¡Hola!

¡Gracias por sus reviews a chreisthewolf07, KICOLOVERS239, Siletek ,y a Yuna-Tidus-Love! La verdad es que los comentarios me animan a seguir y, de paso, me hacen reír un poquito.

Al final quería publicar cuando tuviera listo los dos capítulos que vienen pero decidí que mejor actualizo cada semana, si es que puedo. Así que aquí está el capítulo dos y espero que les guste.

Gracias por leer ^_^


CAPÍTULO 2

APARECIERON LOS PROBLEMAS

Ya casi había pasado un mes desde aquel primer viaje en el tiempo a la época medieval y el N Team ya había avanzado mucho en su plan maligno. Ya ellos habían visitado todos y cada uno de los momentos históricos planeados anteriormente y los detalles o los problemas que surgieron durante el mismo ya estaban solucionados. Los inventos de N. Gin fueron de gran utilidad para esto ya que los asistentes de laboratorio fueron prácticamente como, por ejemplo, soldados para controlar a los habitantes rebeldes.

Estos androides estaban siendo creados en masa gracias a una máquina especial que los construía, los vestía acorde al tiempo histórico y los enviaba a los distintos lugares; todo de una sola vez. Además también estaba una especie de excavador submarino, puesto que los cristales y gemas fueron detectados a grandes profundidades y en medio del océano pacífico; algo cerca de la isla N. Sanity. Pero lo más importante era que aquel grupo ya se había apoderado de esos lugares.

Una vez que ya tenían todo listo, el siguiente punto en el plan era la recolección de esas piedras de poder y, fue entonces, que aquel grupo de científicos debían reunirse. El punto de reunión fue en la casa del hombre experto en el tiempo pero, esta vez, la joven Nina no los acompañaría ya que sus clases en la Academia de madame Amberley habían comenzado. Además de los científicos, obviamente que también participaría Uka Uka y los dos mutantes que los había acompañado en los viajes.

Ellos decidieron en dar paso a la segunda parte de su plan aunque debían prepararse mejor y así no volver a repetir lo sucedido en la era prehistórica, donde no fueron ser capaces de enfrentarse a un enorme triceratops. Según ellos, no hacía tanta falta apresurarse para ello ya que todo estaba saliendo de maravilla y se sentían confiados de que nadie se interpondría. Pero las cosas no iban a ser así para siempre… Todo esto no estaba bien visto para cierto integrante del N Team, quien se dispuso a tratar de frenar el plan, recurriendo a sus contactos.

Un nuevo mail llegó a la cuenta de Coco Bandicoot y, por las noticias que tenía el mensaje, ella supuso que la tranquilidad en su hogar ya se había terminado. El correo electrónico además daba sentido a los extraños sucesos que habían experimentado recientemente y así pudieron confirmar uno de los peores presentimientos de Aku Aku: que su hermano malvado estaba liberado. La chica anaranjada llamó gritando a su hermano, a la máscara mágica, y al pequeño Polar.

—¿Qué sucede, Coco? —preguntó muy preocupado el ser de madera.

—El N Team… Ellos están cambiando la historia y están siendo ayudados por Uka Uka.

—¡¿Qué?! —vociferó el hechicero alarmado, así también se encontraban el marsupial y el oso polar.

—Como oyen… —respondió con tristeza la chica rubia, bajando la vista—. Pero tenemos un plan para impedir todo esto. Sin embargo, no sabemos mucho sobre ese tal hermano tuyo.

Para esto, el hechicero invitó a sus compañeros a ir a la sala principal de la casa en donde ellos se acomodaron en el suelo, junto a la chimenea. Una vez ellos sentados sobre una gran alfombra circular color verde, Aku Aku comenzó con su relato, mostrándose con seriedad.

—Después de muchos eones, mi hermano gemelo malvado, Uka Uka, se liberó de su prisión subterránea. Hace mucho tiempo, lo encerré allí para proteger al mundo de su maldad. Ahora, él está libre de nuevo y debe ser detenido.

De por sí, la máscara no había contado muchos detalles. Él debe tener una historia oculta que sus amigos aún no pueden conocer. Sin embargo…

—Nosotros lo haremos, Aku Aku —dijo la chica con seguridad, poniéndose de pie rápidamente—. Y ya sé a dónde debemos ir para comenzar.

Fue así que aquella particular familia se dirigió hacia el mismo lugar del año pasado, donde había oculta una plataforma transportadora. Atravesando un largo tramo de selva, siguiendo un estrecho sendero, los cuatro llegaron a dicho lugar y se detuvieron antes de saltar al bloque de piedra. Aparecieron en ese momento el temor a que todo esto sería parte de una simple trampa pero, por otro lado, ellos debían hacer algo para impedir los planes del N Team.

Ahora con algo de más decisión, el equipo Bandicoot tocó la plataforma al mismo tiempo y así, pudieron alejarse instantáneamente de la isla N. Sanity. Cuando la sensación de ser tele-transportado desapareció, los cuatro observaron a su alrededor y lo que vieron fue un ambiente totalmente desconocido. Era una habitación algo oscura, con lo que Crash y Polar buscaban una salida hacia la acostumbrada naturaleza.

Pero la única chica del grupo interrumpió el momento y pidió una reunión para decidir bien qué hacer. Antes de esto, ella fue explicando el modo de uso del Time Twister, sin embargo, al principio, lo único que logró ella fue confundir a sus compañeros. Luego de esto, los cuatro decidieron echar una mirada a las zonas antes de ponerse a buscar los cristales, y así saber bien qué cosas necesitarán.

La serie de viajes comenzó y ellos tenían que poner en la lista de compras muchas cosas, como un equipo de buceo, una moto de agua, una motocicleta, y hasta un avión. Esto les sería necesario ya que el "rastreador" de cristales y gemas (un software en la laptop de Coco) los ubicaba en lugares insólitos y de difícil acceso. Conseguir aquellas cosas les sería complicado pero, lo que aún no sabían era cómo atravesar la Gran Muralla de China lo más rápido posible.

Para acelerar un poco más las cosas, el equipo decidió repartirse aquellas zonas de búsqueda aunque la rubia debía quedarse en la sala principal por más tiempo para vigilar que todo siga en orden. Su hermano no se preocupó por ello: sí, tenía que ir a más lugares y, por ende, sería más peligroso para él, pero no quería arriesgar la vida de su único familiar. Además, él tenía la ayuda de su amigo de pelaje blanco y de su guardián de madera, por supuesto. Después de un sorteo, las cosas no salieron bien para la chica del overol azul: que uno de los destinos sería China.

—Crash dice que Polar puede ayudarte con tu viaje, Coco —comentó la máscara mágica luego de un difícil regreso a la sala del transportador.

—Sí, pero… —la chica rubia comenzó a dudar y dirigió su vista al bandicut—. ¿Recuerdas algunas de las zonas? Son bastantes peligrosas y prefiero a que estés acompañado siempre, hermano mayor.

—Está bien, Coco. Haré lo posible por acompañarlos a ambos —resolvió el médico brujo, aunque no muy seguro.

Los dos hermanos sonrieron apenas así como el osezno, pero los cuatro sabían bien que esto no sería para nada sencillo y estaban a punto de enfrentarse al mayor reto de sus vidas. Luego de decidir en parte el plan, ellos sintieron que lo mejor que había que hacer era salir de allí antes de algo malo ocurra. Estaban en suelo enemigo, o algo así, pero era mejor reunir los objetos que necesitaban lo más pronto posible y así dar marcha al plan. En un instante, el equipo regresó en las cercanías de su hogar en medio de la jungla.

Afortunadamente, el tratado de paz que tenían con la tribu de Papu Papu todavía estaba vigente así que los bandicut y compañía fueron hacia allá. Luego de atravesar casi media isla, caminando por la selva y subiendo por la montaña, ellos llegaron a divisar el gran portón hecho con troncos de árboles. Aku Aku, quien manejaba bien el idioma, fue el encargado de las negociaciones. A cambio de curaciones por parte del hechicero y de algunas de las piedras de energía que conseguirían, el equipo Bandicoot pudo tener en su poder casi todas las cosas que necesitaban, con excepción del avión.

Aquello último que requerían debía ser de fabricación "casera" y el honor de construirlo caía en manos de la chica anaranjada. Fue por ello que Coco no iba a concentrarse tanto en la búsqueda de cristales, sino en otras tareas. Sin embargo, ella quería intentarlo e insistió en participar en la recolección. Las cosas estaban saliendo bien, a pesar de la dificultad que había o estaba por venir.

Pero no todo iba a seguir así… En uno de los viajes de los bandicut, a alguien (además de las personas que había por allí) le llamó la atención la llegada de los intrusos. Aquel alguien era precisamente un mutante secuaz del N Team y rápidamente fue a avisar a sus jefes. Su paseo por el poblado se interrumpió y fue a toda prisa al coliseo romano. Iba hacia allá porque sabía bien que al nuevo emperador le gustaba el combate bestia a bestia y, sin medir bien su velocidad ni fuerza, el gran tigre de Tasmania golpeó a Cortex en un vano intento por frenar a tiempo.

—¡Tiny! ¡No puede ser! ¡Ten más cuidado! ¡Casi me aplastas! —exclamó furioso Neo quien trató de incorporarse difícilmente. El falso felino intentó ayudar, sin embargo, el hombre se negó a tal acto—. Se puede saber, ¿el porqué de tanta prisa?

De por sí, el mutante de unos dos metros ya era bastante pesado por su gran musculatura y esto lo empeoraba más el hecho de que él usaba una especie de armadura en uno de sus brazos. El evolucionado sabía bien que le traía malas noticias así que él dudó por un momento antes de responder a la pregunta bruscamente formulada.

—¿Qué sucede, Tiny? —preguntó enfadado ya que no le gustaba esa tardanza al responder y la mirada temerosa de su secuaz.

—Tiny ver a Bandicoot.

—¡¿Qué?! ¡Es imposible! ¿Dónde está esa rata anaranjada? Me encargaré yo mismo de él —vociferó más que furioso y sacó su arma de rayo para apuntar hacia todas partes.

—Tiny también ver a Bandicoot desaparecer.

—¿De verdad? Pero eso quiere decir que igual está cerca y, ¡podría arruinarlo todo! ¡Rápido! ¡Hay que reunir al N Team!

Antes que nada, el científico amarillento tomó su comunicador y llamó al creador de la máquina del tiempo para avisarle las nuevas malas. A su vez, el hombre de piel azulada se comunicó con el experto en robótica para que el grupo de los individuos con la N por inicial esté completo. Fue así que Cortex abandonó momentáneamente el Imperio Romano sin siquiera cambiarse la ropa de emperador. Así sucedió con Tropy, quien dejó a China y N. Gin a Egipto para reunirse en el castillo medieval.

A pesar de no formar parte de aquel selecto grupo, también llamaron al otro mutante que había viajado por el tiempo: Dingodile, quien partió desde algún remoto lugar de la Antártida. Después de un tiempo, curiosamente fue el líder del N Team quien llegó a reunirse con sus colegas con un elegante retraso. El hombre se veía furioso y los demás científicos no se quedaban atrás; incluso los mutantes y, sobre todo, el gran Uka Uka.

—La verdad es que no quiero saber cómo fue que el estúpido bandicut pudo enterarse de nuestro plan perfecto. Así que no perdamos más tiempo y hagamos algo en contra suyo —trató de verse tranquilo el hombre de la marca en la frente, aunque no lo estaba logrando.

—Tenemos un ejército de androides asistentes en cada zona. Eso le complicará las cosas a esas sabandijas —comentó el hombre de brazo mecánico.

—Y además, están armados con armas tradicionales y modernas —fue explicando el cyborg del misil en la cabeza—. Y, si eso no fuera suficiente, puedo crear más robots.

—Bien… Bien, pero eso no es suficiente para las habilidades de ese marsupial. Desgraciadamente lo conozco —dijo Cortex con desánimo.

—¿Cómo qué no? —gritó enfurecido la máscara oscura—. Puedo hacer que esos robots se conviertan en monstruos ya que mis poderes están regresando.

—Eso se oye bien… ¿No hay algo más que se pueda hacer? —preguntó el líder del grupo.

—Tiny tener cristal. Crash no poder tener todos.

—Así es, colegas. Ya tenemos cinco cristales que ese bandicut no podrá tener ni en sueños. No podrá arruinar los planes con facilidad —comentó el mutante híbrido con seguridad.

—Siendo así, creo que, a pesar de todo, la balanza está a nuestro favor —expresó Neo y soltó una de sus risas maliciosas—. Bien, ahora a reunir los cristales antes de que ese torpe marsupial lo haga.

Con eso, la reunión de emergencia del N Team se acabó y cada uno se fue por su lado…

Al día siguiente, en la calurosa isla N. Sanity, el equipo Bandicoot se preparaba para su primer viaje y ya tenían decidido a cuál lugar ir. No hacía falta ayuda de ninguna máquina en esta ocasión, a excepción de la laptop de Coco, que permitía tener acceso libre a la Time Twister. Así que ellos nuevamente se dirigieron a la plataforma transportadora oculta y, al instante, ya estaban en dicha máquina.

La chica bandicut se quedó vigilando el aparato mientras que su hermano, su amigo y su guardián se colocaron en posición para viajar y emprender la búsqueda. Coco alzó el pulgar, en señal de que ya estaba todo listo y, alrededor de los buscadores, empezó a surgir extrañas luces que formaron un vórtice. Este último, los absorbió a ellos tres y desaparecieron de la vista de la chica rubia…

Por otro lado, un integrante del N Team decidió posponer su misión para poder centrarse en otra actividad. Fue así que N. Gin se dirigió a su acorazado para buscar su nave voladora. A través de un sitio web de venta de animales, consiguió contactarse con alguien que ofrecía una especie oriunda de oriente, veloz y saltador. Eso le sería de ayuda a Coco Bandicoot y, luego del negocio y entrega de la mercancía, el animal tendría una cita con el Cortex Vortex.

Ayudado por uno de sus asistentes de laboratorio, el científico del misil en la cabeza logró transportar al pequeño animal hacia la residencia del hombre de los relojes. Precisamente, ellos se encaminaron hacia donde tenían las máquinas y la víctima sedada fue acomodada en la máquina lava cerebros. Fue la misma orden que le había dado a Polar en ese entonces, pero con un ligero cambio: ayudar a Coco Bandicoot.

El animal fue enviado al lugar donde sería de gran utilidad y se quedó allí, esperando a que la chica anaranjada apareciera. Después de ello, el cyborg regresó para dar marcha al plan y hacer como si nada hubiera pasado. Por supuesto, no tenía intenciones de acabar con el bandicut y compañía; sólo le complicaría las cosas, con sus armas y demás máquinas peligrosas. Fue así que preparó las trampas en casi todas las zonas de búsqueda pero en una fue donde más intervino.

La búsqueda de cristales y gemas estaba por comenzar para el equipo Bandicoot y debían enfrentarse a las peligrosas trampas que le tenía preparado el N Team.