La celda de la princesa no tenía nada que ver con la de los otros reclusos, era más bien un pequeño dormitorio de cualquier casa , con una puerta de metal bien gruesa y una pequeña ventana con barrotes cerrada desde fuera, por dónde se comunicaba con el exterior. En la parte inferior una pequeña puertecilla para poder pasar la comida y objetos. Dentro hacía mas bien frío, y esto provocaba que a veces la princesa se quejase, pero nada comparado con lo que estaba ocurriendo en ese momento...
-Yo también soy de la realeza. ¿Sabes?- dijo Toph apoyándose contra la puerta - Puedo jugar tu juego fácilmente
-Lo dudo mucho, maestra de la tierra - contestó la reclusa sin darse la vuelta
Azula había estado poniendo a prueba su paciencia durante semanas .Por culpa de la estúpida orden de Zuko, siempre que sucedía algo Toph tenía que estar yendo a ver que nuevo capricho tenía la "princesa chispitas". Esta vez era porque la princesa se negaba a comer lo que le traían. Cualquiera en su sano juicio no rechazaría las comidas que se le daban a la hermana del señor del fuego, empezando por los demás presos del lugar, pero Azula solo lo hacía por fastidiar. Desde el primer día , las palabras de Toph le habían hecho mella, y se la tenía jurada por haberse atrevido a hablarle de esa manera. Era su forma de venganza y estaba dando frutos , Azula era muy lista y sabía donde dar el golpe más doloroso.
-¡Escúchame chispitas! - le dijo Toph, visiblemente enfadada - Si no quieres comer, no comas. A mí me da igual si mueres deshidratada, y déjame decirte algo, seré la primera en enviarte una gran corona de flores que ponga "Mira quien ríe ahora", bien grande y con purpurina
-No me estoy riendo - alzó una ceja la princesa - Lo siento, creí que podías ver esa clase de cosas también - agregó, desafiante
-Puedo ver cosas que tu no vez - dijo marchándose, rompiendo alguna roca por el camino
En su despacho , ya harta de todo lo que sucedía levantó el teléfono pidiendo que le pasaran con el señor del fuego. Posiblemente asustaría a alguna que otra operadora con la rudeza que hablaba en aquel momento. Lo único de lo que se alegraba era de que se hubiese inventado una máquina tan genial como el teléfono, que se pudiera escuchar en vez de escribir estúpidas cartas que tardaban en llegar y que ni siquiera podía escribir de su puño y letra. Este nuevo invento era como ella , directa y clara.
Al final logró que Zuko contestase , después de gritarle a unos cuantos quien llamaba y cuan urgente era la situación.
-Hola Toph. ¿Sucede algo?
-Si, sucede que tu hermana es una niña malcriada y tu no estás haciendo nada bueno por ella dándole ese trato aquí - exclamó sin tomar casi aire
-¿Qué es lo que ha hecho exactamente?
-¿Esta semana?- dijo irónicamente poniendo los piés sobre el escritorio - Nada , solamente no querer comer
-Es ridículo - suspiró, quedándose en silencio
-Si. ¿Y sabes que más lo es? .Que yo tengo que ir corriendo cada vez que tiene una perreta
-Bueno ...
-Esto no es tu castillo, señor del fuego tuerto. Yo no puedo andar perdiendo el tiempo - interrumpió - Escúchame . Tengo una ciudad de la cual hacerme cargo y no me pagan por ser la niñera de tu caprichosa hermana, y aunque lo hicieran ¡Renunciaría! .Tu hermana no es distinta de cualquiera , ni digna de todo lo que le das. Todos sufrimos las consecuencias de tus decisiones con respecto a ella
-Esta bien, está bien . Si no quiere que no lo haga, se dará cuenta tarde o temprano si no le haces caso, créeme, solo quiere algo de atención. Siempre ha sido así
-Bien, pero si empieza a escupir fuego , "créeme", iré hasta tu palacio y lo hundiré en un terremoto tan grande que incluso lo sentirán en el mundo espiritual, Zuko
-Lo tendré en mente - contestó riendo
-Hablo en serio
-¿Qué tal todo lo demás? - preguntó - ¿Lin está bien?
-Si, revoloteando como siempre ¿Qué tal los tuyos?¿Y el tío?
-Muy bien, aunque prenden fuego a todo lo que ven. El tío quiere ir pronto a Ciudad República, le encantaría verlos a todos
-Suena bien, de paso podrías venir tú y visitar a tu hermanita, y le dices que se comporte
-Como si a mí me hiciese caso ...
-Al menos hay que inentarlo - propuso la jefa - Bueno, ya te llamaré seguramente la semana que viene con otra queja, hasta entonces disfruta tu tranquila vida de calienta cojines real
-Adiós Toph
Esa noche
Toph se encontraba preparándose para marchar de la comisaría cuando tocaron a su puerta .Resopló, ya que se olía problemas, y con un gesto la abrió. Del otro lado había un soldado bastante agitado.
-Jefa, tiene que venir rápidamente a la celda de la prin... prisionera de la nación del fuego - dijo
-¿Qué sucede ahora?- suspiró Toph dándose prisa
Cuando llegó a la celda se encontró con que el pulso de la princesa era muy débil, casi ni se notaba. Abrió la puerta y entró , asegurándose de cerrar bien a su paso . Se acercó lentamente al cuerpo de la princesa que yacía sobra la cama y lo tocó, estaba frío.
-Llámen al médico , rápido - ordenó - Esta idiota - musitó la jefa
