Advertencia: lemon (muy discreto). Si a alguien no le gusta ese tipo de escenas le recomiendo que no lea.


CAPÍTULO I

Misty extendió el saco de dormir y se acurrucó dentro de él, tapándose la cabeza con los brazos. Notaba la presencia de Ash muy próxima a ella. Escuchaba el sonido de sus zapatillas arrastrándose por el suelo, y más tarde podía intuir como el chico iba apagando la hoguera y organizando sus cosas… Sacaba ropa de la mochila, acariciaba a Pikachu—probablemente sonriendo como un bobo—, se quitaba la gorra, guardaba la cantimplora… ¡Maldito! Solo con el sentido del oído, ella podía saber perfectamente cada una de sus acciones…No lo aguantaba… Era tan simplón y predecible…

Lo conocía tan sumamente bien que siempre sabía lo que quería hacer en cada momento o las absurdas ideas que pasaban por su cabeza…

Siempre.

Excepto aquella noche en la que sus amigos les involucraron en una divertida fiesta. Ésa noche sí que se vio sorprendida por él…

Maldijo el instante en el que accedió a probar ese delicioso y embriagante cóctel fruto de la creatividad culinaria de Cilan y Brock…

Brock y Cilan habían tramado un retorcido plan para lograr que sus amigos vivieran una de las experiencias más vergonzosas y fatídicas de todas sus vidas. O eso pensó Misty, tras analizar el resultado de beber cinco cóckteles de diversos sabores.

La muchacha recordaba perfectamente que al principio de la noche, tan solo bebieron un poco y charlaron sobre varios temas. Iris hacía muchos comentarios ofensivos sobre ella y Ash, y Misty sentía ganas de abofetearla. Le caía bien la chiquilla, pero se estaba pasando un poco… Así que ella trataba de distraer la atención charlando con Tracey sobre la cría de los pokémon de agua…

Hasta que Ash tuvo aquel mal gesto que les dejó sorprendidos a todos. Se acercó a Misty, le pasó un brazo por los hombros y miró a Tracey frunciendo el ceño.

-Oye, no la acapares—le espetó Ash, empujando suavemente a Tracey con el brazo. Éste esbozó media sonrisa burlona y no se sintió ofendido—Tú la ves más a menudo que yo, así que ahora quiero hablar con ella yo.

Misty se dejó guiar por Ash hacia el fondo de la estancia, mientras los demás se reían por lo bajo. Nadie le recriminó a Ash su comportamiento grosero, sino que parecían comprenderlo… Iba completamente ebrio. Misty pensó que entre todos mimaban demasiado a Ash, por ser el pequeño del grupo.

Pero no era momento de pensar en eso. Estaba muy sorprendida por la acción anterior del chico. Se le había puesto la piel de gallina con tan solo sentir el brazo de Ash sobre sus hombros, y todavía se encontró más turbada cuando ambos se dejaron caer sobre el viejo sofá, y él no retiró su brazo. La miró con una expresión extraña y sonrió con cierta timidez. Ella no sabía ni qué cara poner.

-Quiero que hoy estés conmigo—le dijo Ash, de forma juguetona. Le retiró un mechón del flequillo que le caía sobre la cara y sonrió de nuevo—Te he echado de menos durante estos cuatro años en los que no has viajado conmigo…

-Yo a ti también, Ash—correspondió ella, sin saber de donde había sacado las fuerzas para hablar. Estaba muy nerviosa. Podía notar el aliento de Ash sobre el suyo propio. Aliento a alcohol—Creo que nos estamos pillando un pedo gordo—y ambos se echaron a reír.

-Si, porque si no fuera borracho no te diría que te he echado de menos—dijo Ash, muerto de la risa.

Misty hizo una mueca. Era cierto. Ash nunca había mostrado tristeza por no viajar junto a ella, y de hecho, cada vez la comunicación entre ambos era más escasa e intermitente. Aunque el muchacho sí que le había sugerido en más de una ocasión que volviera a viajar con él, ella lo había interpretado como una forma de quedar bien con ella, como por compromiso.

Pero ahora parecía que hablaba en serio.

Aunque estaba tan gracioso borracho… Hablaba demasiado alto y ponía caras raras.

Ella no pudo evitar echarse a reír de nuevo.

-¿Te burlas de mí?—protestó Ash, de forma cómica. Misty asintió con la cabeza, y Ash se abalanzó hacia ella para hacerle cosquillas—¡Te vas a enterar!

Y entre cosquillas, golpes, patadas y torpes puñetazos… ambos terminaron tumbados completamente, con las narices rozándose sin pudor.

Qué sensación tan mágica y agradable…

Sus respiraciones estaban muy aceleradas.

Ash tragó saliva y fijó la mirada en los sonrosados labios de su amiga, que le llamaban a probarlos de forma tentadora… Y como el alcohol tenía aquel efecto de inhibir el control de los impulsos, se abalanzó sobre ella y la besó con la pasión que le caracterizaba para todo cuanto hacía.

Misty notó cómo el corazón se le paralizaba, completamente sorprendida, pero no evitó el beso, sino que correspondió de igual forma. Había soñado muchas veces con un beso de Ash, y aunque siempre imaginó miles de situaciones más románticas que aquella, no podía evitar sentirse completamente feliz. Extasiada. Alucinada.

Cuando ambos se dieron cuenta de lo que estaban haciendo, ya habían pasado varios minutos, y todos sus amigos habían desaparecido misteriosamente…Ambos se incorporaron con cierta zozobra y se miraron, avergonzados.

-Será mejor que nos vayamos a dormir—dijo Ash con torpeza. Todavía sentía el aroma de la muchacha sobre sus labios.

Misty asintió. No encontraba palabras. ¿Qué demonios acababa de ocurrir? ¿Por qué se habían besado? ¡Y además, de qué forma! No había forma de analizar la situación, ya que ella también iba borracha y no lograba hilar el sentido de los acontecimientos…

Todo les daba vueltas a ambos, y a partir de ese momento, los sucesos se tornaron oníricos.

Caminaron en silencio por el oscuro pasillo, y cuando llegaron a la habitación de Misty, Ash se abalanzó de nuevo sobre ella y la aprisionó contra la pared.

Esta vez Misty no perdió el tiempo en sorprenderse, sino que alcanzó los labios de Ash con ansiedad. Él, tras el breve beso, sonrió de forma pícara.

-No quiero dejarlo aquí—le susurró, hablando con lengua de trapo..

Misty se giró un poco y abrió la puerta de su cuarto. Ambos entraron dentro sin hacer ruido y se sentaron sobre la cama. Allí estarían cómodos.

Más que cómodos.

Era el escenario ideal para disfrutar el uno del otro, obedeciendo a la tensión sexual que llevaban notando desde que Ash había regresado de su último viaje, una semana atrás.

Ash besó con avidez el cuello de Misty, logrando que ella se excitase sin remedio. Los besos se volvieron más fuertes, más locos… La lengua de Ash jugaba con la de Misty, en una batalla campal desencadenada en el interior de sus bocas.

Ambos tenían el juicio anulado.

Solo pensaban en recorrer el cuerpo del otro con las manos, acariciar cada poro de su piel…

En pocos minutos, ambos estaban tumbados y completamente pegados el uno al otro. Enlazaban las piernas, jugaban con sus lenguas, intercambiaban saliva sin ningún tipo de pudor.

Ash no tardó en introducir las manos bajo la camiseta de su amiga, para palpar con mayor sensación sus pechos. Ella, lejos de enojarse, sintió un remolino de emociones nuevas en su estómago. No podía controlarse.

Enseguida empezó a sobrar la ropa. Y, tras unos veinte minutos de sensuales e improvisados juegos, ambos quedaron desnudos, respirando a un solo ritmo.

Misty sintió la más absoluta felicidad y excitación al sentir dentro de sí misma el sexo de Ash, algo que jamás podría haber imaginado que llegase a suceder.

Nunca.

No comprendía cómo habían llegado a ese punto. Solo sabía que no quería parar.

Aquella noche fue la más larga de sus vidas. Porque tras el coito, nuevas risas, y anodinas conversaciones, se sucedió un nuevo encuentro sexual, todavía de mayor intensidad que el primero.

Misty se sintió afortunada. Lo amaba tanto…

Y al día siguiente, el idiota se comportó cómo si no recordase nada.

Como un imbécil.

Aunque ella tampoco hizo nada por sacar el tema a relucir…

Y así llevaban más de tres semanas, fingiendo que nada había ocurrido entre ambos…

-¿Ya te has metido a dormir?—le preguntó Ash, interrumpiendo los pensamientos de la muchacha, y dándole suaves patadas con el pie. Ella fingió dormir. ¡Cómo lo odiaba!—¡Eh, contesta! Sé que no estás dormida… Sería la primera vez que te quedas dormida en menos de cinco minutos…

Misty se removió en su saco y le miró con encono.

Oh, ¿por qué he malgastado mi primera relación sexual con este idiota?

-Tal vez cuando estoy contigo tardo en dormir porque eres un pesado que no deja de molestarme y de hablar hasta que el señorito queda dormido—protestó ella, escupiendo las palabras—Y luego la que queda desvelada soy yo… Y no me puedo dormir.

Ash esbozó media sonrisa. Podría ser cierto… Además, se le pasó por la cabeza hacer una broma de mal gusto sobre el motivo por el que Misty no dormía bien cuando él estaba presente…

Puede que prefieras pasarte el rato besándome y echándome un polvo… O más bien dos… Como la otra vez.

Pero prefirió callar. Sabía que no sería buena idea mencionar nada relacionado con esa interminable noche que ambos trataban, en vano, de olvidar.

Así que se tumbó junto a ella y se introdujo en su propio saco. Midió la distancia que separaba los lechos de ambos, y pensó que quizá debía separarse un poco… Pero Pikachu y Marril se habían acomodado ya en la cabecera del saco y no le parecía bien molestarles.

Además no sabía por qué de pronto se preocupaba por la distancia entre sus sacos…Siempre habían dormido cerca el uno del otro. Excepto en sus primeros días como compañeros de viaje… Ash rió al recordar aquellos momentos de discusiones, especialmente el terror de su compañera hacia los pokémon bichos… En aquellos momentos él creyó que se trataba de una chiquilla histérica y cobarde. Lo primero lo seguía pensando. Lo segundo, en absoluto. Misty había resultado ser una de las personas más valientes y decididas que había conocido.

Ash suspiró de felicidad al recordar tantas situaciones en las que Mistty había mostrado su gran valor y coraje… muchas veces para ayudarle a él…

Se volvió hacia ella y se encontró frente a un saco sin cabeza, prácticamente hermético. Solo se le veían unos mechones de cabello naranja que asomaban por la parte de arriba del saco. Misty dormía hecha un ovillo, precisamente como un caterpie.

Ash río de nuevo.

Se encaramó un poco más hacia la chica, para comprobar si realmente estaba dormida, y cambió completamente su expresión cuando escuchó un suave lloriqueo procedente del interior del saco.

-Misty… ¿qué te pasa?—le preguntó el muchacho, preocupado.

Ella no respondió, pero el llanto se incrementó. Ash no sabía qué hacer. Sabía que su amiga era la persona más cabezota que había conocido, así que no serviría de nada insistir… Estaba mostrando una actitud muy extraña últimamente, y él se encontraba completamente contrariado.

Tras unos segundos de cavilación, obedeció a sus más tiernos impulsos y la rodeó con el brazo. Quería trasmitirle su apoyo, fuera lo que fuera…

Pero ella, lejos de agradecer el gesto, le empujó con fuerza y se deshizo de su abrazo.

-Déjame en paz—le espetó.

-¿Pero qué te pasa?—insistió Ash.

-No te vas a callar, ¿verdad?—le gritó ella, sacando la cabeza por fin, y clavándole la mirada.

Ya no lloraba, pero tenía los ojos llenos de lágrimas. Ash seguía preocupado.

-No me dirás que no estás teniendo una actitud rara—señaló el chico, empezando a perder la paciencia—Yo estoy siento amable contigo, y tú me tratas como el culo…

-Cállate ya, que me cansas—replicó ella. Se acurrucó de nuevo sobre sí misma y fingió dormir.

Ash le dio la espalda y fijó la vista en un árbol que tenía enfrente. No quería pensar en ella. Pero le había alterado, y pensó que no lograría conciliar el sueño en horas. La maldijo en su interior.

Pasados cinco minutos, ya se había dormido.

A la mañana siguiente, ambos se despertaron con el sol. Pretendían caminar durante todo el día y llegar al puerto por la noche. Se les esperaba una dura jornada.

Durante el desayuno, ninguno hablaba. De vez en cuando ambos se miraban, como esperando que el otro iniciase el diálogo, pero ninguno dio el primer paso.

Mientras empacaban sus pertenencias, Ash observó cómo Misty trataba de escabullirse tras un árbol… Sin comprender qué podría hacer, se acercó a ella con sigilo y descubrió que se estaba poniendo una venda en la mano derecha.

-¿Pero qué te ha pasado?—le preguntó Ash.

Misty dio un respingo, al verse sorprendida.

-¿Ahora me espías?—le increpó ella.

-Deja tu mal genio y dime qué te ha pasado—insistió Ash. Se acercó a ella y la tomó de la mano. Misty se sonrojó y se sintió completamente estúpida. El muchacho hizo una mueca al comprobar que su amiga tenía la mano llena de rasguños—¿Qué es esto? ¿Te lo hiciste ayer con los matojos?—Misty negó con la cabeza, y Ash, escudriñando más la mano, se percató de que además tenía un enorme hematoma en un lateral. Estaba muy abultado—¿Qué es esto? ¿Ya lo llevabas ayer?

-Sí, me lo hice anteayer por la noche, pero pensé que no era nada—le explicó la chica, más calmada—Pero se me está hinchando mucho y estoy preocupada…

-En cuanto lleguemos al puerto pasaremos por el centro pokémon—dijo Ash, colocándole la venda con sumo cuidado. Ella se dejó cuidar por primera vez. Ash la miró con ternura—¿Pero me vas a decir cómo te lo hiciste?

Misty negó con la cabeza y frunció el ceño de nuevo. Esperó a que Ash terminase su vendaje y retiró la mano.

-Vamos, termina de meter todo el la mochila y vámonos—dijo ella—Tengo ganas de llegar al puerto y perderte de vista.

Ash la miró con rabia.

-Malagradecida—refunfuñó él—Debería haberte apretado la venda tan fuerte que se te cangrenara la mano.

-¡Imbécil!—le insultó Misty—Hazme un favor y no me hables en lo que queda de día.

-Y tú vete con tus secretos a otra parte—replicó Ash—Que estás inaguantable… ¡Más que de costumbre! ¿Tienes la regla o qué?

Misty le dio una patada a una piedra y estuvo a punto de pegarle un puñetazo a Ash. Aunque se detuvo cuando recordó que estaba lesionada.

-¡Tú si que eres insoportable!—exclamó ella.

Pikachu se interpuso entre ambos y trató de poner paz. Marril lloraba de preocupación. Ambos entrenadores se sintieron culpables por el mal ejemplo que les estaban dando a sus pokémon y decidieron zanjar la discusión.


Muy complacida con la buena acogida de la historia! Muchas gracias por vuestro apoyo, chico-as!

Nota: para los que no sois españoles os pongo el significado de algunas expresiones que no sé si tenéis por vuestras zonas:

Tener la regla: tener el periodo, la menstruación…

Echar un polvo: mantener relaciones sexuales, dicho de forma vulgar

Ir pedo, o pillarse un pedo: emborracharse.

Katia: me alegra que te haya gustado, y… no te contestaré a tu pregunta jejeje… sigue leyendo y descubrirás qué ocurre con Misty! Gracias por tus reviews también en "Sentimientos enfrenados"

Suki90: muchas gracias Suki! Espero que a ti también te haya gustado ;)

Anacoreta: muchas gracias, espero que te siga resultando interesante la historia! Gracias!

L´Fleur Noir: muchas gracias por tu apoyo ya desde el primer cap! Espero no decepcionarte a medida que avance la historia! Y ojalá sigas leyendo nuestras locuras aunque ya no escribas sobre poke! Me alegra mucho recibir tus comentarios de apoyo (eso sí, no lo hagas por obligación, si tampoco te apetece leer poke te comprenderé, son etapas!) muchos saludos Sumi!

Mei Daishi: ya ves, otra locura por mi parte jejeje… A mí me alegra que hayas reaparecido, y espero que pronto termines tu historia, que está muy interesante! pero no nos hagas sufrir más jejej. Gracias por el apoyo!

Andy Elric: me alegra que te gustase! Lo cierto es que estaba pensando un fic para regalarte, un one-shot, pero de pronto me vino esta idea a la cabeza, y daba para una historia más larga, así que has tenido el privilegio de inspirarme un fic completo jejeje. Espero que guste!

Elphalbalii: jajaja bueno espero que ya estés recuperada pues! Espero hacerte reír con este fic, aunque por un momento se pondrá dramático, la tónica general será la comedia (o eso intentaré jejej) espero que te guste y te parezca interesante… y respecto a Misty y Ash… ya ves, han sido un poco locos con su noche de pasión… Y sí, aquí Ash va a sufrir de nuevo jejej, aunque no sé si tanto como en Caminos cruzados… (aunque pensaré en Andy y su everything y me inspiraré…)

Red20: como siempre gracias por tus comentarios extensos y analíticos jejej, es una gozada tener lectores tan interesados como tú! Muchas gracias! Ya ves que aquí Ash y Misty no están siendo muy maduros ni responsables, ya veremos qué pasa más adelante… espero que te guste, y que me hagas todas las críticas que te parezca, que así mejoraré como escritora. Gracias!

Mistyket: gracias por tu apoyo y tus expectativas en el fic, me alegra que te haya gustado el inicio, espero no decepcionarte! Saludos!

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