Masashi Kishimoto ©
Esta historia es completamente mía.
Sin nada más que acotar, les dejo con el segundo capitulo de mi fic :3
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― La Noche de los Deseos del Diablo ―
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-Chapter 2 -
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El silencio había envuelto a la noche, Sakura despertó lentamente, sumida en una languidez aplastante, no recordaba haber bebido tanto en su vida, o al menos eso es lo que creía, que la causa de su mareo es porque estuvo bebiendo en casa de Ino, se incorporó convencida de que todo había sido un sueño, mejor dicho una pesadilla creada por su mente sumida en los chupitos de tequila que según ella había bebido, excepto por aquel hombre, ese si que se veía tan real era lo único que rescataba, sacudió la cabeza enérgicamente, debió haberlo visto en alguna revista cuando fue en la peluquería y su subconsciente lo había captado para torturarla cuando se durmiera, respiro hondo y suspiro intento girar la cabeza cuando un dolor punzante se lo impidió, abrió los ojos de par en par y paso su mano por el lugar en donde se producía el dolor, echó un vistazo a su alrededor todo se encontraba oscuro pero no tanto como para que pudiera visualizar el interior y descubrió que esa no era su habitación, la decoración era totalmente distinta, de un color amaderado oscuro, las puertas talladas a un estilo muy ¿barroco? Cuadros bastante aterradores, todos incitando a la herejía, la cama era lo bastante grande como para albergar a 3 personas, con un acolchado rojo oscuro y sabanas negras, ¡Espeluznante!
― Parece el infierno ― Susurró ― ¿Acaso estoy muerta? ―
Se pellizcó y… le dolió. Para estar muerta tenia sus sentidos al máximo nivel luego de eso se echó un vistazo, no tenia ninguna herida visible excepto porque estaba vestida diferente recordando aquel día en que fue atacada por ese desconocido, no le cabía duda estaba muerta y en el infierno, llevaba un delicado vestido de seda de un rojo brillante que dejaban al descubierto sus largas piernas apenas cubriendo su zona intima , un poco escotado a la altura de los pechos con encajes negros en los bordes, el cabello le caía como cascada a ambos lados del cuerpo, parecía que estaba preparada para una noche de sexo desenfrenado, se detuvo en la frase.
― ¿¡Sexo desenfrenado?! ― gimoteo.
Despertó de sus lamentos cuando vio que la puerta se abría lentamente dejando ver a un hombre con una camisa negra dejando ver la mitad del torso al descubierto, unos pantalones ceñidos a sus piernas observándola peligrosamente y por instinto ella se cubrió con las manos, tenia el cabello de color ónix recogido en una coleta baja, piel nívea, unos ojos del mismo tono que el pelo, ella reacciono con miedo, tomo una de las almohadas y se la lanzó.
― ¿¡Quien eres?! ¿¡Donde estoy?! ¿¡Porqué todo esta oscuro?!― Sus palabras salieron como una explosión de su boca.
El desconocido sólo se limito a observarla meticulosamente, en un ágil movimiento ya se encontraba encima de la pelirosa, ella tembló debajo suyo, los frenéticos intentos de zafarse de su opresor comenzaron.
―Es demasiado poderoso para mi― pensó con miedo y tristeza, sabia que estaba en sus manos y el simple hecho la aterraba el no articulaba una sola palabra tomó ambas muñecas y las pego a la cama procedió a darle pequeños besos y luego se detenía en su intento, Sakura se movía de un lado a otro buscando por todos los medios que el desistiera, se sentía violada pero muy en el fondo le daba placer pero avasallaba esa sensación con furia, el extraño soltó sus muñecas estas le dolían por el apretón y se dispuso a ponerse de pie, pero el pelinegro gruño y tiro de ella posicionándola de nuevo bajo el, se acerco a su oído y le susurro seductoramente
― Si no te relajas, lo haré por ti ―
Intentar comprender ese significado le asustaba. Inexplicablemente, sus palabras eran peores que sus actos que el que estuviera prisionera en quien sabe donde.
Las manos del desconocido comenzaron a moverse, masajeando con delicadeza las zonas en donde estaban. Eran toques leves como si tratara de tranquilizarla, y lo estaba logrando.
― Sé quien eres, Sakura Haruno. Se que trabajas en una oficina y en más de una ocasión haz soñado en abandonarla porque no te agrada ni conforta tu labor. Que temes enfrentar una vida sin alguien en quien apoyarte. Que te gustan los helados, especialmente el de Chocolate Italiano, que amas a los perros pero te niegas a tener uno porque lo dejarías mucho tiempo solo por tu trabajo. Sé que adoras los Narcisos y los Cerezos en Flor y también sé que amas a tus padres y a tus amigos lo que hace preocuparte mucho por ellos ―
Sakura gimió. Al parecer lo sabia todo sobre pero seguía sin saber nada de el, hizo un esfuerzo para tragarse el miedo.
― ¿Q-Quién ha sido el hombre que me mordió? ― Pregunto temblorosa.
― Ha sido mi hermano pequeño, el también te desea, así como otros más, el ha escogido a mi presa y eso no se lo permitiré ― Respondió directo.
― Qué… ―
― Esta noche… Luego de tantas que he estado vigilándote, preparándome para salir a tu encuentro. No es mi intención asustarte. ― Susurraba casi como disculpándose.
Sakura sólo escuchaba, con miedo.
― Cuando vi que el te había marcado te arrebaté de sus brazos y te traje conmigo. Debo deshacer el sello que te ata a el. ―
Sakura creyó haber dejado respirar cuando oyó su furiosa declaración. Después de todo había resultado ser un acosador.
― No lo soy ― Declaró con vehemencia.
― ¿Qué…? ¿Cómo…? ―
― Relaja tu mente y tranquilízate. Todas tus preguntas serán respondidas. Quisiera que no estuvieses tan tensa cuando te diga quién soy. ―
Él tenía razón, estaba tan tensa que sentía su cuerpo como una piedra. Intento respirar profundamente, relajarse algo, fue entonces cuando lo olio, un perfume enmaderado con algunas mezclas picantes. Era un perfume exquisito, digno de dejarse envolver por el.
― No creo poder lograrlo ― Pensó.
Oyó un suspiro.
― Déjame que lo intente por ti ―
― ¿Eh…? ―
Pero muy pronto el significado empezó a quedarle más que claro, sus manos recorrían con suavidad y mucha determinación su cuerpo. La mano izquierda que sostenía su muñeca comenzó a desplazarse hacia su clavícula, cuello y nuca, la trataba como si fuera la más delicada muñeca de porcelana conseguía relajarla con ínfimos masajes, la delicada prenda que vestía no obstruía el calor que provocaba el sensual roce masculino. Su cuello, hombros, espalda, su cintura y sus piernas comenzaron a alivianarse y la tensión iba desapareciendo a medida que el excitante toque avanzaba por cada centímetro de su piel. No parecía una acometida en su contra más bien una seducción a sus sentidos, y ella cual si fuera una serpiente amaestrada reaccionaba a su encantador. Las manos comenzaron a subir por sus muslos y a su paso también se llevaba el vestido con el.
― Detente ― Susurro entre hipidos.
El hizo caso omiso a las suplicas de la chica de cabellos rosas y siguió con su labor, encendiendo en ella un fuego que no sabia que contenía. Sus labios se posaron en el cuello de la ojiverde rozándola mientras ascendían en busca de los labios entreabiertos y dispuestos a su posesión. El beso comenzó delicado, tierno pero cuando la lengua masculina jugueteo con sus labios, obligándola a abrirlos, la lengua femenina despertó ante el contacto de la invasora, como su cuerpo al deseo.
Cuando el pelinegro intentó desprenderla de su prenda sintió como una descarga eléctrica corriéndole la espalda impidiéndole continuar, la marca en la de cabellos rosas era demasiado fuerte como para permitirle avanzar, en otras palabras la chica aun pertenecía a su hermano.
― Tsk ― Bufó con fastidio frunciendo el ceño.
Sakura fijo la mirada en aquellos ojos ónix que la miraban con deseo pero a la vez traspiraba un casi palpable enojo, la mordida que tenia en su cuello había comenzado a tomar forma de una cruz invertida, símbolo de la herejía, una especie de tatuaje.
― Aún no está completo ― Dijo pasando los dedos por la marca ― Pero te aleja cada vez más de mi ―
― Así es, Itachi, es mía, búscate la tuya ― Farfulló de forma burlona una voz masculina que miraba atenta a ambos.
Itachi se levantó de la cama y ambos se miraron como pactando una pelea, Sakura bajó rápidamente el vestido cubriendo su zona intima, sonrojada, miró al primer hombre, lo reconoció al instante, era el loco que la mordió, no importaba lo que fuera si iba de vampiro como esos que actuaban en las películas o era algún tipo de maniático compulsivo, pero sin duda ambos tíos eran un par de psicóticos y ella debía huir de ese lugar si no quería convertirse en victima de aquellos dementes, mientras ellos se lanzaban miradas asesinas ella dedico sus minutos de libertad para buscar la forma de escapar, no había ventanas ni nada sólo la puerta pero el de pelo azabache lo estaba ocupando y no se arriesgaría a pasar por ahí. Ni de coña.
Volvió a pasar la vista por el lugar más desesperada que la primera vez y al costado de la mesita de luz se encontraba su bolso, recordaba haber comprado un bote de gas pimienta en una ocasión y solo lo había usado una vez así que debía estar rebosante para su alivio.
― Oye ― Dijo el azabache apenas se había movido un centímetro de la cama.
Sakura lo miró asustada, le parecía aterrador la figura de ese hombre, no tanto la del otro, se aclaró la garganta para poder hablar.
― Miren, ambos se han divertido lo suficiente, la mordida no parece grave ― Dijo pasándose con cuidado la mano en el cuello ― Déjenme ir y no llamare a la policía ―
El azabache largo una carcajada por las palabras de la ojiverde y el pelinegro la observó con una ceja arqueada, al menos lo había intentado.
― No te dejaré ir ― Dijo Itachi clavando los ojos en el azabache.
― Eso está por verse no tienes derecho a reclamar algo que no te pertenece ― Masculló mientras se abría paso hacia la pelirosa.
― S-Se está acercando ― Pensó mientras retrocedía más en la cama y luego chocó contra el espaldar.
― Basta, Sasuke ― Dijo
El sólo lo observó y cuando estiró la mano para tomar a Sakura otra mano se lo impidió, era Itachi que se rehusaba a dejar libre a la chica.
― No tienes poder ―
Y dicho esto desaparecieron dejando solo a un desconcertado Itachi.
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Sakura abrió lentamente los ojos, todo se encontraba sumido en una total oscuridad, ya no había nada siquiera que iluminase un poco el recinto, sintió el miedo invadir su cuerpo, un frio indescriptible caló hondo en su espalda como arañazos de algún animal, abrió los ojos de forma más notoria por efecto de la oscuridad, sabia que no podía ver nada haciéndolo pero no podía evitarlo, con la mano comenzó a palpar su alrededor, era muy suave, lisa, como una cama, no entendía lo que pasaba.
― ¡Mierda! ¿Qué rayos esta sucediendo? ¿Cuanto más estos locos estarán jugando conmigo? ― Pensó.
― ¿Locos? Así que por eso nos tomas, para ser mi esclava eres muy impertinente ― Susurró una voz ronca y sensual a su oído.
Sakura soltó un gemido ahogado y trató de moverse a un lado pero cuando se dio cuenta se encontraba tendida en el pavimento, una luz tenue se encendió dejando ver sentado encima de la cama a aquella figura que el otro loco que casi había hecho que ella dejara de lado su castidad llamaba 'Sasuke'.
Fijó la vista a su alrededor y como pensó se había caído de encima del lecho, el azabache largó una carcajada burlona por su acción pero en un instante su bellísimo rostro se volvió seria e inexpresiva. ¡Espeluznante! ¡Simplemente espeluznante!.
― ¡Este chico tiene serios problemas! ― Lanzó su conciencia.
― ¡Cállate! ― Silencio ésta.
El desconocido la tomó del codo y de una de las piernas y la depositó en el catre, pasó los dedos por la marca y comenzó a recitar frases en otras lenguas, Sakura lo miró confundida.
― ¡No sólo está loco! ¡Tiene algún tipo de problema del habla! ¡Es un psicótico! ― Gritaba para si misma.
Cuando el pelinegro acabó comenzó a escanearla meticulosamente y por ultimo clavó sus ojos en su marca y dio otro mordisco, a pesar de los gritos y gemidos de la ojiverde el no cedió.
En ese momento Sakura comenzó a sentir una fuerte excitación, Sasuke al notarlo sonrió ladino.
― Sólo falta que te entregues a mi… Y serás mía por siempre ― Murmuró en los labios temblorosos de la chica de cabellos rosas.
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¡Hoola! Kobanwa desu ~
Aquí son las 19 horas y su sexy escritora terminó el capi para ustedes ;)
Espero que les haya gustado y nos vemos en la próxima n_n
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¿Reviews o Tomatazos para Yuko-san?
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Yuko Out
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