MIRAGE
Capitulo 2: El otro lado
El joven verde abrió los ojos sobresaltado. Había escuchado un sonido en su habitación. Al buscar la causa del sonido, su mirada se encontró con otra, una de color gris. La chica a la que pertenecían los ojos simplemente se desvaneció en el aire, dejando tras si un sutil aroma de jazmines.
Chico bestia se frotó los ojos para asegurarse de que no estaba soñando. Se encontraba completamente despierto. Un poco asustado corrió hacia la habitación de Cyborg, a quien despertó para relatarle su historia.
-Viejo, ¿no habrás estado soñando?- preguntó un soñoliento Cyborg, apurado por regresar a dormir- debe ser todo ese tofu que comes, te hace tener pesadillas.
-No, era real- repetía desesperado Chico Bestia ante la imposibilidad de explicar su experiencia.
-Bestita, son las tres de la mañana, ¿podemos seguir hablando de esto después de que amanezca?- Cyborg reprimió un bostezo y cerró la puerta sin esperar la respuesta de su amigo.
Con las orejas y el ánimo caídos, el Chico bestia se encaminó a su habitación, donde intentó conciliar el sueño sin éxito alguno.
Cuando por fin amaneció, los titanes se reunieron a la mesa para desayunar. Chico Bestia seguía cabizbajo, tanto que Starfire se ofreció a prepararle uno de sus platillos extraños. Chico Bestia solo la vio y dijo en voz alta.
-No fue un sueño- y les contó a todos la corta historia.
-¿Estás seguro de que no fue un sueño?- preguntó un preocupado Robin- tal vez fue un sueño
-Ya no lo sé- contestó el muy deprimido.
La alarma sonó, y los titanes volaron al banco, donde una pandilla efectuaba un robo. Los titanes comenzaron el ataque, pero la banda era muy fuerte. Chico Bestia peleaba contra un sujeto corpulento, al que hizo caer. Le dio la espalda para ayudar a los otros, y por eso no se dio cuenta de que el sujeto se estaba levantando.
-¡Detrás de ti!- escuchó el joven verde, y se dio la vuelta, justo a tiempo para evitar un ataque por la espalda. Transformándose en rinoceronte, lo noqueó. El resto de los titanes detuvo a la pandilla hasta que llegó la policía a llevárselos. Mientras, el Chico Bestia buscaba el origen de la voz, pero lo único que encontró fue una leve bruma de color gris, que se desvanecía lentamente.
Cuando regresaron a la torre, Chico Bestia corrió hacia su habitación, desde donde escuchó unos sollozos que provenían de la azotea. Subió a ésta, y su sorpresa fue mayúscula al encontrar a una chica sentada en el borde. Su largo cabello, negro y lacio caía sobre su espalda. Chico Bestia se acercó a ella.
Al escuchar el sonido de los pasos del joven, ella se dio la vuelta. Sus ojos se encontraron de nuevo, y ella se puso de pie rápidamente. Asustada, dio algunos pasos hacia atrás, hacia el vacío. Chico Bestia solo estiró un brazo, ofreciéndole su mano.
-Hola, yo soy el Chico Bestia, ¿Quién eres tú?- le preguntó, intentando alejara del borde.
-Mi…mi nombre es Mirage- le contestó ella tímidamente.
Chico bestia se acercó a ella, lo suficiente para distinguir sus ojos. Grises, iguales a los que vio en su "sueño". Pero no tenía pupilas. Intentó tocar su hombro para animarla, pero la atravesó.
-¡Eres un fantasma!- gritó el asustado. Mirage retrocedió nuevamente, ante la reacción del joven.
-Morí hace mucho tiempo, pero no logro encontrar mi camino hacia el otro mundo-
-Es por eso que llorabas ¿verdad?- le dijo el con dulzura
-Si-
-Bueno- Chico Bestia se pasó una mano por el cabello- ¿puedo ayudarte en algo?-antes de tener una respuesta, Chico Bestia pensó en Raven. Ella sabía tanto que tal vez podría ayudarla- Creo que conozco a alguien que puede ayudarte
-¿De verdad?- pregunto ella, con la cara iluminada de emoción.
-Si, el único problema es conseguir que me escuche
-Ehm, muchas gracias- con una gotita estilo anime
Y mientras los dos jóvenes bajaban hacia la habitación de la chica gótica, una figura los observaba desde la bahía.
-Cuanto tiempo sin verte, mi querida Maya- se alejó caminando rumbo a la ciudad un hombre alto, delgado, vestido de negro
