca fue algo profundo, ni siquiera sabía si tenía familia… ahora que lo pienso fue muy desconsiderado de mi parte.

— No lo sé, de la noche a la mañana desapareció, hace seis meses vimos que llevaban algunas cajas y supimos que la casa la ocuparía otra persona pero no la llegamos a conocer, algunas chicas se acercaron a dar la bienvenida pero dijeron que nadie les abrió – movió sus hombros dándole poca importancia a sus palabras.

— Entonces solo sabes lo que te han dicho los demás porque nunca te acercaste tú misma – Ahora la miraba fijamente, la verdad no era amigo de los chismes y no creí que ella lo fuera.

— No quise recibir desplantes de una persona desconocida, así que decidí no ir y además dicen que esa persona asesino a la anciana para quedarse con la casa, es extraña su desaparición –

— Ya eso parece película de terror ¿Tú qué piensas? Me impresiona que te dejes llevar por habladurías de las personas, sin ninguna prueba –

— No lo hago – Dijo tajantemente – Pero ya te dije que hay algo extraño, solo hubo una noche que pude ver una silueta en el balcón, pero no le di importancia… Tal vez es un vampiro ya que solo sale por las noches – soltó una gran carcajada, ni ella se creía eso.

— Entonces primero es un asesino y ahora un vampiro – Reí junto con ella pero sin tanto escándalo – Vamos no creí que juzgaras de esa manera a las personas, recuerdo muy bien que de pequeña eras muy rara, con todo eso de las energías, el aura de las personas, espíritus y demás… aun lo sigues siendo un poco – dije esto último casi en susurro, en forma de broma solo para molestarla.

Me miro con una cara de pocos amigos – No estoy juzgando simplemente no me importa y no sé porque te importa tanto a ti – concluyo haciendo unos gestos raros; decidimos olvidar eso y volver a la reunión pero antes le dije que estaba muy cansado, sutilmente le pedí que los sacara a todos de mi casa o bueno eso intente, no suelo ser muy condescendiente con las personas y menos estando tan cansado.

Una vez estando solo en casa, sintiéndome en calma me di un baño para estar más relajado antes de dormir, salí del baño con mi bata de baño mientras secaba con una toalla mi cabello, me senté en la cama, tome mi teléfono para revisar si tenía algo importante pero no había nada, casi era media noche aunque todo se veía muy iluminado gracias a la luz de la luna. Decidí echar un vistazo a través de la ventana me quede así por unos minutos, entonces percibí un movimiento, habrían la puerta corrediza del balcón de esa casa ¿Sería el primero en ver a esa persona? Mi curiosidad me gano y decidí pasar de la habitación al pasillo para salir al balcón y poder ver mejor, cuando abrí tal vez lo noto porque inmediatamente vi como regresaba al interior de la casa, pero al final no vi nada en concreto, solo una silueta ya que esa persona llevaba un conjunto negro con un suéter y en la cabeza puesta la capucha de este. No podía creer que eso me causara tanta curiosidad, sonreí para mi mismo sin poder creerlo ya estando ahí decidí quedarme por un momento para luego regrese a mi habitación y dormí sin interrupciones hasta el otro día.

Desperté con los rayos del sol en mi cara recordándome que debía colocar persianas o algo por el estilo, después de lavarme baje en busca de algo para comer – ¡Rayos! Olvide pedirle que hiciera algunas compras – rasque mi cabeza con pensar, tendría que vestirme y comprar algo de comida. Ya que era muy temprano y tendría que salir decidí colocarme algo deportivo para la caminata, dos por uno, compraría comida y haría algo de ejercicio en el camino, esperando no llegar moribundo por la falta de nutrientes. No puede evitar lazar un vistazo a esa casa, maldita curiosidad me estaba carcomiendo; al llegar a la tienda ya le había puesto mil caras a esa persona, hombre, mujer, joven o anciano, hasta imagine a un yakuza, aunque me inclinaba mas a que sería mujer bueno eso fue lo que quise creer… Pareciera que no tengo nada mejor que hacer… me dije a mi mismo tomando un carrito para hacer mis compras.

En el camino una mujer me detuvo para ofrecerme algunos dulces, era una oferta y algo se encendió en mi cabeza, era la excusa perfecta y a que mujer no le gustaban, bueno eso suponiendo que lo fuese, no era tan importante solo quería aplacar mi curiosidad, termine mis compras, pague y me fui a casa. Después de comer algo y darme un baño decidí ponerme en marcha, iba directo hacia esa casa. Una vez que llegue, mire la caja de bombones que había comprado, no podía creer que estuviese haciendo eso, toque el timbre y espere un instante esperando alguna respuesta o señal, lo que fuese, pero nada paso.

Dude por un momento tal vez debía hacer lo mismo que todos y restarle importancia ¿Pero de verdad no me importaba? Aun estaba ahí esperando, así que de seguro me importaba y mucho, era mejor terminar con eso o me obsesionaría aun mas, insistí una vez mas pero esta vez toque la puerta, pensé que tal vez estaría del otro lado sin querer abrirme así como no lo hizo con los demás, puede que me sintiera superior al creer que conmigo sería diferente, junto con el golpeteo decidí decirle algo, decirle algo a esa persona, o la nada ya que no estaba seguro si le hablaba a alguien al otro lado de la puerta – ¿Hola? Soy tu vecino de enfrente, quería presentarme – otra vez nada, toque un par de veces más – ¿Hola? –

Wow… de verdad me ignoraría o estaba hablándolo solo con una puerta, si me estaba ignorando pondría un poco de presión, nada es tan malo como la culpa, sentiría culpa por dejarme ahí, aunque también podría ser una persona desarmada, sin corazón que no le importaba nada de lo que decía y solo quería que me largara de su casa. Me considero una persona fuerte, persistente y resistente, así que no me dejaría vencer tan fácilmente… cálmate estas exagerando… deseche esos pensamientos psicópatas de mi cabeza y proseguí con mi dialogo – Creo que estas ahí, pero no insistiré mas, te compre unos bombones los dejare aquí en la entrada – y sin más me aleje, era mejor así, ya me sentía algo frenético.

Entre con mucha calma a mi casa, como si no me importaba nada, pero en mi interior sentía lo contrario, me asome por la ventana de la entrada podía ver perfectamente la entrada de su casa… sorpresa… la caja ya no estaba ¿En qué momento? Inconscientemente sonreí, pensé que si ya no estaba entonces si me estaba escuchando, aunque por otro lado eso confirmaba que si había sido totalmente ignorado.

Había retomado mi trabajo, mi mente se mantuvo distraída por algunos días, entre el papeleo en el trabajo, algunos arreglos de la casa y la compra de un nuevo auto; doy gracias por eso ya no quería seguir torturándome por tonterías absurdas, eso pensé hasta que un día, muy temprano por la mañana vi un pequeño camión estacionarse en esa casa, era la primera vez que veía algún movimiento externo, era de reparto, deje mi café a una lado y busque el nombre en internet fue muy rápido ya tenía algunas pagina abiertas en mi computador, leía algunas noticias mientras tomaba el café antes de salir al trabajo. No sabía que haría con esa información ni tampoco porque me importaban tanto, era impresionante lo que la curiosidad podía hacerle a mi mente.

Los días siguientes ni el trabajo pudo alejar de mi mente esos pensamientos de querer saber más de esa persona, sentí que me volvería loco, que perdería la cabeza en cualquier momento, estuve todas las mañanas atento a que se apareciera otra vez el repartidor o cualquier persona que se acercara para saber algo, lo que fuese…

Una semana después paso lo que tanto esperaba, el pequeño camión había llegado, me queme los labios ya que estaba dándole un sorbo a mi café, y la desesperación hizo que me agitara, en el momento no lo sentí pero cuando salí de la casa ya comenzaba a molestar. Me acerque lo más rápido que pude, llegue justo a tiempo, el chico ya tenía unos paquetes en las manos… Piensa rápido ¿Qué harás? – Buenos días, dime… — el chico me miraba confundido, como cualquiera al que se le acerca un extraño en la calle – ¿Sabes quién vive ahí? – señale levemente con un movimiento de mi cabeza, dijo que no, que solo hacia la entrega y se iba – ¿Entonces entregas a ciegas? – pregunte mas confundido que él, de verdad era un total misterio esa persona.

— La señora me pidió que no hiciera preguntas y no las hago, solo me dedico hacer mi trabajo, a demás me da una buena propina – Entonces estaba en lo cierto, era una mujer, le daba buena propina… propina… propina…

Lo repetí para mí un par de veces antes de, maquinar mi plan, el chico ya se estaba alejando y lo detuve – Espera… te daré mucho más si me dejas hacer la entrega – por supuesto se negó diciendo que se podría meter en problemas, pero como ya dije soy muy persistente, le di la espalda a la casa, saque mi cartera y cogí todos los billetes que tenia, sí, ya se era una locura ¿Pero que harían? Algo me decía que era una mujer y ahora confirmando mis sospechas, me sentía como niño esperando un premio, no me importaba si no resultaba ser lo que esperaba, solo quería mi paz mental.

El chico abrió sus ojos como platos y sin dudar tomo el dinero, también pidió de favor que no lo metiera en problemas, pero no estaba seguro de poder cumplir eso. Ya tenía las bolsas de víveres en mis manos, en mi rostro se formo una enorme sonrisa, estaba decidido a llegar hasta el final, bueno siempre y cuando no pasara nada malo. ¿Qué tal que de verdad si es una psicópata? ¿Si la hago molestar tanto que intenta hacerme algo? ¿O si no está sola? Esposo tal vez, viendo como un hombre molesta a su mujer, existen muchas cosas a considerar... eso pensaba mientras caminaba aun con una gran sonrisa hasta la entrada de la casa, hasta ese momento no había pasado nada, pensar en esas cosas solo agotaría mas mi mente.

Esta vez toque calmado, me sentía muy rejado por lo menos ya sabía algo, no era mucho pero era más de lo que sabía antes, una vez más me hizo esperar, ya lo veía venir pero no desistí y toque otra vez – Si no tomaras tus víveres yo me los llevaré – dije en tono de burla, sentía que había ganado pero siguió ignorándome, que pesar definidamente tendría que darle una lección cualquiera preguntaría ¿Quién eres tú para darle una lección a una persona que ni conoces? Bueno pues… yo también me lo preguntaba, pero había algo en mi, una parte que no había conocido hasta ese momento, que me estaba haciendo cometer esa serie de locuras – De acuerdo, se que estas ahí, no creo que te importe tanto seguro podrás pedir más, nos vemos – sin más me aleje, como si nada hubiese pasado.

Horas después aun no podría creer lo que había hecho, ahora me dedicaba a robar ¿Qué me estaba pasando? Rondaba de un lado a otro mirado esas bolsas, de verdad estaba mal, pero ya lo había hecho. Que pase lo que tenga que pasar…

Al día siguiente el camión estaba de vuelta, lo sabia solo tenía que llamar y pedir más. Para estar viviendo en un lugar como este seguro debía tener dinero para eso y más, bueno eso suponía, intentaba pensar en el mejor de los casos para no sentirme una mala persona. Salí me acerque al chico de reparto, esta vez el me pidió el dinero, al parecer la mujer no se había quejado y a él le pareció conveniente recibir mi dinero así de fácil, antes de irse me recordó que si tenía algún problema ya no me ayudaría, le sonreí, esperando a que se fuera e hice lo mismo que el día anterior consiguiendo el mismo resultado, o sea nada.

Si seguía así, no sabía que haría con esa comida, me estaba comenzando a sentir agobiado y culpable no me concentraba en el trabajo y al llegar siempre hacia lo mismo, mirar esa bolsas consiguiendo todo tipo de sentimientos desagradables de mi mismo, no estaba comiéndome nada pero igual no debía llevarme nada que no fuese mío ¿En qué momento me convertí en un hombre tan inmaduro? En vez de avanzar estaba retrocediendo, ni cuando era adolescente hice algo como eso y ahora estaba aquí con 26 años, comportándome como un niño caprichoso, no tenía otra palaba para describirme en ese momento, es cierto lo que dicen cuando no puedes tener algo mas lo deseas, eso era lo que me estaba pasando, seguro que sí ¿Pero cómo detenerlo?

Sábado por la mañana, no había podido dormir bien así que agradecía el no tener que trabajar ese día ¿Los sábados hacen entregas? Hacía mucho que no vivía en Japón y la verdad nunca use ese servicio, así que no sabía cómo funcionaba, pero en internet todo se consigue. Estaba cómodo en el sofá que daba hacia la ventana de la sala, tenía una vista perfecta a esa casa, mientras revisaba mi computador echaba de vez en cuando unas miradas hacia ese lugar – Aquí esta… umm… también hacen entregas este día – dije alegremente, al darme cuenta de mi reacción lo pensé mejor ¿De verdad quería seguir haciendo eso? Si insistía en pedir más comestibles era porque lo necesitaba, de otro modo hubiese cesado por unos días. Ya ni sé que pensar… subí mi vista al techo, bufe expulsando todo el aire de mis pulmones y contuve la respiración por un momento, ya me sentía mejor aunque mi ego seguía lastimado por tanto rechazo, eso fue lo que me impulso a ir una vez más cuando se acerco el auto del repartidor.

Me acerque con normalidad al chico, ya comenzaba a sentirme en confianza, por alguna extraña razón no dejaba de sonreír, empecé a creer que era un masoquista que disfrutaba el rechazo. Cuando me vio me detuvo en seco – Ya no podre ayudarte, me colocaron una amonestación— hablaba mientras sacaba las bolsas del auto – No sé cuál es el problema que tenga con su novia pero ya me metió en problemas a mí, así que deberá ir por su cuenta—

Reí por lo que dijo y también me sentí mal, sabía que eso podía pasar y aun así insistí ¿De verdad haría que alguien perdiera su trabajo por un capricho? – No es mi novia – fue lo único que dije, tampoco tenía mucho que decir la verdad.

— ¿Qué? ¿Entonces por que hace todo esto? La pretende conquistar matándola de hambre, me pregunto qué hace con la comida, porque me da mucho más dinero de lo que ella paga por esto, así que no creo que robe por necesidad. En fin debo hacer la entrega—

— Espera… sé que no puedes darme los paquetes, pero nada me impide acompañarte. Sabes… también me pregunto porque hago esto – le di una palmada en el hombro y el siguió su camino, relaje los musculo con movimientos en mis brazos y lo seguí.

Toco y fue ignorado al igual que me ignoraron a mí, me miro como esperando que dijera algo pero solo moví mis hombros sin saber que decirle, me coloque a una lado de la puerta y me recosté de la pared, el chico haría su trabajo y yo solo esperaría. Toco la puerta y nada paso, ya habían transcurrido unos minutos – ¿Qué hago? – me pregunto por lo bajo, al igual que yo sabía que había alguien ahí, le hice señales con las manos indicándole que se fuera, se veía muy nervioso, pero vamos, si la entrega no llegaba a las manos de su dueña esta vez no sería su culpa, ella fue la que no quiso abrirle, yo estaba de testigo.

– Disculpe… no puedo estar todo el día aquí, traje todo como me lo han pedido pero me tengo que ir, dejare todo en su entrada como me dijo antes — por fin se había decidido, no hice más que sonreírle, le di unos billetes y le hice señas para que no me dijera nada; aunque aun se veía dudoso se fue alejando con lentitud como esperando algún respuesta, pero no sucedió nada.

Solo quedaba yo, aun recostado de la pared con mis brazos cruzados, tome aire profundamente y decidí hacer un nuevo intento – Ya no puedes quejarte, el chico hizo su trabajo, hizo la entrega hasta la puerta de tu casa, estoy de testigo y como soy una persona educada le di la propina que tu le negaste... – hice una pequeña pausa innecesaria porque seguía sin obtener nada – ¿En serio no dirás nada? Tengo tanta comida que ya no sé donde guardarla, pero no me importa hare un sacrificio – ya había llegado muy lejos, mi orgullo se había convertido en algo más fuerte que mi razonamiento.


¿Qué les pareció el primer capítulo? Siento como que todo es algo confuso, pero prometo que la historia ira agarrando forma, todo está aquí en mi cabeza. Lo sé hay mucho ooc, pero bueno es la primera vez que escribo un fic que no se guía por la trama del manga o el anime, me quise arriesgar.

Dejen sus review, quiero saber sus criticas (Constructivas por favor) digan si les gusta o no y cualquier cosa que se les ocurra.