Invader Zim no me pertenece, y esto es otro humilde de Fic (Es humilde pero con buena onda ^^)
Vivian, Niz y Victoria le pertenecen a Eldar Lisswen Sariethel para mas información acerca de sus personajes, recomiendo visitar su perfil y su galería en Deviant. :)
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Ask DNA
Capitulo 2
Hierba del Diablo
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La jefatura de policía era un lugar muy grande, pero había tantas personas y criaturas yendo de aquí para allá, que daba la sensación ser un sitio mucho más compacto. Vivian y Niz estaban curados del espanto ante semejante visión, ya que el hospital estaba casi tan lleno como ese lugar. Aún así no dejaba de ser bizarro.
-Esto es malo, el sistema debió colapsar…- Dice Tak con seriedad, dedicándole una mirada de cansancio a Kia -…de nuevo-
-Cosas que pasan Tak, tal vez podamos cambiar el equipo cuando aumenten el presupuesto el próximo mes- Kia dice esto con una ligera sonrisa, haciendo que Tak se exaspere.
-¡Ja! Eso quisieras, pero yo no creo en los milagros ni en el aumento de presupuesto- Tak dice esto, mientras mueve a Vivian y a Niz hacia un lado, evitando que hagan contacto con unas banshees que estaban furiosas por ser arrestadas –Este lugar se viene abajo, y por lo que veo, nos vamos a ir con él-
-Siempre tan negativa- Kia mueve su cabeza, en un gesto de negación y esboza una ligera sonrisa. Luego saluda a varios oficiales que pasaban por allí –Agradece que no hay demonios haciendo wiikas por allí, ahí si tendríamos graves problemas-
-Detesto a esos bichos ancestrales y a los zombis, así que ni lo menciones- Tak escupe esto con algo de rabia, y Kia se limita a reírse de esa expresión.
-¿Hay zombis también? No me lo creo- Vivian estaba tan aterrada por todo lo que estaba viendo, que no pudo evitar reaccionar mal con lo que estaba oyendo. Y para hacer más extraña la situación, a pocos metros de ellos, un par de oficiales estaban sometiendo un troll, mientras que por el otro lado, podía ver a los vampiros intentar morder a un par de oficiales mientras los esposaban para llevarlos a la cárcel.
-Claro que si, pero por ahora no ha sucedido nada grave- Kia dice esto elevando sus hombros. Luego comienza a buscar a alguien con la vista, y sonríe complacida al dar con el alienígena que estaba buscando.
-¡Splenk! Que bueno que te encuentro, deja de retorcerte y ayúdame a encontrar los padres de estos mocosos- Kia dice esto, ignorando las protestas de Vivian.
Splenk era un alienígena muy extraño, que siempre estaba nervioso. Su cabeza cambiaba de color al sentir el peligro, por lo que al escuchar a Kia, se volvió completamente azul.
-¡¿No ves que no podemos hacer nada? ¡El sistema esta caído! ¡Caído te digo!- El extraño sujeto se arrojo al piso y comenzó a retorcer sus brazos como serpentinas. Kia suspira ante el penoso espectáculo, y le pide a Splenk que se tranquilice.
–Iré hablar con el Capitán, charla con Tak y los mocosos sobre la caída del sistema- La humana deja a Splenk con los demás, y camina hacía la oficina de su capitán.
-...-
-Capitán, que gusto encontrarlo en este maravilloso día, yo justo estaba…- Kia entra, hablando lo más rápido posible, para despistar a su capitán. Pero este la interrumpe con una mirada severa. El capitán de la policía de New York era un humano un poco excedido de peso, pero de cara amplia y afable.
-Esto es un desastre Greyswood, más de trescientos mil doblondolares se perdieron en ese incendio, tenemos suerte de que no acusen a la policía de esto- El capitán estaba furioso, y tenía porque. Pero Kia pensaba que no era su culpa que la evidencia se haya quemado por completo.
-Yo no tuve nada que ver con eso, doy fe de que todo comenzó cuando llegue allí- Kia dice esto con mucha calma, sabiendo que Tak también estuvo con ella y había visto que el incendio fue provocado por la explosión de una extraña maquina. Esta vez tenía un testigo para afirmar sus palabras.
-¿Al igual que el incendio en la estación subterránea? ¿O aquel derrumbe de ese puente colgante de la antigua Manhattan?- Dice paciente el capitán.
-Le aseguro que no tuve nada que ver con eso… pero creo que el incendio en el túnel si fue mi culpa- Kia dice esto con una ligera sonrisa, y el capitán suspira resignado.
-Greyswood, he estado pensando que tal vez necesites dejar las calles por un tiempo y dedicarte al trabajo de oficina- El capitán dice esto mientras acomoda sus papeles, los cuales eran muchos.
-¡Que gracioso es Capitán! ¡Jajaja!- Kia comienza a reírse con ganas, pero al ver a su capitán que no se reía con ella, decide enseriarse y dejar de hacer el ridículo -No me diga eso, yo no puedo estar en un cubículo, si fuera así no estaría haciendo este trabajo- Ahora estaba negociando, lo cual la hacía parecer una arrastrada. Pero eso no le importaba, si te llaman la atención de esta forma, significa que metiste la pata hasta el fondo.
-No tengo tiempo para discutir esto, el sistema se vino abajo y tengo mucho papeleo pendiente, espero que tu novio venga arreglarlo mañana- Dice el capitán mientras revisa sus papeles con fastidio.
-Skoodge no es mi novio- Dice Kia con algo de molestia.
-Me importa muy poco si es tu hermano o tu conocido, lo quiero aquí a primera hora mañana- Dice el capitán golpeando la mesa para marcar su punto.
-Está bien, con respecto a los niños…- Comienza a decir Kia.
-No podrás acceder al sistema, llévalos a tu casa y cuídalos por esta noche- El capitán la interrumpe y le hace un ademán para que se marche –Largo de aquí… y no quiero más explosiones-
-No me puede seguir culpando de todo lo que explota en esta ciudad, suele suceder que uno llega a la escena del crimen y la vuelan en pedazos, para destruir la evidencia- Kia dice esto, muy convencida de sus palabras –A cualquiera puede pasarle…-
-¡Greyswooood!- Ruge el capitán, para que se calle y se vaya de ese lugar.
-Si, si… ya me voy- Protesta Kia.
(…)
-Mocosos, tengo buenas y malas noticias para ustedes- Kia observa entretenida a los dos jóvenes, que estaban sentados en una banca a las afueras de la estación. La muchacha de cabello rebelde le dirigió una mirada mortal, pero no se sintió muy afectada por ello.
-¿Empiezo por la mala? No podemos buscar a sus padres, por ahora- Comienza a decir Kia –Pero lo bueno es que no pasaran la noche en la calle -
-No me digas que tenemos que irnos contigo- Dice Vivian, augurando una muy mala noche.
-El departamento de Tak es diminuto, así que tendrán que venir al mío- Dice Kia con naturalidad.
-No quiero ir contigo- Vivian mira desconfiada a Kia, mientras que Niz observa con algo de reserva a la adulta a su cargo.
-Discúlpela, de donde venimos, no hay muchos en quien confiar- Dice el joven irken, haciendo que Vivian deje de molestar a Kia.
-Creo que quedo claro que si iba a lastimarlos, no los hubiera sacado del fuego, no crean que me gusta arriesgar mi vida todos los días…- La joven oficial comienza a decir esto, ganándose una mirada llena de veneno de parte de Vivian.
-Eres insoportable- Vivian dice esto resignada, y accede finalmente a que Kia los lleve a su departamento.
-¿Vives sola?- Pregunta con algo de duda Niz.
-No, mi amigo Skoodge y su robot MARV viven conmigo, ellos destruyeron su departamento hace cinco años atrás y desde entonces están instalados en mi casa- Contesta Kia, mientras Vivian le dirige una mirada incrédula ¿Era posible que alguien pudiera ser tan tonto como para destruir su propio departamento? Ella estaba segura que no quería conocer ese tal Skoodge.
-¿Eres soltera y vives con alguien más bajo el mismo techo?- Niz se sorprende mucho por esto. Era demasiado extraño todo este asunto.
-Vamos, no es nada del otro mundo, a veces pasa que a tu mejor amigo se le ocurre hacer un campo de sincronía quántica en su departamento y este explota en miles de pedazos- Kia dice esto como si fuera la cosa más natural del mundo, Vivian sentía que estaba a punto de sufrir un ataque de hígado, esa mujer la exasperaba con solo respirar.
-No me refería a eso…- Dice Niz, pero Kia lo interrumpe.
-Todos adentro- La humana abre la puerta de su destartalado Vectra, y los dos jóvenes suben a esta. El viaje no fue muy placentero y mucho menos ameno. Vivian no sabía aún si confiar en Kia, mientras que Niz admiraba el paisaje muy entusiasmado.
"Si tan solo las cosas fuesen así allí..." Murmura Niz, llamando la atención de su hermana.
-¡Ya llegamos!-
Kia detiene el Vectra y baja junto con los dos jóvenes. Después de colocar a su querido bebé en un lugar seguro del estacionamiento, Kia acompaña a los niños al ascensor.
-Cuidado donde pisan, hay muchas cosas tiradas por allí que pueden ser peligrosas, no toquen si no saben que es seguro, y lo más importante, no le hagan caso a MARV- Kia dice esto mientras el elevador los lleva a su destino.
-¿Ese robot es hostil por alguna falla?- Pregunta Vivian con algo de temor.
-No... solo es un maniaco depresivo que se queja todo el tiempo, pero si no le prestan atención, todo estará bien- Dice Kia, ganándose una mirada escéptica de parte de Niz.
-¿Un robot maniaco depresivo? No lo creeré hasta que lo vea- Dice Vivian sonriendo nerviosa, por lo bizarro de esta situación.
Antes de llegar al departamento de la humana, ven a un irken un poco más bajo que Kia y corpulento, que estaba vestido con una bata de laboratorio manchada con aceite y grasa. Se lo notaba preocupado, y como no hacerlo. Desde el fondo del pasillo, dentro de un apartamento, se escuchaban terribles gritos de dolor y rabia.
-¿Kia?- El irken le dedica una sonrisa de alivio a la humana, mientras camina rápidamente hacia la joven. Vivian no solo noto que estaba aliviado de verla. Ese irken se alegraba de ver a Kia, por alguna extraña razón que no podía saber a simple vista. Eso era extraño, ya que la adulta en cuestión era una verdadera molestia.
–Que bueno que llegaste, iba a llamarte por lo que esta pasando en el apartamento de Rem- Dice Skoodge con algo de preocupación. Kia mira al irken con seriedad, y escucha los gritos de rabia de un hombre, que se encontraba dentro del departamento de su amiga Rem.
-Debe ser su querido novio- Kia rechina los dientes con rabia y presiona sus puños, mientras se escuchaban gritos y golpes desde el otro lado del pasillo –Yo me encargo, llama a Tak y luego a la policía- La detective comienza a caminar hacia el departamento dándole la espalda a los demás.
-Espera Kia, yo voy…- El irken trato de detenerla pero esta le dedica una horrible mirada, llena de una determinación toxica de la cual te aseguraba que iba a pasarte por encima, si era lo necesario para llegar a su objetivo.
El irken asiente ante esto, y sin decir una palabra la deja ir.
-¿Ella va estar bien?- Dice Niz a medida que Kia se aproximaba al lugar del altercado.
-No creo que quieran verla hacer esto… voy a llamar a Tak para que busque lo que quede de ese sujeto- Dice Skoodge mientras saca un teléfono celular de su bolsillo.
-¿Va a matarlo?- Vivian dice esto asustada.
-No, eso sería menos doloroso para él- Skoodge suspira con calma, mientras comienza hablar con Tak, dejando a los dos jóvenes llenos de incertidumbre por lo que iba a suceder dentro de unos pocos segundos.
-…-
Kia llega a la puerta del apartamento que Rem compartía con su novio. Escuchó unas cuantas maldiciones amortiguadas por la gruesa puerta que la separaba de la horrible escena que estaba llevándose a cabo dentro de este.
Rem era su amiga de la infancia y la estimaba mucho. Pero Kia nunca acepto a ese sujeto al que su amiga llamaba "novio". Tenía sus razones, el desgraciado era un conservador extremista.
Si. Marlon detestaba como el mundo había cambiado y no aceptaba que otros fueran diferentes a él. Participó en muchos altercados en contra de otros seres sobrenaturales y alienígenos, pero salió de la cárcel hace poco por buena conducta.
Kia sabía como llamar al tipo de persona que era Marlon. Un maldito racista.
Rem había mantenido el secreto de que tenía poderes psíquicos durante la mayor su noviazgo. Pero un terrible día, su novio la descubrió y a partir de entonces, sus peleas se hicieron muy violentas.
¿Por qué no se separaban? Es complicado para Kia comprenderlo, lo único que sabía era que Rem se negaba perder a su novio. Y el muy desgraciado no iba a abandonarla así de fácil. De seguro que se iba a quedar con ella para amedrentarla por haberlo engañado y humillado, y no la dejara en paz hasta que pague por ello.
Kia seguía frente a la puerta del departamento. Saca un cigarrillo casero de su bolsillo y lo prende con su viejo encendedor a gas. Le da un par de caladas mientras escucha la perorata que lanzaba Marlon desde el otro lado.
El cigarrillo estaba hecho de "hierba del diablo", la cual era mala para los que no soportan sus efectos, buena para los adictos que no les interesan nada y un efectivo estimulante muscular para el que sabe emplearla.
Sin esperar más, patea con fuerza la puerta y la destroza por completo, dejando caer los trozos de esta frente a ese penoso paisaje.
Rem apareció en un primer plano, con su cara llena de sangre. Había perdido un diente por los golpes que recibió de ese horrible sujeto que Kia visualizo unos segundos después.
Allí estaba Marlon, sosteniendo el cabello ceniza de su amiga entre sus enormes manos, mientras descargaba su puño en el medio de la cara de la joven. De esa forma logro darle ese horrible acabado al rostro de la pobre muchacha.
-¡Maldita puta! ¡No te metas en lo que no te importa!- Marlon amenaza a Kia, pero esto era inútil, ella ya no estaba allí. Calo de nuevo la hierba del diablo, y sus ojos se tornaron borrosos.
Kia ahora estaba a miles de kilómetros, sin ver a Rem en ese terrible estado ni a Marlon que la insultaba. Su mente estaba enfocada en su infancia, junto a su querida amiga Rem. En esos días la vida era más sencilla.
-…-
Mientras la detective se dejaba llevar por los efectos de la hierba del diablo, Marlon lanza sin miramientos, al otro lado de la habitación, a la joven Rem. Esta se quedo quieta al caer al piso, como si fuera una muñeca de trapo. No se movió ni un centímetro de allí cuando todo comenzó.
-¡¿Qué te pasa puta de irken? ¡¿Vas a quedarte ahí parada?- Marlon trata de amenazar a Kia con un bate de aluminio, el mismo que uso para romperle las pantorrillas a Rem -¡Te voy a matar, puta traidora!-
La joven en cuestión se limita a dejar su cigarrillo de hierba del diablo, sobre una mesa, evitando que la parte encendida toque con la madera del mueble.
Marlon sentía mucha rabia ante esta actitud altanera de la detective, se lanzó sobre ella, tratando de propinarle un buen golpe con su bat. Kia lo esquiva y camina con ligereza hacia el otro lado, haciendo rabiar aún más al sujeto con sus movimientos calmos pero efectivos. Este trata de sacar un cuchillo de su cinturón, pero Kia se lo quita con un movimiento rápido de sus manos, golpeando la base de su muñeca. Se escucha un leve crujido que confirmo la rotura de esta articulación, y Marlon grito lleno de rabia y dolor. El objeto afilado sale disparado al otro lado de la habitación.
-¡Maldita loca! ¡Te crees la gran cosa adicta a la hierba! ¡VOY A MATARTE!- Dice Marlon mientras eleva la punta del bat hacia el techo, listo para descargar un golpe letal.
Kia aprovecha a partirle la cara a Marlon con una certera patada, lo cual fue muy sencillo para ella, ya que ese sujeto había bajado su guardia al intentar atacarla con el bat.
Marlon trastabilla por el impacto, pero Kia no lo deja caer, porque le da otra patada en las costillas. La joven solo había mantenido su pierna de apoyo y había girado sobre si misma para aumentar el castigo del golpe. Antes de que ese sujeto cayera por completo al suelo, le parte el mentón con otra certera patada y lo tira de espaldas al piso. Todo esto llevo solo unos pocos segundos, demasiado rápido para un humano ordinario.
Kia se quedo observando a Marlon que ahora estaba tirado en el piso, completamente derrotado. Muy tranquila busca el bate de béisbol. Ella iba a golpearlo hasta comprobar si tenía algo más, a parte de pura mierda en su interior.
Kia comenzó a descargar sobre Marlon una considerable cantidad de golpes con el bat. Los golpes se hicieron brutales pero no mortales, Kia vigilaba celosamente no tocar un solo órgano vital para que el dolor sea interminable.
-Ahgg! Bru… talidad… policíaca- Murmura el pobre diablo, cuando Kia se aburrió de golpearlo y lanza el bat al otro lado de la habitación, después de borrarle sus huellas digitales.
La joven ignora lo que quedo de Marlon y busca el cigarrillo para seguir fumando con calma. Mira a Rem tirada en el piso sin poder moverse, con una enorme cantidad de sangre que corría por su linda cara blanca, pero no le dice nada. Sale del lugar, evitando los paramédicos y los agentes que habían llegado hasta allí.
¿Tak estaba entre ellos? Eso no importaba, la hierba se terminó de consumir y ahora Kia iba a acostarse a dormir. Solo debía encontrar a Skoodge y dejar que la ayude a llegar a su cama.
-Kia… ya paso, estoy aquí- Skoodge la ayuda a mantenerse de pies, a medida que el sopor dominaba la mente de la humana.
-Todo esto es una mierda… me gustaría haberlo matado- Kia dice esto como si estuviera borracha, los jóvenes que estaban allí la vieron en un estado deplorable, pero intacta. Y al observar el cuerpo inerte de Marlon que llevaban los paramédicos, se asustaron de Kia ¿Ella le había hecho eso?
-Muchachos, quédense en la sala con MARV, vengo enseguida- Skoodge dice esto, mientras conduce a Kia a su cuarto, hablando de cosas mundanas para entretenerla, como lo que había hecho el día de hoy.
-…-
Finalmente Vivian y Niz suspiran aliviados al ver a Tak cerrar la puerta de la casa de Kia. Ese fue un día extraño, en primer lugar estaban siendo atacados por un ejercito de asalto irken, en su mundo y luego, de un momento a otro, habían aparecido en un almacén lleno de motores y turbinas Vorts, rodeados de vampiros.
-Creo que estamos en otra dimensión- Asegura Vivian ante el análisis de todo lo vivido hasta ahora.
-Si, me lo imagine- Niz se sienta en el sofá y comienza a quitarse las vendas que Dextal le había puesto, ya había sanado y le estaban molestando.
-¿Cómo vamos a volver?- Dice Vivian asustada, pero noto un extraño semblante de enfado en Niz.
-Yo no quiero volver allí- Dice el irken, mientras que la humana se escandaliza.
-¿De que estas hablando Niz? ¡Debemos regresar con nuestros padres y hermanos!-
-Si, pero…- Niz se azora un poco al ver a Vivian lagrimear, estaba muy cansada para esto, y el estaba siendo muy egoísta en discutir ese asunto en ese momento -… Tal vez me equivoqué en decir eso, encontraremos una forma de regresar-
Niz toma la mano de la joven y la acaricia con suavidad, la mira con todo el cariño que podía profesarle y luego le da un ligero beso en la frente –Te prometo que vamos a volver-
-¿Es una promesa?- Dice Vivian con una ligera sonrisa. Antes de que Niz pueda responder es interrumpido por alguien que estaba allí hace bastante.
-Me siento muy miserable- Se escucha una voz mecánica, que rompe el encanto de esa situación por completo. Los chicos se percatan del robot que estaba cerca de allí, y se dan cuenta de que no habían reparado en él.
-Lo sentimos… ¿MARV?- Dice Niz un poco confundido, al ver que ese robot era mucho más grande que una unidad SIR, y tenía un acabado amarillento en su armadura.
-¿Si? Es lo que todos dicen, pero en realidad nadie lo siente- El robot camina hacia un lado pesadamente y mira el vacío –Todo el mundo me detesta-
-No es cierto…- Trata de defenderse Vivian, pero el robot la interrumpe.
-Todo el mundo me odia, hasta ustedes me odian por haber interrumpido su rito de apareamiento- Dice MARV con monotonía extrema.
-Nosotros no íbamos…- Niz dice esto con mucha calma, pero Vivian se azora y grita escandalizada -¡Yo no voy a aparearme con nadie!-
-Pero sus niveles hormonales indican todo lo contrario- MARV dice esto con suma parsimonia, haciendo que Niz se sonroje y carraspee un poco.
-No vamos a hacer nada de eso, y lamentamos haberte ignorado MARV- Reitera Niz.
-¿Lo dicen en serio?- Dice MARV incrédulo.
-Si MARV- Dicen Niz y Vivian al mismo tiempo.
-Entonces ¿No me odian?- Insiste el robot.
-No te odiamos MARV- Agregan los dos chicos al mismo tiempo.
-Estoy seguro que me odiaran cuando me conozcan más, siempre pasa- Dice MARV y se aleja de ellos.
Vivian y Niz se miran acongojados. Realmente era un maniaco depresivo y el robot más extraño que jamás habían conocido en su vida.
(…)
Kia estaba sentada en la cama, junto a Skoodge, inclinando la cabeza hacia delante. El irken tuvo cuidado de no tocar las lagrimas que caían de la cara de su amiga, y dejo que llorara cuanto deseara.
Esto no era muy común, Kia solía esconder sus emociones con un par de chistes y una actitud desinteresada, pero solo con él era sincera del todo. El llanto cesó y la joven limpió su cara, de la misma forma que lo hacía cuando tenía seis años. Skoodge recuerda esos detalles con facilidad, porque eso le provocaba estas situaciones. Le gustaría volver a los viejos tiempos, en donde ellos estaban tranquilos y no tenían tantas responsabilidades.
El irken estaba furioso por la frustración que sentía. No podía hacer nada para aligerar la carga que llevaba la humana desde que la conoció. Detestaba que nunca había nadie disponible para hacer el papel del héroe, siempre estaba Kia en el lugar y en el momento oportuno. Y ella no podía evitar brindar su ayuda, aunque su vida este en riesgo.
-Tak me contó lo que hiciste hoy en esa tienda de partes Vortianas, ya sabes, la que se incendió- Comenzó hablar Skoodge, refiriéndose tácitamente al rescate de Vivian y Niz, que Kia realizó de forma irresponsable.
-El sistema de la estación…- Comienza a interrumpirlo Kia para que Skoodge deje ese asunto para otro momento.
-Kia, por favor, debe haber alguien mas que haga este tipo de cosas ¿Por qué siempre terminas haciendo el papel del héroe?- Skoodge no se lo iba a dejar tan fácil, no podía seguir evadiéndolo.
-… Ha colapsado, el capitán te quiere allí mañana a primera hora- Termina de decir Kia, ignorando las protestas de Skoodge.
-No quieres hablar de esto, pero tenemos que hacerlo algún día- Dice el irken muy molesto.
-Tak estaba conmigo, pero debía vigilar a los vampiros, por eso ella no pudo entrar… Skoodge, sino hubiera entrado a rescatarlos, esos niños estarían muertos ahora- Agrega la muchacha somnolienta.
-Te creo, pero eso no quita mi punto- Dice Skoodge mientras Kia cabecea cansada y adormilada.
-Ok, entonces no hay nada más que discutir- Dice Kia con algo de frialdad.
-Si, tú lo dices…- Skoodge sabía que no era el momento, pero realmente deseaba decirle que le preocupaba mucho que algo malo llegue a sucederle. El irken la ayuda a desvestirse, porque los músculos de Kia ya no respondían. La joven deja que Skoodge le quite la ropa hasta dejarla semi-desnuda, y luego la viste con uno de sus camisones.
-¿Por qué siempre término haciendo esto?- Dice Skoodge, todo colorado, tratando de evitar tocar la piel de Kia por más suave que le pareciera.
-Eres un mal científico, por eso terminas llevándome a la cama para evitar la frustración- Kia dice esto, como si estuviera delirando. Skoodge trata de controlarse ante semejante acusación, evitando imaginarse que podría hacer en ese momento, completamente conciente de que Kia no recordaría nada de eso al día siguiente. Pero él tenía su orgullo de irken, y nunca iba aprovecharse de una situación como esa, por más tentadora que fuera.
-Deja de hablar en doble sentido, porque no va contigo ¿De acuerdo?- A Skoodge le dolía muchísimo esto de ser solo un "buen amigo", pero aún no sabía lo que sentía Kia por él. Lo poco que sabía era que ella siempre estaba cuando él la necesitaba y que no parecía pedir mucho a cambio… Tal vez, solo un poco de paz mental.
-Lo hiciste muy bien- Skoodge dice esto condescendiente, mientras arropa a Kia como una niña pequeña para que duerma comodamente –Mañana iremos al hospital y visitaremos a Rem-
-Debiste verla, Skoodge… Ese maldito le quebró las pantorrillas para que no escape- Dice Kia, delirando por la hierba del diablo que corría por sus pulmones y su mente –Es como cortarle las alas a las aves, para que no puedan escapar volando… Sin esperanza… Sin dignidad-
-Ya tranquila, ya paso, ella esta viva y los huesos se curan- Skoodge acaricia el cabello de su amor platónico y suspira abrumado mientras trata de consolar a su amiga –Rem va estar bien, tardara en sanar pero estará bien. Se paciente-
-No soy… paciente- Kia se dejo llevar por un sueño relajante y pesado a causa de la hierba del diablo, dejando a Skoodge completamente solo en el mundo de los concientes.
-Yo si, y esperare hasta que te decidas- Skoodge sonríe suavemente, deposita un beso casto en los labios de la persona que nunca se había atrevido a besar a nadie, y sale del cuarto, apagando las luces.
Continuara...
(…)
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N/A: Este capitulo va dedicado a la afamada obra de Stephen King "La Torre Oscura" y la historia en si trata de viajes entre distintas dimensiones.
Gracias por leer ^^
